Nueva Escena de rol: Expresando Miedos y Preocupaciones

Punto de vista: Guillem.

Comunidad de Madrid; Hospital Universitario La Paz; Servicio de Psiquiatría.
Es un servicio que cuenta con tres unidades, una de Hospitalización Breve con 21 camas, una Unidad de Enlace y Psicoterapia orientada a atender a los pacientes que están ingresados en otras plantas, y una unidad específica para niños y adolescentes. cuenta con un total de 300 camas, de 1.300 que tiene en total el hospital. También se contabiliza como parte del servicio las urgencias psiquiátricas que se realizan en las urgencias del hospital. Son 170 personas en total las que trabajan en esta unidad, contando psiquiatras, psicólogos clínicos, enfermeros especialistas en salud mental, residentes, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y el resto del personal de enfermería: auxiliares, celadores, y administrativos.
Abigail y Samuel están esperando ser llamados a consulta.
Guillem está en el despacho asignado a los residentes cuando tocan a la puerta.
Dices con acento catalán, «pase, por favor.»
La puerta se abre despacio.
Guillem abre los ojos y observa a Abigail y su pareja.
Abigail dice: «Buenos días, Doctorcito.»
Guillem se fija en la expresión de la chica y en la preocupación que también ofrece el rostro de su pareja.
Dices con acento catalán, «buenos días a ambos, por favor, pasad y poneos cómodos.»
Samuel dice con acento venezolano, «Gracias, doctor.»
Samuel entra y separa la silla para que Abigail se siente.
Abigail se deja caer en una silla.
Samuel cierra la puerta y separa la otra silla.
Samuel se sienta.
Guillem mira alternativamente a cada uno y se inclina en el espaldar de su silla, entrecruzando sus dedos.
Dices con acento catalán, «bien, soy todo oídos, chicos. en qué os puedo ayudar.»
Abigail carraspea un poco antes de hablar. Se le nota nerviosa y algo tensa.
Samuel le coge de una mano y entrecruza sus dedos con los de ella.
Abigail suspira profundo.
Abigail dice: «bueno, doctorcito, yo le voy a hablar como suelo hacer, porque yo no soy médico de la mente como usted… pero yo necesito sacarme esto que llevo por dentro porque me voy a reventá como un siquitraque si no lo echo pa’ afuera.»
Guillem la observa y asiente.
Dices con acento catalán, «no te preocupes, Abi… lo que en realidad importa es que expreses eso que te preocupa o te angustia. Luego veremos cómo podemos ayudarte.»
Abigail inspira profundo.
Abigail dice: «el otro día que fue la Camila a ver a la Auxita, para que se pudiese estar tranquila, me fui con ella porque según, necesitaba hablar y eso.»
Guillem asiente y la sigue observando, sereno.
Samuel le da un leve apretón a Abi estrechando el contacto entre sus manos.
Abigail cierra los ojos un instante y luego los abre.
Abigail dice: «para no hacerle esto una tortura china y liarme completica, en resumen le diré que esa chavala me ha confesao que está encoñá del hermano, ese que es el paciente de la Auxita, que odia a la pobre de la Gina y que está dispuesta a todo pa que el hermano se la trinque, doctor y perdone usted pero… yo no sé decirlo de una forma más bonita.»
Guillem pone rostro serio al escuchar la referencia hacia Gina.
Dices con acento catalán, «no te preguntaré si estás segura de haberle entendido bien, porque no quiero que pienses que dudo de ti o tu criterio, Abigail.»
Abigail se encoge de hombros.
Abigail mira a Guillem.
Abigail dice: «mire doctorcito, por mí, usted puede preguntarme lo que quiera. que yo si quiere se lo repito igualito como hacen los loros estos tan monos que to lo repiten y le digo todo lo que esa chavala me dijo… que de la impresión que me dio no he podido dormir bien acordándome de aquello.»
Guillem asiente, manteniendo su semblante serio pero sereno.
Dices con acento catalán, «En ocasiones las personas idealizamos a quienes queremos, le otorgamos casi superpoderes y nos podemos confundir con respecto de nuestros sentimientos, Abi.»
Abigail se suelta de Samuel y se pone en pie, caminando de un lado a otro.
Guillem observa la reacción de la chica y su expresión corporal, pero la deja estar.
Abigail se detiene frente al escritorio mirando a Guillem.
Abigail dice: «eso le he dicho yo a ella, que puede estar idealizando al hermano, que eso, pero que va, doctor Bagur, a esa chiquilla ni el guardia de la campana le quita esa idea de que quiere que el hermano sea para ella, la madre que la parió.»
Samuel permanece en silencio, preocupado.
Guillem observa a Abigail.
Abigail sigue moviéndose mientras habla.
Abigail dice: «además, de usted echó pestes como si fuera de esos animales de las pelis que echan de todo por esa boca, la vírgen.»
Guillem inspira profundo.
