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Nueva Escena de Rol: De Alergias y sobresaltos

Punto de vista: Humberto.

Un piso de la IDO
Ves Un juego de recibidor, Una mesa comedor con varias sillas, Una televisión marca LT Koshiba de 40 pulgadas, Una biblioteca de roble, y Una cocina sencilla aquí.
Te encuentras con Pepi, y arnulfo.
Humberto sale de su habitación y cierra, pasando una llave.
Doña Pepi está en la cocina, preparando varios alimentos.
arnulfo no se atreve a salir de su habitación, aunque no aguanta las ganas de rascarse
Humberto entra en la cocina.
doña Pepi canturrea bajito en gallego una melodía ininteligible.
Humberto observa a la mujer.
arnulfo dice: «pues ni modo»
Pepi se gira y se sobresalta al ver al doctor tras ella.
Pepi dice con acento gallego, «Mi dios bendito, que me ha dado un susto de muerte, dorctorciño. Ya va a estar todo listiño, no se preocupe usted de nada.»
Humberto asiente.
Dices con acento Melillense, «tengo que salir, tiene usted apuntado todo lo que hace falta?»
arnulfo sale de su habitación hy se desplaza al baño
Pepi piensa un instante.
Pepi asiente.
Pepi dice con acento gallego, «pero ya le dije, doctorciño, que yo le hago la compriña, me deja usted lo que tiene dispuesto y la Pepi se arregla.»
arnulfo se detiene para rascarse; no se ha percatado de humberto y pepi
Humberto mira a la mujer con algo de recelo.
Dices con acento Melillense, «eso no está dentro de sus obligaciones, luego no es que va a querer que le aumente la paga, no?»
Pepi abre mucho los ojos y niega con la cabeza.
Pepi dice con acento gallego, «cómo se le ocurre, doctorciño, yo hago esto con mucho gusto de colaborarle con estos pobriños, que yo sé que usted esto le da mucho trabajo. ¿Cómo lo iba yo a cobrar de más?»
arnulfo se rasca las manos hasta que se hace sangre
Humberto la mira achicando los ojos, pero finalmente accede.
Dices con acento Melillense, «bien, siendo así, deje que voy a por el dinero y se lo encargo. Ya luego se ocupa usted de lo que haga falta.»
Pepi asiente y esboza una pequeña sonrisa.
Humberto sale de la cocina.
Humberto va caminando por el pasillo de regreso a su habitación.
arnulfo al fin se dirige al baño y tras unos minutos sale y se dirige a la cocina por un vaso de agua
Humberto frena en seco al ver al impedido.
Dices con acento Melillense, «Y tú, qué?»
arnulfo se estremece al recordar los sueños que ha tenido
Pepi sigue trasteando en la cocina.
arnulfo dice: «nada, sólo iba al baño pero ya me voy a mi havitación»
Humberto se fija en la actitud del impedido y achica los ojos.
Dices con acento Melillense, «detente ahí. »
arnulfo se detiene poniendo el freno
arnulfo tiene granos en las manos y en la cara
Humberto se acerca mucho, y apoya las manos en los antebrazos de la silla.
Dices con acento Melillense, «qué coño escondes, eh?»
arnulfo dice: «nada, señor»
Humberto se fija en la piel del impedido.
Dices con acento Melillense, «con que nada.»
arnulfo dice: «no, señor»
Dices con acento Melillense, «has estado comiendo a hurtadillas, verdad?»
arnulfo dice: «le digo que fui al baño»
arnulfo dice: «no, señor»
Humberto se inclina más, acercándo su rostro al de Arnulfo.
Dices con acento Melillense, «te crees que soy idiota?»
arnulfo intenta contener las ganas de rascarse
arnulfo recuerda los sueños y niega
Humberto coge de la muñeca al joven y le estira el brazo con fuerza.
Humberto mira la piel del antebrazo y se yergue sin soltarle.
gritas: «Pepi, haga el favor de veenir aquí al instante!»
Pepi se sobresalta y sale corriendo de la cocina.
arnulfo se tensa, ¡no sea que el sueño se cumpla!
Pepi dice con acento gallego, «Mi dios bendito, qué pasa doctorciño? Qué le pasa al chavaliño?»
Pepi se acerca con cierto temor ante la expresión de Humberto.
Humberto se gira sin soltarle del brazo al impedido.
Dices con acento Melillense, «haga usted el favor de decirme qué ha estado comiendo este… joven, doña Pepi.»
Pepi abre los ojos muy grande.
arnulfo dice: «me… me lastima»
Pepi dice con acento gallego, «Pues… doctorciño, lo mismo que todos, se lo juro por mi madreciña que mi dios vendito tendrá en su gloria.»
Pepi se acerca a Arnulfo con cuidado.
