Nueva Escena De rol: Removiendo El Pasado

Punto de vista: Layna.

Un ascensor interno para en Servicio de Psiquiatría y las puertas se abren.
sales del elevador.
Servicio de Psiquiatría
Ves Un ascensor interno aquí.
Layna abandona el ascensor y da un vistazo inspirando profundo.
Servicio de Psiquiatría
Es un servicio que cuenta con tres unidades, una de Hospitalización Breve con 21 camas, una Unidad de Enlace y Psicoterapia orientada a atender a los pacientes que están ingresados en otras plantas, y una unidad específica para niños y adolescentes. cuenta con un total de 300 camas, de 1.300 que tiene en total el hospital. También se contabiliza como parte del servicio las urgencias psiquiátricas que se realizan en las urgencias del hospital. Son 170 personas en total las que trabajan en esta unidad, contando psiquiatras, psicólogos clínicos, enfermeros especialistas en salud mental, residentes, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y el resto del personal de enfermería: auxiliares, celadores, y administrativos.
Layna echa a andar hacia el consultorio y toca la puerta con suavidad.
Una voz masculina le indica que pase adelante.
consultorio
Es un espacio habilitado para consultas de tipo siquiátrico. Tanto los colores como el mobiliario favorecen la relajación. Al ingresar, a la izquierda puedes ver el escritorio donde el terapeuta lleva a cabo tareas administrativas. Cuenta con un ordenador, un archivador y un par de sillas. Tras el escritorio, una ventana permite ver parte del Paseo de la Castellana y ofrece excelente iluminación al lugar. Del lado derecho una división separa otro espacio un poco más pequeño, donde puede verse un sillón, un diván, un equipo de música y una moqueta gruesa que hace juego con la decoración.
Layna entra y cierra la puerta tras de sí con cuidado.
Guillem está concentrado leyendo unos papeles.
Layna carraspea con suavidad.
Guillem alza la mirada y la observa.
Guillem dice con acento catalán, «Hola, Layna. toma asiento por favor.»
Layna separa una silla y se sienta, cruzando las piernas y dejando sus manos entrecruzadas sobre el regazo.
Guillem guarda los documentos en una carpeta que deja sobre su escritorio.
Layna lo observa con atención.
Dices con acento Ateniense, «¿Problemas?»
Guillem suaviza el gesto y niega con la cabeza.
Guillem dice con acento catalán, «No te preocupes, por fortuna tenemos previsto este tipo de contingencias y siempre tenemos una lista de candidatos tanto para la residencia como para las oposiciones.»
Layna asiente, comprensiva.
Tocan a la puerta con suavidad.
Guillem dice con acento catalán, «adelante,por favor.»
Julia entra sin cerrar la puerta.
Julia dice con acento madrileño, «¿me mandó llamar, doctor?.»
Guillem coge la carpeta y se la extiende a Julia.
Guillem dice con acento catalán, «Lleva estos expedientes para que la directora los firme, por favor. Luego entrégalos en administración, allí se harán cargo de ellos.»
Julia asiente cogiendo la carpeta.
Julia dice con acento madrileño, «Necesita algo más?»
Guillem niega con la cabeza.
Guillem dice con acento catalán, «Gracias, Julia.»
Julia dice con acento madrileño, «Nada, doctor.»
Julia sale cerrando la puerta tras de sí.
Guillem mira a Layna.
Guillem dice con acento catalán, «Qué tal llevas el cambio?»
Layna sonríe ampliamente.
Dices con acento Ateniense, «Estaba un poco asustada al principio, pero la verdad es que me siento contenta.»
Guillem dice con acento catalán, «Por lo general no se suelen asignar tantos turnos, pero en vista de que nos quedamos sin una de las residentes nuevas y sin dos de los sicólogos, hemos tenido que recargaros un poco.»
Dices con acento Ateniense, «Comprendo. confieso que llevaba tiempo sin hacer turnos nocturnos, pero lo llevo bien, doctor.»
Guillem asiente.
Guillem dice con acento catalán, «Puedes tutearme si quieres, Layna.»
Layna sonríe.
Dices con acento Ateniense, «Estupendo, porque ya me sentía como cuando hice mi residencia en Grecia y es… bastante raro.»
Guillem ríe, relajándose un poco.
Layna ríe también.
Guillem dice con acento catalán, «Me lo imagino.»
Dices con acento Ateniense, «me he estado empapando del último caso que me asignaste.»
Guillem dice con acento catalán, «¿Y bien?»
Dices con acento Ateniense, «voy a nuestro primer encuentro en lo que salga de aquí, luego te daré mis primeras impresiones. Pero visto lo visto de este sistema que lleva los discapacitados aquí, no me sorprende demasiado sus reacciones.»
Guillem se apoya del espaldar de su silla y cruza los dedos.
Guillem dice con acento catalán, «Nuestro sistema tiene muchas deficiencias, pero es el que rige en la actualidad y tenemos que irnos con cuidado, Layna.»
Dices con acento Ateniense, «Lo sé, he estado indagando un poco al respecto y creo entender a qué te refieres.»
Guillem suspira profundo.
Layna lo observa en silencio un instante.
Murmuras con acento Ateniense, «Tengo la sensación de que hay mucho de lo que se informa que no coincide con la realidad, ¿me equiboco?»
Guillem murmura con acento catalán, «No, no te equibocas pero no es el mejor momento ni el lugar para ahondar en el tema.»
Layna asiente.
Dices con acento Ateniense, «comprendo. Igual ya tendremos tiempo para que me puedas poner al día, si te parece bien.»
Guillem la observa en silencio, meditabundo.
Layna ladea un poco la cabeza observándole.
Dices con acento Ateniense, «guillem?»
Guillem se espabila y asiente.
Guillem dice con acento catalán, «disculpa, tengo demasiadas cosas en la cabeza estos días.»
Dices con acento Ateniense, «No te preocupes, si hay algo que pueda hacer por ti, ya sabes donde ubicarme.»
Guillem asiente.
Layna se pone de pie.
Dices con acento Ateniense, «bueno, voy a hablar con el joven Flores, luego me ocuparé de Elisa.»
Guillem se levanta para abrir la puerta.
Layna se gira sin dejar de observarle.
Guillem abre la puerta y la sostiene.
Dices con acento Ateniense, «Nos vemos luego, si te parece bien.»
Guillem dice con acento catalán, «perfecto, te veo más tarde.»
Layna asiente y sale del consultorio.
Guillem dice con acento catalán, «Layna?»
Layna se gira.
Guillem dice con acento catalán, Ve con cuidado, sobre todo con Elisa.»
Dices con acento Ateniense, «No te preocupes por nada, si hay algo que he aprendido es a remover el pasado con guantes de seda.»
Guillem hace un leve movimiento de cabeza y cierra la puerta.

Servicio de Psiquiatría
Ves Un ascensor interno aquí.
Layna suspira y entra en el ascensor.

punto de vista: arnulfo

Layna ha llegado.
Layna entra con calma buscando la cama del paciente que le han asignado.
Layna camina despacio fijándose en las historias colgadas al pie de las camas.
Layna se detiene al encontrar la del paciente de apellido flores.
Layna mira al joven y sonríe.
Layna dice con acento Ateniense, «Hola, Arnulfo, verdad?»
arnulfo mira a la mujer que le habla
Dices: «hola»
Layna le extiende una mano.
Dices: «sí; soy yo»
Layna dice con acento Ateniense, «encantada, soy Layna. sicóloga del Servicio de Psiquiatría. el doctor Bagur me habló de tu caso.»
Layna mira con rapidez ubicando una silla y sonríe al encontrar una.
Layna se acerca a la silla, la coge y la acerca a la cama.
Layna mira al joven.
arnulfo observa discretamente los movimientos de la chica
Layna dice con acento Ateniense, «te importa si me siento un rato? Creo que así podremos charlar mejor.»
Dices: «puede sentarse, no importa»
Layna asiente.
Layna rodea la silla y se sienta de cara a Arnulfo.
Layna dice con acento Ateniense, «Puedes tutearme, no pasa nada si lo haces.»
Dices: «perdón, la costumbre»
Layna sonríe.
Layna dice con acento Ateniense, «Pues como te sientas más cómodo.»
Layna lo observa con detenimiento fijándose en su expresión corporal.
Layna dice con acento Ateniense, «El doctor Bagur me ha informado sobre tu caso, tu fisioterapeuta también se ha reunido conmigo y me cuenta que progresas muy bien.»
arnulfo sonríe al recordar las terapias e imaginarse afuera
Layna se fija en la sonrisa del joven.
Layna dice con acento Ateniense, «cómo te sientes al respecto?»
Dices: «ya me veo afuera»
Layna sonríe ampliamente.
Layna dice con acento Ateniense, «eso es estupendo, arnulfo. mantener la motivación ayuda mucho en este tipo de recuperaciones.»
Layna dice con acento Ateniense, «el doctor Bagur me estuvo comentando que habías o que tienes pesadillas. cómo vas con ello? sigues teniéndolas o han cesado.»
Dices: «eran aisladas antes de la IDO, pero se hicieron continuas desde que se me informó de mi traslado»
Layna asiente.
Layna dice con acento Ateniense, «y te animarías a contarme cómo eran esas pesadillas?»

Pregunta sobre pregunta. Mundo Virtual Guardado.
[Humor Cyberlifeano]: «cuando no, el mundo virtual y sus mensajes subliminales.»
arnulfo mira hacia todos lados
Layna se fija en la actitud del joven.
Layna dice con acento Ateniense, «me gustaría que supieras que sea lo que sea que me comentes, quedará bajo secreto profesional. No tienes de qué preocuparte, arnulfo.»
arnulfo retuerce la sábana al recordar algo
Layna no pierde detalle de los gestos y movimientos del joven pero permanece relajada.
Dices: «tienen qué ver con algo que pasó hace tiempo»
Layna asiente con la cabeza.
Layna dice con acento Ateniense, «cuando eras niño?»
Dices: «hace un año de hecho»
Layna dice con acento Ateniense, «vale, tienen alguna relación con tu familia, o con amigos, con alguna pareja quizá? O están relacionadas con otra cosa.»
Dices: «con otra cosa»
Layna dice con acento Ateniense, «de acuerdo. »
Dices: «pero parecen tan reales que cuando despierto me veo en el lugar de la pesadilla en vez de donde estoy realmente»
Layna dice con acento Ateniense, «recuerdas alguna en concreto que me puedas o me quieras contar? qizá si logramos indagar un poco, podremos resolver el asunto y que las pesadillas remitan.»
Layna ladea un poco la cabeza.
Layna dice con acento Ateniense, «en ocasiones puede ocurrir que los sueños, en este caso pesadillas sean muy vívidas y nos den la sensación de estar en ellas, aunque estemos despiertos.»
Layna dice con acento Ateniense, «eso puede ir mitigándose en la medida en que entendamos el por qué tu mente las reproduce. así luego podemos trabajar en esto que te comento hasta que desaparezcan.»
arnulfo cierra los ojos recordando la última noche en la base
Layna dice con acento Ateniense, «en ocasiones vivimos sucesos muy intensos que dejan huellas profundas.»
Layna observa al joven.
arnulfo aprieta la sábana
Layna coloca su mano con delicadeza sobre la mano con la que Arnulfo aprieta las sábanas.
Layna dice con acento Ateniense, «podemos ayudarte, no tienes porqué seguir llevando un peso tú solo, Arnulfo.»
Layna le da un suave apretón para transmitirle confianza.
Dices: «tiene qué ver con… con la noche en que terminó el conflicto»
Layna le sostiene la mano con calidez.
Layna dice con acento Ateniense, «comprendo. Yo no estaba aquí, pero supe de lo ocurrido.»
Layna murmura con acento Ateniense, «se que fue una noche terrible para muchos.»
arnulfo vuelve a apretar la sábana
Layna le sigue sujetando la mano con calidez.
Layna dice con acento Ateniense, «en ocasiones los seres humanos podemos actuar con crueldad, Arnulfo. Pero lo importante no es solo eso, sino nuestras motivaciones. »
Dices: «tuve qué defenderme…»
Dices: «no tenía otra opción»
Layna dice con acento Ateniense, «Hay determinadas profesiones que implican tomar decisiones muy duras y sí, el instinto de supervivencia es superior a todo lo demás.»
Layna dice con acento Ateniense, «tienes que saber que no es lo mismo defenderse que actuar con sangre fría.»
Layna le da un suave apretón para intentar reconfortarle.
Layna dice con acento Ateniense, «lo que hicimos en el pasado, sea lo que sea no puede cambiarse, pero siempre puedes cambiar el ahora y con ello el mañana, arnulfo.»
arnulfo cierra los ojos apartando algunas imágenes que vienen a su mente
Layna lo observa con atención.
Layna dice con acento Ateniense, «te sientes culpable por haber sobrevivido? No tienes que responderme si no quieres, pero piénsa un poco en ello.»
arnulfo piensa antes de responder
Dices: «mejor dicho lo que hice para salir de ahí»
Layna asiente, comprensiva.
Layna dice con acento Ateniense, «crees que hubieras podido hacer algo distinto a lo que hiciste para poder sobrevivir y salir de donde estabas?»
Layna sigue sujetándole la mano con calidez y firmeza.
Murmuras: «no había otra forma»
Dices: «en lugares como esos matas o mueres, así es»
Layna dice con acento Ateniense, «bien, entonces siendo así, crees que mereces culparte por lo que hiciste?»
Layna dice con acento Ateniense, «como bien dices, era matar o morir. sin más alternativas, sin otras posibilidades. recuerda eso siempre que el demonio de la culpa quiera agobiarte, Arnulfo.»
Layna lo observa, serena.
Murmuras: «me agobia más la IDO»
Layna dice con acento Ateniense, «en ocasiones somos nuestros peores jueces y nuestros peores verdugos.»
Layna le da un apretón.
Layna dice con acento Ateniense, «Es comprensible. Pero ya no estás allí, y por lo que tu recuperación indica, no vas a regresar.»
Layna dice con acento Ateniense, «eres un chico fuerte, pero no solo físicamente, espiritualmente también.»
arnulfo se tensa al recordar la IDO
Layna se fija en su tensión e intenta reconfortarle.
Layna dice con acento Ateniense, «anclarnos a nuestras experiencias no nos ayuda a crecer ni avanzar, Arnulfo. Has vivido situaciones muy difíciles pero has salido de ellas, no dejes que te impidan seguir tu camino.»
Layna murmura con acento Ateniense, «sobreviviste y eso tiene que decirte mucho. tienes una vida por delante, arnulfo y te podemos apoyar para que la vivas a plenitud.»
Dices: «es lo que venía haciendo hasta que me lo quitaron»
Dices: «y ahora quiero recuperarlo»
Layna sonríe y le da otro apretón al joven.
Layna dice con acento Ateniense, «Y lo lograrás, ya lo verás, Arnulfo.»
Layna dice con acento Ateniense, «lo más importante es no perder la motivación y el deseo de vivir.»
arnulfo sonríe recordando algo
Layna observa al joven sonreír y sonríe.
Layna dice con acento Ateniense, «tienes una bonita sonrisa, arnulfo. »
Dices: «algo me habían dicho»
Layna dice con acento Ateniense, «Alguna novia quizá? O alguna conquista.»
Dices: «alguien que ya se fue»
Layna dice con acento Ateniense, «comprendo. y cómo te sientes al respecto?»
Suspiras profundamente.
Layna cruza las piernas sin dejar de sujetarle la mano.
Dices: «le lloré lo que tuve qué llorarle, pero no pienso seguir llorando por quien no se queda»
Layna dice con acento Ateniense, «Es una decisión muy sabia, arnulfo. Hay personas que vienen a nuestras vidas y se van, otras se quedan y son estas a quienes debemos disfrutar, porque han escogido quedarse con nosotros.»
Layna dice con acento Ateniense, «además, eres tan joven que tienes todo un montón de tiempo para conocer personas y por qué no, para tener conquistas.»
Layna sonríe.
arnulfo le devuelve la sonrisa
Layna le da un último apretón con calidez y se levanta.
Dices: «por ahora sólo pienso en recuperarme»
Layna dice con acento Ateniense, «tengo que atender a otro paciente, pero volveré para que sigamos conversando. Eso es lo más importante, verás como en breve ya estás fuera de aquí.»
Layna sonríe.
Dices: «hojalá»
Layna dice con acento Ateniense, «claro que sí, todos los informes son muy favorables, Arnulfo. mantén la esperanza y verás como alcanzas todo lo que te propongas.»
Layna se saca una tarjeta del bolsillo del pijama sanitario y la deja en la mesita.
Layna dice con acento Ateniense, «te dejo aquí mis números de contacto, llámame si necesitas algo, si quieres charlar o lo que sea, ¿vale?»
Dices: «gracias»
Layna sonríe.
Layna dice con acento Ateniense, «De nada, arnulfo. Es mi trabajo pero que sepas que lo hago con muchísimo gusto.»
Layna ubica la silla donde la encontró y se vuelve a acercar a la cama.
Layna le da un suave apretón en el hombro con cuidado.
Layna dice con acento Ateniense, «cuídate y descansa, vendré esta misma semana para que sigamos conversando.»
Dices: «gracias de nuevo»
Layna le sonríe al joven con calidez.
Layna dice con acento Ateniense, «nos vemos, arnulfo.»
arnulfo se despide con un gesto
Layna le devuelve el gesto con la mano antes de salir.