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Nueva Escena de Rol: En Modo Prevención

Punto de vista: Elsa.

Departamento y Consultorio de Elsa Medina
Ves una silla de escritorio, Una mesa rectangular de madera de roble, Un curioso jarrón en forma de cactus, un portatil IQ Subwater 25, Sofá tapizado de dos plazas con Chaise Longue., Una marina de intenso azul con rociones de espuma blanca, Una cocina comedor, Anturio Encantado , y Arreglo Floral Sueño Invernal aquí.
Elsa está en su habitación, peinándose el pelo luego de tomar un baño y vestirse de forma abrigada.
Elsa se alza el pelo en una coleta, se mira al espejo y al ver que está todo en orden, apaga la luz y sale de la habitación con el móvil en mano. Mira la hora y al ver que está justa de tiempo, se apresura.
Elsa sale al salón, deja el móvil en el escritorio y enciende su ordenador para iniciar la sesión correspondiente.
Llaman al timbre de la puerta
Elsa va a abrir mientras el ordenador se va encendiendo. Al abrir, Luis espera frente a la puerta
Elsa sonríe al verlo
Dices con acento correntino, “hoola Luis, adelante, estimado.”
Luis asiente y entra a la casa, esbozando una sonrisa a penas visible.
Elsa cierra la puerta, se gira y al notar su expresión, se extraña un poco
Luis dice: “buenas, licen. Cómo le va?”
Dices con acento correntino, “todo bien, y vos como estás? Acomodate, por favor.”
Elsa va al escritorio y se sienta, maniobrando con el mouse del ordenador por un instante.
Luis se sienta y mira a Elsa, con la mirada un poco baja.
Luis dice: “bueno, creo que esta vez no tan bien…”
Elsa desvía la mirada de la pantalla y ve al hombre, con gesto sereno
Dices con acento correntino, “podés contarme, no hay problema. Muchas veces, detrás de una dieta no del todo bien hecha, hay otras cositas. Pero solo si querés, estimado; si no, pasamos al pesaje directamente.”
Luis suspira, todavía un poco duvitativo
Elsa parece comprender su pesar y le sonríe, animándolo a hablar.
Luis dice: “bueno, el trabajo está disminuyendo un poco y eso me preocupa, aunque mi jefe me da garantías de que por el momento seguimos adelante con el taller. Por otro lado, en Paraguay mi señora, embarazada de 7 meses está algo indispuesta, mi hijo puede nacer en cualquier momento pero el riesgo es considerable.”
Elsa asiente
Dices con acento correntino, “y contame, te das cuenta de como esos problemas influyen en tu tratamiento nutricional? Y si es así, cómo influyen?”
Luis piensa un poco
Elsa se dispone a anotar en el ordenador lo que Luis le diga
Luis dice: “bueno, la verdad que cada vez que estoy al tanto de un problema tengo muchas ganas de comer alguna cosa, pareciera que eso me aliviaría cualquier tensión. A veces me dejo llevar, a veces no. Aunque…últimamente la mayor parte de las veces es lo primero.”
Dices con acento correntino, “entiendo. Venís registrando lo que estás comiendo, Luis?”
Luis asiente y de inmediato abre su carpeta, buscando el registro de alimentación que le había dado Elsa la primera vez y el cual mantiene hasta ahora.
Luis se levanta y pone el registro de frente a Elsa
Elsa lo lee por encima, luego lo vuelve a mirar
Dices con acento correntino, “ahora no lo voy a evaluar aún, quiero que veamos tu peso primero. sí?”
Luis dice: “perfecto, usted es la experta.”
Luis intenta relajar un poco más su rostro.
Elsa sonríe y le señala la balanza
Dices con acento correntino, “ya sabés como va esto, estimadísimo.”
Luis asiente, se descalza y se quita los demás accesorios y los deja en el living, para luego subir lentamente.
Elsa se acerca despacio para mirar los valores que salen en el panel
Elsa va hasta el ordenador y teclea, anotando los datos.
Luis la mira, girando a penas la cabeza.
Dices con acento correntino, “listo, podés bajarte. Si seré despistada che”
Elsa se ríe brevemente, luego retoma la seriedad y continúa trabajando en el ordenador.
Luis baja de la balanza y se pone de a poco los calzados y demás cosas, sonriendo
Luis dice: “nos pasa a todos, no se preocupe”
Elsa lo mira y asiente, luego ve la pantalla de vuelta.
Luis termina de calzarse y se sienta a esperar, mirando a Elsa entre nervioso y expectante.
Dices con acento correntino, “a ver mirá. En esta vuelta solo bajaste 800 gramos desde tu último pesaje”
Luis suspira
Dices con acento correntino, “para mí eso está bien dentro de todo, porque llegaste a los 11 kilos bajados, estás a 3 y medio de bajar de 100. Además, tus valores de grasa corporal siguen mejorando, aunque me preocupa tu masa muscular”
Luis dice: “ya me parecía…en actividad física ando ahí más o menos; mi hermana no me controla por el momento así que ya se imaginará.”
Dices con acento correntino, “vos sabés que no es bueno depender de ella ni de ninguna persona, verdad?”
Luis dice: “sí, eso lo tengo sabido. Pero ya ve, en la práctica es otra cosa.”
Elsa asiente, acerca el registro a ella y lo lee con detenimiento
Elsa lo mira de vuelta
Dices con acento correntino, “está anotado todo lo que comiste del último control para acá?”
Luis dice: “en teoría sí, pero siempre se me puede escapar alguna cosa”
Luis se acomoda mejor en el living, un tanto inquieto.
Elsa vuelve a leer, luego lo mira fijándose en su expresión.
Dices con acento correntino, “no te atormentes, estimadísimo. Lo importante es que bajaste, incluso si hubieras mantenido el peso igual estaría bien. Acá nuestra meta es no subir nomás”
Luis sonríe un poco y asiente
Dices con acento correntino, “a ver, voy a hacer unos ajustes a tu plan, te lo reimprimo de vuelta. Estamos? Ah, y tu actividad física…eso tiene que volver a estar como los primeros tiempos, con o sin Aurora. Por cierto…”
Elsa mueve el mouse, hace clic varias veces y luego vuelve a mirarlo
Dices con acento correntino, “alguna de tus hermanas sabe por lo que estás pasando? porque mirá, estaría bueno que confíes en ellas o al menos en alguna…no podés cargar con todo vos solo. Si esto sigue así, habrás de ver de hacer una terapia psicológica paralela a nuestro tratamiento, Luis.”
Luis dice: “cree que hay que recurrir necesariamente a eso? Yo no tendría problema pero…siento que esa sería una medida un poco extrema.”
Dices con acento correntino, “por experiencia propia puedo decirte que en la clínica donde trabajé, era opcional que el paciente siguiera terapia psicológica. Los que optaban por esa terapia tenían una mejoría más notoria que los que no lo hacían, además les era más fácil sostenerse en el tiempo. Muchos que optaron por no seguir terapia, incluso abandonaron el tratamiento nutricional en menos de un mes.”
Luis mira a Elsa, algo sorprendido
Luis dice: “bueno, si me permite voy a probarme un poco yo solo, incluso sin la ayuda de Aurora. si para la próxima me doy cuenta que no puedo, le prometo que entro a terapia, licen.”
Elsa sonríe ampliamente
Dices con acento correntino, “eso prometételo a vos mismo, estimado. Yo solo sugiero, aunque sí soy partidaria de la terapia, sobre todo cuando sobrevienen problemas muy de golpe como te está pasando a vos. pero si no, no pasa nada.”
Luis asiente, devolviéndole la sonrisa.
Elsa teclea un poco, luego pone a imprimir el nuevo plan
Elsa vuelve a mirar el registro y se lo pasa a Luis
Dices con acento correntino, “veo que tu consumo de agua sí va bien, según tus anotaciones.”
Luis dice: “sí, muchas veces con agua trato de contenerme para no comer alguna cosa que no debo. Como ve, me suelo pasar mayormente con las cosas dietéticas que con las que no lo son.”
Elsa asiente, luego se levanta para sacar la hoja ya impresa.
Elsa le entrega la impresión al hombre
Luis guarda su registro y el nuevo plan en la carpeta.
Dices con acento correntino, “ese plan seguilo en lo posible al pie de la letra en estos días, en tu siguiente control me gustaría que solo falte un kilo para pasar la barrera de los 100. Te animás?”
Luis se lleva la mano a la cara, pensativo.
Luis dice: “la voy a tener cuesta arriba pero sí, me animo. Lo tengo que lograr.”