Dices con acento Melillense, «haga el favor de no mentir, doña Pepi, no les alcahuetee porque eso les perjudica su salud.»
Pepi niega moviendo mucho la cabeza sin comprender.
Humberto mira al joven.
arnulfo le sostiene la mirada, se le ve desesperado a causa de la comezón que siente
Dices con acento Melillense, «será mejor que digas la verdad, si has ingerido algo a escondidas dilo, o me obligarás a echar a esta señora de aquí, ahora mismo.»
Pepi se acerca a Arnulfo y nota su desesperación.
Pepi mira al médico.
arnulfo dice: «he comido y bebido lo mismo que todos, señor; si quiere puede ir a ver mi habitación y verá que no escondo nada»
Pepi dice con acento gallego, «doctorciño, se lo juro, por mi madreciña que no le he dado yo nada a este chavaliño. De verdad.
arnulfo dice: «ella tiene razón, señor»
Humberto suelta a Arnulfo y camina hacia su habitación y abre de un portazo.
arnulfo se rasca con tanta fuerza que se hace sangre
Pepi se acerca al joven y le coge la mano con cuidado.
Humberto comienza a registrar la habitación de Arnulfo dejando todo tirado.
Pepi mira a arnulfo y niega con la cabeza.
arnulfo mira a la mujer y niega
arnulfo dice: «ains esto pica»
Pepi murmura con acento gallego, » no, no, hijiño no te hagas así que te haces pupa, luego el doctorciño se va a enfadar mucho.»
Pepi se fija en la piel del chavaliño.
Pepi murmura con acento gallego, «cariño mío, la Pepi va a buscar algo que ponerte, estás todo hecho un cristo, mi dios bendito.»
arnulfo murmura: «en serio que intento no rascarme y hasta rasco la almohada, pero a veces no me doy cuenta y termino rascándome»
Humberto sale dejando la habitación del joven hecha un desastre.
Humberto se detiene frente a la silla.
Dices con acento Melillense, «tú, has sufrido de alergias alguna vez en tu vida que puedas recordar?»
arnulfo dice: «no, señor»
Pepi intenta apaciguar al chaval, abanicándole un poco.
Humberto aprieta los labios.
arnulfo rasca el apoya brazos de la silla
Pepi carraspea temerosa.
Pepi dice con acento gallego, «doctorciño, capaz este chavaliño lo que tiene es alergia, están haciendo unos calores como nunca… yo puedo prepararle algo para que se alivie la picazón, pobriño, que se ve desesperadiño.»
Humberto achica los ojos conteniendo la furia.
Dices con acento Melillense, «aquí quién estudió medicina soy yo, doña Pepi, no se le olvide.»
Pepi asiente y baja la mirada.
Dices con acento Melillense, «Usted lo que va a hacer ahora mismo es ir a por lo que le voy a anotar en una receta. Ya luego hablaré con Fina para que supervise el tratamiento.»
Pepi asiente sin alzar la mirada del suelo.
Humberto entra en su habitación y sale minutos después, con una receta en las manos.
Dices con acento Melillense, «haga el favor de comprar esto cuando vaya a por lo demás.»
arnulfo le indica con un jesto a doña Pepi que levante la mirada
Pepi mira al médico, nerviosa, coge la receta y vuelve a bajar la mirada.
Dices con acento Melillense, «aquí tiene dinero para la compra de casa y para esta receta. si llega a sobrarle algo, haga el favor de dejármelo con Eloy.»
Pepi dice con acento gallego, «cómo usted diga, doctorciño. No se preocupe de nada que ya yo me encargo de todiño.»
Humberto mira al impedido.
Dices con acento Melillense, «haz el favor de seguir las instrucciones tal como las he indicado, lo que menos necesitamos es un enfermo aquí detro.»
arnulfo dice: «sí, señor»
Humberto asiente y se dirige a la puerta dando grandes zancadas.
Humberto abre la puerta y sale, dando sendo portazo.
Pepi se sobresalta.
arnulfo aprovecha la salida de humberto y se desplaza rápidamente a su habitación
Pepi dice con acento gallego, «Mi dios bendito, qué susto.»
Pepi va tras el chaval.
arnulfo entra en su habitación y niega al ver el desorden
Pepi se escandaliza al ver el desorden.
arnulfo mira a Pepi y niega
arnulfo dice: «no fui yo»
Pepi dice con acento gallego, «Hijiño, tú no te preocupes de nada.»
arnulfo piensa: y justo acababa de ordenar esto…
Pepi dice con acento gallego, «si ya sé que no has sido tú, hijiño. Mira, tú ve a tomar una ducha con agua bien fría, yo me encargo de arreglar esto y luego voy a por tus medicinas y te ayudo, no pasa nadiña.»
La cara de arnulfo se pone colorada como un tomate.