Dices con acento catalán, «eso suele ocurrir cuando confrontas a las personas,abigail. La otra vez le he dicho cosas que seguro no le gustaron, porque en el fondo sabe que es posible que tenga razón y ella esté equivocada. Esa chica es muy joven.»
Abigail se detiene y mira a guillem.
Abigail dice: «joven y un cuerno, doctor, esa chiquilla habla de una forma que da escalofríos. Por un lado dice que Auxita es como su hermana, y por el otro pasa por encima de ella sin importarle siquiera si se siente mal. ahí llegó aquel día echando pestes del hermano, como si nada… incluso hablando de…»
Samuel la toma de la mano para frenarla.
Abigail se muerde el labio inferior.
Guillem observa la situación pero permanece en silencio.
Abigail dice: «mire, el caso es que dijo que odiaba a Gina, y lo dijo de una forma doctor que a mí me dieron ganas de salir corriendo… Luego dijo que no quería que Auxita se muriera o algo así, y se sonreía… esa chiquilla está chalada… enferma de la mente y del corazón… y para que le digo que no, me da miedo.»
Guillem observa a Abigail.
Dices con acento catalán, «siéntate, Abi… vamos a respirar profundo para que podamos llegar al meollo en este momento, que en realidad no es Camila, sino por qué tienes miedo tú y como te podemos ayudar.»
Abigail se sienta mirando a Guillem.
Guillem le da algunas instrucciones para que vaya respirando y se relaje.
Minutos después…
Guillem observa que Abigail está un poco más serena.
Dices con acento ccatalán, «veamos, ahora que estás un poco más serena… Piensa antes de responderme, no hay prisa alguna.»
Abigail asiente.
Dices con acento catalán, «porqué tienes miedo de Camila ahora con esta revelación.»
Abigail dice: «porque la creo capaz de cualquier cosa con tal de que el hermano se la trinque… su voz, la forma en que se comportó, los cambios de ánimo que tuvo ahí en mis narices. la veo como esas tias obsesivas y me preocupa que ese odio hacia Gina se convierta en un peligro para Auxita y para todos nosotros.»
Guillem descruza sus dedos, coge un cuaderno y un bolígrafo.
Guillem toma algunas notas.
Dices con acento catalán, «tuvo hacia ti alguna actitud violenta, agresiva u hostil?»
Abigail se estremece al recordar aquella conversación.
Abigail niega con la cabeza.
Abigail dice: «no directamente, pero sí es verdad que me dio mucho repelús la forma en que me dijo las cosas. Y usted me dirá lo que sea, doctorcito, pero y si ella nos ve a nosotras como un obstáculo para eso que tiene metido en la cabeza?»
Guillem la escucha, reflexivo.
Abigail sigue hablando.
Abigail dice: «y si hace algo contra Gina, o contra Auxita porque es que verá, yo lo que vi ese día es una tia que no entiende nada de lo que se le dice… uno le habla y es como hablar con una pared. al final dijo que iba a trabajar en eso de desenamorarse del hermano, pero yo dudo de que ella no haya dicho eso solo por meterme la bacalá, doctor.»
Guillem se queda perplejo ante la expresión.
Dices con acento catalán, «Perdona, Abi, pero no comprendo eso último.»
Abigail abre mucho los ojos y cae en cuenta de que el doctor está perplejo.»
Abigail dice: «pues que haya dicho eso para obtener algo, en este caso que yo la dejase en paz y ya no le insista con esto de que tiene que ver al hermano como hermano y no como un macho, pues para eso que usted y yo sabemos.»
Samuel respira profundo.
Abigail se distrae y mira a Samuel.
Abigail dice: «yo sé que tú no me ccrees, cariño, pero que te digo yo que esa confundida no está, esa lo que está es encoñada y no es nada más amor adolescente. Esa tiene las hormonas bailando flamenco.»
Guillem mira a Samuel.
Dices con acento catalán, «tú qué piensas, Samuel?»
Samuel mira a Guillem y luego a Abigail.
Samuel dice con acento venezolano, «No sé, doctor… Yo no conozco casi a Camila, no digo que Abi no tenga motivos para preocuparse, pero es que siendo honesto a mí no me cabe en la cabeza que una hermana se enamore del hermano y que quiera acostarse con él.»
Abigail mira a Samuel.
Abigail dice: «bueno, una hermana normal no, pero una chavala que está chalá, supongo que ya eso es otra cosa.»
Samuel alza las cejas y luego mira al doctor.
Guillem mira a ambos.
Dices con acento catalán, «bueno, vamos a centrarnos en cómo vosotros podeis gestionar esta situación que os está causando algo de desequilibrio. y por qué ocurre esto… cómo lo podemos solucionar.»
Abigail y Samuel asiente.
Abigail dice: «yo ahora mismo lo que quiero es hablar con Auxita y advertirle de la chalá esta, pero es que me da miedo que si le digo todo esto, se ponga mala de nuevo.»