Elsa hace palmas, sonriendo para animarlo
Dices con acento correntino, “vamos, para adelante. Momentos como este van a ser constantes en la travesía del descenso, pero cuando llegues a tu meta vas a ver que valió la pena el esfuerzo”
Dices con acento correntino, “todavía no llegamos a 3 meses de tratamiento y vas muy bien. Eso tenelo por seguro y no te decaigas, estimado.”
Luis cierra la carpeta y se levanta
Luis dice: “me tambaleo, pero no soy de decaerme fácilmente. Por eso creo que al menos por ahora no hace falta un psicólogo en este tema, es más cosa mía.”
Luis sonríe, algo más aliviado
Elsa sonríe a su vez
Dices con acento correntino, “eso está perfecto. Alguna duda que tengas sobre este tema?”
Luis dice: “mi actividad física sigue igual?”
Elsa piensa
Dices con acento correntino, “por ahora sí, de hecho llevás una rutina un poquito más intensificada de lo que yo te hubiera recomendado, así que está bien. En tu próximo control capaz cambiamos alguna cosita más. Te parece?”
Dices con acento correntino, “eso sí, volvé al ritmo de antes porque como te digo, me preocupa que la masa muscular se mantenga, eso tiene que ir mejorando progresivamente.”
Luis asiente
Luis dice: “lo voy a intentar, no se preocupe”
Luis saca la cartera del bolsillo, cuenta los villetes y le extiende a Elsa el monto de consulta
Elsa recibe el dinero, lo guarda y confecciona la factura, entregándosela a Luis en cuestión de minutos.
Luis guarda la factura y coloca bien la carpeta.
Luis dice: “gracias por la paciencia, licenciada…en serio”
Elsa lo mira y sonríe, acompañándolo a la puerta
Luis camina a la puerta, se gira y la mira
Dices con acento correntino, “pero traaanqui, si no es nada…lo hago con muchísimo gusto porque quiero que progreses, querido Luis. Seguimos para adelante, OK?”
Luis asiente
Luis dice: “la próxima semana la veo.”
Dices con acento correntino, “sí, nos vemos estimadísimo. Cuidate por ahí, dale?”
Luis sonríe y asiente, abre la puerta y sale de la casa, cerrando con suavidad.
Elsa se adentra al salón, se sienta y vuelve a trabajar con el ordenador por un tiempo prolongado.
Elsa apaga el ordenador y tras pensar un poco toma el móvil, buscando un contacto
Elsa le marca a Auxita, viendo que la situación de Luis puede agravarse si no se actúa en el momento en el que empieza a mostrar signos de deccaimiento.
El teléfono da tono.
Auxita ha descolgado la llamada
Auxita dice por teléfono, “hola?”
Elsa dice por teléfono, “hoola, Auxita. Cómo andás? Soy Elsa, la nutri.”
Auxita dice por teléfono, “hola elsa! Tanto tiempo sin hablar. Todo bien, vos como estás?”
elsa dice por teléfono, “genial, estimada. Decime, será posible que podamos vernos? Quisiera hablarte sobre un temita…pero prefiero que sea personalmente. Podría ser?”
Auxita dice por teléfono, “claro, sin drama. Querés que vaya a tu consultorio? O nos vemos en otro lugar”
Elsa dice por teléfono, “vení a mi cónsul mejor…así mantenemos la privacidad. Te gusta el mate? Así mateamos de paso.”
Auxita dice por teléfono, “sí, me encanta! Yo llevo un bizcocho…sé que ustedes los argentinos toman mate con este tipo de masas”
Elsa dice por teléfono, “sí, aunque yo en particular no acostumbro mucho, ya sabes. Si les digo a los pacientes que se cuiden, tengo que dar el ejemplo. Pero traelo por esta vez y nos damos un pequeño gusto juntas. Te parece bien?”
Auxita dice por teléfono, “tranquila, llevo lo justo porque es del que preparó una amiga y bueno, lo voy a saquear un poquito. Nos vemos en 10 minutos”
Elsa se ríe.
Elsa dice por teléfono, sos tremenda, eh? Dale, te espero.”
Cueldas la llamada.
Elsa deja el móvil y se adentra a la cocina, se lava las manos y comienza a preparar el mate
10 minutos después…
Llaman al timbre de la puerta
Elsa está con el mate listo, se levanta de su sillón de escritorio y abre la puerta
Auxita entra a la casa ante un gesto de elsa, trae una pequeña bolsa en una de sus manos.
Dices con acento correntino, “adelante que estás en tu casa, chamiguita.”
