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Nuevo relato de Elsa: Un renovado desafío, Madrid Capital.

Mi nombre es Elsa Medina, tengo 32 años y vengo de Argentina, específicamente de la ciudad de Corrientes. Soy hija única, mi madre es argentina y mi padre paraguayo, aunque hasta la fecha no tuve la oportunidad de conocer Paraguay, aún viviendo relativamente cerca. Estoy casada y tengo un hijo de 10 años que es la luz de mis ojos. Soy licenciada en nutrición y estuve trabajando en una clínica por 5 años, pero tuve que salir debido a una disminución de personal, por problemas económicos que surgieron allí. Mi esposo es mecánico, trabaja en su propio taller y aunque podemos mantenernos relativamente bien con sus ingresos, yo continué buscando trabajo por meses pero sin éxito, hasta que vi en internet que podía acceder a becas en una universidad de Madrid, para hacer más especialidades de mi carrera. Decidí hablarlo un día con mi esposo y aunque en principio parecía querer cuestionarme el que yo viajara, supe convencerlo; además, él y cualquiera que me conoce sabe que soy demasiado inquieta, que me gusta asumir nuevos desafíos y que iría también por este. Y aquí estoy nomás, acomodándome de a poco en la habitación de un hotel que alquilé a penas llegar, por suerte pude encontrar un trabajo temporal en una tienda de cereales para mantenerme hasta tanto pueda hacer las averiguaciones correspondientes sobre la beca. No me fue fácil dejar mi tierra, la familia y en especial a mi amado esposo y a mi pequeño, pero lo hice motivada y segu
ra de que en un futuro volveré allí cargada de nuevas experiencias, conocimientos…todo sea por vivir una vida tranquila y olgada, además de cumplir mis sueños como profesional.

Nueva escena de rol: En la feria de las colectividades y conociendo a los machos

Punto de vista: Diego

Diego está durmiendo bajo el efecto de su Dormonid. Se ha puesto la alarma del celular para despertarse a las 4 de la tarde, cuando llega Jazmín, ese lunes. Ha logrado despertarse, no se ha duchado, sí se ha perfumado, es decir se ha dado un baño francés, y ha salido su vieja camioneta hacia el aeropuerto. Resulta que tuvo que esperar un rato hasta que llegó ella.
Jazmín dice, «Mi Dieeeegui… cuánto te extrañé…»

Diego y Jazmín se abraza, ella con más pasión, él con cara de apuro.
Dices con acento porteño, «Yo también a vos, dlaquita… Che, vamos que estamos haciendo una escena de culebrón mexicano.»
Jazmín se ríe de buena gana, lo besa y le da un paquete.

Jazmín dice, «Esto es para vos, mi niño.»

Dices con acento porteño, «Qué será?»
Jazmín dice, «Lo abrirías en casa?»

Diego y Jazmín suben a la camioneta.
Jazmín dice, «Aaah, pero ya estás preparado y todo!»

Diego ha manejado hasta una cafetería, donde han merendado y se han puesto al día. Jazmín ha resultado tan amorosa y cariñosa como siempre. Se dio cuenta que Diego ha estado con otra mujer tal vez, pero preservó la calma muy bien.
Después de merendar Diego maneja hasta el edificio de San Isidro, donde tiene su viejo departamento en el que reinan las cucarachas, las ratas y los alacranes, pues Diego no sabe limpiar, no quiere limpiar, no quiere contratar a una extraña a que le limpie. Isidoro, el portero uruguayo, tan buena gente les abre, los saluda, conoce a Jazmín, la mujer que hace feliz a nuestro amigo, sonríe al conocer por fin a la tal Jazmín y les da las bendiciones. Entonces suben por el ascensor, llegan al mugroso apartamento de Diego.

Jazmín mira la estancia escandalizada y da el suspiro natural que daría una mujer en ese momento.

Diego se ríe.
Jazmín dice, «Ay, Diegui, pero… cómo podés vivir así?»

Dices con acento porteño, «Vivo bien así, dejá.»
Jazmín no puede creerlo. Deja sus maletas y en seguida va a mirar la cocina, que no está como la de su departamento allá en Madrid. Está vieja, desprovista, sucia. Y claro… Abre el refrigerador, no hay más que unas pocas pabaditas.

Jazmín murmura, «Qué bárbaro…»

Jazmín dice, «Mi amor, cómo podés vivir así? En serio estás bien?»

Dices con acento porteño, «See, no tengo ganas de limpiar, ni ir a comprar, ni cocinar…»»
Jazmín dice, «Pero mi vida… Me hubieses dicho… Ahora yo te voy a hacer de comer y limpiarte la casa hasta que volvamos, sí?»

Dices con acento porteño, «Na, dejá, llegá, descansá un poco»
El resto de ese día Jazmín no descansó para nada. Se puso a limpiar la casa, tuvo que espantar y matar arañas, hormigas, cucarachas, comprar comida, cocinar, Diego casi no hacía nada. Hacía, sí, pero a medias, no de vago que naturalmente era sinó porque Jazmín le decía que ella haría todo y que no lo necesitaría, que se quede tranqui. Ahora es martes. La noche anterior no ha habido problemas para que Jazmín y Diego hagan el amor en la cama de esta, que tenía el olor característico a Diego, claro, pero como era de esperarse Jazmín había creado toda una obra de limpieza y luminosidad. Ahora sí, después de hacer el amor era hora de reponer energías. Se han levantado, por supuesto Jazmín antes de Diego, han desayunado, el ambiente de la casa ya cambió de la mugre solitaria y hermitania en la que nuestro amigo disfruta viviendo a un casi hogar como en Madrid. ¡Cuál sería la sorpresa que se tuvieran preparada para hoy martes!

A las 12 del mediodía Jazmín le propone a Diego salir a comer. A Diego le encanta la idea.

Dices con acento porteño, «Dónde vamos?»
Jazmín dice, «Ah, te quiero dar una sorpresita.»

El rostro de Diego se ilumina repentinamente. Conduce Diego en la camioneta. Hoy sí se ha duchado, se ha bañado ahora sí en agua y jabón, y claro. Se ha perfumado y puesto desodorante, se ha afeitado esa barba de varios días. Entonces ahora sí se ha ganado una mirada ardiente de deseo de Jazmín, de lo guapo que está. Jazmín en su momento se ha duchado y arreglado igual, aunque sabemos que naturalmente es demasiado guapa y se siente demasiado guapa para sí misma. Y ahora están ambos en la camioneta, Diego manejando hacia donde Jazmín le indica. Pero sucede que Diego no es tan boludo como aparenta, y sabe hacia dónde están llendo. Claro, no es boludo pero se hace, le gusta aparentarlo, incluso con Jazmín que sin embargo ya se dio cuenta de que Diego reconoce la zona. ¡Están llendo hacia la feria de las colectividades! ¡Qué alegría en el rostro de Diego!

La feria de las colectividades, ubicada en la plaza San Martín, abre sus puertas al menos por la zona únicamente en las vacaciones de invierno, las 2 semanas que duran las mismas. Llena de recidentes y turistas, es decir, donde el bullicio está servido, pueden degustarse platos de diferentes países. En cada país, tenemos arte representativo, charlas del mismo, sobre su cultura y su historia, decoración típica, espectáculos en vivo, y por supuesto su variada gastronomía. ¡El sueño se hizo realidad! ¡Jazmín y Diego por primera vez disfrutando una experiencia que a ambos les gustó desde que la conocen! Algo que no han visto en España, al menos en Madrid. Y aquí están, mientras el bullicio llena el ambiente, la música árabe, el aroma de diferentes platos. La gente que se pierde y se mezcla disfrutando de lo
lindo, sentándose a alguna mesa en ese momento libre a degustar, o simplemente comprándose para llevar.

AHí están nuestros amigos, recorriendo, Jazmín mirando los cuadros y decoraciones que representan a cada país. Arabia, Gresia, Rusia, Brasil, Alemania… Diego también observa, la música que ocasionalmente suena en cada colectividad proporciona aún más ambiente. arabia, a Jazmín le gusta mucho la cultura árabe, ¡India! AHí está. A lo mejor Jazmín le compra algo a Kajol, aunque mucho se teme que comida no será, porque difícilmente aguante una semana hasta que vuelvan, se transporten y todo. Israel: Ahí están escuchando un poco de historia de la cultura Ebrea que les cuenta una señora nacida justamente allá. Claro, quien pone atención es Jazmín. Diego se acuerda de Arais, algo le dice que era de allá. Siguen mirando, Jazmín quiere mirar las pinturas y decoraciones. Diego lo que mira es la comida de cada país. Hay las cuales se le hacen más extrañas, menos extrañas, le causan más o menos ganas de probarlas. Pero claro, el aroma que se va entremezclando en sí abre el apetito de todas maneras. Se van a Alemania, Diego se pide Chucrut y salchichas alemanas. Animal muerto que desde luego, a no ser por el Chucrut que igual Jazmín no quiere, ella no consumiría. Luego se van a Brasil a pedir una suerte de torta dulce de ananá para Jazmín (sí, ella ya está comprando algo dulce) ¡Perú! Diego dice que después de comer la comida alemana que se acaba de comprar va a pasar a comprar Papas a la huancaína o tal vez el cebiche peruano.

Jazmín dice, «No será mucho, Diegui?»

Dices con acento porteño, «Vamos a ir viendo, vas a querer algo salado igual?»
Jazmín dice, «No, no te preocupes, luego iré viendo. A lo mejor compramos más comida para llevar.

