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Nueva escena de rol: Ofelia

Punto de vista: Morgana

Morgana entra a la habitación suspirando, la semana de trabajo vendiendo hamburguesas la ha desgastado profundamente y las ojeras que le marcan los ojos solo acentúan su aspecto de chica rebelde.
se sienta en la cama y cuenta el dinero que guarda en una cajita en su habitación,

Murmuras con acento madrileño, «seicientos euros…»
Morgana niega levemente y se desnuda, los tatuajes dibujados en la piel le devuelven la mirada, ella camina tranquilamente al baño y se observa al espejo, está mas delgada, desmejorada. No se iba a esperar un camino de rosas en la ciudad, sabía que sería difícil, por suerte su sentido del humor le gustaba a la clientela y su acostumbrada lectura del semanario (Inculcada por su padre) habían desatado charlas de lo más bariadas que hacían que se valorase su estadía en aquel lugar. En una semana la vida no le iba tan mal.
pero tampoco era un lugar de sueños, habían clientes de todo tipo y alguno que otro le había dicho ya que le pagaría bien por irse a la cama con ellos. Ella sabía que su conversación distendida y sus bromas podrían ser malinterpretadas. ¿Pero acaso no llevaba enfrentándose a eso desde pequeña? va, estaba demasiado sensible por el cambio y la semana sin pintar tampoco le ayudaba demasiado.

Morgana sacó su mp3 de el bolso y puso música de vivaldi, necesitába esa corriente de relajación en la ducha mientras destensaba los músculos.
abrió el agua caliente mientras dejaba escapar un suspiro de placer y destensaba los hombros, demasiado ir y venir por ahí, demasiado caminar y demasiado tragín, no le vendría mal alquilar una bicicleta.

ella había decidido defender su sueño, ella tenía que ser consecuente con sus acciones.

cerró la llave, tomó el gel con aroma a frutos rojos que había dejado Geia y se lo aplicó en la piel, dejó que sus manos destensasen cada músculo haciendo circulitos con las llemas de los dedos y después cogió el shampoo de avena, se sentó en el suelo del plato de ducha y se dedicó a escuchar la música con calma mientras volvía a abrir la llave y dejaba que el agua caliente se deshiciese del shampoo, la gel y sus preocupaciones.

después de unos minutos se aplicó el acondicionador para el cabello y cerró la llave, esperando los diez minutos requeridos según el producto.

se enjuagó el acondicionador y se envolvió el cabello en una toalla blanca, se pasó otra por el cuerpo y salió de la ducha con los ojos entrecerrados, un semanario la esperaba en la cama, tuvo cuidado de no mojarlo y conectó su secador rojo a la corriente, tomó una de las cremas que también había dejado Geia en uno de los tres días que se había quedado a dormir con ella y se la aplicó en el cuerpo, se puso protector de calor.

aún le quedaban regalos de su madre, la misma que le pedía que estudiase economía todos los días al verla despertarse.

se secó el cabello mientras pensaba que ponerse y después de secarlo, lo trenzó. Sacó un pijama de franela negro de su maleta y después de vestirse se echó en la cama, encendió la televisión y abrió el semanario.

después de un rato tomó el teléfono y escribió a Ligeia, luego lo apagó y lo guardó en la mesita de noche. dió vueltas en la cama hasta que se dio cuenta de que eran las tres de la madrugada, se puso en pie y se acercó al escritorio,

miró su blog de dibujo fijamente, lo abrió y tomó un lápiz mordió la punta con nerviosismo y empezó a dibujar.

las flores al rededor de un cuerpo de agua empezaron a ser visibles y un árbol dejaba paso a una rosa roja en el aire que iba a caer al agua, perseguida por una muchacha de larga cabellera y poseedora de un collar de flores en el cuello, las flores que el observador podría deducir en sus manos yacen desparramadas en el agua, (permitiendo ver claramente sus tipos) sauce, margaritas, lirios, pensamientos, hortigass, amapolas, lirios, ulmarias, narcisos, adonis.

el vestido azul le ondea al viento y su rostro captura una expresión de tristeza y melancolía perturvadoras.

Morgana asiente al ver el resultado del dibujo y saca algunos basitos de agua y algunos pinceles de distinto grosor.
Murmuras con acento madrileño, «“Duda que ardan las estrellas, duda que se mueva el sol, duda que haya verdad, mas no dudes de mi amor”.»
Morgana sonrió al recordar aquel fragmento de hamlet mientras coloreaba a azul el cielo y el agua y el vestido de la casi muerta joven.
las horas se deslizaron en el reloj como espuma y poco a poco las témperas fueron dotando a la joven de vida, aunque fuese directamente a encontrarse con la muerte.

ofelia se vio plasmada en aquella pintura, sin miedo a la muerte y rodeada de flores simbólicas que rodeaban su último descanso.

Morgana vostezó al finalizar el cuadro y limpió los pinceles, su ofelia le había quitado la noche, pero había valido la pena.
se puso en pie y se dio una ducha de agua caliente para ir al trabajo.