Pepi dice con acento gallego, «Luego la Pepi te prepara una cosiña que hacía mi madreciña que calma mucho la picazón, ve, tú ve que el doctorciño seguro se tarda, hala, vamos a aprovechar el tiempiño.»
arnulfo saca ropa limpia, posteriormente se dirige al baño a tomar la ducha
Pepi ve a Arnulfo con cariño y se dispone a areglar el cuarto.
Un rato después…
Pepi sale de la habitación de Arnulfo y se acerca a la puerta del baño.
Pepi toca con suavidad a la puerta.
arnulfo sale de la ducha rascándose con más fuerza
arnulfo abre la puerta sonrojado
Pepi dice con acento gallego, «Hijiño, la Pepi ya arregló tu habitación y quedó como nueviña.»
arnulfo dice: «ains, doña pepi; que me da pena que me vea usted rascarme como perro sarnoso»
Pepi niega con la cabeza.
arnulfo dice: «gracias; no se hubiera molestado»
arnulfo piensa algo y suspira
Pepi dice con acento gallego, «No, no, hijiño, si eso no es tu culpa, corazonciño. Mira, ahora la Pepi, va a ir a por tus medicinas no tardo mucho, vale? tú ve a tu habitación. Dejé la ventana abierta para que se airee.»
Pepi le hace señas para que se apresure mientras ella se dirige a toda prisa hacia la puerta y sale, cerrando con suavidad tras de sí.
arnulfo se desplaza a su habitación, cerrando tras de sí
Una hora después…
Pepi entra apresurada y cierra la puerta. Deja las bolsas de la compra en la cocina y mira por el salón, al no ver a nadie se dirige con rapidez hacia la habitación de Arnulfo y toca la puerta.
arnulfo abre la puerta, aprovechando esto para rascarse con la manija
Pepi dice con acento gallego, «Hijiño? que la Pepi ya ha traído tu medicación.»
Pepi alza las cejas al ver al joven.
Pepi dice con acento gallego, «Puedo pasar, hijiño? solo traigo tu medicación y otras cosiñas.»
arnulfo piensa: buen método de tortura sería esto
Pepi le muestra la bolsa.
arnulfo dice: «pase usted, doña peñi»
Pepi pasa y deja la bolsa en la cama.
Pepi saca la medicación de la bolsa y la deja en la mesita de luz.
Pepi mira a Arnulfo y le muestra lo otro que le ha traído.
arnulfo se acerca a Pepi con algo de vergüenza
Pepi dice con acento gallego, «Mira, hijiño, estos son productos de aseo personal para los chavaliños con la piel delicadiña, son hipoalurgénicos. Yo pregunté en la farmacia y me dijeron que esos son mejores, así que la Pepi te los trajo.»
Pepi los guarda en el armario y se lleva los otros que tenía Arnulfo.
arnulfo murmura: «no cree que el doctor se enfade? ya sabe»
Pepi niega con la cabeza.
Pepi dice con acento gallego, la diferencia ya la he puesto yo, así que no va a enterarse si no le dices tú. No te preocupes de nadiña, ya me dijo el de la farmacia qué eso tuyo seguro es por alguna cosa que usaste.»
arnulfo dice: «me dio más comezón ahora que me puse el jabón ese perfumado que me puso en el armario»
Pepi dice con acento gallego, «que sí tienes que tomarte esa medicación y ponerte la crema, que eso te quita el salupullido ese.»
Pepi asiente.
Pepi dice con acento gallego, «por eso he traído yo estos, que al eloiciño ya también me le pasó eso antes.»
arnulfo asiente con un movimiento de cabeza
Pepi le sonríe a Arnulfo.
arnulfo le devuelve la sonrisa
Pepi dice con acento gallego, «ahora vamos a ponerte la cremiña esta y verás como te mejoras.»
arnulfo asiente afirmativamente.
Pepi se acerca a la mesita de luz de nuevo y toma el tubo de crema.
Pepi lo abre y se lo da al joven.
Pepi dice con acento gallego, «cómo seguro tú puedes mejor que yo, empieza tú, yo luego ya te ayudo donde no llegues tú.»
Eloy asoma la cabeza entre la puerta y el marco con cuidado.
arnulfo aprieta el tubo, untándose en el cuerpo lo que sale
Eloy alza las cejas al ver a Arnulfo y luego a Pepi.
Pepi sonríe al ver que Arnulfo se ocupa de untarse la crema y no se fija en Eloy.
Eloy entra con rapidez y le da un achuchón a la mujer.
Pepi da un gritito y se sobresalta.
arnulfo se estira para ponerse la crema donde ya no alcanza a llegar con facilidad. no se ha percatado de eloy
Pepi dice con acento gallego, «Mi dios bendito! si es que eres un travieseiño.»