Diego y Jazmín tras recorrer un poco más, se sientan en una esquina algo apartada del gentío. Es Jazmín quien está trayendo los pedidos a la mesa, y de beber han comprado un agua mineral para ella y una cerveza para él. Ahí está Diego disfrutando, saboreando el chucrut, le combida a Jazmín, ella le agradece pero no, mientras saborea la torta de ananá. A su vez, claro, le ofrece un pedacito a Diego y él sí, la acepta y come. Está mezclando lo salado y lo dulce. Jazmín lo sabe pero lo deja pasar, y ahora charlan un poco, algo fuerte ya que es bullicio es cosa seria. Entonces Diego está con las salchichas alemanas y ahora echa una ojeada al celular. Siempre el Blu Dash X que tiene desde hace como 2 años, y ahí está una lluvia de mensajes por parte de los machos, que le preguntan desde ayer cómo salió todo, si Jazmín está con él, del tiqui que le pregunta lo mismo y si se la lleva a Jazmín a la fiesta, de su madre que le pregunta lo mismo, de otra amiga que también le pregunta. Diego, con paciencia, siempre saboreando la comida alemana, responde los mensajes y Jazmín por su parte come lentamente y le espera en respetuoso silencio. No pregunta, no mira, se porta excelente, come la torta con algo de ensimismamiento y lanza furtivas miradas a algunas obras de arte que yacen cerca.
Dices con acento porteño, «Che, amor, saliendo de acá vamos a ver a los machos, querés?»
Jazmín dice, «Siii siii!»

Dices con acento porteño, «Segura?»
A Jazmín, ya lo sabemos, no le agradan aquellos ambientes, pero tenía la fé de que los machos sí lo querían a Diego, entonces acepta.

Jazmín le ofrece otro pedazo de torta a Diego, otra vez éste mezclando lo salado y lo dulce. Están charlando animadamente, Diego le pregunta por Kajol, ella lo tranquiliza, le asegura que en todo caso si ella necesitara algo les hará saber, y Diego se ha terminado todo el contenido de la bandejita.

Jazmín dice, «Querés algo más?»

Dices con acento porteño, «Dale, ahora voy a buscar.»
Jazmín dice, «Voy yo mi amor, que está lleno de gente.»

Dices con acento porteño, «Te acompaño, dale?»
Jazmín dice, «Dale, vamos»

Diego y Jazmín se vuelven a levantar pero ella en seguida se sienta. «No, sabés qué? Cuidame la mesa, yo voy y te traigo lo que quieras, porfa.»
Dices con acento porteño, «Pero qué puede ser?»»
Jazmín dice, «Querés probar algo de…»

Dices con acento porteño, «Che, me traés algo de Paraguay?»»
Jazmín dice, «Paraguay… qué quisieras?»

Diego piensa.
Dices con acento porteño, «Si no traeme cebiche peruano a ver si me gusta.»
Dicho y hecho. ADemás, Jazmín ha comprado algunas bandejas de comida India, china, japonesa e India para llevarse. Por supuesto, compró Sushi para Diego, a ella no le gusta desde luego. Ahí están comiendo cada uno su segundo plato, él el cebiche, disfrutando del pescado que contiene y ella una suerte de ensalada de garbanzos algo extraña pero que se nota que le gusta, que desde luego le combida a Diego. Charlan mientras saborean, la música por aquí y por allá suena y suena, una ola de gente camina de aquí para allá comprando comida o algún recuerdo para llevarse, y ellos sentados, comiendo (siempre Diego comiendo con más ganas) y charlando hasta que un rato después terminan sus platos y Jazmín le pide amablemente que afloje ahí, opina que ya comió lo suficiente. Ahora siguen recorriendo, comprándole algunos recuerdos a Kajol desde la India, esperando que le hagan emocionar, lo que es muy posible.

Diego y Jazmín salen satisfechos y felices de la vida, Jazmín le prometió que van a volver antes que cierren, y se dirigen en la camioneta hacia la casa del tiqui. Habían quedado que los esperaban, eso sí, sin almuerzo porque acaban de almorzar, algunos de los machos, el tiqui y sus hijos.
VoiceOver desactivado. Mundo virtual guardado.
tampoco está, el tití tampoco. Jazmín percibe que, si bien hay drogas y mujeres en ellos, es algo relativamente tranquilo. Observa a Diego, observa su comportamiento. Sí, putean, se ríen escandalosamente, toman alckohol y fuman, esnifan rayas de coca. Diego lo hace, claro, incluso delante de ella. Jazmín lo lamenta, pero sabe, de todas maneras que los machos lo quieren, le tienen cariño a su manera y se nota que entre ellos hay una amistad sincera. Véase cómo Maxi lo abraza y le da muchos besitos de una forma casi paternal, teniéndolo en su regazo, o cómo el Leto lo jode, y por supuesto el tiqui no se queda atrás. Han mirado con deseo a la chica, es muy linda, muy guapa, muy apetecible. Jazmín ha sido el centro de las miradas y la coquetería, ha participado con naturalidad en las charlas, ha dicho no cuando tuvo que decirlo. Luego el tiqui, sus hijos y Diego han ido a la sala de música a ensayar para la fiesta. Por supuesto, Jazmín y los machos han ido con ellos. ¡Qué buen rock! ¡Estaban preparando todo y en serio! Diego cantaba y tocaba el teclado orientado al piano clásico que tenían los tiquis, y Jazmín estaba encantada. Los tiquis tocaban rock, incluso eran capaces de cantar pop en versiones más roqueras. Así fue como se quedaron a cenar unas pizzas, charlando, los machos coqueteándola y proponiendo sexo con todo descaro, proposiciones rechazadas amablemente y con mucha paciencia por Jazmín. Y Diego, re tranquilo, re tiernito, macho con los machos, tierno con Jazmín.