Elsa sonríe
Auxita dice: “gracias, muy amable.”
Auxita cierra la puerta con la mano libre mientras le devuelve la sonrisa.
Elsa le señala el living y se sienta en otro sillón cercano, tomando el termo y guampa entre sus manos.
Auxita saca de la bolsa una pequeña bandeja redonda donde se encuentran varios pedacitos de bizcocho
Elsa sonríe, mirando lo que hace.
Dices con acento correntino, “me da algo de penita que le hayas saqueado a esa amiga tuya.”
Auxita se parte de risa mientras se sienta en el living
Auxita dice: “no te preocupes, ella está viviendo conmigo y como solo nosotras comemos de esto…digamos que tomé la porción que me corresponde.”
Elsa asiente sin borrar la sonrisa, disponiéndose a cevar el mate
Auxita la ve y niega
Auxita dice: “dejame, lo hago yo.”
Elsa se sorprende un poco y la mira
Dices con acento correntino, “pero estimada, si sos la visita.”
Auxita dice: “sí, pero en Paraguay tenemos una costumbre o al menos en mi familia se arraigó mucho aquello de, el menor tiene que cevar y bueno…me corresponde.”
Auxita sonríe
Dices con acento correntino, “aah si, creo que algo le oí decir a mi padre. Pero dejá, esta vez rompamos la tradición, dale?”
Auxita asiente y acerca un poco más hacia Elsa la bandejita
Auxita dice: “está hecho a base de yogur, es una verdadera delicia. Lleva un poco de coco rallado también.”
Elsa ceva el primer mate y se lo pasa a Auxita mientras asiente, tomando un trozo de bizcocho
Dices con acento correntino, “con lo que me gusta el yogur…a ver.”
Elsa le da un mordisco al bizcocho.
Auxita bebe el mate con deleite, tomando también un trozo con la otra mano.
Auxita dice: “y bueno, contame de qué me querías hablar, Elsa? Te noté algo preocupada al teléfono”
Elsa termina el primer trocito, recibe el mate de Auxita y ceva para ella, mientras la mira dispuesta a responder.
Dices con acento correntino, “antes que nada, tu amiga es una cocinera genial, decile si es que le contás que me hiciste probar esto a mí.”
Auxita sonríe y asiente
elsa bebe el mate y mira a la chica
Dices con acento correntino, “bueno, te quería hablar de tu hermano. En principio pensaba conversar con Aurora pero no lo hice por 2 razones.”
Dices con acento correntino, “una, porque sé que está en Barcelona y dos, porque conociendo lo poco que conozco de ella, intuyo que lo va encarar de forma muy frontal, y de momento no quisiera eso. A vos te veo más tranquila en ese aspecto, espero no equivocarme.”
Auxita suspira
Auxita dice: “bueno, justo por ahora ella está acá en Madrid, viviendo conmigo.”
Dices con acento correntino, “aah mira, no sabía eso”
Auxita dice: “pero tranquila, yo no voy a enfrentarlo como eventualmente lo haría mi hermana. En ese sentido perdé cuidado. Pero qué pasa con él?”
Elsa ceva otro mate más para auxita y se lo pasa
Dices con acento correntino, “tranqui, no es para alarmarse demasiado, pero sí para entrar en modo prevención, por decirlo así.”
Auxita asiente, bebiendo el mate.
elsa le explica con detalle lo conversado previamente en la consulta con Luis. También le cuenta la conclusión que ha sacado luego de la conversación.
Auxita escucha todo atentamente, mientras come otro pedacito de bizcocho.
Dices con acento correntino, “entonces, pensaba que como vos sos psicóloga y sabés llegarle a las personas, podrías preguntarle como va, así de forma natural y ves si te cuenta algo. Qué decís?”
Elsa ceva más mate para ella y lo bebe lentamente.
Auxita se mantiene pensativa
Auxita dice: “de hecho yo siempre le estuve preguntando como iba con su dieta, últimamente nomás estuve con otras ocupaciones y la verdad, se me pasó un poco seguirle el paso. Así que en ese sentido sí, voy a estar más al pendiente.”
Elsa sonríe, pasándole el siguiente mate a Auxita
Auxita lo bebe con gusto
Dices con acento correntino, “sí, estaría muy bien, además con estos problemas que te conté que me dijo, es importante apoyarlo. Nada más y nada menos que 2 pilares fundamentales para que su vida sea lo que es hoy en día. Su trabajo y la familia.”
