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Nueva escena de rol: Entre árboles, familiares, navidad y noticias

Punto de vista: Ligeia

Ligeia pinta con cuidado el último árbol de su maqueta.
le ha llevado tiempo hacerla pero tenía muy claro que quería hacer algo así.

Ligeia mira con calma el lago del centro del bosque que ha hecho con arcilla y piensa, se mancha la megilla con pintura roja al apollar el pincel allí,
entras a una habitación de paredes turquesa y baldosado blanco, lámparas de pie lateralizan el ventanal de cortinas doradas y delante de esta hay un gran escritorio blanco repleto de pinceles, arcilla, papeles, pinturas, estuches y materiales para trabajar madera, en la pared izquierda puede verse una gran estantería llena de fotografías y flores, peluches, carpetas, cuadernos, blogs libretas, y perfumes, un tocador yace justo debajo y encima de este cremas de peinar, un pequeño espejo y dibersos enseres de maquillaje, la cama cubre la pared frente al ventanal de forma horizontal, tendida en blanco, con algunos estampados de rosas y margaritas, un cuadro de una rosa transformándose en mujer adorna la pared y en la pared derecha al ventanal se encuentra un armario empotrado en color blanco cuyas puertas están adornadas por frases célebres y fragmentos de textos o cuentos.

Ligeia da vueltas con el pincel en la mano, barios árboles hechos en arcilla se encuentran en el escritorio suplicando pintura, Pero Ligeia tiene la mirada fija en la maqueta vacía en la que solo se puede ver un lago en la mitad con la pintura del agua a medio secar y con el suelo del rededor con la textura cuidada para emular hierba
Ligeia mira el ciruelo de forma pensativa, un hada a medio hacer parece mirarla desde algún punto del escritorio
Ligeia coloca el ciruelo en un lateral del bosquecillo, abriendo uno de los cajones y retirando una cajita llena de figuritas, toma un Samurai de esta y pone la cajita en el abarrotado espacio de trabajo. El samurai tiene una mano tendida, como esperando a apoyarla en algo, Ligeia lo coloca de tal forma que la mano acaricie el Ciruelo
Ligeia asiente mientras los quita y empieza a pintar con delicadeza cada figura.
Murmuras con acento madrileño, «eso es.»
Ligeia pone ambas figuras a secar y se pone en pie, se estira y mueve las muñecas en círculos para destensarlas, luego se quita la bata con la que se cubría para pintar y sale de su habitación a paso rápido Su madre se encuentra en la cocina preparando algo de cenar y su padre termina de poner la mesa.
Murmuras con acento madrileño, «ey»
Francisco javier dice con acento madrileño, «¿QUé tal va tu maqueta, hija?»

Dices con acento madrileño, «tal vez la termina en tres días»
Ligeia se lanza al sofá y enciende la tele distraídamente.
francisco dice con acento madrileño, «Seguro va a quedarte bien, con todos esos árboles que pones y tal, ¿Le vas a poner las figuritas que nos dijiste?»

francisco grita, «Nerea, la mesa está puesta!»

Francisco se sienta junto a su hija y sonríe con cariño,

Nerea grita, «Que sí, fran, que ya voy, pesado»

francisco dice con acento madrileño, «Tu madre es muy lenta en la cocina»

Dices con acento madrileño, «por eso cocinas tú, papá?»
Francisco dice con acento madrileño, «Ella insistió en hacer algo hoy, no fui yo»
Ligeia pone los ojos en blanco
Dices con acento madrileño, «cuanto tiempo llevas llamándola?»
francisco dice con acento madrileño, «Puede que quince minutos»

Dices con acento madrileño, «pero si te acavo de ver terminar de poner la mesa!»
francisco dice con acento madrileño, «Pues eso y mira que aún no ha traído nada»

Francisco se encoge de hombros

Ligeia se pone en pie y camina hasta la cocina, sus padres se dividen las cosas de casa porque ella casi nunca está allí y cuando está suele onerse a trabajar en escultura o a pintar.
Nerea la mira, sus ojos marrones le dedican un brillo agradecido y levanta dos dedos burlonamente

nerea dice con acento madrileño, «Geia, vienes a ayudar a mamá, ella te lo agradecerá»

Dices con acento madrileño, «mamá eres un completo desastre en la cocina, y se te va a quemar el filete.»
Nerea abre los ojos como platos y se apura a quitar la carne algo quemada de la bitro.

nerea sonríe mirando a su hija, el cabello rubio que ha eredado la joven yace recogido en una despeinada coleta de caballo, evidencia de que ha estado en casa todo el día con su padre

Nerea dice con acento madrileño, «Bueno, bueno algo se me tenía que dar mal, mejor cállate y ayúdame, quieres?»

Ligeia ríe y saca tres platos, sirve puré de patatas y mira a su madre
Dices con acento madrileño, «vete anda, yo hago los dos que faltan.»
Nerea estira una mano a su hija.

nerea dice con acento madrileño, «Somos un equipo»

Dices con acento madrileño, «en el que yo hago y tu también, ahora vete antes de que quemes algo… algo más. y yo termino de preparar la cena.»
Nerea niega mientras sale de la cocina y se encamina al salón. Ligeia bufa y luego se carcajea por lo bajo al darle la vuelta a la carne antes de sacarla de la sartén.