Nueva escena de rol: Ángel renacentismo

Punto de vista: Ligeia

la luz se filtra por la ventana y Ligeia abre los ojos, Morgana descansa con placidez a su lado, Sonríe, le acaricia el cabello y se pone en pie.
se encamina a su mochila y la abre, de esta extrae el gel de ducha, un shampoo y algunas cremas para el cabello y el cuerpo junto a un perfume. Da un vistazo a la carpeta de su mochila y suspira observando la carpeta de Morgana tirada en el escritorio de forma descuidada.
Murmuras con acento madrileño, «eres un desastre, rosa.»
Ligeia entra a la ducha y deja los enseres en la misma, se desnuda y se mete bajo la regadera. cierra los ojos y suspira, duda mucho poder contener toda la procupación que la llena, teme por Morgana, no por sus capacidades, si no por lo cruda que puede llegar a ser la calle.
y no es que ella sepa mucho de calle, pero su pequeño gato negro… ¿La gente llegará alguna vez a comprender la necesidad que puede despertar una persona?
se sobresalta ante el ruido, Morgana se ha despertado, puede saberlo por la música que empieza a sonar en su teléfono y por el sonido de la puerta al abrirse, un: «Buenos días, Geia» Confirma lo que ya pensaba
gritas: «¡buenos días!»
Ligeia intenta reponerse, seguro que Ana se sobrepone, seguro que ella encuentra una forma de hacer que todo funcione… seguro que.. seguro que algo sucederá.
Ligeia sale de la ducha y bufa al no ver nii ropa ni toallas en el baño.
gritas: «Ana! si no me entregas la toalla ni la ropa voy a salir desnuda y me dará igual quien…»
Morgana le lanza la toalla y entra al baño precipitadamente,
morgana dice con acento madrileño, «Vamos, vamos! vamos,! sal, joder que me tengo que duchar yo también, Geia!»
Dices con acento madrileño, «pero que prisa hay, mujer?»
Morgana dice con acento madrileño, «Ninguna, solo que hay que buscar trabajo, muchacha»
Dices con acento madrileño, «muchacha?»
morgana dice con acento madrileño, «Palabras nuevas que uno escucha por ahí»
Dices con acento madrileño, «prefería tu chato.»
morgana dice con acento madrileño, «Prefería tu… en fin, vete a vestirte!»
Ligeia ríe y sale del baño, un jean la espera en la cama ya tendida junto a una camiseta de manga larga y su sudadera azul turquesa.
se pone la ropa interior y se acomoda en la cama, avalanzándose sobre las prendas y encendiendo la tele.
Ligeia coge una de las cremas y se la empieza a aplicar en la piel, entrecierra los ojos al escuchar el ruido del agua y se acurruca en la cama buscando un poco de calor.
Morgana sale del baño
morgana dice con acento madrileño, «Escucha, geia tu…»
Se para al ver a la chica dormida y desnuda, acurrucada en la cama y con el cabello mojado contrastando con el blanco de las sábanas.
Murmuras con acento madrileño, «vis… te… »
Morgana se lleva las manos al rostro, el pañuelo rojo que ha atado a su cuello parece apretarle demasiado y se siente demasiado ajustada en su propia ropa, coge el móvil y vuelve a mirar a Ligeia con profundo cariño, toma una fotografía y después coge la carpeta del escritorio.
morgana dice con acento madrileño, «Céntrate, tú»
Ligeia se sienta en la cama y coge los lápices, se pone el móvil delante y empieza a dibujar a toda velocidad, el trabajo vendrá después.
en el dibujo se puede ver un ángel con el rostro de ligeia, la desnudez de su cuerpo se encuentra cubierta por un par de alas blancas, en su faz se aprecia perfectamente la suavidad de su sueño.
Ligeia abre los ojos y ve a Morgana, desde su posición puede ver a la perfección lo que dibuja, sonríe; no es la primera vez que la encuentra dibujándola, la primera vez que la dibujó desnuda ella casi se asustó,
Ligeia estira la mano y roza la espalda de Morgana en la cual hay un tatuaje de una rosa roja dentro de una serpiente mordiéndose la cola.
Morgana se sobresalta y deja caer el blog de dibujos y fija la mirada en ella, Ligeia abre los ojos como platos al ser consciente de su casi desnudez. sonrríe y se sienta en la cama vostezando.
Murmuras con acento madrileño, «ya, ya va..»
Morgana sonríe y se pone en pie.
morgana dice con acento madrileño, «Boba me desconcentraste.»
Murmuras con acento madrileño, «quien te manda a dibujar.»
Ligeia se pone en pie y se pone un jean negro y una camiseta blanca, se acerca a Morgana y observa el dibujo.
Murmuras con acento madrileño, «muy renacentista eso de representar a la musa como un ángel.»
Morgana dice con acento madrileño, «Sabes que me gusta el renacentismo y el romanticismo, geia.»
Dices con acento madrileño, «lo sé, yo siempre fui mas expresionista.»
Dices con acento madrileño, «a todo esto, Rosa, ¿Quieres ir a desayunar?»
Morgana dice con acento madrileño, «Claro que sí, vamos al café? o prefieres pedir?»
Murmuras con acento madrileño, «como prefieras, rosa.»
Ligeia acaricia el cabello de Morgana con cariño y le sonríe
morgana dice con acento madrileño, «Mejor pidamos algo, luego nos vamos… bueno tú deberías irte a la universidad, joder»
Dices con acento madrileño, «bueno, puedo irme después, eso no importa, Ana. »
Morgana se pone en pie y ve la ropa de Ligeia tirada en el suelo, la coge y la pone en la mochila turquesa
morgana dice con acento madrileño, «Haber, Geia, ¿QUé tienes en esa mochila?»
Dices con acento madrileño, «bastantes cosas, pero va, eso no importa, Aana. »
Morgana dice con acento madrileño, «Venga, tira, tú.»
ambas chicas salen y desayunan, Ligeia acompaña a Morgana hasta cedaceros y después se encamina a la universidad.

Nueva escena de rol: Toda rosa tiene espinas

Punto de vista: Morgana

Morgana baila mientras empaqueta fruta y mira a Ligeia a su lado realizando la misma acción con rostro adusto.
Dices con acento madrileño, «venga, joder! si son solo dos cajitas lo que falta.»
Ligeia la mira enfurruñada, el cabello dorado interrumpido por las mechas turquesa y los ojos ambarinos fijos en ella con un fingido odio.

ligeia dice con acento madrileño, «claro lo dices porque tú ya vas a terminar, no te jode.»

Morgana mueve los labios imitando sus palabras y luego le saca la lengua, dejando ver un pircing
ligeia dice con acento madrileño, «Macho, yo no sé como lo haces pero con las pintas de hippie que me traes te dejan entrar en todos sitios.»

Dices con acento madrileño, «se llama carisma, corazón.»
Morgana sonríe y empieza a empaquetar fruta.
Comienzas a empaquetar frutas.
Has empaquetado 4 kilos y recibes 1.04 euros.
Ganas 2 puntos de reputación.
Comunidad de Madrid; El almacén de la frutería.
Te encuentras con Nicolás (durmiendo).
Salidas Visibles: nada.
Morgana sigue empaquetando fruta mientras ligeia bufa.
Comienzas a empaquetar frutas.
Has empaquetado 3 kilos y recibes 0.78 euros.
Ganas 5 puntos de reputación.
ligeia dice con acento madrileño, «¿Tú sabes lo importante que son las manos para un escultor?»

Morgana mira a ligeia durante un segundo y ríe
oyes sirenas a lo lejos
Dices con acento madrileño, «joder, tú sabes lo importantes que son las distintas experiencias para una persona?»
ligeia dice con acento madrileño, «Macho, me cago en la puta. mira ese chaval ahí durmiendo la mona.»

Dices con acento madrileño, «bueno y qué mas te da? a ti te afecta en algo? pues ya está,»
Dices con acento madrileño, «macho te estresas por cualquier cosa.»
ligeia se acaricia el cabello y saca un botecito de crema que después se aplica en las manos.

ligeia dice con acento madrileño, «Joder, morga, es que tú vas tan relajada por la vida, mi madre me espera para cenar.»

Dices con acento madrileño, «y a mí me espera mi cama para dormir, ¿No te jode? Va, Geia, te amargas mucho la vida con pequeñeces.»
Morgana coge un par de cascos del bolsillo de su pluma y desbloquea su teléfono mientras enciende la música y le sube el volumen.
Dices con acento madrileño, «agur, Geia, nas noches.»
Vuelves a la tienda.
Comunidad de Madrid; Una frutería de barrio
Te encuentras en una frutería poco frecuentada en la calle de Preciados.
Ves un tendero y un cuadro titulado Disfruta la fruta aquí.
Salidas visibles: fuera
Morgana sale bailando del almacén y se frena al ver al tendero, le sonríe levemente y le tiende la mano, la diversidad de color de sus uñas contrastando con su vestimenta negra, el tendero se la estrecha
Dices con acento madrileño, «bueno tío, hasta aquí llegó mi ayuda y trabajo para ti, ahora me tendré que ir a otra parte no? va, tú que conoces tan bien este mercado que me recomiendas?»
Morgana se quita los cascos con un gesto rápido y los vuelve a poner en su volsillo.
el tendero dice, «Yo sé de un restaurante en cedaceros en el que estaban aceptando chavalillas como vosotras.»

Morgana se encoge de hombros y asiente
Dices con acento madrileño, «gracias, tú, suerte con el negocio.»
Morgana da un vistazo al cuadro de la pared, se acerca al mismo un momento y le hace una foto con el móvil.
el tendero dice, «¿Te gusta ese cuadro?»

Morgana mira al tendero mientras sale del lugar y le lanza un beso. la confianza adquirida con aquel hombre en sus tres días de trabajo a cualquier persona normal le parecería un exceso, pero no a ella. Para Morgana el sentido del humor era fundamental para establecer relaciones aunque era consciente que no todo el mundo la iba a entender.
aquel señor afable y bonachón que tenía una sittuación económica difícil y había visto cerrar locales como repetible y crop bran le echaba una mano a cualquier chaval que lo necesitase, claro estaba; el sueldo era una miseria, pero era una mano a fin de cuentas.

Morgana se había sentido agradecida desde el primer momento, sus padres ni querrían verla en casa después de que comunicase que era pintora y le importaba una mierda lo que sus padres quisiesen hacer con su futuro y su correspondiente vete de casa la habían llevado a residir en un hotel, los 18 años recién cumplidos en su cabeza sonaban a libertad y a mundo por conocer, el ave rebelde había escapado de la jaula y no tenía intenciones de volver.
oyes una discusión a lo lejos
Dices con acento madrileño, «me gusta la pintora. me gusta la pintura en general.»
Comunidad de Madrid; Calle de preciados.
Te encuentras en una calle la cual está atestada de establecimientos comerciales
Ves saet reacondicionado, un SUV Xoaomi modelo Rodmi de color azul medianoche, y una limusina privada aquí.
Salidas visibles: sur, norte, tienda-dr-flower, tienda-viable-products, peluqueria-precio-pelao, tienda-home-disposition, hotel, tienda-beer-satisfaction, tienda-cnx, tienda-afrodita, tienda-electroid, zapateria, tienda-primordial, oeste, tienda-land-market, y fruteria
Todavía hace algo de calor por la noche.
Morgana contonea la cintura con la música hasta que un grito la saca de sus cavilaciones respecto a su futuro, el cigarrillo que retiene en las manos se le cae y mira a Ligeia con indignación.
Dices con acento madrileño, «joder, tú, ahora vas a tener que pagarme otro, hay que joderse.»
Ligeia sonríe ante Morgana, su situación económica es estable y su situación familiar también, a sus padres no les supuso ningún problema que ella quisiera dedicarse a la escultura. pero ella quería pasar mas tiempo con Ana, la llamaba de tantas formas que sabía que algún día la chica le estamparía un puñetazo, se conocían desde siempre, ella sabía cuales eran las devilidades de Morgana y Morgana las suyas, sabía también que solo fumaba cuando estaba nerviosa y su sarcasmo se intensificaba cuando bebía café negro.

era una niña bien, no tenía problemas con sus padres, ni con nadie, a decir verdad. Pero el aura de oscuridad que desde niñas había rodeado a Morgana siempre la había pegado a ella como una polilla se pega a la luz. Al principio, Ana intentó repelerla, pero todo cambió el día que se enteró de la afición de Ligeia por el arte y le enseñó sus dibujos de mala gana. No es que Ana fuese gruñona, no, por el contrario a todo le sacaba una broma por más negra que fuese y se tomaba confianzas con la gente a toda velocidad, va, ana era una extremista, Podía llegar a ser la chica decente que entraría a cualquier casa o la presa perfecta para un policía en cualquier momento.

pero le gustaba jugar a ser pasota, a que todo le daba igual, Ella sabía que lo de sus padres la afectaba por más que intentase combencerse de que no, Ligeia ahorraba para pagarle la carrera de bellas artes, Ana tenía talento, lo que conseguía en trabajo lo gastaba en material y comida y así mas o menos había vivido las veces en las que sus padres la sacaban de casa por defender con tanta seguridad sus ideales.

ligeia le da un golpecito en el hombro a Morgana.

ligeia dice con acento madrileño, «Si yo no sé para que te sigo a todas partes, rosa, te metes en cada sitio… madre mía.»

Dices con acento madrileño, «era trabajo, joder además el tendero era de lo más amable.»
Comunidad de Madrid; puerta del sol
Ves La estatua de la Mariblanca, La estatua ecuestre de Carlos III, saet reacondicionado, Rinault Migane, Saet reacondicionado, un vehículo blindado, un coche aedi a3 de color fucsia, y un smartcar de color verde aquí.
Te encuentras con matt (durmiendo).
Salidas visibles: correos, calle-mayor, norte, este, calle-de-carretas, abajo, carrera-san-jeronimo, calle-espoz-y-mina, plaza-de-pontejos, calle-del-arenal, noroeste, y calle-montera
ligeia se encamina con ella y para un momento para comprar un cigarrillo en un chino, se lo entrega a Morgana y la mira con seriedad.

ligeia dice con acento madrileño, «El último, ana, joder no me gusta que fumes.»

escuchas jaleos y gritos cerca de aquí.
Morgana le quita el cigarrillo de las manos y lo enciende, se lo lleva a los labios y da una calada.
Dices con acento madrileño, «venga, Geia, ni yo voy a dejarlo ni tú dejarás de preocuparte, no sé que haces detrás de un gato negro. »
una brisa acaricia tu cara
ligeia dice con acento madrileño, «Venga, Ana te invito a beber algo.»

Comunidad de Madrid; Tramo inicial de la Calle de Alcalá.
Ves Rinault Migane aquí.
Salidas visibles: este, oeste, y sede-iq
Morgana camina a paso rápido mientras intenta subirse los ánimos, Ligeia saca su teléfono y escribe a sus padres.
oyes el murmullo de la gente de la ciudad.
No llegaré a casa esta noche, Me quedo con Ana.

ligeia guarda el móvil en su mochila turquesa y ve la silueta negra alejarse contoneando la cabeza al ritmo de la música.

ligeia murmura con acento madrileño, «¿QUé voy a hacer contigo?»