Pepi ríe y le devuelve el achuchón a Eloy.
Eloy se sienta en la cama.
arnulfo sale de sus pensamientos al escuchar a doña pepi
Eloy se fija en lo que hace Arnulfo.
arnulfo se percata de eloy y se pone rojo como un tomate
Pepi dice con acento gallego, «Ya te pusiste en todos lados, hijiño?»
Eloy mira al otro joven sin commprender por qué se sonroja.
arnulfo dice: «sólo hasta donde llegué»
Pepi asiente y se le acerca.
arnulfo dice: «que del resto ya me tocará hacerla de circense»
Pepi dice con acento gallego, «bueno, deja que ya te ayudo yo, mañana vas a estar mejorciño, ya verás.»
Pepi hace una pequeña mueca, pensativa.
Pepi mira a Eloy un instante.
Eloy los mira a ambos alzando una ceja.
arnulfo se ruboriza más de lo que ya está
Pepi dice con acento gallego, «siempre le puedes pedir a Eloyciño que te eche una manita, hijiño.»
arnulfo dice: «ains es que me da pena»
Pepi le va untando la crema con cuidado por donde Arnulfo no ha alcanzado a ponerse.
Eloy se percata de lo que ocurre.
Eloy coge su móvil y lo desbloquea, comienza a teclear con rapidez.
Eloy muestra la pantalla a Arnulfo.

¿qué, macho, te dio algo para tomar el Humberto?
arnulfo dice: «no, hombre»
arnulfo niega con la cabeza.
Eloy le lee los labios y mira sus gestos, así que asiente.
arnulfo busca su teléfono para poder comunicarse mejor
Pepi termina y deja la crema sobre la mesita de luz.
arnulfo dice: «gracias, doña pepi»
Pepi dice con acento gallego, «nada, hijiño. ahora voy a terminar de alistar todo, que como llegue el doctorciño y no esté todo listo, mi dios bendito.»
Pepi le da un cachetón cariñoso a Arnulfo y sale a prisa de la habitación.
Eloy ve a Pepi con ojos de adoración mientras se marcha.
Eloy sigue trasteando con el móvil y vuelve a alzar la pantalla.
cucha, tio, ten cuidado con Humberto. De vez en cuando le da por dárselas de investigador.
arnulfo al fin encuentra el teléfono y escribe: se le metió en la cabeza que tenía comida escondida y puso esto más desordenado que una zona de guerra.
arnulfo le muestra la pantalla a eloy
Eloy lee con rapidez.
Eloy se encoge de hombros.
Eloy escribe en su móvil.
Eloy vuelve a alzar el móvil.
bah, a ese le da por ideas conspiranoicas. cuando eso pasa, mejor dejar que se le pase, hazme caso. le sigues la corriente y ya fue.
Eloy da una mirada a la habitación y se queda mirando el tubo de crema.
Eloy escribe con rapidez.
arnulfo escribe en su teléfono
Eloy alza la pantalla para que Arnulfo lea.
si tienes que ponerte medicación, cualquier cosa de esas, dile a doña pepi,a la enfermera nueva, incluso a mí, pero no le pidas nunca ayuda a Humberto.

la puerta de la calle se escucha.
en la pantalla puede leerse: amenazó con hechar a doña Pepi si no decía la verdad, así que le dije que podía registrar la habitación para que saliera de dudas
arnulfo le muestra el teléfono
Eloy se tensa y se pone en pie como si tuviera el diablo en el cuerpo.
Eloy lee la pantalla, le hace señas de silencio al otro joven y sale escopetado hacia su habitación.
arnulfo asiente y se tensa con el ruido de la puerta
La puerta se cierra con menos fuerza.
Voces se sienten en el salón.
Humberto camina por el pasillo y se fija que la habitación de Eloy está cerrada.
Humberto se dirige a la habitación de Arnulfo
arnulfo cierra la puerta de su habitación, no sin antes borrar lo que ha escrito en el teléfono
Humberto abre la puerta y entra.
Humberto se detiene al ver la habitación en orden.
Humberto mira al impedido y alza una ceja.
arnulfo le sostiene la mirada, evitando tensarse
Dices con acento Melillense, «vaya, así que tienes bien arraigado el principio de obediencia.»
Dices con acento Melillense, «eso me gusta, me gusta mucho.»
arnulfo asiente afirmativamente.
Humberto mira con aprobación la habitación y se fija en la mesita de luz.
arnulfo mira hacia la mesita, donde se encuentra la medicación
Dices con acento Melillense, «bien, sigue así y tú y yo nos llevaremos muy bien, ya lo verás.»
arnulfo dice: «sí, señor»
Humberto asiente dando otra mirada de reojo al impedido y sale, cerrando tras de sí.

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