Nueva escena de rol: Yo también me voy a argentina

Punto de vista: Jazmín

Jazmín y Carolina se han telefoneado el día de hoy. Están en el departamento de Carolina, ya que quieren aprovechar, pasar el día juntas, charlar a profundidad y despedirse por una semana, ya que Jazmín va a viajar a Argentina temporalmente. Sí, todos viajan a Argentina temporalmente.
Jazmín entra en la casa de Carolina tras encontrarse y saludarse, se pone cómoda y están solas, dispuestas a charlar, tal vez tomar algo, contarse sus cosas.
Dices: «Cómo estás hoy amiga?»
carolina dice con acento argentino, «hoy amanecí un poco molessta, pero bueno, yo supongo que debe ser por el embarazo…»
Dices: «Aay, qué sentís?»
Jazmín le acaricia con ternura la panza.
carolina dice con acento argentino, «me siento súper inchada»
Dices: «Siii sii, debe ser el embarazo»
carolina dice con acento argentino, «y vos que me contás?»
Dices: «Pero bueno, yo estoy acá para acompañarte al menos por hoy y hasta que regrese, ahora te cuento, síi?»
Dices: «Síii, mañana me voy a Argentina unos días.»
carolina dice con acento argentino, «como? que?»
carolina dice con acento argentino, «donde vas?»
Dices: «siii siii»
Dices: «Diegui me necesita»
carolina dice con acento argentino, «me imagino que vas y vuelven juntos no?»
Dices: «Diegui, mi novio, te acordás?»
Dices: «Sii siii»
carolina sonríe.
carolina dice con acento argentino, «claro que se de quien hablás amiga.»
carolina dice con acento argentino, «le pasó algo en argentina?»
Dices: «Además lo extraño horrores y necesita que le haga companía porque va a tener una fiesta de un amigo suyo dentro de una semana»
carolina dice con acento argentino, «por qué te vas así tan de prisa?»
Dices: «Pero calculo que está bien, solo me extraña y creo que está en drogas otra vez.»
carolina dice con acento argentino, «otra ves? oooh dios!»
carolina dice con acento argentino, «esa maldita droga…»
Dices: «Síii, es un horror… pero bueno, sé que no puedo estar encima suyo constantemente.»
carolina dice con acento argentino, «bueno, pero cuando te irías?»
Dices: «Más ahora que lo tengo lejos..»
carolina asiente afirmativamente.
Dices: «Y también así aprovecho a llevarlo a la feria de las colectividades, que abre por esta última semana y cierra! Y eso le va a hacer muy bien. No lo sabe pero es una sorpresa que le quiero dar.»
carolina dice con acento argentino, «ojalá puedas ayudarlo a salir de esa porquería…»
carolina dice con acento argentino, «cuando te irías?»
carolina dice con acento argentino, «ya tenés todo listo para el viaje?»
Dices: «Siii siii, cuando estábamos juntos acá en Madrid parecía que lo estuve logrando, pero claro, ahora estamos lejos y tiene a sus amigos allá… Lo que lo hace más difícil.»
carolina dice con acento argentino, «mmm, eso quiere decir que sus amigos están en la misma condición?»
Dices: «Síii, mañana me voy y Kajol se queda en casa, le dejé provisiones, comida, si necesita algo ya le dije que me lo haga saber»
Dices: «Sí, seguro…»
Dices: «Me quieren conocer sus amigos»
carolina dice con acento argentino, «dale mi teléfono a kajol, yo puedo cuidarla si problemas»
carolina dice con acento argentino, «mmm, que difícil amiga…»
Dices: «Buena idea mi niña, claro, le voy a preguntar y si podés pasar a verla cómo está o atenderla por mientras tanto te lo voy a agradecer! Pero claro, primero voy a comentarle»
carolina dice con acento argentino, «siii, es un gusto ayudarte y ayudar a kajol…»
Dices: «Poobre mi niña… la voy a dejar soliita…»
carolina dice con acento argentino, «pero hablando de diego… quienes son sus amigos?»
Dices: «Un grupo que tiene desde que es chiquito»
Jazmín sonríe con ternura
carolina dice con acento argentino, «no te preocupes por ella, va a estar bien»
Dices: «Los machos del barrio»
Te partes de risa.
Dices: «o algo así»
carolina dice con acento argentino, «saaam, entiendo, pero en que condición social viven?»
carolina dice con acento argentino, «mmm, ese nombre lo dice todo…»
Dices: «Yyy, son los típicos amigos que salen a esos ambientes nobturnos, drogas, mujeres… no sé ni a qué se dedican»
carolina dice con acento argentino, «uuuf, ya me imagino…»
Dices: «no me hace ilusión precisamente conocerlos pero parece que lo quieren mucho a mi Diegui»
Dices: «Y Diegui necesita una pareja en esa fiesta»
carolina dice con acento argentino, «como no recaer en esas condiciones…»
Dices: «siii sii…»
carolina dice con acento argentino, «me compadezco amiga… como vas a hacer para estar ahí con esa gente?»
Dices: «VOy a intentarlo por él al memos mi niña, porque no es que me agraden los ambientes festivos…»
carolina dice con acento argentino, «yo no sé como hacés vos para aguantar esas situaciones…»
carolina dice con acento argentino, «traelo cuanto antes para que esté más cuidado y contenido acá!»
Dices: «Sucede,mi Caro, que a Diegui lo amo por encima de todo, es decir, lo que no me gusta o no me agrada intento pasarlo por alto o darle menos prioridad»
Dices: «Tengo toda mi fuerza de voluntad en él»
Dices: «Y síi siii, ya la semana que viene estaremos juntos acá otra vez.»
carolina dice con acento argentino, «acá estando vos, no va a hacer esas cosas, al menos eso creo…»
Dices: «Nooo, seguro que no, pero claro, no soy nadie para recortarle su livertad, solo quiero cuidarlo…»
carolina dice con acento argentino, «pero también debés pensar en vos y en tu salud mental amiga»
Dices: «Sii siii»
carolina dice con acento argentino, «disculpá que sea tan dura pero es así!»
carolina dice con acento argentino, «además vos no sabés que hace allá»
Jazmín deja ver que en efecto está bastante estresada y se acerca más a Carolina.
Dices: «NO, no tengo idea»
carolina dice con acento argentino, «porque los hombres tienen la capacidad de contar solo lo que les conviene amiga»
Dices: «Pero mientras sea feliz»
Dices: «sii isii»
carolina te abraza.
Dices: «Además, ciertamente porque lo amo, quiero ver quienes son esos amigos que tiene»
carolina dice con acento argentino, «tranqui amiga… no te lo digo para que te preocupes… solo porque te quiero y no quiero que dañen tu corazón»
carolina dice con acento argentino, «se que soy dura al decirte estas cosas»
carolina dice con acento argentino, «pero vos sabés si allá no está con alguien?»
Dices: «Graacias mi niiiña, yo tambuién te quiero a vos! Y no, no me parece algo dura, sinó la realidad.»
Dices: «Bueno, no me extrañaría»
carolina dice con acento argentino, «yo solo quiero que seas feliz y que ningún hombre te dañe, ya ves como me fue a mí»
Dices: «Imaginate, 2 meses casi, sin mí»
Dices: «síii lo recuerdo»
carolina se sorprende al ver que jazmín reacciona con tranquilidad
Dices: «Me dijo el muy sibcergüenza que sí, tiene una amiga entre los machos del barrio que lo besa y le pide sexo»
Jazmín ríe algo nerviosa
carolina dice con acento argentino, «admiro tu tranquilidad, a mí me dicen lo que yo te estoy diciendo y me da el ataque!»
Dices: «Claaro mi vida, cada cuál tiene un corazón único»
carolina dice con acento argentino, «que?»
carolina no puede creer lo que oye
carolina dice con acento argentino, «es en serio?»
Jazmín sonríe tranquilizadora.
carolina dice con acento argentino, «nooooo!»
Dices: «Lo sé mi vida, pero bueno, mucho no puedo hacer al respecto y lo voy a seguir amando de todas formas»
carolina dice con acento argentino, «como aguantás eso!»
Dices: «Bueno, ciertamente no es algo que me ponga feliz, pero simplemente me queda preservar la calma y esperar.»
carolina dice con acento argentino, «teentiendo, en cierta forma yo aguanté lo mismo cuando estaba en argentina… solo que yo me enteraba por otro lado… »
carolina dice con acento argentino, «pero e escucho y no lo creo»
Dices: «Ah, bueno, enterarme de otra manera y algo realmente grabe sí, sin duda no me hubiera gustado…»
carolina dice con acento argentino, «pero bueno, una por amor aguanta y después terminamos hechas mierda»
carolina dice con acento argentino, «y que me decís de esos amigos que tiene?»
Dices: «Uno de mis principios, mi vida, es no ser ni celosa ni posesiba con él, es decir, no reclamarle, no hacerle reproches, él sabrá lo que hace pero claro, cuidarle, aconsejarle y quererle lo haré siempre que dure nuetsra relación y claro… Si siento que tengo que alejarme, lo voy a hacer porque siempre tenemos que pensar en nosotros mismos»
Dices: «Yo sé que muchas veces uno tiende a darlo todo por la otra persona, que no importa si se está destrozando.»
Dices: «Amiga, te voy a contar un secreto entre nosotras, no quiero que salga de acá, síi? Porque compromete a una amiga en común y en todo caso lo deberíamos hablar con ella cuando llegue su momento.»
Dices: «Yo soy muy perceptiva (nunca lo olvides) y supe que Diegui y Lu tienen al menos una química, se podía ver en cómo se miraban y hablaban, por ejemplo»
Dices: «pero a lo mejor es porque yo percibo más de lo sensorial»
carolina dice con acento argentino, «mmm, a eso yo ya lo presentía…»
carolina dice con acento argentino, «pero no quise ser indiscreta »
Dices: «Sí? TE diste cuenta que podría haber algo entre ellos?»
carolina dice con acento argentino, «ese día… »
Dices: «qué?»
carolina dice con acento argentino, «cuando fuimos a conocer la casa de lu, nos dimos cuenta con oscar pero no dijimos nada…»
Dices: «Síii? Bueno, yo también me di cuenta esa noche»
Dices: «Bueno, la cosa es que no me molesta para nada, siempre que ambos estén de acuerdo y no se hagan daño.»
carolina dice con acento argentino, «mirá, yo soy amiga de las dos y debo ser lo más neutra posible para no generar comflicto en mi relación con ambas»
carolina dice con acento argentino, «que estás diciendo?»
carolina dice con acento argentino, «vos estás loca?»
Dices: «ES lo que debes hacer, está perfecto, por eso no digas nada hasta que Luhanna y yo lo hablemos si es que ocurriera.»
carolina dice con acento argentino, «como vas a tolerar que tu novio tenga relaciones extras fuera de tu casa…»
Dices: «Ya te digo, cariño, hay gente a la que le duele más, a la que le duele menos. Cada corazón es único.»
Dices: «NO es algo que aplauda y apoye, pero preservar la calma es lo mejor que puedo hacer»
carolina dice con acento argentino, «nunca diría nada porque soy muy discreta, además ella jamás me incinuó nada»
Dices: «Bueno, que jamás incinuara nada en cierto modo me genera alivia, pero si fuera lo contrario, no me molestaría, claro, siempre que no generaran problemas después»
carolina dice con acento argentino, «bueno, yo respeto tu postura amiga, pero no estoy de acuerdo»
Dices: «Claaro, es respetable»
Sonríes.
carolina dice con acento argentino, «es como que yo estubiese con alguien estando bien con oscar o biseversa»
Dices: «Sé de buena fé que Diegui al menos no me está usando ni está con intenciones de hacerme daño, lo que puedo percibir muy bien. Pero claro, si fuera lo contrario, simplemente me alejaría»
carolina dice con acento argentino, «por ejemplo, ahora que no estamos juntos, no me molesta que tenga algo con alguien…»
Dices: «ya terminaron, cariño? Es decir, ya hablaron?»
carolina dice con acento argentino, «eso es porque yo no siento amor por él, solo cariño y me gustaría que quedemos como amigos»
carolina dice con acento argentino, «nooo, todavía no tengo el valor…»
carolina dice con acento argentino, «no quiero dañarlo…»
Dices: «Claro, yo no sé ni creo que quiera saber cómo fue la corta relación entre ustedes, aunque feliz por lo que veo no, lo que se dice feliz… pero sí, si terminaran y fueran amigos sí, de hecho me parece genial porque yo personalmente jamás voy a olvidar lo amable que fue cuando nos ayudó con tu embarazo»
Dices: «Pero sí, creo que lo menos que podés hacer es darle una explicación y decirle todo tal como sentís, reunir valor. Yo puedo acompañarte y darte fuerzas.»
carolina dice con acento argentino, «nooo, yo no quisiera terminar mal…»
carolina dice con acento argentino, «gracias linda, pero eso es algo que tengo que resolver por mi cuenta, no debe haber intermedierios…»
carolina dice con acento argentino, «debe estar pensando lo peor de mi»
carolina dice con acento argentino, «pero vivir con camila y que encima se entrometiese en la relación, me agotó»
Dices: «Justamente, se rsincera, decir las cosas como son y cuanto antes, ayuda mucho a no terminar mal. Pero, claro, si él reacciona en una actitud despechada como aquella vez, vos debes tener la conciencia tranquila de que hiciste lo que debías hacer»
Dices: «En todo caso, si reacciona despechado, es su problema, vos hiciste lo que debías hacer, ya está»
carolina dice con acento argentino, «si si amiga.»
Dices: «Me pong un segundo en tu lugar imaginando que pasaría lo mismo entre Diego y yo, necesitara alejarme… Bueno, haría exactamente eso. Si Diego reaccionara mal, ya está, no es por mala pero simplemente me alejo, porque mala sería (conmigo misma) quedándome con él, sin sentir amor. Lo estaría engañando»
Dices: «Le estaría fingiendo un amor que no existe»
carolina dice con acento argentino, «si, eso es cierto»
Jazmín se seca una casi microscópica lágrima
carolina dice con acento argentino, «yo lo intenté, pero con lo que pasó… no pude más»
Dices: «Ya está, no es justo ni para vos ni para el bebé, pensemos en el bebé, adsorver la mala energía.»
Dices: «que te da una relación con tensiones en medio, que no funciona.»
carolina dice con acento argentino, «yo desde que tengo mi casa, estoy mucho más tranquila»
Dices: «Perfecto! Más tranquila vas a estar, cariño, cuando termines a oscar. Tal vez incluso reaccione mejor de lo que creemos!»
carolina dice con acento argentino, «mis nervios están mucho mejor y los recuerdos feos de a poco se van yendo…»
Dices: «Te repito, si lo necesitás, voy a estar ahí»
Dices: «Claro, desde vuelva de Argentina.»
Dices: «Salvo que te animes hoy mismo?»
carolina dice con acento argentino, «te aradezco amiga, pero eso es algo que debo hacer sola»
Jazmín se abraza a Carolina y le acaricia mientras la escucha.
Dices: «Bueno, como quieras»
carolina dice con acento argentino, «bueno, cambiemos de tema, contame de kajol»
Dices: «Mi niña… ahí ada, muy inestable»
carolina dice con acento argentino, «mmm, no probaste con llevarla con un profesional?»
Dices: «No, y tampoco lo iba a hacer»
Dices: «En mi opinión más sincera»
Dices: «psicólogos no sirven. Es todo muy frío, muy calculado y es pagar por hablar»
Dices: «Y psiquiatras, no quiero que la llenen de Químicos. Ya bastantes químicos estoy consumiendo por tratar mi hipotiroidismo»
carolina dice con acento argentino, «y a un cura?»
Dices: «Hay más terapias, pero yo no puedo hacerle todo y no conozco a nadie que conociera como yo sobre espiritualidad»
carolina dice con acento argentino, «yo me refugié mucho en la iglesia…»
Dices: «Bueno, ella es espiritualistas y cree en la religión indú, nada más»
Dices: «O bueno, por lo que sé»
carolina dice con acento argentino, «mirá yo cuando estaa en argentiina hice reiki»
carolina dice con acento argentino, «aaah bien…»
Dices: «Síii, es hermoso, yo le hago Reiky también a ella!»
Dices: «Y es muy efectivo»
carolina dice con acento argentino, «sii, es genial!»
Dices: «Pero claro, no puedo cuando ella no está en forma receptiva,»
carolina dice con acento argentino, «yo lo hago a la distancia»
carolina dice con acento argentino, «no necesito que ella esté presente»
Dices: «Te animás a intentarlo? Yo también logro hacerlo a distancia»
carolina dice con acento argentino, «claro que si amiga, con gusto!»
carolina sonríe.
Dices: «Aaay, qué amor!»
Sonríes.
Dices: «Ella en lo que se reefugia y no te digo cómo, es en la música de su país»
carolina dice con acento argentino, «siii, eso es muy bueno, esa música es muy mística»
Dices: «Siii siii!»
Dices: «Recién ahí vuelve a iluminarse y a estar más tranquila»
Dices: «Las otras veces conocí a su mami y a su hermanita, son un amor.»
carolina dice con acento argentino, «bien, esta noche le haré reiki para que pueda dormir tranquila, lo haré todas las noches hasta que vos vuelvas!»
carolina sonríe.
Dices: «Gracias mi niña, sos un amor!»
Abrazas a carolina.
carolina dice con acento argentino, «solo hago lo que me hace bien, y ayudar me fortalece el corazón»
carolina te abraza.
Dices: «Aay…»
Dices: «Es hermoso ayudar al prójimo, nos hace muy bien!»
carolina asiente afirmativamente.
Dices: «TE acordás que yo las otras veces te propuse una terapia a través de la música?»
carolina dice con acento argentino, «si si, lo recuerdo…»
Dices: «Bien, lo pensaste?»
carolina dice con acento argentino, «descubrí que escuchar música solo en piano, me hace muy bien, así que duermo con ese tipo de música»
Dices: «Síii, es muy efectiva»
Dices: «Y cantar, también! Descarga muchísimo»
Dices: «TE lo propongo especialmente porque sé que te hará muy bien y aunque jamás te oí, sé que tendrías mucha capacidad y potencial cantando (no es necesario que apredas a cantar profesionalmente bien) y te hará muy bien al alma»
carolina dice con acento argentino, «sabés, al bebé le gusta la música árabe, no sabes como!»
Jazmín sonríe enternecida.
Dices: «Imagino… le ponés música árabe y se pone a bailar de lo lindo en tu vientre.»
carolina dice con acento argentino, «es cosa de no creer»
Dices: «Imagino… le ponés música árabe y se pone a bailar de lo lindo en tu vientre.»
carolina dice con acento argentino, «aunque no lo creas, empieza a moverse…»
carolina dice con acento argentino, «ni yo puedo creerlo »
Dices: «Eso es genial, porque si lo seguís estimulando así, quien sabe… hasta bailarín o bailarina te puede salir!»
carolina dice con acento argentino, «yo no se que será, pero que se mueve, se mueve»
Dices: «Mi mami me contaba que así nací yo, entre mucha música y arte… así que no me extraña que haya salido así de artística.»
carolina dice con acento argentino, «no sé que va a ser cueando esté de mas tiempo, me va a patear con todo»
Dices: «Ay… mucha fuerza, porque en esos meses es difícil y vas a sentir dolor, síi?»
carolina dice con acento argentino, «mmm, ya veo…»
Jazmín acaricia con ternura la panza de la chica y le da besitos.
Dices: «Mi preciosura!»
Un teléfono suena en este lugar.
carolina dice con acento argentino, «screo que en vez de decir mamá, va a decir, jaz, de tanto que te escucha hablar»
Te partes de risa.
Dices: «Permitime, corazón, sí?»
carolina mira para todos lados al oír el teléfono
Dices: «Es mi celu»
carolina dice con acento argentino, «aaam, era el tuyo…»
Jazmín recoge el móvil tras abrir su cartera y atiende la llamada.
Dices: «Mi Diegui!»
Diego dice por teléfono, «Qué honda?»
Diego dice por teléfono, «Dónde estás?»
Dices: «Hoola amor, acá en casa de Caro, te acordás de ella?»»
Diego dice por teléfono, «Seeee, cómo está?»
carolina murmura con acento argentino, «dale saludos»
Dices: «Bien bieen, acá estamos charlando, acompañando a su bebé…»
Jazmín le guiña un ojo.
Diego dice por teléfono, «Uuuh, qué buena honda! Decile que igualmente»
Dices: «Te manda saludos!»
carolina dice con acento argentino, «gracias»
Diego dice por teléfono, «Uuuh, qué buena honda! Decile que igualmente»
Murmuras: «Dice que igualmente»
Sonríes.
Diego dice por teléfono, «Decile que la semana que viene ya nos volvemos a ver»
Dices: «OK, necesitás algo mi amor?»
Diego dice por teléfono, «Na, era para saludarte… A qué hora venís mañana?
Dices: «A las 8 sale el vuelo, así que ya te confirmo bien. Calculo que para el mediodía o un poco después…»
Diego dice por teléfono, «Ah, bueno! Y Kajol?»
Dices: «Kajol se queda en casa, síi?»
Diego dice por teléfono, «Pero va a estar bien?»
Dices: «Sii sii. Tiene comida abundante y todo, quedate tranqui.»
Diego dice por teléfono, «Y si necesita algo?»
carolina murmura con acento argentino, «decile que yo la cuido»
Dices: «Si necesita algo nos mandará un mensaje o nos llamará, mi vida, no te preocupes.»
Diego dice por teléfono, «OK»
Dices: «Bueno Diegui, mucha luz y esperame tranqui que ya falta menos, sí?»
Diego dice por teléfono, «Dale, tranqui. Yo acá ando re solo en casa pero por ahí me voy a ensayar con los tiquis.
Dices: «Qué van a hacer al final mi vida?»
Diego dice por teléfono, «Tocar en la fiesta»
Dices: «Aaay, muy bieeen!»
Dices: «Te mando un besito, síi?»
Diego dice por teléfono, «OK, portate bien!»
Sonríes.
Dices: «Portate bien vos, mi vida»
Jazmín riéndose cuelga la llamada.
carolina mira a jazmín reírse
Jazmín vuelve a guardar el móvil, suspirando inconscientemente.
carolina dice con acento argentino, «que te dijo?»
Dices: «Este Diegui es un aparato… noo, quería saludarme, me preguntaba por Kajol»
carolina dice con acento argentino, «mmm, esa risita pícara que tenés…»
Jazmín se ríe de buena gana.
carolina dice con acento argentino, «se nota que estás contenta amiga»
carolina sonríe.
Dices: «Síii, estoy muy feliz!»
Dices: «Es la vida que quería»
carolina dice con acento argentino, «que bueno amiga, me alegro tanto…»
Dices: «Diegui se nota que está muy feliz en ARgentina, y claaro… con más razón, porque acá casi no tiene a nadie»
carolina dice con acento argentino, «y si, me magino, es horrible estar solo y tan lejos. me pasa a veces…»
carolina dice con acento argentino, «cuando vuelvan amiga, me gustaría que viniesen a cenar a cas»
Dices: «Síii, y lo vamos a hacer! Yo voy a cocinar, dale?»
carolina dice con acento argentino, «que te parece?»
Dices: «Ay, sería genial, solos los 3! Y claro, salvo que Kajol de milagro quiera salir fuera…»
carolina dice con acento argentino, «no no, yo voy a esperarlos con todo listo, solo quiero que vengan y disfruten»
Dices: «Cómo quieras mi vida, sería un placer…»
carolina dice con acento argentino, «ya compré la cocina, fuí y me atendió uno de tus empleados»
Dices: «AY, síii, me di cuenta!»
carolina dice con acento argentino, «me quedó magnífica»
Dices: «Parece que esta cocina fue muy popular!»
Sonríes.
carolina dice con acento argentino, «justo como yo la quería»
Dices: «Fue no, es. Es la que más están comprando.»
carolina dice con acento argentino, «es que las otras que me mostró, o me convencían demasiado»
Dices: «Claaro, hay para todos los gustos»
Sonríes.
Dices: «Y las diferentes casas»
carolina dice con acento argentino, «pobre pero delicada»
carolina se parte de risa.
Jazmín se ríe con ganas.
Dices: «Escuchame, tenés algún instrumento? Porque si no, y si querés, llevamos el teclado de Diegui o la guitarra, y cantamos un rato, querés?»
carolina dice con acento argentino, «mmm, no tengo nada…»
Dices: «Tenemos nosotros»
Sonríes.
carolina dice con acento argentino, «traigan ustedes y cantamos un rato»
carolina dice con acento argentino, «a mi me encanta cantar»
Dices: «Perfecto, mirá que te quiero oír y ver atentamente!»
Jazmín sonríe pícara.
carolina sonríe intrigante
Dices: «Quiero escucharte, sí»
carolina dice con acento argentino, «a no quejarse después…»
carolina se parte de risa.
Jazmín se ríe con ganas.
Dices: «nooo nooo»
Después de charlar y merendar juntas por un rato, Carolina acompaña a Jazmín hacia el edificio, donde ella vuelve a su casa a mimar a Kajol y preparar volando las cosas para mañana.más,