Auxita asiente, mientras toma un tercer pedazo de bizcocho y lo saborea
Elsa continúa tomando mate sin comer más.
Auxita dice: “raro que no nos haya contado lo de Graciela, yo voy a llamar a casa para interiorizarme de la situación.”
Elsa suspira, pasándole otro mate a Auxita
Auxita termina el tercer trocito y recibe el mate
Dices con acento correntino, “la verdad es que no quiero pasar de entrometida, ese no es mi estilo y menos en lo profesional, chamiga, pero no sé, les he tomado un cariño especial a los 3 y la verdad, me gustaría que les vaya siempre bien en todo, priorizando por supuesto el tratamiento de tu hermano.”
Auxita se levanta y aprovechando que le pasa el mate a Elsa, le aprieta levemente el antebrazo y le sonríe cariñosamente.
Auxita dice: “no te preocupes, yo no lo tomo como una intromisión, más bien es una preocupación por tu parte y eso, la verdad lo valoro mucho. Vos tranquila.”
Elsa sonríe para luego beber más mate
Auxita le señala la bandeja a Elsa
Auxita dice: “no comés más?”
Elsa la mira y niega
Dices con acento correntino, “Está muy rico pero si no paro ahora, ya no paro más.”
Auxita sonríe, mirándola con comprensión.
Auxita dice: “solo porque te tengo enfrente pude parar yo, y aún así me cuesta. Lo dulce es mi debilidad”
Dices con acento correntino, “aah entiendo. Igual no te voy a juzgar, ni si fueras mi paciente. Además, veo que te mantenés bastante bien”
Elsa le pasa más mate a Auxita
Auxita bebe el mate, asintiendo
Auxita dice: “procuro, pero de tanto en tanto me doy mis atracones, y a veces son frecuentes. Lo que hasta el momento me detiene es que a penas me excedo, ya me siento mal.”
Elsa asiente, comprensiva.
Dices con acento correntino, “entonces digamos, no hay mal que por bien no venga.”
Elsa ceva un último mate para ella.
Auxita se ríe
Auxita dice: “eso, digamos que así es la cosa.”
Elsa bebe mate y asiente, dejando sobre la mesita los elementos
Auxita le señala la bandeja de nuevo
Auxita dice: “te los dejo a esos pedacitos…vas a saberte medir más que yo. Seguro que para el desayuno te van a venir bien.”
Elsa sonríe
Dices con acento correntino, “bueno, te los acepto porque me tenés fe, estimada”
Dices con acento correntino, “estás apurada? esperá que te traigo tu bandejita, dale?”
Auxita sonríe y niega
Auxita dice: “para nada, si no tenés otros pacientes que atender me quedo un poco más, luego sí tengo que ir a ver el caso de una paciente que me derivaron del instituto.”
Elsa toma la bandejita y los elementos del mate, se los lleva a la cocina.
Elsa deja los 3 pedacitos que han sobrado en un plato, los guarda en la nevera y tras enjuagar la bandeja que ha traído Auxita, vuelve al salón y se la entrega.
Auxita mira la bandeja y sonríe, la recibe y la mete en la bolsita.
Auxita dice: “gracias, sos demasiado amable ya.”
Elsa le devuelve la sonrisa y se sienta en el mismo sillón de antes.
Dices con acento correntino, “imagino que heredé un poco la hospitalidad de los paraguayos, además en corrientes tenemos un estilo de vida en lo general muy sencillo, así que esto no me cuesta nada, chamiguita.”
Dices con acento correntino, “pero a ver contame, en qué instituto trabajás?”
Auxita dice: “permiso, me sirvo un poco de tu agua, sí?”
Dices con acento correntino, “pero claro, estás en tu casa.”
Auxita se levanta y se sirve agua en un vasito
Auxita regresa junto a Elsa y la mira mientras bebe.
Auxita dice: “en el instituto Madrid de psicología, me contrataron hace más o menos un mes si no llevo mal las cuentas.”
Auxita deja el vasito con un poco de agua sobre la mesa mientras se sienta de vuelta en el living
Dices con acento correntino, “en seerio? pero qué maravilloso, yo me estoy especializando y metí currículum también en una clínica.”
Auxita dice: “qué bueno, ojalá tengas suerte y te contraten.”
Elsa sonríe y asiente, esperanzada.
Elsa y Auxita estuvieron conversando un buen rato más, como si se conocieran de toda la vida.

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