Comunidad de Madrid; Plaza de la Independencia.
Ves un todoterreno reacondicionado, Eston Morten DTX, Lend River Iveko, Furd Fufa, Rinault Migane, Nisan Rashqai, y saet reacondicionado de color azul aquí.
Te encuentras con Miguel_Ángel (durmiendo).
Salidas visibles: norte, oeste, este, sur, sureste, y slainte
Morgana mira los coches con admiración y hace una foto a la plaza.
Para morgana las fotos son como lo que para los poetas los escritos y para un dibujante los esvozos, son el principio de un algo que hay que perfeccionar. y solo lo puede perfeccionar la pintura.

Ligeia se acerca a ella y le pone una mano en la espalda.

ligeia dice con acento madrileño, «Ana, me quedo contigo esta noche.»

Dices con acento madrileño, «joder, Geia, ahora vas a hacer de mascota. MIra, que yo no necesito niñeras, eh.»
Comunidad de Madrid; Sláinte Social Club
Salidas visibles: fuera
ligeia sonríe mientras enseña la identificación a los guardas y Morgana hace lo mismo.

ambas entran y ligeia arrastra de la mano a Morgana hacia el café.

Entras.
Sláinte social club – Planta Principal
Ves Una mesa de billar aquí.
Salidas visibles: cafe, barra, y arriba
Sláinte Café & Lounge
Salidas visibles: fuera
te encuentras con Ligeia.

Morgana busca sitio y se sienta, Ligeia toma asiento frente a ella, le acaricia la mano y sonríe.
oyes una discusión a lo lejos
una camarera se acerca y les toma los pedidos, ambas piden un colacao caliente. Morgana se quita la coraza de chica fuerte con la que se sostiene a diario y mira con cuidado las suaves manos blancas de Geia, pasando el índice por cada línea, intentando memorizar el aspecto del nuevo anillo que le han regalado sus padres.

Murmuras con acento madrileño, «Qué mierda haces, aquí, eh?»
Geia la mira, asiente en silencio, ya sabía que Ana tenía que explotar en algún momento. Los artistas y sus vaivenes inesperados, Serían 15 minutos de preguntas sin sentido como por qué seguían siendo amigas si no era un secreto para nadie lo que sentían la una por la otra, Ligeia tenía memorizadas todas las respuestas a ese tipo de preguntas, tal vez porque se las repetía por las noches para asegurarse de que su cerebro aún se podía engañar y no resumir la verdad a lo que era, miedo.

¡Tengo Calocha! Mundo virtual guardado.
[Humor] Daniel: «O precisamente eso también XDDD.»
Morgana recive su colacao y lo bebe sin dejar de Mirar a Ligeia, es un momento crítico para su cerebro, es la única situación a la que no puede sacarle bromas, la única persona que ha estado sin importar el momento o el escondridijo en el que terminar, su refujio, su mejor compañía, su cuerda para salir de los pozos en los que solo la hundía su cabeza y su capacidad para esconder el miedo.
no era egoísta, había intentado dejarle claro a Ligeia que se marchase de su vida, que se alejasen, por el bien de ambas, pero Geia la seguía a todos sitios, entraba en depresión si tardaban más de seis meses sin verse y en definitiva Morgana sabía que aquello no era para nada sano.

pero Ligeia no había querido dejarla.

ligeia dice con acento madrileño, «Tü ya conoces todas las respuestas, Ana, ahora subiremos y veremos una peli, venga, va, seguro que te animas.»

ligeia paga la cuenta y ambas se encaminan al piso de arriba

Sláinte social club – Planta Principal
Ves Una mesa de billar aquí.
Salidas visibles: cafe, barra, y arriba
Alojamientos Sláinte
Ves una recepcionista y Arreglo Floral Amor Invernal. aquí.
Salidas visibles: abajo y arriba
te encuentras con ligeia

Te retiras a tu habitación a descansar.
una habitación alquilada por Morgana.
Salidas visibles: nada
una habitación alquilada por Morgana.
Es una habitación en forma de ele. A mano derecha se ubica el baño, con una bañera, un lababo y un retrete. Frente a la puerta de la habitación, una ventana permite observar parte de la calle Alcalá y la plaza independencia, brindando la iluminación perfecta a toda la habitación durante el día. Junto a la ventana está un escritorio de madera de nogal y una silla del mismo material, tapizada en una suave tela color azul medianoche con vivos en color crema. Al lado de la Ventana, un armario de madera con puertas plegables, acompañan a un juego de dormitorio de cama matrimonial y doble mesita de luz. en la pared frente a la cama, un televisor con decodificador se ubica en lo alto, sobre un soporte pegado a la pared.
Salidas visibles: nada
te encuentras con ligeia

ligeia ríe mientras deja su mochila en el escritorio, Morgana se quita las votas y se lanza a la cama,

Dices con acento madrileño, «¡venga, va, qué peli vamos a ver!»
Ligeia sonríe y coge el mando de la tele, la enciende y le lanza el mismo a Morgana y se desviste, de su mochila saca un pijama de franela blanco y se lo pone a toda velocidad, después se acomoda junto a ligeia, y ambas dejan la tele en una peli azar,

Morgana se pone en pie después de un rato, se encamina al baño y Ligeia aprovecha para deshacer la cama y acurrucarse en el rincón, poco a poco el sueño empieza a apoderarse de ella.
Morgana se coloca un pijama gris y entra a la habitación, sonríe al ver a Ligeia dormida, el cabello se essparce por la cama en una cascada de dorado y azul, coge el móvil y le hace una foto. Intenta retener el suspiro y se acomoda en la caama con cuidado de no despertarla,
pasa los dedos por el cabello de la chica y esta abre suavemente los ambarinos orves.

ligeia murmura con acento madrileño, «Buenas noches, rosa.»

Murmuras con acento madrileño, «buenas noches, espina.»

Nueva escena de rol: Al fin el alta

punto de vista: arnulfo

Ismael se acerca a la cama de Arnulfo.
arnulfo está viendo algo en su teléfono
Ismael dice: «Hola, arnulfo. ¿cómo te encuentras hoy?»
Dices: «bien, gracias»
Ismael dice: «me alegro.»
arnulfo deja a un lado el teléfono
Ismael coge una silla cerca, la arrastra y se acerca al borde de la cama.
Ismael se sienta y pone una pierna sobre la otra.
Ismael dice: «he venido a verte porque tengo buenas noticias para ti.»
arnulfo se queda espectante
Ismael cruza los dedos y se apoya del espaldar.
Ismael dice: «He hablado con tu fisio, me informó de tus avances y de que por su área estás de alta.»
arnulfo sonríe emocionado
Ismael dice: «quiero que sepas que por traumatología hemos evaluado tus últimos exámens y creemos que ya puedes incorporarte a tu vida fuera del hospital.»
Ismael se yergue adoptando una postura menos relajada.
arnulfo no puede ocultar la emoción que siente
Dices: «gracias, doctor»
Ismael dice: «Lo que sí has de considerar es que tienes que empezar poco a poco.»
Ismael hace un gesto restando importancia.
Ismael dice: «ha sido para nosotros un verdadero gusto ayudarte, arnulfo.»
Ismael dice: «como te decía, debes ir incorporándote poco a poco y notificar si llegas a tener alguna molestia, dolor, cualqier cosa que te impida moverte con naturalidad.»
Ismael dice: «también es bueno que inicies una rutina de ejercicios de bajo impacto para que puedas fortalecer toda tu musculatura. aquí hemos hecho lo mínimo, pero has de seguir avanzando por tu cuenta.»
Dices: «sí, doctor»
Ismael observa al joven y asiente con la cabeza.
Ismael dice: «tienes alguna pregunta?»
Dices: «hasta ahora todo está claro»
Ismael dice: «perfecto, me encargaré de tu alta lo antes posible. así puedes irte hoy mismo si quieres.»
arnulfo asiente con la cabeza
Ismael se pone en pie y arrastra la silla hasta su puesto de siempre.
Ismael dice: «venga, pues te dejo por el momento, voy a hacer los trámites administrativos.»
Ismael sale a toda prisa de la habitación rumbo al puesto de enfermeras.
arnulfo quiere gritar de emoción, pero se contiene para no despertar a armalfio
Kiara ha llegado.
arnulfo está que no cabe de emoción
Kiara cierra la puerta tras de sí al entrar.
Kiara se acerca a la cama de Arnulfo y sonríe.
arnulfo le devuelve la sonrisa
Kiara dice: «qué, estarás contento porque te marchas, no?»
Dices: «bueno.. sí…»
Tu cara se pone colorada como un tomate.
Kiara ríe.
Kiara dice: «hombre, si no fuese así, me preocupo.»
Dices: «además me han retirado la chapa identificativa»
Kiara dice: «he venido a dejarte unos ejercicios y unas instrucciones.»
Kiara asiente y sonríe.
Kiara dice: «Lo supimos y que alivio, la verdad.»
A kiara se le ensombrece el rostro un momento, recordando.
Kiara se recompone con rapidez y vuelve a sonreír.
Kiara dice: «bueno, en estas hojas tienes ahora varias rutinas de ejercicios e indicaciones. me gustaría que las sigas y que podamos ir haciéndote seguimiento por consulta externa.»
Kiara le muestra las hojas
arnulfo asiente con la cabeza al no poder hablar a causa de la emoción
Kiara dice: «te las dejaré en la mesita. Por cierto, he llamado a doña pepi, imaginé que prefirirías eso que ir a por tus cosas a aquel lugar.»
Kiara deja las hojas sobre la mesita.
arnulfo suspira aliviado
Dices: «mil gracias por eso»
Kiara hace un gesto con la mano para que no se preocupe.
Murmuras: «se me pone la piel de gallina sólo de pensar que tendré qué ir a la misma sede»
Kiara dice: «nada, si no me costaba nadita llamarla, además esa señora es un miamor con te quiero.»
Kiara asiente ante el comentario.
Kiara dice: «Igual no todo el mundo será tan …»
Kiara se muerde la lengua antes de decir una barbaridad.
Kiara dice: «bueno, tengo que dejarte ahora. Pero tienes mi número y ya sabes donde estoy. cuídate mucho, arnulfo.»
Dices: «sí, gracias»
Kiara dice: «De nada, ya nos estaremos viendo, no te pierdas.»
Kiara sale a toda prisa despidiéndose con la mano.
arnulfo se asoma a la cortina, ve que su compañero de habitación está durmiendo y prefiere aguantarse las ganas de gritar a causa de la emoción que siente
Guillem ha llegado.
Guillem entra a la habitación y camina directo hacia la cama de Arnulfo.
Guillem dice con acento Catalán, «Hola, arnulfo. no te preguntaré qué tal estás, tu cara lo dice todo.»
Guillem esboza una sonrisa.
Dices: «ains…»
Tu cara se pone colorada como un tomate.
Guillem sonríe más ampliamente.
Guillem dice con acento Catalán, «no te preocupes, creo que se entiende que lo raro sería que no quisieras marcharte.»
Murmuras: «no me había emocionado así desde que pasé los exámenes…»
Sonríes.
Dices: «no si ya me veía afuera desde hace mucho»
Dices: «de hecho, le confieso que nunca me vi en la IDO»
Guillem dice con acento Catalán, «he venido solo a decirte que tengo tus informes de la licenciada layna, solo nos gustaría saber si querías seguir el tratamiento con ella aquí en el hospital o en el instituto de sicología.»
Guillem asiente ante sus comentarios.
Dices: «lo seguiré en el hospital»
Guillem dice con acento Catalán, «es natural, creo que nadie termina de visualizarse en un lugar así.»
Guillem asiente de nuevo.
Guillem dice con acento Catalán, «perfecto. Dejaré constancia para que puedas atenderte con ella en la consulta externa del servicio.»
Guillem dice con acento Catalán, «Nos alegra mucho que puedas retomar tu vida, Arnulfo.»
arnulfo sonríe
Dices: «no sabe cuánto me alegro»
Guillem dice con acento Catalán, «tengo entendido que doña pepi trae tus cosas. Dale mis saludos cuando la veas.»
Dices: «yo se los daré»
Guillem dice con acento Catalán, «y a nosotros eso nos alegra mucho más, que puedas sentir alegría y estar mucho mejor.»
Guillem dice con acento Catalán, «gracias. bueno, dejaré los informes en tu historia para que queden en el expediente.»
Dices: «gracias a usted»
arnulfo respira; siente ganas de llorar de emoción
Guillem dice con acento Catalán, «ahora seguiré con mi ronda. cuídate mucho y ya nos estaremos viendo.»
Guillem se despide con un gesto de la mano y sale.
la emoción es tanta, que arnulfo no aguanta más y rompe a llorar
Pepi toca la puerta antes de entrar
Pepi asoma la cabeza por si acaso.
arnulfo se limpia las lágrimas
Pepi entra y cierra la puerta empujándola con la cadera, lleva una mochila y varias bolsas en las manos.
Pepi se acerca a toda prisa hasta la cama de Arnulfo.
Pepi dice con acento gallego, «hijiño, pero mi dios bendito a ti que te me han hecho? Por qué lloras así, criaturiña?»
Pepi deja las bolsas y la mochila en el suelo.
Dices: «ains doña pepi es que de emoción también se llora»
Pepi se acerca y se saca un montón de pañuelitos de papel
Pepi le da los pañuelitos a arnulfo.
Pepi dice con acento gallego, «bueno, claro, pero tú no te preocupes de nada, la pepi ya te trajo todas tus cosiñas. el doctorciño andaba como una fierecilla pero luego seguro se le pasa.»
arnulfo piensa: cuándo no?
arnulfo se tensa al imaginarse a humberto
arnulfo se limpia con los pañuelos
Pepi se inclina y coge la mochila, la deja en la cama y pone las bolsas en la silla.
Pepi dice con acento gallego, «bueno, yo recogí todo lo que tenías en la habitación. también te guardé tu billetera y todo, luego si quieres lo revisas.»
Pepi lo mira con cierta preocupación.
arnulfo se recompone y adopta el rostro emocionado de antes
Pepi dice con acento gallego, «ya sabes qué vas a hacer, hijiño?»
Dices: «por lo pronto ir a un hotel mientras recupero mi casa»
Pepi dice con acento gallego, «la pepi te llevaría con ella, pero no tengo sino un pisito.»
Pepi asiente.
Dices: «bueno; mi casa y lo demás»
arnulfo hace un gesto tranquilizador
Pepi dice con acento gallego, «muy bien, hijiño.»
Pepi dice con acento gallego, «pero sabes que si llamas a la Pepi, la pepi te ayuda sin problemas, ¿no?»
Dices: «no se preocupe;»
arnulfo asiente al darse cuenta que le dan ganas de llorar a causa de tanta emoción
Pepi dice con acento gallego, «como no me voy a preocupar, hijiño si andas por la vida sin un perro que te ladre? esta ciudad es una cosiña seria y hay de todo en esta vida, de todo en esta vida, ya sabes.»
arnulfo recuerda algo y sonríe
Dices: «hace rato estuvo el doctor bagur y le manda saludos»
Pepi dice con acento gallego, «pero bueno, tú no te preocupes de nada, tú, llamas a la Pepi y ya está. sin penita.»
Pepi sonríe, contenta.
Pepi dice con acento gallego, «Mi dios bendito, el doctorciño que es tan majo él. si es que son unos soleciños.»
Dices: «ay sí»
Pepi dice con acento gallego, «a ese hay que buscarle una chica, que anda siempre por la vida puro trabaje, pacientes, trabaje y así no se puede vivir. No señor.»
arnulfo sonríe pícaro
Dices: «ya ahbrá alguien»
Pepi dice con acento gallego, «yo quería presentarle a la hijiña de la vecina del 30, pero luego pensé que esa era demasiado alocadiña, este doctorciño necesita una chavaliña más como la del doctorciño de los huesos.»
Dices: «bueno a lo mejor le quita lo alocada como dice»
Pepi mira a arnulfo y asiente, soñadora.
arnulfo ríe bajito
Pepi dice con acento gallego, «verdad que sí? Eso le decía yo a mi Mijail, pero el dice que mejor no meternos en eso. Y bueno, capaz sí que tenga razón.»
Dices: «en eso tiene razón»
Pepi dice con acento gallego, «Bueno, hijiño, ahora yo me voy a ir, que solo me di una escapadiña y luego el doctorciño se pone como leonciño.»
Dices: «ay no…»
Pepi dice con acento gallego, «Y eso no me gusta, porque luego…»
Pepi guarda silencio de forma abrupta y se pone seria.
Dices: «luego ya sabemos qué pasa…»
arnulfo hace lo posible por no tensarse
Pepi dice con acento gallego, «tú no hagas caso de la Pepi, no tienes que preocuparte.»
Pepi dice con acento gallego, «pero me voy, que dejé solo a los chavaliños y pues eso.»
arnulfo se despide de la mujer con un gesto
Pepi dice con acento gallego, «Lo bueno es que la fina no se va hasta que yo no regrese, pero igual, mejor evitar.»
Pepi se acerca y le da un beso en la frente.
Pepi dice con acento gallego, «cuídate mucho, hijiño.»
Dices: «gracias por todo, doña pepi»
Pepi le pellizca un moflete con cariño.
Pepi dice con acento gallego, «nada,hhijiño, si no es nada»
Pepi se aleja y se despide con una mano.
una vez que tiene el alta, arnulfo le deja a armalfio algunos pastelitos junto a un recado que dice: hola; me acaban de dar el alta y procedo a retirarme. lamento no despedirme, pero eso de despertarte cuando estás durmiendo tan tranquilo como que no; te dejo algunos pastelitos para aplacar el hambre; perdón por no dejarte jugo pero me lo he terminado todo. arnulfo