Nueva escena de rol: El emisario

Punto de vista: aitor.

Aitor está trabajando en la tienda de cereales en el último turno de la noche.
albus llega desde la tienda.
albus te mira.
Aitor
Es un hombre de unos 40 años, de mirada serena. Su complexión muestra que está habituado al trabajo.
Aitor observa al hombre que acaba de llegar.
albus
Te encuentras ante un alto hombre con piel pálida, pelo rubio y ojos azules. Tiene un cuerpo y ojos delgados y unas manos pequeñas y ágiles, las cuales aparentan mucha fuerza. En su camiseta puedes leer: ‘llevaré su palabra por doquier’
albus dice con acento vosnio, «buenas noches»
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
albus vende una caja de cereales.
Dices con acento Vasco, «buenas noches.»
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
albus dice con acento vosnio, «espero que esté teniendo un fructífero trabajo»
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
Dices con acento Vasco, «en efecto así es. Espero lo mismo para usted.»
albus asiente afirmativamente.
albus vende una caja de cereales.
albus deja un folleto de hijos de eva sobre el mostrador
albus dice con acento vosnio, «tengo un importante mensaje que dejar a todos los ciudadanos de madrid»
albus vende una caja de cereales.
Aitor mira al hombre y asiente con un movimiento leve de cabeza.
Aitor sigue trabajando atendiendo a la clientela.
albus dice con acento vosnio, «en estos días, madre va a descargar su ira contra los que no siguen su camino»
albus dice con acento vosnio, «porque está muy cansada»
albus dice con acento vosnio, «y al igual que ama, sabe cuando tiene que castigar.»
albus vende una caja de cereales.
albus vende una caja de cereales.
Aitor escucha al hombre, pero sigue ocupándose de su trabajo.
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
albus dice con acento vosnio, «en estos días, todos los que no sigan el camino de madre»
albus dice con acento vosnio, «serán encontrados por sus instrumentos y corregidos»
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
albus vende una caja de cereales.
Aitor presta atención a las palabras del hombre, pero sigue imperturbable atendiendo a la clientela.
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
albus dice con acento vosnio, «lee ese folleto»
albus dice con acento vosnio, «cuando lo ayas leído»
albus dice con acento vosnio, «y en algún momento»
algunos clientes parecen nerviosos con lo que el hombre dice.
albus dice con acento vosnio, «alguien vendrá a buscarte»
albus dice con acento vosnio, «y tendrás que estár preparado»
albus mira a los clientes
albus dice con acento vosnio, «no temáis»
albus dice con acento vosnio, «si no tenéis nada que ocultar a madre, no temáis»
albus dice con acento vosnio, «en caso contrario»
albus dice con acento vosnio, «sentiréis su fuerza»
Aitor mira al hombre, tranquilo mientras piensa.
albus vende una caja de cereales.
Aitor sigue trabajando
albus vende una caja de cereales.
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
albus vende una caja de cereales.
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
albus vende una caja de cereales.
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
albus vende una caja de cereales.
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
Una mujer que espera ser atendida mira el folleto en el mostrador y lo coge.
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
ganas 23 puntos de reputación.
albus mira a la mujer
albus dice con acento vosnio, «eso no le pertenece»
albus dice con acento vosnio, «suéltelo.»
La mujer mira al hombre y deja el folleto de nuevo en el mostrador. Se encoge de hombros y sigue en la fila.
albus mira a aitor
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
albus dice con acento vosnio, «debería guardarlo»
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
albus dice con acento vosnio, «te será útil.»
albus dice con acento vosnio, «e inprescindible»
albus vende una caja de cereales.
escuchas jaleos y gritos a lo lejos
una brisa acaricia tu cara
albus vende una caja de cereales.
Vendes una caja de cereales por 2.80 euros.
oyes una discusión cerca de aquí
Luego de casi media hora trabajando en un silencio tenso…
Aitor mira su reloj.
albus vende una caja de cereales.
Aitor termina de atender al último cliente y se dirige hacia la salida del mostrador.
albus recoge el folleto y va tras el hombre
albus vende una caja de cereales.
Dices con acento Vasco, «buenas noches, tenga buen trabajo y mejor descanso.»
Sales del mostrador y vuelves a la tienda.
Comunidad de Madrid; Tienda Cropbrand.
Ves una tendera aquí.
aitor sale a prisa de la tienda.
Comunidad de Madrid; Calle de preciados.
Ves un coche de la marca koa aquí.
La temperatura comienza a ser agradable.
Aitor camina a prisa hacia el hotel.
Comunidad de Madrid; Imperium Hotel
aitor coge el ascensor, de cuando en cuando mira de soslayo por si el hombre de la tienda estuviese por allí.
aitor llega a la planta.
aitor saca la llave y abre la puerta.
Te retiras a tu habitación a descansar.
una habitación alquilada por Aitor.
aitor cierra la puerta y camina hacia la cama, se descalza y se saca el móvil del bolsillo que comienza a sonar.
aitor mira el móvil y desbloquea la pantalla.
aitor comienza a leer.
albus chatea: «buenas noches»
Mike chatea: «buenas»
albus chatea: «mi nombre es albus, emisario de hijos de eva.»
aitor suspira.
albus chatea: «ya he aparecido más de una vez por aquí»
albus chatea: «avisando que madre está cansada y que su paciencia se está agotando»
albus chatea: «bien»
albus chatea: «pues ha llegado la hora de actuar»
albus chatea: «a llegado la hora de que madre corrija a la fuerza el camino que muchos tuercen.»
albus chatea: «madre va a enviar a sus instrumentos»
albus chatea: «para que actúen»
albus chatea: «para que curen la enfermedad, la plaga»
albus chatea: «la mácula del impuro»
albus chatea: «querido lector que lees este chat»
albus chatea: «puede que en uno de estos días»
albus chatea: «alguien llame a la puerta de tu casa»
albus chatea: «y tendrás que estár preparado»
albus chatea: «puede que alguien necesite un servicio»
albus chatea: «y vaya a tu negocio»
albus chatea: «y necesitarás estár preparado»
albus chatea: «puede que alguien vaya a tu tienda y te compre un producto»
albus chatea: «y necesitarás estár preparado»
albus chatea: «porque ese alguien, que aparecerá en un tiempo y lugar indeterminado»
albus chatea: «habrá venido para enderezar tu camino torcido»
albus chatea: «habrá llegado para mostrarte la senda que tú jamás quisiste ver.»
albus chatea: «y ay del que se intente resistir o negar las enseñanzas de eva»
albus chatea: «mi oz corta hasta la raíz más torcida. Y la raíz más torcida, es la más fácil de cortar»
albus chatea: «libro del valor, capítulo 40, versículo 15»
albus chatea: «que madre os guarde.»
aitor bloquea la pantalla del móvil y lo deja en la mesita.
Murmuras con acento vasco, «menudo jaleo que armó ese tio por el chat. Y se supone que estamos en paz.»
aitor resopla y se dirige al baño para tomar una ducha a ver si se le quita el mal rollo que le dejó ese tio con solo leerlo y escucharlo unos minutos.

Nuevo relato: Rita

Disclaimer

Este relato contiene escenas y lenguaje ofensivo no apto para todo el público.

Rita era fea, incuestionablemente fea. Fea como un mono. Monstruosa, inhumana. Eso era ella. Una vieja fea, estragada, un amacijo de carne ajada. Eso era. Tenía la cara demasiado arrugada, que no lograba disimular ni con las múltiples cremas que se ponía para la piel. Ni siquiera el maquillaje, que solo se aplicaba para intentar seducirme, le borraba las ojeras, las derrotas de la vida. no tenía dientes. Es decir, no tenía dientes de hierro, tenía una dentadura postiza la cuál no siempre se ponía. Al hablar no se le entendía un choto. Tenía la típica voz chillona de una vieja chota, que naturalmente grita y claro, es difícil entenderle. Me acosaba. Me perseguía. Era mi promesa de amor, de casamiento, de matrimonio, claro, todo impuesto por mi santa madre. Ella decidió la unión. Cuando tenía 15 años me presentó a la mujer, es decir la vieja, la señora, la fea, la mona, el cadáver viviente con quien me iba a casar. Ella quería que nos casáramos, sus amigas marimachas de la iglesia, su sacerdote con olor a cebolla, quería que nos casáramos ante Dios, yo que era el chico más guapo por el que todas las pivas se meaban encima, y ese pedazo de carne vencida. Decían que su familia era muy rica, de clase muy alta. Para mí que eran todos bolazos. Me sentí humillado. Sentí que mi mamá no me quería. ¿Cómo podía obligarme a casarme con ese monstruo?
Pero mi mamá no desistía. Decía que yo tenía que hacerla abuela, darle hijos, con esa pobre mujer que tal vez no pueda tener un puto orgasmo. Pero con eso último estaba equivocado. A ella le venían múltiples orgasmos con solo mirarme, sin que le hiciera nada. Me reclamaba, me enseñaba sus pechos caídos de gorda diabética, su coño peludo que solo mirarlo me provocaba náuseas, su boca de gorda mamona profesional. Me reclamaba. Necesitaba que se la meta. Yo cerraba los ojos, intentaba escapar. Ella se me pegaba tanto que me seguía, me seguía a todas partes. Me reclamaba y me venía loco con que teníamos que casarnos, que era la ley de Dios, que Dios nos mandó casarnos ante él, y toda una cháchara que a mí me parecía de lo más ilógica, siempre sin dientes, con esa voz de borracha chupapingas que no pronunciaba bien las consonantes, con esos chillidos de vieja chota necesitada, con ese aliento avinagrado que parecía un cadáver en descomposición. De hecho, si la besaba (porque ella me forzaba a besarla) me quedaba con tan mal sabor y tan mala sensación que sentía la necesidad de bomitar hasta lo que haya desayunado. No podía seguir, sentía toda la boca manchada, llena de mierda, tenía que ir a lavarme los dientes 4 veces seguidas, bomitar, lavarme 4 veces más los dientes, porque soy así de pilingo. Y mi mamá, indiferente, yo diría que hasta disfrutándolo, presionando para que nos casáramos ante Dios, concertando sus citas con sus marim
achas, sus santurronas aguantadas que apuesto mis huevitos que ya no los tengo a que jamás tuvieron un orgasmo en su vida, su curita afeminado que apuesto mi pija que aún se me para y funciona a la perfección que a éste no se le paraba, era tan impotente, tan impotente, que solo se le levantaba la cuestión rezando ante el micrófono y llegaba al éxtasis al terminar. Todos presionando para que nos casáramos, sermoneando huevada y media, la vieja Rita espantándome cual momia, solo faltara que ruguera y me comiera, vamos. Cuando me retiré a vivir solo, sin duda porque a mi santa madre no se le escapa un detalle, la vieja Rita supo dónde estaba mi nueva madriguera. Mi madre, sus marimachas monjas, sacerdotes y demás personajes son o eran personas conspiradoras, sin escrúpulos, de las que no descansaban y no se rendían, con una fé ciega ante Dios y una sarta de huevadas que ni ellos se creían. Entonces la vieja Rita encontró mi casa, no lo dudó, me tocó el timbre, me despertó, me cagué en todo lo que se mueva y permanezca inmóvil porque podían ser horas como las 8 de la mañana y a esa hora soy un monstruo, tocaba el timbre desesperada la vieja Rita, necesitada, con su coño peludo y húmedo, latiendo por mí, me llamaba «Dddiiieeeeeegooooo» así con esa voz basilante, estragada, ininteligible, chillona de vieja loca, con su bata de vieja loca despertándome a las 8 de la mañana, desesperada porque le abra. Yo entonces lo que tenía que hace
r era abrirle, o cuanto más la dejaba pasar más insistente se ponía, incluso si apagara las luces. Le abría la puerta, hacía lo posible para que desaparecise, pero ya era tarde. Entraba posesivamente a casa, me desnudaba a la fuerza, me obligaba a besar esa boca con sabor a nuerte, a lamer esa cosa peluda mientras no descansaba ella, intentaba seducirme, hacerme ceder, hacerme bajar la guardia. Y claro, respiraba entrecortadamente, genía, genía así de fuerte, llegaba a unos orgasmos los cuales yo no hacía méritos para probocárselos, y solo sentía al principio mareos y bloqueo, ganas de bomitar, después asco y repulsión, y las ganas de bomitar ya eran un hecho. Le bomitaba encima, bomitaba el piso, y ella sin inmutarse, simplemente dejaba el bómito regado incluso en su cuerpo, y yo siempre que podía moverme no me quedaba otra que agarrarla a la fuerza, abrir la puerta, sacarla de ahí, cerrar con llave, desconectar todo. Teléfono, timbre, todo- Pero no siempre era efectivo. Ella estaba como un imán, no podía sacármela de encima. Y mi madre, indiferente, disfrutándolo, porque hasta mi papá veía con espanto a mi prometida.
«Hijo, la puta que la re parió a la vieja, no te cases con la vieja aquella, no les hagas caso, Dios no te va a mandar al infierno», y desde luego mi viejo sí que tenía la razón, todo lo contrario a mi santa madre. Él sólo iba a misa para que mi mamá dejara de hinchar los quinotos. Desde luego se aburría, no rezaba, me comprendía, estaba de mi parte, a veces mientras mi madre estaba en pleno éxtasis religioso, mi viejo de la manera más discreta me iba sacando de la iglesa, si era necesario alegaba que teníamos que ir al baño, y nos desaparecíamos a la mierda, principalmente a comer ya que a él le daba igual, pero a mí me urgía. Cuántas mañanas por culpa de mi santa madre caía desmayado, y todo porque a la santurrona se le ocurría ir temprano a misa, siempre en ayunas, «A Dios no se lo deja último en la fila, hijo,» decía ella, y yo no tenía fuerzas, hacía lo que podía, alegando que me sentía mal, que tenía que ir a otros lados, que después iba a la tarde, pero mi mamá incansable me terminaba llevando a la fuerza a Misa, y yo msentía que me moría, me desmayaba, me ponía pálido y con un poco de suerte recién ahí se compadecía de mí y me sacaba a comer.
Y claro, todo hasta que llegó la vieja Rita a mis 15 años y Dios me castigó por limpiarme pajas y pajas, por limpiármelas incluso en su nombre, porque a veces arrancaba alguna hoja de la biblia y me limpiaba una paja con ella. Era un pecador, un pecador nato, como lo era para hacer cualquier otra boludez. Era feliz pecando, disfrutaba de mis pecados, sabía que Dios no me iba a mandar a ningún infierno de nada, en todo casi la justicia que existe y funciona (si es que funciona) será siempre la humana. La justicia divina son estupideces que te cuentan para meterte miedo, para esclavizarte. A puesto el cadáver de Rita, si es que ya murió (cosa que deseo con ardor) que las monjas colegas de mi santa madre estarían desesperadas porque un hombre, dudo mucho que un sacerdote maricón en el armario, les abriera las piernas y se la empujara así, hasta el fondo poniéndolas a genir como las verdaderas putas que sospecho que serían. Porque esos curitas con olor a cebolla, voces más o menos afeminadas, supongo que la tienen chiquitita e insensible, por eso cuando me hacía una paja me la tocaban, me la manoseaban y sospecho que con ardor y ganas (y sospecho que ahí sí tenían una erección) me cagaban a pedos como si masturbarse fuera matar a alguien. Llegó la vieja Rita y Dios, si existe, no me mandó al infierno, sinó que lo trajo a mi casa. Gracias a Dios, hace como 4 años que no sé de ella, nunca la he vuelto a ver.

Nueva escena de rol: Largo y delicado como la seda

Punto de vista: Mike

Una vez más me decidí a probar suerte, a discar su número otra vez. Hacían días que llevaba repitiendo esto, cada día, pero no obtenía respuesta. Sin embargo algo me decía que esta vez la tendría al otro lado de la línea, como antes, como todos los días. Al mismo tiempo leía y releía su correo en la pantalla del ordenador, sin dejar de darle a refresh para continuar haciéndolo.
***extracto del correo***
Hola, mi chico de Boston preferido!
cómo estás? hace tiempeciño que no sé de ti, y… bueno, solo espero que todo esté bien entre nosotros, me preocupa un poquiño esto de que no podamos vernos a menudo.
solo quería que supieras que te hecho de menos y que siempre pienso en ti, y en cómo estarás, y… más después de lo que pasó aquella noche en el bar con… esa mujer…
En fin, no te entretengo más, solo te mando un bikiño en tus… dulces labios, y espero que podamos vernos prontiño.
tuya,
Sandra
***fin del estracto***
El teléfono da tono.
sandra ha descolgado la llamada.
Dices por teléfono, «hola, sweet»
sandra te dice por teléfono, «hola…. cuanto tiempo…»
Dices por teléfono, «opino lo mismo»
Dices por teléfono, «recibí tu correo, por cierto»
Dices por teléfono, «he estado en estas de respondértelo pero digamos que… se enredó un poco mi historia»
sandra te dice por teléfono, «no te preocupes, lo comprendo»
Dices por teléfono, «cómo te encuentras?»
sandra te dice por teléfono, «lo cierto es que últimamente no salgo de casiña, estoy… digamos… bueno, no importa… y tú? cómo estás?»
Dices por teléfono, «sí que importa, siempre está por sobre todo tu integridad física y hemocional»
Dices por teléfono, «yo, pues… no me puedo quejar, no va mal aunque hay algunas cosas que sí te deberé comentar»
sandra te dice por teléfono, «pues estoy para escucharte y ayudarte, ya lo sabes… en la medida que pueda»
Dices por teléfono, «a propósito… te viene bien que lo hablemos ahora en casa?»
sandra te dice por teléfono, «claro, me apetece muchísimo verte»
Dices por teléfono, «idem, sweet. En qué piso estás?»
sandra te dice por teléfono, «hace tanto que no salgo que ni me acuerdo…»
sandra te dice por teléfono, «en la 6»
Dices por teléfono, «ya, no hay problema, iré y te encontraré de todos modos»
Dices por teléfono, «ahora voy en camino, muero de ganas de volver a verte»
sandra te dice por teléfono, «aquí te espero entonces»
Dices por teléfono, «vale»
Dices por teléfono, «hasta entonces, sweet»
sandra te dice por teléfono, «hasta ahoriña»
sandra ha colgado.
Era ella, esta vez sí que respondió e iría a verla hoy mismo. Apenas daba crédito a mis pensamientos, sin embargo me hacían creer cada vez más en ellos mis sentimientos. Conduje durante un buen rato hasta la plaza españa y estacioné en algún hueco que dejaron libre tantos coches juntos. Luego, me apeé del coche, entré, y subí hasta finalmente encontrarme justo frente a la puerta de su apartamento.
Llamas a la puerta.
Llamas a la puerta.
La puerta de Un precioso apartamento ha sido abierta desde dentro.
sandra sale de una casa.
sandra se asoma y ve a Mike
Mike se acerca a sandra y sonríe
sandra sonríe.
Mike la mira intensamente y se detiene a escasos dos metros de sí
sandra también lo mira fijamente y recorre la distancia que los separa
Murmuras con acento estadounidense, «sweet… tanto tiempo…»
sandra tras tanto tiempo sin verle no sabe cómo reaccionar, y opta por abrazarlo levemente
Mike se acerca más y la abraza sin pensárselo mientras apoya su cabeza en el hombro derecho de sandra
sandra observa la reacción de mike e intensifica entonces el abrazo
Mike se balancea levemente con ella sin cesar de sonreír
Murmuras con acento estadounidense, «todo este tiempo sin saber nada de ti… pensé que…»
sandra murmura con acento gallego, «cuánto tiempo… te…»
sandra no sabe bien qué decir, pero no deja de abrazarlo ni de sonreír feliz
Murmuras con acento estadounidense, «vale… um…»
Murmuras con acento estadounidense, «entramos?»
sandra se separa un poco y asiente levemente
Mike deshace lentamente el abrazo sin dejar de sonreír
sandra se gira y se dirige a la puerta de su casa
Mike la sigue de cerca
sandra entra en Un precioso apartamento.
Entras en la casa.
Un precioso apartamento
Al traspasar la puerta, se abre ante ti un corto y estrecho pasillo en el que observas dos puertas: una en la que descubres un precioso baño con todo lo necesario, y otra en la que encuentras un pequeño pero coqueto dormitorio con una cama de matrimonio, dos mesitas de noche, un gran armario y un mueble auxiliar. Al terminar de recorrer el pasillo, llegas al amplio salón. Un enorme cuadro que ocupa casi en su totalidad la pared frente a ti preside claramente la estancia. La pintura, de corte notablemente modernista, representa magníficamente un paisaje de sabana africana sobre el que un ardiente sol derrama su luz y su asfixiante calor, y bajo el poderoso astro rey, una pareja de elefantes acompañados por una hermosa cría caminan tranquilamente con sus larguísimas trompas apuntando hacia el cielo. En la pared de la derecha, vislumbras una modesta cocina americana que comunica con el salón mediante una estrecha abertura y una simple barra de madera. Frente a ella, en la pared contraria, ves un gran ventanal que ofrece unas bellas vistas de la plaza de España. El centro de la sala lo ocupa una sobria mesa de madera con cuatro sillas. Por último, una alta y elegante librería de diseño tallada en madera de cerezo y decorada con dibujos florales se sitúa justo a tu derecha, repleta de tomos de todos los grosores.
Ves Una fuente de bambú con tallas de madera, Una chimenea decorativa de piedra, Una lámpara de sal en forma de iceberg, y un sillón de masaje aquí.
Salidas visibles: nada
sandra sonríe y cierra la puerta tras Mike
sandra cierra la puerta.
Mike mira a sandra
sandra dice con acento gallego, «bueno… si quieres… sentarte… estás en tu casiña, ya lo sabes»
Dices con acento estadounidense, «encantado, muchas gracias»
Te sientas.
sandra se sienta junto a Mike
Mike ladea la cabeza y la mira
Dices con acento estadounidense, «empiezas tú? o…»
sandra niega levemente
Dices con acento estadounidense, «vale»
sandra dice con acento gallego, «no te preocupes, lo mío no tiene importancia, es una simple depresión por no salir de casiña y no encontrar trabajo»
Dices con acento estadounidense, «encontrarás algo, sweet, tienes potencial y ambos lo sabemos»
sandra sonríe a Mike y le anima a hablar con la mirada
Dices con acento estadounidense, «bueno, lo mío es…»
Dices con acento estadounidense, «como un trozo de seda. Largo y delicado»
sandra dice con acento gallego, «bueno, espero que también sea como la seda en el sentido que sea… bonito y agradable»
sandra dice con acento gallego, «aunque.. imagino que no… verdad?»
Dices con acento estadounidense, «la verdad es que final feliz en cierto modo tuvo»
Dices con acento estadounidense, «pero antes debo…»
Dices con acento estadounidense, «disculparme contigo por no haberte contado nada, digo, sobre lo de chloe y mi extraña movida con los evitas»
sandra dice con acento gallego, «no debió ser fácil para ti, lo comprendo»
Dices con acento estadounidense, «no solo se trató de eso, sino de que todo pasó realmente rápido»
Dices con acento estadounidense, «a todo esto»
Dices con acento estadounidense, «leíste la noticia en el periódico? la del smartcar, me refiero»
sandra asiente
Dices con acento estadounidense, «qué… qué piensas?»
sandra dice con acento gallego, «bueno… imagino que… tú no habrías… matado a nadie, pero que te viste involucrado»
Dices con acento estadounidense, «no tenía cómo, de todos modos»
Dices con acento estadounidense, «lo cierto es que»
Dices con acento estadounidense, «la mercedes esta, la que resultó asesinada, fue a por mí a casa»
Dices con acento estadounidense, «entonces lo dí todo por perdido»
Dices con acento estadounidense, «y nada, tuve que salir»
sandra escucha a Mike atentamente, acariciándole levemente el brazo de vez en cuando
Mike cierra los ojos mortificado por el recuerdo
Dices con acento estadounidense, «bajamos hasta preciados»
Dices con acento estadounidense, «se sonreía, era inminente mi purificación»
Dices con acento estadounidense, «entonces ya no le vi futuro a esto, no me vi futuro a mí mismo»
Dices con acento estadounidense, «entonces nada más estar frente al hotel, le abrieron la cabeza de un disparo»
Dices con acento estadounidense, «era… la persona a quien yo le había comprado el coche»
sandra dice con acento gallego, «y tú estabas allí….»
Dices con acento estadounidense, «no sé cómo nos vio»
Dices con acento estadounidense, «sí, estaba esposado, retenido por ella»
sandra abre la boca, sorprendida
Dices con acento estadounidense, «entonces se acercaron otros evitas más»
Dices con acento estadounidense, «evitas que corrieron la misma suerte»
Mike se aferra más a sandra en la parte más cruenta del recuerdo
Dices con acento estadounidense, «y…»
Dices con acento estadounidense, «montamos en el smart, fue una huida en resumen»
sandra no deja de acariciarle el brazo, desde el hombro hasta la muñeca, lenta y dulcemente
sandra dice con acento gallego, «no te quedó más remedio, supongo»
Dices con acento estadounidense, «la verdad es que no»
Dices con acento estadounidense, «y todo pasó de manera tan vertiginosa que escapé con esa persona»
Dices con acento estadounidense, «y… de momento solo puedo decirte que me han proporcionado protección»
Dices con acento estadounidense, «nada más»
Dices con acento estadounidense, «chester está bien, por suerte está bien»
sandra dice con acento gallego, «entonces, eso es todo lo que me importa»
Dices con acento estadounidense, «está en casa, en otra casa»
sandra dice con acento gallego, «saber que estás bien»
Dices con acento estadounidense, «algún día iremos, supongo»
sandra asiente
sandra dice con acento gallego, «eso también me alegra mucho, saber que él se encuentra bien»
sandra mira a Mike fijamente
sandra murmura con acento gallego, «y… ahora, qué va a pasar?»
Dices con acento estadounidense, «y… sí, está feliz, es lo que importa»
Dices con acento estadounidense, «aunque no sabe los motivos por los que nos hemos mudado de casa con certeza pero»
Dices con acento estadounidense, «tengo que pensarme cómo contárselo»
Dices con acento estadounidense, «no será fácil para él»
sandra dice con acento gallego, «claro… bueno, no tengas prisa, mientras esté feliz…»
Dices con acento estadounidense, «qué va a pasar…»
Dices con acento estadounidense, «no lo sé, aunque hay algo que debo decirte sobre tí y sobre… eneida»
sandra tensa la espalda, espectante
Dices con acento estadounidense, «se trata también de los evitas»
Dices con acento estadounidense, «he accedido a ir con chloe a una de sus famosas misas»
sandra escucha sin pestañear
Dices con acento estadounidense, «entonces me ha mostrado toda la parafernalia que traen»
Dices con acento estadounidense, «lo he visto, he escuchado los sermones y demás»
Dices con acento estadounidense, «entonces han intentado convertirme»
Dices con acento estadounidense, «me he negado»
sandra asiente levemente, sin dejar de mirar fijamente a Mike
Dices con acento estadounidense, «entonces me han mandado a hablar con el máximo exponente de su religión»
Dices con acento estadounidense, «después de unas preguntas»
Dices con acento estadounidense, «me ha mostrado fotos de… fotos de ambas»
sandra se sorprende
sandra dice con acento gallego, «cómo?»
Dices con acento estadounidense, «ambas constan en la lista de purificación»
Dices con acento estadounidense, «así que debo pedirte sweet»
sandra se levanta bruscamente y pasea por la sala, alterada
Dices con acento estadounidense, «que tengas cuidado, en serio, que estos no se andan con rodeos»
sandra dice con acento gallego, «cómo dices? yo? Eneida?»
sandra niega con la cabeza repetidas veces
Mike asiente levemente y se levanta, caminando tras ella
sandra dice con acento gallego, «no, no puede ser»
Dices con acento estadounidense, «yo tampoco dí crédito»
Dices con acento estadounidense, «pero si no fuera verdad»
