Punto de vista: Richard

Estaba muy aburrido, sin nada que hacer, y algo traumatizado por el derrumbe del hotel de preciados.
Andaba caminando por las calles, y me acerqué hacia Puerta del sol.
Comunidad de Madrid; puerta del sol
Te encuentras con Arais.
RICHARD llega caminando tranquilo desde preciados
Arais regresa al furgón con unas botellas de agua y se las entrega a un hombre que hay dentro y que no se ve
Arais dice con acento hebreo, “mételas en la nevera, por favor ”
Richard mira a Arais
Arais
Es una mujer joven, a lo sumo veinticinco años, de estatura más bien menuda y complexión delgada, aunque bien proporcionada. No se diría que es hermosa, pero resulta muy atractiva, quizás por su voz, quizás por sus movimientos firmes y decididos. Lleva el cabello negro brillante suelto a media espalda y sus ojos, también negros, son penetrantes cuando miran. Su piel, bronceada por muchas horas de entrenamientos bajo el sol de su país, junto con sus rasgos, denotan su procedencia a quien sepa identificarlos. Tiene las manos pequeñas, si bien fuertes y hábiles en sus cometidos. Viste un uniforme con las siglas S.Y. y lleva un chaleco antibalas.
Se nota claramente que es una mujer.
lleva puesta una gorra de camionero.
lleva puestas unas gafas de sol.
lleva puesta una blusa de color azul índigo.
Lleva puesto unos pantalones largos normales y corrientes.
Calza unos botines planos de color negro.
Notas que mantiene una atención activa.
Arais se demora un poco antes de subir
RICHARD se acerca al furgón
Arais ve al hombre que se ha parado a mirarla
Dices con acento ARGENTINO, “uau. buenas tardes doctora.”
Arais dice con acento hebreo, “buenas tardes… cómo sabes que soy doctora?”
Dices con acento ARGENTINO, “bueno, no sé si recuerda que nos hemos visto en cropbrand”
RICHARD recorre el furgón con la mirada
Arais se fija mejor en el hombre
Arais dice con acento hebreo, “ah, sí, el médico que se duerme para que no le peguen un tiro”
Arais dice con acento hebreo, “me acuerdo, sí ”
Dices con acento ARGENTINO, “bueno. no quiero empezar otra vez con las peleas”
Arais dice con acento hebreo, “yo creo que no me he peleado nunca contigo”
Te desperezas.
Dices con acento ARGENTINO, “yo también. pero eso me pareció un insulto”
Arais dice con acento hebreo, “no es un insulto, es una opinión, nada más ”
Dices con acento ARGENTINO, “puedo tomar una foto del furgón? o también vendrán con la tontería que no se pueden sacar fotos”
Arais dice con acento hebreo, “no puedes sacar una foto del furgón, no es un elemento decorativo de la ciudad”
Arais hace un gesto hacia adentro del furgón con la cabeza
RICHARD mira con bronca a la mujer y al vehículo
Murmuras con acento ARGENTINO, “todos aquí están locos”
Arais dice con acento hebreo, “ocurre algo?”
Dices con acento ARGENTINO, “solamente quiero tener una foto para cuando vuelva a argentina. nada mas”
Arais dice con acento hebreo, “he dicho que no”
Dices con acento ARGENTINO, “bueno entonces, te tomaré una foto a tí, y me haré rico”
RICHARD lanza una carcajada
Arais frunce el ceño y nmira al hombre fijamente
RICHARD saca el móvil rapidamente
Dices con acento ARGENTINO, “sonrisaaa”
Arais salta sobre el hombre rápida como una gacela
gritas: “auch!”
Arais lo tumba al suelo
RICHARD tira el móvil lo más lejos posible
Arais lo inmoviliza con las piernas y con una mano le presiona un punto en el cuello
Arais dice con acento hebreo, “he dicho que ninguna foto ”
Arais habla tranquila
Arais dice con acento hebreo, “entiendes esto?”
RICHARD murmura casi sin voz: está bien, ya suéltame chica
Arais dice con acento hebreo, “y si te digo que del furgón no, de mí tampoco ”
Murmuras con acento ARGENTINO, “está bieen.”