Guillem escucha a Abigail cayendo en cuenta de qué es lo que le preocupa y le da miedo en realidad.
Dices con acento catalán, «ya veo… pero tú no te preocupes, Auxita está evolucionando muy bien. Es una chica capaz y preparada, no debes tener miedo de hablar con ella.»
Abigail dice: «bueno, pasa que Camila y el hermano han sido amigos de ella también, y ya ve usted, ella es toda apasionada con esto de la mente y se entrega… luego se frustra si no puede ayudar y yo lo siento, doctor pero yo a a esa chiquilla la veo demasiao reventá y vaya usted a saber en qué pare todo eso.»
Samuel vuelve a entrelazar sus dedos con los de Abigail.
Samuel dice con acento venezolano, «la verdad, docctor es que nos preocupa que al saber Auxita todo esto se sienta mal y quizá ese afán de querer ayudar no permita que ella se distancie de Oscar y sobre todo de la hermana.»
Samuel mira a Guillem.
Samuel dice con acento venezolano, «Oscar parece buena persona, ha tenido muchos problemas con el alcohol y me da algo de pena su situación, pero también pienso en Abi, en Auxita y no sé, me gustaría que no tuviesen que tener tanto contacto con ellos. No puedo evitarlo y me siento algo mal, pero es que no soporto ver a la gente que me importa así.»
Guillem observa a Samuel y asiente.
Guillem termina de anotar unas cosas en su cuaderno y lo cierra.
Guillem carraspea.
Dices con acento catalán, «Abi, si te preogunto qué necesitarías ahora mismo para sentirte más tranquila, qué me dirías?»
Abigail mira a Guillem y piensa antes de responderle.
Abigail dice: «lo primero poder hablar con Auxita y decirle todo esto, no me gusta andar ocultando cosas a mis amigos. Lo otro, que Camila tenga el menor contacto posible con Auxita y conmigo. al menos mientras esté así de loca. Lo tercero, me gustaría ver a la Gina, creo que eso me bastaría.»
Guillem asiente.
Dices con acento catalán, «bueno, podemos ver si nos da permiso su médico para hacerle una visita fugaz a Gina, ahora la han trasladado a los boxes de la UCI. Respecto de Auxita, si te deja más tranquila, iremos a hablar con ella los dos, o los tres si Samuel quiere estar presente. Verás como todo marcha bien.»
Samuel asiente y esboza una sonrisa, mostrándose un poco más relajado.
Guillem mira a a ambos con seriedad.
Dices con acento catalán, «respecto de Camila, es poco lo que podemos hacer pues no podemos controlarla y mientras ella no cometa alguna falta o delito, no se puede acudir a otras instancias.»
Abigail asiente, resoplando.
Abigail dice: «no, supongo que eso de órdenes de alejamiento no las podemos tener, pero sí que podemos poner límites en nuestro trato con ella. Yo lo que sí tengo clarísimo es que, mientras siga en ese plan de que el hermano la trinque y que va a hacer de todo para que él se quede con ella, yo, de lejitos… que vaya a llamar a rita la cantaora cuando quiera hablar o que busque ayuda de alguien como usted porque yo por ahí no vuelvo a pasar, así me digan mala amiga o lo que sea. Es muy fuerte y muy desagradable.»
Guillem asiente.
Dices con acento catalán, «Abigail, apesar de muchas convenciones sociales, de las creencias que se nos vende respecto de la amistad, la verdadera amistad no tiene por qué ser una carga ni una obligación. No es algo de ser sacrificados y aguantar del otro lo que sea, incluso por encima de nuestro propio bienestar porque así pareceremos más buenas personas. El primer deber que tenemos es con nosotros. si no te hace bien el contacto con Camila, pues tú sabes bien lo que debes hacer. Lo que el resto diga, o piense solo les pertenece a ellos, ¿vale?»
Abigail asiente, su rostro muestra todavía rastros de tensión, pero son significativamente menores que cuando llegó.
Guillem esboza una sonrisa tenue.
Dices con acento catalán, «voy a llenar en tu expediente lo de esta consulta de hoy. Me gustaría que volvieses en una semana, si te parece bien. Así vamos mirando qué tal va el control de la ansiedad y el estrés.»
Abigail asiente y sonríe.
Abigail dice: «Muy bien, doctorcito, entonces vengo en una semana.»
Guillem asiente.
Guillem trabaja en el ordenador durante unos pocos minutos y luego realiza una llamada por teléfono.
Abigail y Samuel siguen tomados de las manos, esperando.
Guillem cuelga el auricular del teléfono, da varios clicks de ratón y empuja la silla atrás para levantarse.
Abigail y Samuel se levantan también.
Dices con acento catalán, «venga, vamos a la UCI que nos han regalado unos 10 minutillos para verla.»
Abigail aplaude mientras se marca un bailecito meneando las caderas.
Abigail sonríe, Samuel le aprieta la mano con firmeza.
Los tres salen del despacho rumbo a la UCI para ver a Gina.