Dices con acento estadounidense, «no te lo diría, simplemente porque soy incapaz de mentirte»
sandra dice con acento gallego, «no digo que me estés mintiendo…. solo digo…»
sandra dice con acento gallego, «no sé qué decir…»
Dices con acento estadounidense, «no sé lo que pasó ni por qué ahora están detrás de ambas»
sandra no deja de caminar, tratando de asimilar la información
Dices con acento estadounidense, «pero de momento todo lo que te puedo decir»
Dices con acento estadounidense, «es que camines por zonas con buena aglomeración de gente, eso te mantendrá a salvo»
Dices con acento estadounidense, «no bajes a metros o lugares similares o será el fin»
sandra dice con acento gallego, «yo… esque… esque esto es surealista, en serio»
Dices con acento estadounidense, «me pareció lo mismo, no te creas»
Dices con acento estadounidense, «el caso es que está pasando»
sandra dice con acento gallego, «imagino que.. enseñándote esas fotos…. quieren… chantajearte, o algo así»
Dices con acento estadounidense, «lo intentaron, sí»
sandra se encoge de hombros, tratando de comprender
Dices con acento estadounidense, «pero solo intenta no… caer en ellos»
Dices con acento estadounidense, «nada de diálogos»
Dices con acento estadounidense, «yo cedí»
Dices con acento estadounidense, «pero ahora me arrepiento, desde entonces nunca más tuve contacto con la mencionada chloe»
sandra dice con acento gallego, «si esque sabía que lo de esa mujerciña del bar no podía acabar bien, lo sabía, esa misma Chloe»
Dices con acento estadounidense, «es muy triste la situación que viven varios jóvenes en esa religión»
Dices con acento estadounidense, «algunos intentan escapar»
Dices con acento estadounidense, «y son… adoctrinados»
Dices con acento estadounidense, «con respecto a chloe…»
Dices con acento estadounidense, «cuando pasó lo que pasó, se alejó llorando y rogando a madre para que no fuese mi ejecutora, mensajera, o como quiera que lo llamen»
sandra levanta una ceja, incrédula
Dices con acento estadounidense, «unas pocas semanas después pasó lo de mercedes»
Dices con acento estadounidense, «y luego…»
Dices con acento estadounidense, «aquí me tienes»
sandra vuelve a sentarse y respira profundamente
Mike se sienta junto a ella y la mira tranquilizador
Dices con acento estadounidense, «te dije que era largo y complicado»
Dices con acento estadounidense, «ahora lo que te pido es… fuerza, mucha fuerza»
Dices con acento estadounidense, «permaneceremos en contacto»
Dices con acento estadounidense, «hoy más que nunca»
sandra dice con acento gallego, «fuerza… eso creo que puedo hacerlo»
Dices con acento estadounidense, «yo no lo creo, estoy seguro de que puedes hacerlo»
sandra sonríe, algo más tranquila
sandra dice con acento gallego, «pero…»
Dices con acento estadounidense, «no cedas, no te dejes chantajear»
sandra dice con acento gallego, «te hecho mucho de menos… y… no sé, tengo miediño de que… todo esto afecte a esto que tenemos entre tú y yo»
Dices con acento estadounidense, «y si se complica demasiado todo aquí»
Dices con acento estadounidense, «te llevaremos a casa, hay espacio»
Dices con acento estadounidense, «me pasa lo mismo, sweet. Pero si ambos nos mantenemos firmes contra todo esto podremos conseguirlo, ya lo verás»
sandra se limpia discretamente una pequeña lágrima que rueda por su mejilla
Mike la mira y exalando un leve suspiro la abraza y atrae hacia sí
Dices con acento estadounidense, «sweet…»
Dices con acento estadounidense, «podremos con esto»
Dices con acento estadounidense, «te lo prometo»
Dices con acento estadounidense, «o moriremos en el intento»
sandra corresponde al abrazo, y, apoyando la cabeza en el pecho de Mike, no puede contener el llanto
Mike intenta contener el yanto propio mientras acaricia con la otra mano la larga melena de sandra
Murmuras con acento estadounidense, «siento que hayas tenido que enterarte así»
sandra murmura con acento gallego, «lo sé, lo sé, y lo…. que… menos te hace falta ahori…ña… es yo… así… lo siento»
Murmuras con acento estadounidense, «pero prefería que te enteres aasí, a que de boca de un evita»
Murmuras con acento estadounidense, «no, sweet, no te lo tomes así.»
sandra trata de controlar las lágrimas que no dejan de brotar de sus ojos
Murmuras con acento estadounidense, «ahora ya no se trata de mi»
Murmuras con acento estadounidense, «bueno en cierto modo sí»
Murmuras con acento estadounidense, «no lo sé»
Murmuras con acento estadounidense, «lo único que me importa ahora es que estés bien, que estés a salvo»
Murmuras con acento estadounidense, «y estar contigo»
sandra murmura con acento gallego, «a mí también que tú lo estés… y estar contigo….»
Murmuras con acento estadounidense, «nada queda ahora en la que era mi casa»
Murmuras con acento estadounidense, «no vayas allí, por seguridad»
Murmuras con acento estadounidense, «quedan algunas pocas cosas mías y de chestie, pero cuando se ponga de buen humor pasaremos por ellas»
Murmuras con acento estadounidense, «está… afectadísimo»
sandra aprieta más a Mike contra sí, colocando sus manos por detrás de su cuello, y lo besa profundamente en los labios, entre lágrimas; no quiere que siga hablando, solo quiere saborear sus labios, conversar de otra forma más intensa, sin palabras, expresar todo lo que siente por él
Mike corresponde con más pasión si cabe, estrechándola más y finalmente desvordándose silenciosamente en llanto él mismo
sandra se separa un poco de los labios de Mike, y asciende con los suyos por su cara, resiguiendo el tenue camino de lágrimas que se deslizan silenciosamente por sus mejillas
sandra murmura con acento gallego, «tu… no llores… no puedo verte así….»
Murmuras con acento estadounidense, «lo siento, simplemente ha pasado y…»
sandra murmura con acento gallego, «no te preocupes, necesitas desahogarte…»
Mike consigue serenarse y sin dejar de aferrar a sandra controla su respiración
Murmuras con acento estadounidense, «sí, después de todo este tiempo lo necesitaba si»
Murmuras con acento estadounidense, «estás… estás mejor?»
sandra sonríe levemente y asiente
sandra murmura con acento gallego, «poder sentirte cerca de mí me hace estar mejor, siempre»
Murmuras con acento estadounidense, «reitero, la verdad es que prefería que te enteres así a que por boca de un tercero o de un evita»
Murmuras con acento estadounidense, «idem, sweet»
sandra murmura con acento gallego, «yo te agradezco que me lo hayas contado»
sandra murmura con acento gallego, «cuánto tiempo te quedarás?»
Murmuras con acento estadounidense, «creo que no mucho»
Murmuras con acento estadounidense, «de todos modos puedes ir a visitarnos siempre que quieras»
Murmuras con acento estadounidense, «y así lo haré yo también ya que sé cuál es tu piso»
sandra dice con acento gallego, «prefiero no salir demasiado, si no es necesario»
Dices con acento estadounidense, «pues vendré yo»
Dices con acento estadounidense, «te parece bien?»
sandra murmura con acento gallego, «claro que me parece bien»
sandra vuelve a unir sus labios con los de Mike, dulce y amorosamente
Mike acepta el beso y sin separarse de ella entrelaza los dedos de ambas manos entre su melena
sandra abandona los labios de Mike para descender con pequeños besos por su mentón hasta llegar a su cuello, donde se detiene, sin prisa
sandra murmura con acento gallego, «pero… no tardes, eh?»
Mike acaricia lentamente la nuca y espalda alta de sandra y susurra cerca de su oído
Murmuras con acento estadounidense, «no lo haré»
Murmuras con acento estadounidense, «o al menos intentaré no hacerlo»
sandra murmura con acento gallego, «mas te vale…»
Murmuras con acento estadounidense, «y si me necesitas, aquí estaré»
sandra muerde muy suavemente la base del cuello de Mike, justo donde palpita el pulso
Mike se estremece entre sorprendido y extasiado sin soltar a sandra y sin cesar de acariciarla
sandra murmura con acento gallego, «pues… si te necesito… te llamaré…»
Murmuras con acento estadounidense, «de acuerdo, sweet»
sandra recorre con los labios y la lengua ambas clavículas de Mike, de un lado a otro, para regresar al centro, donde vuelve a morder con la misma suavidad que anteriormente
Mike emite una risita tierna y aferra más a sandra contra sí
Murmuras con acento estadounidense, «naughty…»
sandra sonríe contra el cuello de Mike, y finalmente, separa los labios de él, pero no deja de acariciarle el pelo y la espalda
sandra murmura con acento gallego, «no quiero entretenerte más…»
Murmuras con acento estadounidense, «no lo haces»
sandra murmura con acento gallego, «si no te vas pronto, no sé qué pasaría, porque te he echado tanto de menos…»
Murmuras con acento estadounidense, «opino lo mismo, pero precisamente por ese motivo me cuesta más irme»
sandra asiente
sandra murmura con acento gallego, «lo sé, pero… supongo que así es como tiene que ser»
Murmuras con acento estadounidense, «creo que… de momento sí»
Murmuras con acento estadounidense, «qué harás, entonces?»
Dices con acento estadounidense, «con respecto a lo de trabajo, me refiero»
sandra suspira profundamente.
sandra dice con acento gallego, «tal y como estamos, supongo que si necesito dineriño, iré a repartir pizzas de vez en cuando, y, por lo demás, quedarme en casa»
Dices con acento estadounidense, «comprendo»
Dices con acento estadounidense, «ya habrán plazas, sweet, ahora resta esperar»
sandra dice con acento gallego, «sí, ahora solo quiero que todo esto termine, y termine bien para ambos»
Mike se incorpora con sandra y la mira intensamente a los ojos sin atreverse a separarse de ella
sandra se deja hacer, sin atreverse a hablar más, temiendo que las lágrimas regresen de nuevo
Murmuras con acento estadounidense, «um… odio las despedidas, sweet»
sandra murmura con acento gallego, «yo también…»
Murmuras con acento estadounidense, «y siento que todo termine en esto después de unas horas»
sandra murmura con acento gallego, «te he vuelto a ver, no podría pedir más»
Murmuras con acento estadounidense, «yo pediría no volver a separarme de tí»
Mike se acerca un poco más a sandra
Murmuras con acento estadounidense, «por ningún motivo»
sandra asiente y se aprieta más contra él
Mike la besa en los labios levemente y con los ojos cerrados
Murmuras con acento estadounidense, «ni circunstancia»
sandra corresponde al beso, mientras hace esfuerzos por tragarse el nudo de emociones y lágrimas que asolan su garganta
Mike se separa despacio y retrocede sin dejar de centrar su mirada en los ojos de sandra
sandra suspira y baja la cabeza, sin poder sostener la intensa, triste y penetrante mirada de Mike
Murmuras con acento estadounidense, «volveré, sweet»
Murmuras con acento estadounidense, «volveremos a estar juntos»
Murmuras con acento estadounidense, «y una vez así»
Murmuras con acento estadounidense, «dudo que cualquier fuerza mayor nos separe de nuevo»
sandra esboza una media sonrisa triste
Mike apoya la espalda en la puerta de casa mientras mira triste a sandra
sandra murmura con acento gallego, «te esperaré, entonces»
Murmuras con acento estadounidense, «me lo prometes?»
sandra murmura con acento gallego, «pero no dejes de llamarme o enviarme e-mails, necesito saber que estás bien»
Murmuras con acento estadounidense, «lo haré,»
sandra asiente
sandra camina hacia Mike para abrir la puerta
sandra abre la puerta.
Mike retrocede lentamente hasta salir del apartamento sin dejar de mirar a sandra
Murmuras con acento estadounidense, «see ya soon, sweet»
sandra besa por última vez a Mike  y lo despide después con la mano
Mike corresponde al beso y sale con paso triste de casa de sandra
Sales de la casa.
Al final, había intercambiado y dejado varias cosas. Había cambiado totalmente mi carga de tensiones por otra arrasante y de amor, del que sentía por sandra. Me había encontrado con quien en mis sueños aparecía todo el tiempo, hasta que finalmente el sueño fue una sólida realidad. Y cambié mis pocas ganas de vivir por mayor fuerza de voluntad, ahora que nuevamente tenía a alguien por quién hacerlo. Conduje de vuelta a la casa rural, con mil cosas en la cabeza y otras mil más fuera. Y nada más llegar, se desató la típica pelotera con el adolescente de casa, una vez más.