Nueva escnea de rol: Conversación y emociones

Punto de vista. Arnulfo

arnulfo descorre la cortina, está que no cabe de emoción después de la visita de lourdes
Armalfio se mueve en la cama, tiene una pesadilla
Armalfio llora y habla algo que no se entiende
arnulfo mira a su compañero de habitación moverse inquieto. de algún modo se identifica con él pero no sabe si despertarlo
Armalfio pelea con alguien en el sueño
Armalfio se comienza a desesperar, y grita asustado
Armalfio grita: «nooooo nooooo! yo no quiero nada máaaaaas! suéeeeltameeeeee por favooooor!»
arnulfo se aproxima a armalfio
Dices: «armalfio; despierta»
Armalfio despierta exaltado, desorientado
arnulfo se acerca más pero no se atreve a tocarlo
Armalfio mira a todos lados, no sabe donde está, y no conoce la voz que le habla
Armalfio llora desconsoladamente.
Armalfio dice: «donde estoy!»
Dices: «mírame; soy arnulfo, tu compañero de habitación»
Armalfio dice: «ar… ar… arnulfo…»
Armalfio mira al chico confundido
Dices: «sí, arnulfo. estás en el hospital; tuviste una pesadilla, pero ya terminó»
Armalfio murmura: «pesadillas… estas no me van a dejar nunca en paz!»
Dices: «sé lo que es eso, pero con terapia se irán»
Armalfio dice: «disculpa… no quise despertarte »
Dices: «ya estaba despierto»
arnulfo sonríe tranquilizador
Dices: «no me dejó dormir la emoción»
Armalfio dice: «gracias, amigo…»
Armalfio dice: «que hora es, creo que dormí mucho…»
Murmuras: «dios estoy igual de emocionado que cuando entré en la academia…»
Armalfio se trata de sentar, y algo le pega un pinchazo y recuerda que le sucedió y por que está ahí
arnulfo mira su reloj
Dices: «ten cuidado, podrías lastimarte»
Dices: «son las ocho de la noche»
Armalfio mira de bajo de las sávanas
Armalfio dice: «ay…»
Armalfio mira con interés al chico
arnulfo lo mira preocupado
Armalfio dice: «no pudiste dormir, por la emoción, de que?»
Dices: «te ocurre algo?»
arnulfo vuelve a expresar la emoción de hace unos momentos
Dices: «bueno es que estuvo la mujer de servicios sociales y me ha retirado la chapa identificativa»
Dices: «eso y que pronto me darán el alta»
Armalfio mira con asombro
Armalfio dice: «oo pero que buenísima noticia para ti!»
Armalfio dice: «y la chapa de que era?»
Dices: «ya podré recuperar mi casa y todo lo que tenía»
Armalfio dice: «oo, que feliz estoy por tiiii!»
arnulfo respira para no llorar
Armalfio dice: «felicitaciones amigo!»
Armalfio dice: «que gran paso!»
Dices: «graicas. verás; después del accidente, se suponía que no volvería a caminar»
Dices: «estuve así un tiempo, pero aquí en españa hay una organización que se encarga de los discapacitados»
Miguelito chatea: «noo, me olvidé de donde estaba la puerta del sol»
Suspiras profundamente.
Dices: «pero una vez que dan contigo e ingresas ahí, te ponen una chapa y pierdes tus cosas»
Armalfio dice: «y ahora no tendrás esa chapa y te entregarán todo?»
a arnulfo se le llenan los ojos de lágrimas al recordar todo aquello
Dices: «sí… el trámite es largo pero voy a recuper todo lo que tenía»
Armalfio le sonríe tranquilizador
Armalfio dice: «y el trámite lo harás al momento de salir de aquí, o te lo están haciendo alguien afuera»
Armalfio dice: «para cuando salgas, ya esté todo listo»
Dices: «lo haré cuando salga»
arnulfo se esfuerza por no llorar
Dices: «tengo entendido que desde aquí no puedo hacer mucho»
Armalfio dice: «y tus conocidos no te pueden ayudar»
Armalfio dice: «que… que emoción…»
Suspiras profundamente.
Armalfio le caen lágrimas de alegría por arnulfo
Armalfio dice: «hay, creo que ando un poco sentimental…»
Dices: «ains ya somos dos»
Armalfio dice: «espero que cuando estés afuera, puedas pasear y conocer los lugares bellos que hay en los videos de globaltuve…»
Dices: «dios ya me muero por ir»
Armalfio dice: «me envías fotos, e?»
Dices: «antes del accidente tenía pensado viajar aprovechando que ya no había conflicto, pero por una cosa u otra nunca pude»
Dices: «no soy mucho de tomar fotos, pero algo te enviaré»
Armalfio sonríe ámpliamente
arnulfo corresponde a la sonrisa
Armalfio dice: «creo que no quieres saber nunca más de hospitales, así que para que pedirte un regalito, nunca tan mala onda»
Dices: «eso no importa cuando se trata de un amigo»
Armalfio se le llenan los ojos de lágrimas
Armalfio murmura: «nunca he tenido amigos más que gabriela…»
Murmuras: «los que tengo son contados; porque a los demás los perdí…»
arnulfo mueve la cabeza como queriendo apartar un recuerdo
Armalfio mira con extrañeza
Armalfio dice: «que te sucede?»
arnulfo hace un gesto restando importancia
Dices: «me acordé de algo»
Armalfio asiente afirmativamente.
Dices: «estos demonios que se salen de vez en cuando»
Armalfio dice: «bue, dímelo a mi»
Armalfio dice: «han vivido conmigo desde siempre»
Dices: «conmigo llevan como un año. los mantengo a raya, pero de vez en cuando se salen»
Dices: «pero cambiando de tema; creí escuchar que nombraste a una gabriela»
Dices: «quizá si dejas su contacto le avisarán que estás aquí y venga a verte»
Armalfio dice: «ya le conté por teléfono, y hace poco vi un sms que iba en camino a sevilla. espero que me envíe fotos!»
arnulfo sonríe al recordar algo
Dices: «un amigo estuvo por ahí y dijo que es muy bonito»
Armalfio dice: «oo, ya me gustaría conocer »
Armalfio dice: «pero este amiguito, no lo veo que se recupere…»
Dices: «yo no sé bien a dónde me gustaría viajar primero, hay tantos lugares»
Armalfio mira por de bajo de las sávanas, y frunce el ceño
Dices: «ten paciencia»
Armalfio dice: «pero demás que tus amigos te llevarán a bellos lugares»
Armalfio dice: «tu novia, o que se yo»
Armalfio sonríe.
Dices: «na ya iré sólo; quien quite y algo encuentro…»
arnulfo sonríe pícaro
Armalfio le guiña un ojo cómplice
Dices: «creo que será lo primero que haga cuando recupere mis cosas»
Armalfio dice: «tenías coche?»
Dices: «sí»
Dices: «dios no lo manejo desde el accidente»
Armalfio dice: «oo así todo se simplifica, por que eso de estar esperando taxis, es un fastidio»
Miguelito chatea: «ayuda por favor»
Armalfio murmura: «tengo sed… a que hora dan la cena aquí… no recuerdo…»
Dices: «antes de la IDO me fastidiaba tanto esperar taxis, que procuraba desplazarme digamos que andando»
arnulfo piensa
Dices: «dios qué cabeza la mía, que todavía no me aprendo los horarios. mmm creo que ya no tardan»
Armalfio suspira profundamente.
Armalfio piensa
arnulfo piensa en algo y pone gesto travieso
Armalfio murmura: «que debe ser lindo que haya gente que te espere con ancias después de un largo período »
Dices: «me temo que ese no es mi caso»
Armalfio dice: «el mío tampoco… pero siempre he pensado que hay alguien que me extraña»
Dices: «una persona que trabaja en el piso tutelado donde estaba me trajo pastelitos y todavía me sobró parque… ejem… bueno pastelitos, ains la costumbre»
Armalfio se entristece
Murmuras: «y si te traigo un pastelillo?»
Armalfio dice: «me darías uno?»
arnulfo asiente con la cabeza
Armalfio murmura: «tengo… hambre… ya me reclaman las tripas…»
Armalfio se ríe bajito
arnulfo llega a donde está su cama y saba unos pastelitos del cajón de la mesita. posteriormente se dirije a armalfio y se los da
arnulfo ríe bajito
Dices: «que si me los como todos yo sólo me pondré como globo»
Armalfio le recibe el pastelito y come con ganas
Armalfio come con desesperación
arnulfo come también evitando ensuciarse y ensuciar el espacio
Armalfio dice: «cuando venga gabriela, le diré que cocine algo para ti. que es lo que más te gusta?»
Armalfio dice: «ella es chef profesional, es maravillosa en la cocina»
Dices: «no tengo una comida en especial. la verdad es que cuando comes de la basura cualquier cosa te parece un manjar»
Armalfio dice: «basura?»
Murmuras: «sí»
Armalfio se asombra
Armalfio dice: «noo, noo, eso noo»
Dices: «bueno es que no había otra cosa y a veces ni cuenta me daba que lo hacía»
el rostro de arnulfo se ensombrece
Dices: «recuerdas que te dije que hubo un conflicto armado?»
Dices: «o no sé si te conté»
Armalfio dice: «si, creo que si…»
Dices: «bueno; pues yo llegué faltando poco para su término, pero cuando esto ocurrió, yo me encontraba en mi trabajo, pero este fue destruído»
Dices: «salí no recuerdo cómo. sólo recuerdo que dormía cuando y donde podía y comía lo que encontraba en la basura»
arnulfo retuerce la camisa del pijama
Armalfio mira asustado a arnulfo
Dices: «yo quedé muy destruído. tanto que había veces en las que no sabía que era real y que no»
Armalfio dice: «por eso tus demonios, a ellos te refieres»
Dices: «hoy en día ciertas cosas me llevan a esos momentos»
Dices: «sí, justo a esos»
Armalfio dice: «que mal, lo siento, me dan ganas de abrazarte…»
Armalfio dice: «pero con respeto, claro»
La cara de Armalfio se pone colorada como un tomate.
Armalfio dice: «deben haber sido momentos dificilísimos»
arnulfo se sitúa a un lado del chico
Armalfio le coge las manos y le entrega cariño
Dices: «ver morir a tus compañeros no es nada fácil, ni tampoco es fácil hacer lo que hice para salir de ahí»
Armalfio dice: «siempre he pensado que lo que no te hace más fuerte»
Armalfio dice: «lo que no te mata te hace más fuerte»
Dices: «exacto»
Armalfio le suelta las manos con delicadeza.
arnulfo se limpia una lágrima con la camisa del pijama
Armalfio dice: «lo siento, no quería ser invacivo»
Dices: «no pasa nada»
Armalfio dice: «le diré a gabi que venga pronto, ella es excelente amiga. te la presentaré, para que se hagan amigos, es una mujer brillante»
arnulfo se termina el pastelito
Dices: «seguro. será un placer conocerla»
Armalfio dice: «dejaré la mitad del pastelito, para cuando me de hambre en otro momento»
arnulfo ríe bajito
Dices: «te traería jugo pero ese sí que me lo terminé todo»
Armalfio dice: «tranqui, en algún momento las chicas de la cena traerán algo de líquido»
se escuchan voces en el pasillo, cerca de la habitación
Armalfio mira con susto hacia la puerta
arnulfo mira hacia todos lados
Armalfio dice: «ahí parece que vienen…»
Dices: «seguro vienen a traer la cena, pero por si acaso me retiro a mi sitio»
Armalfio dice: «si, está bien, y gracias por la conversación»
Armalfio sonríe.
arnulfo le devuelve la sonrisa mientras se marcha a su cama

Nueva escena de rol: Un paso más

punto de vista: arnulfo

Lourdes entra a la habitación, mirando hacia las camas.
Lourdes se detiene en la que cree es de Arnulfo.
Lourdes dice con acento Toledano, «Hola, Arnulfo, verdad?»
Dices: «sí, ese soy yo»
Lourdes dice con acento Toledano, «Hola, me llamo Lourdes. Trabajo en Servicios sociales.»
Lourdes sonríe.
arnulfo le devuelve la sonrisa aunque se tensa un poco recordando lo ocurrido la primera vez que trató con servicios sociales
Lourdes se fija en el joven y ladea la cabeza.
Dices: «sí…»
Lourdes asiente con la cabeza.
Dices: «me acordé de algo, eso es todo»
Lourdes dice con acento Toledano, «te importa si me siento?»
Lourdes le señala el borde de su cama.
Dices: «adelante»
Lourdes dice con acento Toledano, «Gracias.»
Lourdes se acerca y se sienta con delicadeza.
Lourdes dice con acento Toledano, «bien, como sabrás a más tardar esta semana te darán el alta médica.»
arnulfo mira discretamente a la mujer y se relaja al darse cuenta que no es la otra mujer que trató con él cuando ingresó a la IDO
Lourdes dice con acento Toledano, «A nosotros nos corresponde valorarte y realizar un informe en relación con tu situación actual.»
arnulfo asiente con la cabeza
Lourdes dice con acento Toledano, «me gustaría hacerte algunas preguntas, solo es para complementar la información médica.»
Lourdes dice con acento Toledano, «tienes alguna profesión o estudios titulados?»
Dices: «solía trabajar en el restaurante de amburguesas»
Lourdes dice con acento Toledano, «comprendo, y tienes pensado volver a trabajar allí? O tienes algún plan adicional para obtener ingresos.»
Dices: «me han dicho que en alcalá de hennares hay una bodega donde pagan más que en el restaurante. pienso probar suerte ahí»
Lourdes dice con acento Toledano, «Muy bien.»
Lourdes dice con acento Toledano, «tienes familia en España? pareja, hijos?»
arnulfo se pone nostálgico, pero se recompone rápidamente
Dices: «nada de eso»
Lourdes dice con acento Toledano, «antes de ingresar en la IDO, tenías algún sitio donde llegar? »
Dices: «mi casa…»
arnulfo respira profundo, siente que la voz se le quiebra al recordar su casa
Lourdes dice con acento Toledano, «bien, sabes que debes iniciar la tramitación con la IDO para que te retornen tus bienes?»
Dices: «algo sé, pero no sé cómo ni dónde es que se hace»
Lourdes dice con acento Toledano, «bien, puedes hacerlo directamente con el tutor que estuvo ocupándose de ti, o en la oficina que está en Madrid.»
Lourdes dice con acento Toledano, «en la calle Galileo.»
arnulfo se heriza sólo de pensar que volverá a ver a humberto
Lourdes dice con acento Toledano, «voy a serte sincera, estos trámites son bastante largos y engorrosos, pero puedes utilizar el informe que te entregaremos como aval de tu situación actual.»
Lourdes dice con acento Toledano, «te recomiendo que te armes de paciencia y que no desistas.»
Dices: «no eso no»
arnulfo no puede evitar sonreír al imaginarse de nuevo en su casa
Lourdes sonríe en respuesta.
Lourdes dice con acento Toledano, «bueno, si me permites voy a llevarme la chapa identificativa.»
Dices: «me parece bien»
Lourdes asiente.
Lourdes se levanta y se acerca un poco. Luego se inclina y retira la chapa con cuidado.
arnulfo no puede ocultar la emoción que siente al saber que no llevará más la chapa identificativa
Lourdes dice con acento Toledano, «bien, antes de irte te entregaremos el informe, de acuerdo?»
Dices: «perfecto»
Lourdes dice con acento Toledano, «genial, Arnulfo. Es un gusto haber charlado contigo.»
Dices: «el placer es mutuo»
Lourdes dice con acento Toledano, «si necesitas algo, nos avisas, estamos en planta baja. »
Dices: «sí, gracias»
Lourdes dice con acento Toledano, «nada, es un gusto.»
Lourdes dice con acento Toledano, «cuídate, arnulfo. »
Lourdes se gira y sale de la habitación.
esto ha sido un paso más para hacer realidad aquello que parecía un sueño guajiro. ya me veo afuera, ya me veo volviendo a mi casa; no sé cuánto tiempo me lleve y si tengo qué convertirme en un auténtico monumento a la paciencia; sin embargo no me importará hacerlo si con eso recupero lo que me pertenece.
un paso más; sólo un paso más, pero es un avance teniendo en cuenta que parecía estar destinado a vivir como un parásito despojado de aquello que me costó tanto tener.