Murmuras con acento madrileño, «madre mía mamá, menos mal papá cocina»
Ligeia toma dos platos y los lleva a la mesa, su madre y su padre discuten respecto al programa de la televisión
nerea dice con acento madrileño, «Que no, Fran que esa actriz es pésima»

Francisco dice con acento madrileño, «Haber Nerea que a mí me gusta, mira, Geia trajo la comida»

ambos se callan y se ponen en pie, se sientan a la mesa y Ligeia se acomoda en su sitio

el dichoso programa es sustituído por comerciales sobre chocolacius y publicidad sobre perfumería y maquillaje

Francisco dice con acento madrileño, «Por cierto, Geia, ¿Cómo está tu amiga? ¿Cómo se llamaba? Margarita, sí, era Margarita»

Dices con acento madrileño, «Morgana, papaá, Morgana, y está bien.»
Nerea dice con acento madrileño, «Bueno Fran esa pobre chica terminará bajo de un puente, jamás he visto un cuadro hecho por ella y es muy joven, además Geia (dice mirando a su hija) no me gusta las pintas que tiene»

Dices con acento madrileño, «mamá Conoces a Morgana desde que somos pequeñas.»
Nerea dice con acento madrileño, «coño, Geia y hasta que no traigas más amigas la voy a criticar a ella porque es lo único que puedo ver»

francisco dice con acento madrileño, «QUe no digas palabrotas en la mesa, joder»

Nerea mira a su hija y pone los ojos en blanco,

nerea dice con acento madrileño, «Lo que tu digas, cariño»

Francisco dice con acento madrileño, «Oye, ablando de temas sin importancia ¿Pagamos ya la factura del internet?»

Dices con acento madrileño, «madre mía papá, dónde tienes la cabeza?»
francisco dice con acento madrileño, «Por ahí, en el trabajo y en las vacaciones… Geia (Dice mirando a su hija con seriedad) no se te olvide que esta noche buena te quedas en casa, eh, nada de volverte a ir como el año pasado! que viene tu abuela Antonia y ya sabes como se pone la mujer»

Ligeia termina su puré y bufa, No quiere dejar a Morgana sola en navidad
Dices con acento madrileño, «papá, Morgana…»
Nerea dice con acento madrileño, «Invítala, tampoco vamos a dejarla sola por ahí, pero si es necesario le prestas ropa, eh, que tu abuela es cerrada en esas cosas»

francisco dice con acento madrileño, «QUe no se venga aquí vestida como una ladronzuela»

Dices con acento madrileño, «papá ¿Quieres dejar de..?»
nerea se encoge de hombros

nerea dice con acento madrileño, «Creo que por hoy es suficiente de hablar de gente lejana a la familia»

francisco termina su comida y recoge los platos de la mesa

francisco dice con acento madrileño, «Tú friegas, hija»

Dices con acento madrileño, «sí, papá, sin problema.»
sms Morgana: Geia, mis abuelos me han llamado, quieren que me quede con ellos mientras encuentro algo.

Ligeia escucha su móvil y se encamina a su habitación, se lanza a la cama y abre los mensajes a toda velocidad.
lee el sms de Ana y sonríe, los abuelos. ¿Cómo pudo olvidar ese detalle?

sms enviado: eeh, ¿Pero tus abuelos no estaban en Valencia, Ana?

Ligeia deja el móvil de lado y se levanta, toma un peluche de la estantería y deshace la cama, toma el teléfono entre sus manos y llama a Morgana.
Morgana te dice por teléfono, ey, Geia

dices por teléfono, Ana… ¿Qué dices de tus abuelos, o sea, es genial, pero… no están muy lejos?

Morgana te dice por teléfono, ah, seep, están en lérida tú, pero eso está cerca de barcelona y de Zaragoza y puedo pillar algo.

Ligeia escucha el ruido de fondo de Morgana
dices por teléfono, Estás fumando en la calle, An?

Morgana dice por teléfono, Hombre no voy a fumar en el baño. Sea como sea, les he dicho a mis abuelos que no. no por nada, de madrid me piro, pero me voy a media hora. y mi abuela dice que no le importa, que se viene

Murmuras con acento madrileño, «joder…»
dices por teléfono, Ana, ¿estás segura?

morgana te dice por teléfono, Yo? que va, pero mi abuela sí, y si dice que se viene, se viene

dices por teléfono, «An, pero… pero…»

Morgana te dice por teléfono, «Me tengo que ir a dormir ya, Geia»

Ligeia bufa
dices por teléfono, «Descansa, An»

cuelgas la llamada.

Ligeia se pone en pie y se vuelve a sentar al escritorio las figuras brillan con los colores de la pintura y las lámparas de pie otorgan una luz tenue al espacio
Ligeia mira los demás árboles
Murmuras con acento madrileño, «lealtad, fidelidad… »
Murmuras con acento madrileño, «morera…»
Ligeia coge la morera de sus árboles de arcilla y lo pinta con cuidado, lo coloca al lado del ciruelo y observa con atención la caja de figuritas
Ligeia toma un par de gemelos que tienen los brazos abiertos y pone a cada uno abrazando el árbol por un lado, luego de asentir los pinta con delicadeza, las horas van pasando y la joven tiene que pasar su maqueta al suelo junto a sus materiales de trabajo, coge un flexo de uno de los cajones y lo conecta a su lado, iluminando a la perfección las figuritas y la maqueta que más que maqueta toma tinte de una escultura a escala peqeña.
fregará los trastos al otro día, de todas formas sus padres se dedicarán a ver películas en su tiempo libre.

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