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Nueva escena de rol: La luna en la tierra 2 (Entre el sol y el girasol)

Punto de vista: Sol

Dices: Os lo voy a contar.
*Inicio del recuerdo*
Doy un beso en la mejilla a mamá y salgo directamente a la parada del autobús.

Mi uniforme del colegio privado me gusta mucho, lo que no me gusta tanto es madrugar, y eso que en el instituto tendré que despertarme a las siete de la mañana.
Saco el móvil que me han regalado para mi cumpleaños y lo desbloqueo
Tengo un mensaje de Fiore, dice que nos vemos aquí.
Observo para todas partes y la veo acercarse con su madre, sonrío, Fiore sigue aparentando nueve años aunque tenga once.
Dices: «Fiorella!»
Fiore me ve y corre hacia mí, me abraza y me sonríe, somos mejores amigas desde que tenemos tres años.
Soledad dice con acento argentino: «Bueno nenita, te dejo acá con tu amiguita, nos vemos en la noche.»
Fiore asiente y doña Soledad le da un beso en la frente.

Fiore y yo nos sentamos en el banco y nos ponemos a hablar sobre nuestro último día de clases, saca una bufanda blanca de su mochila y me la enseña.
Fiorella dice: «Es para la maestra, te gusta?»
Sonrío, seguro que la ha hecho ella con sus propias manos, Fiorella tiene un estilo que pocas veces he visto en gente de nuestra clase, y es el lema de: Hazlo todo por tu cuenta. Muy gótico, si me lo preguntan, aunque claro, yo aspiro a ser emo un día de estos.
Me gustan los emos como mi hermana Luna, ella tiene un gran estilo y muchísimo suag para vestir.

Veo a Sara acercarse y lo que hace a continuación me acelera el corazón a cien.
Sara es una chica intersexual que lucha porque la llamemos de elle, cosa que a mí me parece una tontería pero que Fiore respeta.
Sara dice: «Hola, Chiques».
Dices: «Nosotras si smos chicas»
Fiorella dice: «Hola, Saru, cómo estás?
No me gusta que le llame Saru, saru es la espada de un samurai en un anime que me flipa y Sarita no es una espada.
Sara dice: «Pues bien, un poco agobiade con la gente que no entiende eso del respeto a les persones.
Bufo, pero si ella es la primera en hacer bullying a otras personas, es una contradicción andante. No me contengo y le respondo:
Dices: «MIra quien habla»
Sara me mira con cara de culo y se aleja de nosotras, o debería decir nosotres? Como sea, paso a utilizar el lema de mi hermana: Paso de todo el puto multiverso.

Ahora la que tiene cara de limón exprimido soy yo, Fiore me murmura que me tranquilice pero al entrar al autobús las veo ocupando nuestro sitio; vuelvo a pensar en mi hermana Luna: Paso de todo el puto multiverso.
Nota mental: Hacerle una camiseta a Luna que pong a paso de todo el puto multiverso.
Paso de Sara, o Saru, como sea, y nos sentamos en el fondo del todo, Fiorella me mira con extrañeza desde sus gafas rosa, hace unos meses que le han detectado miopía y ahora sus curiosos ojos azules se ven cubiertos por un par de lentes bastante gruesos, aunque no sé si en algún momento la operarán para quitarse la miopi.
Fiorella dice: «Would you be the savior of the broken?»
Dices: «No y menos de ella, simplemente me irrita»
Fiorella sonríe y me abraza, al llegar al cole y bajarnos del autobús le entrega la bufanda a la maestra y es en ese instante en el que descubro el detalle que hace que explote de ira. La bufanda tiene un chicle pegado.
Lo siento, Luna, no puedo pasar del puto multiverso.
Arranco el chicle a toda velocidad de la bufanda y me acerco a Sara, se lo pego en el corto cabello negro y la abrazo por la espalda.
Murmuras: «Que te den, zorra».
La maestra me ve y se pone a gritarme como loca, vale, soy bastante lianta en el cole, pero es nuestro último día y tengo que hacer que Sara pague por todo el bullying hecho.

Después de la bronca de la profe me limito a tomar clases de cono y de historia en silencio absoluto, tal vez sea lianta, pero soy hermana de Luna Allen, una chica que pasa del puto multiverso y yo quiero ser como ella.

Salimos al recreo y entramos al baño, nos mezclamos entre barias chicas y saludo a Skye y a Rocío, unas compañeras de clase, Fiore entra al baño y yo entro al otro cubículo.
Meo con gran satisfacción y salgo a organizarme el flequillo ante el espejo, saco de mi mochila un par de pendientes de mi hermana con forma de luna menguante y me los pongo. Obviamente le quedan mejor a ella, pero bueno, por un lado se ha de empezar.

Fiore sale y se ríe de mí, ambas vamos a la puerta entre bromas y me fijo entonces en que la puerta está cerrada.
Intento abrir.
No se abre.
Bufo y le pego un puñetazo, la puta puerta no se abre.
Dices: «Puta puerta»
Fiorella empieza a entrar en pánico y en ese instante descubro que es… ¿Bañofóbica?

No lo sé, pero le dan fobia los lugares pequeños, o mas bien quedarse encerrada en uno, ahora que caigo en cuenta comprendo porqué siempre va por las escaleras hasta su planta.

La intento calmar, empiezo a jugar con los pendientes de mi hermana y le cuento una historia, tal y como hacía luna cuando yo tenía mis crisis de ansiedad en casa de la tita Rocío cuando discutía con el tito Paco.

No funciona, se me ilumina la bombilla, saco el móvil, sin cobertura. Le arrebato el móvil a Fiore, sin cobertura. ¿Pero qué mierda es esto?

Suena el timbre para regresar a clase y seguimos dentro del baño.
**Fin del recuerdo*

Dices: Y eso fue lo que pasó, al final Fiore se desmalló, la profesora nos encontró después de una hora y ahora FIore está en el hospital con su hermana Trisha y yo… bueno, yo terminé en la oficina del director con Sara y han enviado notas a nuestros padres, dicen que quieren que los señores López y mamá se encuentren en el instituto.

Veo como mi hermana bufa, se acabó su lema de pasar de todo el puto multiverso, odia que se metan conmigo, sé que soy una de las personas que más le importan y que odia que me quiera parecer a ella.

Luna dice con acento peruano: «Dime que esas tontas tamién obtuvieron lo suyo.
Morgana dice con acento madrileño: «Lunática, mejor calla, lo importante, preciosa, es que ya pasó el chaparrón y…»
Dices: «Yo quiero venganza, quiero que se fastidien, quiero que sientan lo que sentimos FIore y yo en el baño, es más, cuando sea mayor seré psicóloga solo para joderle la mente a la gente como ella»
Ligeia dice: «Hombre que para considerarse no binario hay que estar un poco ido de la olla»
Morgana asiente
Mi hermana se pone en pie y cierra los puños, justo en ese instante mamá aparece en la puerta y me mira desde sus grandes ojos azules, me encantan sus ojos, aunque yo heredé los marrones de papá.
Los ojos de luna refuljen de ira, o bueno el ojo que puedo ver ya que el flequillo le tapa el otro ojo.
Me acurruco en mi cama, solo he visto a Luna tan enfadada cuando se meten conmigo, las dos pincitas que le adornan el cabello tiemblan con el resto de su cuerpo.

Ligeia se me acerca y me abraza muy fuerte, mamá toma mi mochila y saca mi agenda, empieza a leer la nota y veo como se pone furiosa a medida de que lee.
Helena dice con acento peruano: «Pero que hija de…»
Luna se acerca a la agenda y es en ese instante en el que mamá la levanta para que podamos leer todas la nota:
Señora Allen, su hija está siendo víctima de bullyng, nosotros desde el centro pensamos que es algo que se ha podido buscar, pero sería bueno que se presentase mañana mismo, disculpándonos de antemano por las molestias y comprendiendo que hoy ha sido el último día de clase
informamos de que es muy posible que Solángel Allen no venga a la graduación de sexto de primaria.

Atentamente: maestra Rosabella García.

Y es en ese instante en el que arde mi casa, mamá se pone a gritar como loca, Luna la saca de mi habitación y papá entra al piso.
Lig y Argán se quedan conmigo mientras mi padre, mi madre y mi hermana discuten quien irá al día siguiente. Al final se decide que lo haga Luna después de su entrevista de trabajo. ¿Entrevista de trabajo?
Me alegro por mi hermana.
Mamá se acerca a mi habitación y se sienta en mi cama.
Helena dice con acento peruano: «Ligeia, MOrgana, os podéis marchar por favor?»
Morgana dice: «Sí, sí, sí, claro, cómo no? señora Allen, que tenga un buen día».
Ligeia dice: «Cuídate, Nena»
Ambas chicas se van y mi madre me observa desde su corto cabello rubio, me quita el flequillo de la cara y lanza una mirada furiosa a mi hermana al fijarse en mis… orejas. ¡Mierda, los pendientes!

Dices: «Mamá, yo… puedo explicarlo»
Mi madre me quita los pendientes con cariño y luego me abraza con tanta fuerza que creo que toseré una costilla.

Murmuras: «Mami, aléjate, necesito… aire»
Mamá se aleja y se pone en pie.
Helena dice con acento peruano: «Solángel cámbiate de ropa, iremos a ver a tu amiga al hospital, Soledad ha de estar que se sube por las paredes.

Me pongo en pie y miro entre mi ropa, elijo un vestido de flores azules y me cambio, tengo el cabello enredado y desorganizado pero no importa, voy a ver a Fiore.

Me miro al espejo,tengo los ojos irritados y rojos de tanto llorar y necesito mis pendientes. Veo a mi hermana mayor por el espejo.
Luna dice con acento peruano: «Toma, te los regalo, por el mal trago del día de hoy»
recibo los pendientes con mucha emoción, Luna jamás regalanada y menos si es joyería, es en ese momento en el que veo como pasa un collar por mi cuello y abro mucho los ojos.
Es su media luna de nacimiento, yo tengo un sol de oro y la suya es una luna de oro blanco.
Luna dice con acento peruano: «Esta te la presto porque es muy especial para mí, pero te traerá suerte, eso seguro».
La veo tocarse el cuello de forma nerviosa, lleva unas sinverse negras con blanco y unvestido deportivo de color negro con un chaleco de cuadros blancos y negros.
me toma de la mano y me mira, aleja el flequillo de mi rostro y lo sugeta con las dos pinzas con las que se decora el cabello.
Luna dice con acento peruano: «Al ataque, Balquiria».

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