RICHARD intenta toser
Arais hace un gesto a serguei que ha bajado del furgón cempuñando el arma
Arais afloja un poco la presión
Arais dice con acento hebreo, “ahora repite la lección, muy despacio ”
Dices con acento ARGENTINO, “no, puedo, tomar fotos ni del metal, ni de la linda señorita
Arais dice con acento hebreo, “te doy un consejo ”
Arais dice con acento hebreo, “y no cuesta dinero”
RICHARD baja la mirada
Arais sigue sobre el hombre, inmovilizándolo, pese a lo grandote que es él
Murmuras con acento ARGENTINO, “ya habla, pero por favor no sigas apretando”
Arais dice con acento hebreo, “creo que las cosas no están para ir por la calle como vas tú ”
Arais dice con acento hebreo, “porque si te pegan un tiro, ya no podrás pedir disculpas como me vas a pedir a mí ahora”
Murmuras con acento ARGENTINO, “está bien. no lo haré. te diré algo, mi hermano el tonto también me advirtió de esto”
Arais clava los ojos en los del hombre
Arais dice con acento hebreo, “y tú, como ser inteligente, decides no hacerle caso”
Murmuras con acento ARGENTINO, “es menor que yo”
Arais dice con acento hebreo, “pues es más sensato que tú ”
Murmuras con acento ARGENTINO, “por qué he de hacerle caso a un enano?”
RICHARD tose
Arais dice con acento hebreo, “te acabo de responder a eso”
Arais aparta la mano y deja de presionar
Murmuras con acento ARGENTINO, “está bien.”
Arais dice con acento hebreo, “ahora te levantarás de ahí”
Arais dice con acento hebreo, “cogerás ese móvil y si has disparado, borrarás la foto”
RICHARD se pone de pié lentamente
Arais se levanta también y se sacude las manos
Dices con acento ARGENTINO, “tranquila, no tomé la foto”
RICHARD gira hacia el césped
Escupes un gargajo verde.
Arais se acerca al móvil y lo recoge
Arais vuelve junto al hombre
Arais tiende el móvil al hombre pero antes de dárselo repite
Arais dice con acento hebreo, “ni una foto ”
Dices con acento ARGENTINO, “está bien”
Arais dice con acento hebreo, “estamos? y menos sin un consentimiento previo”
RICHARD tose
Dices con acento ARGENTINO, “bien. lo entendí”
Arais murmura con acento hebreo, “y por tu bien.. aprende de tu hermano ”
Arais entrega el móvil al hombre
RICHARD lo coge
Dices con acento ARGENTINO, “gracias. ya entendí. o es hora de cambiar, o a volver a buenos aires”
Arais dice con acento hebreo, “muy bien, eso es”
Arais se da la vuelta y camina hacia el furgón
Arais abre el coche.
RICHARD guarda el móvil en el bolsillo de los pantalones
Arais
Es una mujer joven, a lo sumo veinticinco años, de estatura más bien menuda y complexión delgada, aunque bien proporcionada. No se diría que es hermosa, pero resulta muy atractiva, quizás por su voz, quizás por sus movimientos firmes y decididos. Lleva el cabello negro brillante suelto a media espalda y sus ojos, también negros, son penetrantes cuando miran. Su piel, bronceada por muchas horas de entrenamientos bajo el sol de su país, junto con sus rasgos, denotan su procedencia a quien sepa identificarlos. Tiene las manos pequeñas, si bien fuertes y hábiles en sus cometidos. Viste un uniforme con las siglas S.Y. y lleva un chaleco antibalas.
Se nota claramente que es una mujer.
lleva puesta una gorra de camionero.
lleva puestas unas gafas de sol.
lleva puesta una blusa de color azul índigo.
Lleva puesto unos pantalones largos normales y corrientes.
Calza unos botines planos de color negro.
Notas que mantiene una atención activa.
Arais hace un gesto a Serguei para que entre
Murmuras con acento ARGENTINO, “ya tuve demasiado por hoy. mejor vuelvo al hotel”
El escolta se niega e indica a Arais que entre ella primero
Arais entra en un furgón militar médico.
Las puertas de un furgón militar médico se cierran.
RICHARD camina hacia la calle de alcalá

Leave Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *