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Nueva escena de rol: Mi hermano necesita ayuda

Punto de vista: Camila

me desperté sobresaltada, no sabía que hora era, pero al levantar la cabeza y mirar por la ventana, me dí cuenta que ya era media mañana. Tomé mi reloj de la mesita de luz, y miré la hora y en efecto, eran las diéz de la mañana. Me pareció raro que oscar no me despertó, habíamos quedado en levantarnos temprano para ir a comprar cosas en soria
camila se sienta en la cama
camila se hecha el pelo hacia atrás
camila se levanta de pijama, y sale de la habitación
Murmuras con acento argentino, “que olor raro hay ”
camila aspira por la naríz para sentír que olor es
camila piensa: no será…
camila se dirige a la habitación de oscar, y lo ve durmiendo vestido
camila abre despacio la puerta, y el olor a alcohol la choca
Murmuras con acento argentino, “mierda no, otra vez esto”
camila cierra la puerta, y llorando se dirige al living
Murmuras con acento argentino, “no puede ser, no”
camila llora desconsolada
Murmuras con acento argentino, “ya no sé que… que hacer”
camila se dirige a su habitación y toma el móvil
camila piensa: este hace rato no se comunica con nadie de argentina, si llamo les tengo que contar todo y no tengo ganas
camila deja el móvil en la mesita y se acuesta
camila llora desconsoladamente
en su habitación, oscar se despierta, con un dolor de cabeza imponente
se levanta de la cama, intenta caminar pero cae sentado en su cama, todavía está mareado
oscar murmura: no puede ser, tengo problemas…
oscar toma su móvil de su mesa de luz
oscar comienza a marcar el número de camila
el teléfono da tono
en su habitación, camila ve que su móvil suena, lo toma y ve que es oscar el que llama, rechaza la llamada y se levanta
camila piensa: que hago ahora, que hago
camila sale de su habitación, y abre la de oscar
Dices con acento argentino, “que pasa”
a oscar se le caen algúnas lágrimas
oscar dice: sé que tomar está mal…
Dices con acento argentino, “si sí, muy mal”
Dices con acento argentino, “sobre todo de la manera en la que lo hacés ”
Dices con acento argentino, “la verdad estoy arta…”
oscar dice: perdón,,, yo te prometí un viaje a soria… no puedo caminar…
camila llora desconsoladamente
oscar dice: no llores, por favor, no llores
oscar dice: no sé que pasa conmigo últimamente, cuando tomo lloro, y si lloro tomo más, y…
gritas: “y te empedás!”
gritas: “te re empedás!”
gritas: “basta! no quiero saber más!”
gritas: “soy tu hermana, no tu madre!”
oscar dice: en la familia…
Dices con acento argentino, “dale, en la familia que ahora, que”
oscar dice: en la familia la gente ayuda, sea quien sea…
camila suspira profundamente, intentando comprender
oscar dice entre sollosos, nesecito ayuda, nesecito que el alcohol me dé asco
camila pone su cabeza entre las manos
Dices con acento argentino, “yo… yo no sé que hacer”
oscar dice: últimamente ya no me controlo, si no lo encontraba arnulfo no sé que hubiera pasado
Dices con acento argentino, “a quien?”
oscar dice: arnulfo, el vecino de al lado
camila piensa: y si lo hablo?
Murmuras con acento argentino, “hermano… cuidado… sos lo único que tengo en madrid”
Lloras desconsoladamente.
oscar dice: yo… yo no sé, pero es tal el dolor y el daño que me hicieron, que…
Dices con acento argentino, “perdón, porque tantas veces dije cosas feas…”
Dices con acento argentino, “y tantas veces tuve razón… ahora no sé que hacer…”
oscar dice: no sé… llamá argentina y deciles que volví a tomar… me duele mucho la cabeza, nesecito tomar algo…
Murmuras con acento argentino, “que volví a tomar dice, esto me huele a internación ”
camila sale de la habitación y cierra la puerta
camila llora desconsoladamente
camila llega al living, y se sienta en el sofá
Te sientas en Sofá tapizado de dos plazas con Chaise Longue..

Nueva escena de rol: La fiesta, segunda parte

Punto de vista: Diego

Tomi comienza a hacer un patrón introductorio antes de comenzar a redoblar con un inconfundible ritmo de murga.

Diego grita al micrófono, “Quiero quiero quiero quiero quiero que hagan palmas! Quiero quiero quiero quiero quiero que hagan palmas! Palmas! Palmas! Palmas carajo! Palmas! Palmas! Palmas carajo y que sigan con la mano bien arriba bien arriba bien arriiiibaaa!”
En el público la gente da palmas, algunos silban acompañando la murga, otros gritan, otros putean.

Diego grita al micrófono, “El que no hace palmas es un tiqui! El que no hace palmas es un tiqui! El que no hace palmas la tiene chiquitiiiiquiiii!”
La gente se ríe, hace palmas, grita, Tomi hace una batucada tremenda.

Diego canta, “ASí que vaaamo lo pibe, vaaamo la piba, tooodo lo macho con la mano bien arríiiba! vamo lo guaachoo, vamo la guaachaa, no queremo tiqui ni queremo cucaráaachaa!” El que no hace palmas, es un putarraco! El que no hace palmas, es un putarraco! Y el grito de las pibas solteeeeeraaaaaaaas!””
Una gran cantidad de chicas del público gritan desaforadas.

gritas: “”Y el silbido de lo pibe solteeeeroooooooo!””
Una gran cantidad de pibes del público silban, otros gritan como en la cancha.

Diego canta, “Guachos, guachos, guachos, guachos, dónde están mi píiibee lo negro borracho! Guachas, guachas, guachas, guachas, las que cuando cantan se le moja la bombacha!””
Las pibas gritan desaforadas y ahí está Manu haciendo una base bien bailantera con la guitarra, el Tiqui con el bajo.

gritas: “Dónde están los machos del baaarrioooo, el que no aplaude no le hace el aguante al Claudioooooo!””
La gente aplaude y Silba.

El tiqui se acerca al oído de Diego y le susurra, “Bueno cabeza de corcho, vamo a cantar?” Seguidamente le hace una seña a sus hijos, Tomi hace un relleno final y ya la gente está aplaudiendo y gritando enloquecida. Parece un recital de cumbia villera.

El tiqui dice al micrófono, “Esta es la canción perfecta de este tiqui putín!”

Diego sonríe y la gente vuelve a aplaudir. AHora tomás hace otro relleno con el cencerro, hace con uno de los parches lo que podría volver a ser murga, pero en seguida todos arrancan, ahora sí Diego toca el piano y cuando está por empezar a cantar grita, “Yea! Yea! Cucháaa!”
Diego canta, “Soy un invécil, soy medio tarado, soy nulo soy un re tardado”
Diego canta, “Nunca pasé la edad de la bobera y en el mate yo tengo madera”
Alguien del público grita, “Cantá roooooock putarraaaacooooo!”

Diego canta, “Yo no sé si se me nota la cara de idiota o el aire de navo, aunque también soy un ganso y si un día me canso me convierto en pavo… Paaavooooo!”
Las pibas gritan desaforadas, la hinchada palmea. Jazmín sigue en su lugar, al final no subió a corear.

gritas: “”Hey! Hey! Hey! Hey! say it!”
El tiqui y varia gente de la triguna grita, “Zanguaaaangoooooo!”

Alguien del público grita, “Vaaaamooo Dieguíiin!”

El tiqui y el público gritan, “Zanguaaangoooo”

gritas: “Y dice asíiii!”
Diego canta, “Soy un zapato un estúpido un bobo, no sé ni donde estoy parado”
Anuncio importante: Los moderadores anónimos del mud son… Mundo virtual guardado.
Diego canta, “No me doy cuenta de nada, soy tonto re tonto, soy un abombado”
Diego canta, “Tengo un helado aplastado en la frente, en la mente tengo detergente”
Diego canta, “Soy medio sonso, 3 cuartos boludo, soy necio, soy un… Y ahora todo el mundo haciendo palmas! (mientras toca el piano en el estribillo) Palmas! Palmas! ”
Se reconoce la voz de Maxi gritando, “Ese maaacho caaaraaajo!”

La gente vuelve a corear a más grito que otra cosa, “Zanguaaaangoooo!”

Alguien del público dice, “Sos un puuutiiilíiiiin!”

Diego canta, “Soy un vejiga, soy un banana, soy un zapallo y un tarambana, soy un zanguango soy un invécil de rango… Soy medio choto, soy un bobito, soy lo más tito, soy un bejerio, un buenas noches que nunca me desp… haciendo palmas! soy un peligro soy un inútil soy medio lelo, soy como un castigo del cielo a un verdadero flagelo… Soy un estorbo soy un desastre soy mucho peor que un 0 a la izquierda, soy una plaga, soy un invécil de mierda… (mienatrs Manu hace un solo de 4 compases en la guitarra) Y el grito de las piiiibaaaaas!””
Las chicas gritan histéricas.

gritas: “Y el silbido de looo maaachooo?””
Los pibes de la hinchada silban ruidosamente. Y todos vuelven a corear dos veces, “Zanguaaaangooo” Cuando termina, todos aplauden y ovacionan a Diego y a los tiquis.

Diego dice por el micrófono, “La siguiente canción es para una pibita…”
La hinchada se pone como loca, tapando lo que pudiera seguir diciendo a los gritos.

Diego dice al micrófono, “Una piba con la que tuve una relación virtual y me engañó con otro guaaachoooo”
La gente ovaciona, grita, putea, se pueden oír a algunos diciendo “Uuuuuh el macho despechaaaado caraaajo!”

Diego dice al micrófono, “Ella acá no está pero le voy a sacar el cuero iguaaaaaaal”
Hay quienes señalan a Jazmín, pero esta no se inmuta, sonríe tranquila, sabe perfectamente cómo es la cosa.

Diego dice por teléfono, “Con el tiempo se fue a la mierrrrr! Y ahora vamo todo el mundo haciendo palmas, palmas palmas, palmas! Palma lo macho, palma lo tiqui! Palma lo pibe, palma la piba, que siga la joda, que siga que siga!”
Tomás ya se puso de vuelta a hacer quilombo murguero con la batería. Diego al fin arranca con una introducción en el piano bastante complicada, y ahí le acompañan los tiquis en una suerte de marcha camión roquero.

Diego canta, “No estoy seguro pero una sospecha a mí me hasecha cada vez peor”
En la triguna se oyen fuertes silbidos al ritmo.

Diego canta, “Hace ya tiempo que algo diferente se ve y se siente en el monitor”
Diego canta, “No tengo pruebas orales ni escritas, pero palpita en mi corazón, más que una duda casi ka certeza de que en mi cabeza hay una hinchazón”
gritas: “Y el que no hace palmas es un tiqui! Palmas! Palmas! Palmas carajo! Palmas! palmas! paaaalma lo tiiiqui! palmas! y diceeeee!”
La gente palmea y algunos hasta están bailando.

Diego canta, “Mi ciber novia me mete los cuernos, no se me ocurre otra explicación… siiiii vos! Yo me di cuenta porque cuando hablamos ya no me presta la misma atención”
Diego canta, “Ya no me escribe frases tan vistosas, y se equivoca en la punt…”
Diego dice al micrófono, “Y escribe para el ojete”
Diego canta, “Y si la apuro dice que hay problemas, y que se va cortar la conexión”
gritas: “Haciendo palmaaaas?”
Diego canta, “Mi ciber novia, mi ciber novia, es más que obvia su sórdida traición”
gritas: “Traidoraaa!”
Diego canta, “Mi ciber novia, mi ciber novia, está destruyendo mi ciber corazón”
gritas: “El que no hace palma la tiene chiquitita! la tiene chiquitita, la tiene chiquitita! Palmas! palmas! palmas!”
La gente hace palmas, ovaciona, silba, grita como en la cancha.

Diego termina de volver a hacer la parte con el piano y grita, “Y diceee!”
Diego canta, “Mi ciber novia me mete los cuernos, no tengo idea de con quien será”
El tiqui se ríe pero sigue sin interrumpir

Diego canta, “Es ese tipo que siempre se pone distinto nombre cuando entra en el chat”
Diego canta, “Cómo demora para contestarme, siendo que antes era tan veloz… y es posta! Seguramente tiene otra ventana y está de parla con ese chavón… Y el que no hace palmas es un tiqui tiqui tiqui! el que no hace palmas es un tiquiiii! y dice así!”
Diego canta, “Yo que tenía tantas esperanas, tanta confianza en este amor virtual”
Diego canta, “Lire de todas las complicaciones que se presentan en la realidad”
Diego canta, “AHora me encuentro con que en este ambiente, también se cuece la infidelidad”
Diego canta, “Y ni siquiera puedo con un caño ir a sorprenderlos en su intimidad”
Diego canta, “Mi ciber novia, yo que tenía mi disco duro de ardiente frenecí”
Diego canta, “sofisticada tecnología, ahora mis cuernos son de 32 bits”
Diego canta, “Mi ciber novia, mi ciber novia, qué pesasón, qué atropello a la virtud”
Diego canta, “Mi ciber novia, mi ciber novia, en cualquier momento la saco del menú”
Los tiquis terminan y la gente aplaude desaforada, grita, putean los pibes como en la cancha, “Ese Dieeegoooo conchatumaaaadreee!”

Diego cuando se calma un poco la cosa dice por micrófono, “Y ahora guachos, les vamos a presentar acá a unos pibes re piolas, vamo a poné a bailá a la pibita… Dónde están la piba solteeeeraaa!”
Las chicas gritan desaforadas.

Diego grita al micrófono, “Fuerte el aplauso para recibir a los más anti tiquis de toda la fiesta! Con ustedes, los machos del baaaaarrioooo!”
Los silbidos son impresionantes. La gente está como loca, el Maxi, el Leto y la maruja suben al escenario. La hinchada vuelve a cantarles.

Tomi vuelve a darle duro al cencerro haciendo un ritmo bien turro y cumbiero, en seguida hacen una suerte de murga, éste redoblando a toda velocidad y el Tiqui y Manu tocando la guitarra y el bajo, Diego a los gritos, “El que no hace palmas es un tiquiiii! El que no salta se la come doblada! Saltando! Saltando! Saltando! Hey! hey! hey! eeeeh!

Las pibas gritan y bailan en la pista, los tiquis tocando con toda la honda, algunos pibes también se prenden, toman, fuman, silban, putean.

gritas: “Bue bue bue bue bueeeee!”
Maxi grita, “Lo maaacho del baaarrioooo!”

Leto grita, “Los anti tiiiquiiis!

gritas: “Y el grito de las pibaaaaaaas!”
El bullicio de la hinchada es infernal.

gritas: “Tamo re piola guacho eeh!”
Leto canta (canta a los gritos) “A mí me gusta la piba de barrio! La que no tiene novio, día ni horario!

Maxi grita, “Maruuuujaaa!”

Leto canta, “la que vive re piola de sicario, la que le pone el pecho a mis adversarios!

gritas: “Hagan palmas putoooos!”
Maxi canta (grita) lo mismo una vez más. Las pibas bailan, gritan.

Diego canta, “Hello, guacha, i am rompe! Rompe que te rompo todo lo que quieras! rompe que provocas y a la pista llegas! en mi lista, flaca serás la primera!”
Leto grita, “Hagan palmas guachoooos!”

Maxi canta, Ella es mi piba de barrio, la que se luce por to el vecindario, la que no sale y remata en el diario…

gritas: “El que no hace palma se la come! va!”
Leto canta, “Ella fiesta pide y yo okay y se hace la importante, en el barrio pide frizze y le da para adelante! a mi me gustan así con su […

La hinchada hace tal escándalo que tapa la voz del leto.

Diego canta, “Yo tengo a mi nena de pelo amarillo! la que pasea tranquila por todos los party yo! Nadie la mira porque están todos en el piso, que ya de pendejitos se ganaron la disco!”
Maxi grita, “Lo macho del baaaario!”

Los machos cantan, “A mí me gusta la piba de barrio, la que no tiene novio, día ni horario, la que vive re piola de sicario, la que le pone el pecho a…

gritas: “Tiiiquiiis!”
Los machos vuelven a cantar el mismo estribillo una segunda vez. Diego mientras canta a menos gritos está haciendo la base turra muy bien en el teclado que tiene en frente.

Leto grita, “Pasámelo y chamullamos un ratito! nos fumamos un porrito te hace ver el iinfinito! si en verdad tú quieres eso y que que ya solo termine con un beso, pausar

gritas: “El que no hace palmas es un turroooooo!”
Maxi dice con voz de puto, “Sí… y que termine con un beso, que termine con un beso, mami…

Maru lo que hace sobre el escenario es bailar como las culisueltas, ganándose el silbido de muchos pibes. Jazmín está mirando desde su lugar y saludando a Diego con la mano como dándole ánimos.

Diego canta, “Ella es una adicta al jugueteo y comienza el toqueteo, un par de besos en el cuello y directo al traqueteo! Tranqui guacha, mirá que bien me veo, esta noche vo y yo en mi cama arranca el tiroteo!”
Los machos cantan un par de veces más el estribillo: “A mi me gusta la nena de barrio…”

gritas: “Lo maacho del baaaarriooooo!”
El tiqui grita, “Con los tiqui tiqui tiqui tiqui tiqui tiiiiquiiii!

gritas: “Hagan palmas putooooos! Palmas! palmas! palmas! palmas!”
Maru da una vueltita bien sexy ganándose la locura de la hinchada.

gritas: “Que levante la mano los hincha de riiiiiveeeer!”
La triguna estalla en griterío.

gritas: “Palmas river plate! Palmas river plate! Y los hiiincha de boooocaaaa!”
Una nueva oleada de gritos, silbidos. Alguien en la triguna grita, “Largá el micróooofono paapáaaa!”

Dices con acento porteño, “Los de river son..”
La hinchada grita, “Todos puuutoooos!”

Dices con acento porteño, “Los de river son…”
La hinchada grita, “Todos puuutoooos!”

gritas: “Los de booocaa soooon…”
La hinchada grita, “Todos puuutoooos!”

gritas: “Los de booocaa soooon…”
La hinchada grita, “Todos puuutoooos!”

Leto grita, “El que no salta es un rastrero de mierdaaaa!”

gritas: “Que levanten la mano los hinchas de San Loreeenzoooooo!””
ALgunos gritos y silbidos en minoría”

gritas: “Que levanten la mano los hinchas de Uracáaaan!””
El bullicio del público es infernal.

Maxi grita, “Lo macho del baaaarrioooo, el que no hace paaalmaaaaa?

Los 3 machos gritan, “No le hace el aguante al Claudiooooo!”

Diego le hace una seña al tiqui, deja de tocar y éste da un fuerte silbido.
La multitud está en más silencio.

Diego dice al micrófono, “Antes de tomarme el piojo de acá, unas palabras para el cumpleañero.”
La gente vuelve a aplaudir. Aguien desde la triguna grita, “Largá el micrófono de una vez la puta que te parióooo!”

Diego dice al micrófono, “Escuchen! Este tiqui, este cabeza de corcho, (la gente se ríe mientras éste lo señala) desde que lo conozco con los pibes, junto a los machos, a pesar de lo tiqui que es (nuevamente risas y grito) siempre me cayó excelente. Siempre haciendo música, roqueando, con los pibitos cuando eran pendejos… Que me hizo conocer al Miliorata, un saludo para el Miliorataaaaa!
El aludido le hace un gesto y la gente vuelve a aplaudir. Aguien desde la triguna grita algo pero no se deja entender.

Diego dice al micrófono, Él fue mi profe de educación física en mi adolescencia… Y también, un saludito acá para el Mancuso!

Nuevamente aplausos y griterío.

Diego dice al micrófono, “El mancuso! El que nunca la puso!”

Mäs risas y gritos. Tomi está haciendo algo de cumbia con el cencerro y el pedal.

Diego dice al micrófono, “Sos un crack, capo, aunque fueras tiqui! Te merecés muchísimo más, espero que la pases re piola con lo pibe, la familia…”

El público está como loco y el Tiqui le acaricia la cabeza diciendo algo que Diego no alcanza a oír.

Diego dice al micrófono, “Vamos a cantar con los machos una canción más y nos tomamos el piojo, así siguen los tiquis solos, eh?”

Luego de cantar un poco de rock nacional, entre aplausos, gritos y silbidos del público Diego y los machos bajan del escenario, entre felicitaciones, abrazos, todo junto. Nuestro amigo vuelve hacia donde está Jazmín que lo recibe sonriente, lo abraza y lo llena de besos.

Dices con acento porteño, “TE gustó?”
Jazmín dice, “Te soy sincera, No me gustó nada!”

Diego se ríe con ganas. Ya era de imaginarse. Eso es una de las cosas que le encantan de Jazmín, que siempre dice lo que tiene que decir, cuando tiene que decir que no, dice que no. Esto lejos de desanimarlo, al contrario.
Jazmín dice, “Pero verte ahí re feliz mientras dabas esos gritos es lo que más me importa, es lo que te gusta cantar.

Sonríes.
Mancuso se acerca y le dice al oído a Diego (entre el bullicio) “Sos un peligro con el micrófono vos, che!”

Diego se ríe.
Mancuso dice, “Faaaa la miéeerrrcole… Qué manera de hacer quilombo eh!”

Maxi se acerca.

Maxi dice, “Ese putilíiiiin, cómo la rompiste papáaa!”

Al poco rato Jazmín y los abuelos de Diego se están por ir. Falta poco para que repartan las tortas.

Dices con acento porteño, “Vamos todos, los llevo en la camioneta.”
Jazmín dice, “Nooo no mi Diegui, que tomaste. No podés conducir así”

En efecto, Diego antes y después de subir al escenario había tomado una cantidad considerable de ALckohol.

Dices con acento porteño, “Pero daaale, si no cómo se van a volver?”
Jazmín dice, “Ya llamamos un taxi”

El abuelo coco dice con acento gaucho, “Cuando te vayas pedile a alguien que te maneje porque si no te vas a matar”

Dices con acento porteño, “Noo, no puedo dejar la camioneta acá”
Jazmín dice, “No hace falta que la dejes, amor. A lo mejor alguien te puede manejar”

Dices con acento porteño, “Che, nos vamos todos mejor?””
Jazmín dice, “No no, Diegui, voy a estar bien, te lo prometo. Vos quedate, disfrutá, que luego nos volvemos a España.

Sebastián (otro tiqui) se acerca y dice, “Yo lo llevo a casa después, no se preocupen.”

Diego piensa, “Encima es un tiqui que me tiene que llevar…” pero no dice nada.
Jazmín dice, “Aaay… Bueno, te lo agradezco”

Porque este muchacho no tomó nada de alckohol.

Diego de mala gana se despide de Jazmín, a ella no le agradan estas fiestas, tiene sueño y quiere irse; y de sus abuelos que ni hablar cómo están. Ellos se van en taxi con lo caro que sale hasta la casa de la abuela, donde Jazmín se quedará. Él está ahí, hablando con una chica adolescente, coqueteándola, ya que Jazmín no está, charlan un poco mientras comen ella un Lemon pie, el una torta brownie que aparte tiene merengue (no le gusta) y dulce de leche. Salen afuera, la música dentro es tan estruendosa que perfora tímpanos con facilidad. Y ahí nomás, fuera, están los machos, María la novia del Maxi, Maru y algunas mujers que Diego no conocía. Transcurren las charlas trivialles, el coqueteo, la borrachera, el humo de los porros, las rayas de coca. Total Jazmín se fue… Y por fin llega la hora del Karaoke. Se reproducen pistas y en una gran pantalla se leen sus respectivas letras. Diego lo que está haciendo es entrar y salir a cada rato, tomando, fumando, esnifando, odiendo con los machos, total Jazmín se fue (se repite) y estas minas… Bueno, estas minas ya se verán. Ahí está con Mora, que es adolescente. Está también su amigo Kevin. Está Carina, una de las mujeres a las que Diego no conocía. Ya hay gente cantando, Diego quiere volver a romper el micrófono por un lado, pero por el otro ya tiene la voz hecha pelota. Lógico, si estuvo gritando como un descocido. Y ahí está, dale que dale a entrar y salir, corriendo de un lado al otro, siempre copa y ocasionalmente un puchito a mano. A las 3 menos algo de la mañana hasta acá llegó (la fiesta continúa) tiene sueño, le pide a Sebastián que le maneje hasta la casa. Él no se hace drama, lo lleva hasta la casa de su abuela. Suerte que Diego llegó a darle la dirección, porque quedó frito a penas quedó sentado con su propia camioneta en marcha, conducida por un tiqui amigo suyo. Cuando por fin llegan, Sebas aparca bien la camioneta (su casa está muy cerca) Diego abre la puerta con la llave respectiva, que la tiene, y sin más va al baño, hace sus necesidades y se acuesta.
Hoy domingo, Diego se ha despertado a las 11 de la mañana. Su abuela tambíen se despertó a esa hora. Jazmín se había despertado hace un poquitín antes, pues esta noche sí necesitaba dormir. A Diego le costó. Sentía los estragos de la paella, la birra, la coca. Está congestionado. Estornudaba y se suena la napia (dígase nariz) a cada rato. Este mediodía comió muy poco, en tanto ha tenido que cagar a nivel Dios y bomitar no pocas veces. Sus abuelos y Jazmín le han dicho todo lo que tenían que decirle. Nuestros amigos van a volver al departamento, mañana temprano tomarán el vuelo de vuelta a Madrid.

Nueva escena de rol: La fiesta, primera parte

Punto de vista: Diego

Llegó el gran día. Nuestros amigos que han están en casa de los abuelos de Diego, ahora salen hoy sábado, a las 9 de la noche, todos en la camioneta de Diego hasta el salón donde se celebrara la fiesta. El día estaba gris, lloviznaba. Al entrar el bullicio era ensordecedor. Muchísima gente había llegado. El olor a paella era lo primero que les dio la bienvenida.

Diego y Jazmín saludan a los familiares del tiqui, a a lgunos ya los conocían, a otros no. Sobre todo Diego se encontró con el Dani, un gran amigo bastante lejano, a quien le presenta a Jazmín, su flamante companía. Charlna un rato, en las mesas hay papas fritas, chicitos y gaseosa, aparte de bebidas alckohólicas. Ni Diego ni Jazmín quieren llenarse, salvo él que se sirve un baso de gaseosa porque tenía sed. Sigue llegando gente, saludan a nuestros amigos, comparten mesa con algunos descendientes de tiquis, es decir hijos, sobrinos. Llegan amigos de toda la vida, algunos ya conocen a Diego y lo saludan.
Mancuso dice, “Hola Diegui! Cómo andás?”

Diego lo reconoce.
Mancuso dice, “Soy el mancuso, te acordás de mí?”

Dices con acento porteño, “Mancuso! el que nunca la puso!”
Mancuso se ríe.

Mancuso dice, “Ese mismo. cómo estás che?”

Dices con acento porteño, “Eeeeh papáaa! todo piola, vo cómo andá? Seguís con eso de recreo en vacaciones?””
Mancuso dice, “Síii, recién esta tarde terminamos.”

Dices con acento porteño, “qué bueeeno guacho, cómo no me voy a acordar!”
Cuando Diego era chico, iba a un lugar de actividades recreativas para niños llamado Recreo en Vacaciones. Diego ya no se acuerda bien las actividades que se hacían, y Mancuso, amigo del Tiqui de toda la vida, era uno de los tantos profesores. Sí se acuerda Diego que cantaba y ha llevado en alguna ocasión el teclado, y ha cantado para todos.

Mancuso dice, “Qué memoria que tenés, Dieguín!”

Dices con acento porteño, “Seee, te acordás que tocaba el teclado y todo?””
Mancuso dice, “Síii, eras un personaje!

Dices con acento porteño, “Che, y el mancusito cómo anda?”
Mancuso dice, “AHí, después le digo que te venga a saludar.”

Mancuso dice, “Bueno Diegui, fue un gustazo verte, sigo saludando acá a los muchachos y charlamos un rato. Querés?”

Jazmín, mientras tanto, está enfrascada en una charla con las chicas que hay en la mesa.

Dices con acento porteño, “Dale papá, no te pierdas por ahí!”
Mancuso se ríe y se levanta. Al rato llega el Miliorata, otro amigo de toda la vida del tiqui. Otro que conocía a Diego, porque hubo una época en que hacía natación y era su profesor en una de las piletas, y luego le daba clases de educación física ahí mismo.

Miliorata dice, “A ver a veeer si el cabeza de corcho de Diegui se acuerda de mí?”

Dices con acento porteño, “Ese Milioraaaaaata!”
Miliorata dice, “Eeeesaaa! Cómo te acordás, eh!”

Dices con acento porteño, “Seeee! Cómo andá papá?”
Miliorata dice, “Toooodo en orden che, vos? Quué fue de tu vida? Vi que andabas en España!”

Dices con acento porteño, “Seeee, acá re piola con…”
Miliorata dice, “Esa chica es amiga tuya?”

Dices con acento porteño, “Seee”
Miliorata dice, “Qué graaaaande! Che, así que…”

Jazmín sale de su soponcio y saluda a Miliorata.

Jazmín dice, “Hola!”

Miliorata dice, “Qué tal? Mucho gusto! Yo lo conozco a él, fui su profesor de educación física”

Jazmín sonríe.

Jazmín dice, “Un gusto, yo soy Jazmín!”

Dices con acento porteño, “Seee, no me olvido más”
Miliorata se ríe.

Miliorata dice, “Y? Seguís jugando al fútbol? Tocás el piano?”

Dices con acento porteño, “Naa, no sé, hago lo que salga nomás””
Miliorata dice, “Bueno, no lo dejes.”

Jazmín dice, “Yo me estoy encargando de que se cuide y esté bien”

Miliorata dice, “Qué bueeeno che, con minita y todo el Diegui!

Diego y Jazmín se ríen.
Miliorata dice, “Bueno, voy a seguir saludando a la banda, después los veo. Dale?”

Dices con acento porteño, “Dale papá!”
Diego y Jazmín están en la mesa. Ella charla ocn los demás, él está como mirando al infinito. De tanto en tanto se pone a mandar mensajes en el celular a sus amigos. Manda mensajes de voz, no quiere escribir, con esa voz de negro villero groncho que tantas satisfacciones le ha dado, “Cómo aaandan guaaachooos, acá de re joda con lo tiqui, con lo macho, acá re copado re contento”, y una sarta de cosas dichas a lo groncho. Algunos pasan a saludar. Por fin emerge de la cocina el tiqui, el homenajeado. Cuando Diego lo ve acercarse se levanta a saludarlo.
El tiqui dice, “Cómo anda ese tiqui putín que no me saluda?”

Dices con acento porteño, “Qué hacéeee tiiiiquiii!”
Diego abraza al tiqui fuertemente.
Dices con acento porteño, “Felí cúuumple paapáaa!”
El tiqui dice, “Graaaaacia Tiqui! Cómo andá vo?”

El tiqui dice, “Tenés hambre?”

Dices con acento porteño, “Ponele, todo tranqui”
El tiqui dice, “Con ganas de joda? Mirá que después te llamamos a tocar eh!”

Jazmín saluda al tiqui.

Jazmín dice, “Síii, tiene que comer despacio y bien, si no no va a poder cantar cómodamente. Feliz cumple, Clau!

El tiqui dice, “Graaacia flacochona!”

Jazmín dice, “Que toda la luz del universo te acompañe en tu camino.”

El tiqui dice, “Graacia che!”

Sonríes.
El tiqui dice, “Tas preparado vos capochón?”

Dices con acento porteño, “Seee”
El tiqui dice, “Ayer te hiciste el rata y no viniste a ensayar, eh? Qué pasó!”

Dices con acento porteño, “No, el jueves fue”
El tiqui dice, “Ah sí, el jueves, ué te pasó cabeza de corcho?”

Jazmín dice, “Ah, disculpanos, porque nos instalamos en la casa de su abuela y yo me quedé ayudándola”

El tiqui dice, “Bueno, no importa, seguro que sale”

Dices con acento porteño, “Seee, seguro”
El tiqui dice, “Bueno, capocha, me voy a seguir atendiendo a los demás, que si no…”

Dices con acento porteño, “Dale papá, a ver qué honda esa paella.”
El tiqui le acaricia la cabeza a Diego.

El tiqui dice, “Ya va a venir.”

El tiqui se retira a seguir atendiendo a los invitados. Diego ve a lo lejos al Leto. Se levanta, a riesgos de dejar a Jazmín que nuevamente está enfrascada charlando y se va a saludarlo.

Leto grita, “Ese maaachoo caarajo!”

Dices con acento porteño, “Ese Leeetoooo la puta mareee!”
Leto grita, “Cagado de hambre papá?”

Dices con acento porteño, “Naa”
Leto se ríe.

Leto sirve cerbeza en una copa.

Leto dice, “Tomaste vos?”

Dices con acento porteño, “Naa, pero dame si queré”
Leto dice, “Tomá, puto! Un buen macho chupa a la primera! Dale!”

Diego bebe sin drama.
Leto dice, “Te trajiste a la Jazmi?”

Diego la señala por toda respuesta, unas mesas más allá.
Leto se ríe pícaro.

Leto dice, “Boludo, la estás haciendo feliz en la cama? Está tan buena esa guacha que…”

Dices con acento porteño, “See, no te preocupes. Le arranco unos orgasmos de la concha de su hermana.””
Leto suelta una gran carcajada,

Leto grita, “Bieeeen ahíiii puuutooo!”

Diego se ríe.
Leto dice, “Y jime como toda una…”

gritas: “Se seee!”
Leto ríe y la mira. Jazmín desde donde está le devuelve un gesto a modo de saludo y una mirada desprovista de deseo, ganas de acostarse, coqueteo y todo lo que se esperara. Le devuelve la mirada de una conservadora que le quiere dejar en claro que no va a caer en sus provocaciones, pero el Leto parece no dar bola. En todo caso ya no insiste.

Dices con acento porteño, “Y la maruja?”
Leto dice, “Ahí está la maruja, te llevo con ella?”

Dices con acento porteño, “Che, y el Gago?”
Leto dice, “El puto del Gago se quedó en Brasil.

Dices con acento porteño, “Uuu…”
Leto dice, “Te llevo con la maruja?”

Dices con acento porteño, “Dale”
Diego y el Leto van unas mesas más allá, ahí está la maruja con otras chicas.
Maru dice, “Hola mi amor!”

Maru mira a Diego coquetamente.

Dices con acento porteño, “Eaea esa maruja!”
Leto dice, “La marujiiiita!”

Maru le da un beso en la boca dejándole un sabor a frutas que Diego sabe de qué es, pero no sabe de qué es. Y al pensarlo se ríe.

Un rato después se empieza a desparramar la paella. Ha llegado Maxi por suerte, y se acercó a saludar a nuestros amigos que habían vuelto no solo a estar sentados en sus mesas, sinó que ahora Jazmín estaba dedicando toda su atención a Diego y charlaban de cualquier cosa. Recordemos que a Jazmín no le agradan estos ambientes, pero intentó hacer su mayor esfuerzo para soportar y estar hasta tarde. No quiere perderse el concierto. Junto a Maxi ha llegado la María, su novia. Diego la oyó nombrar vagamente, pero jura que no la conocía. Que el putilín de Maxi jamás se la había presentado. No le cayó mal, pero le pareció una mujer madura y tranquila, lo que extrañó a nuestro amigo porque se supone que a Maxi le gustan las pendejas.

Y ahora sí, se sirve la paella. Le traen un plato con una porción (con Carne) a Diego, otra porción vegetariana para Jazmín. El tiqui al saberlo lo tuvo en cuenta, ha anotado entre otros datos las personas que cenarían paella vegetariana. Es todo lo mismo salvo que no tenía nada de carne, por lo que para eso Diego prefiere comer hasta donde le entre con carne.

Jazmín dice, “Despacio, Diegui, que tiene muchas cosas y te va a caer mal.”

Diego sigue comiendo y al rat
Jazmín dice, “Vos pedime paella, mi Diegui, síi? Yo cuando volvamos a España te cocino una.”

Dices con acento porteño, “Con carne?”
Jazmín dice, “Siii siii”

El abuelo coco que está a la izquierda de Diego dice, “Hay que aprovechar, que la paella no es algo muy común”

Dices con acento porteño, “Seee”
Jazmín dice, “En España sí se come”

El abuelo Coco dice con acento gaucho, “En España vas a comer la paella verdadera.”

No tiene pescados. Mejor en opinión de Jazmín, ya que con solo ver mariscos en un plato siente un asco que a duras penas puede disimular. Sí contiene pollo, cerdo, chorizo colorado, algunos huesos que el abuelo le saca del plato amablemente.

Jazmín dice, “Diegui, despacio, que después no vas a poder cantar bien.

El abuelo Coco dice con acento gaucho, “Saboreaaaalo Carlito, saborealo!”

Diego se ha comido 3 platos en total. Para cuando va terminando el tercero, ya no da más. Jazmín se da cuenta, pero tras tomar coca ahí viene lo primero. Diego está con un ataque de hipo, que simplemente lo está dejando salir.
Jazmín con paciencia está dándole suaves golpecitos en la espalda, dándole agua. Diego cuando dice algo se va interrumpiendo entre hipidos, y Jazmín con mucha paciencia le trata de dar agua, hacerlo respirar profundo. Gracias a Dios no dura tanto, hasta su abuela le ha tenido que llamar la atención.

Diego un ratito después se levanta (Jazmín está charlando y no lo retiene) su abuelo le pregunta a dónde va, él le dice que va con los machos del barrio, ya vuelve, y en efecto se va hacia unas mesas más adelante. AHí están los machos y algunos amigos del tiqui. La maruja está con ellos, la María también. Diego les chamuya un rato, siempre a gritos (en Argentina y en las fiestas las cosas se dicen casi siempre a gritos) y la María le hace preguntas, lo quiere conocer, Diego es cortez y educado pero al que más está interesado en joder es a Maxi. Un rato después Diego regresa al lado de Jazmín, le llama la atención, ella le sonríe y vuelven a charlar de lo lindo, siempre a los gritos debido al bullicio, Diego responde algunos mensajes que les mandan sus amigas. Habla por ejemplo con Luhanna. Le mandó un mensaje con esa voz de groncho que le caracteriza, contándole de los machos y los tiquis, de la paella que se comió, que Jazmi le manda saludos, que ahora van a tocar y cuando lo llamen a cantar por ahí si se acuerda graba algo. También le manda le manda un mensajito a Kajol. No le pregunta cómo está, simplemente le cuenta lo mal que se está portando, cómo se está emborrachando, cómo corrompe a Jazmín, por supuesto riéndose y dejando en claro que solo jode. Luhanna y algunos otros amigos sí le contestan, le desean suerte, que no tome mucho, que grabe
cuando cante, y Kajol jamás ha contestado. Mientras tanto ahí los tiquis han conectado micrófonos, guitarras, bajo, batería armada, están tocando algunas notas para hacer prueba de sonido, regulan el volumen, la ecualización, Jazmín les saluda con la mano, Diego está de lo más entretenido en el móvil. Los tiquis comienzan a tocar. Cuando están por empezar la primera canción
gritas: “”Vaaamooo lo tiiiquiii!”
Gente del público replica y se ríe. Jazmín y su abuelo también, o Diego a ellos sí los oye.

El tiqui dice al micrófono, “El Dieguíiiin!”

gritas: “Qué paella que se mandaron cheeeee!””
El público se ríe. El tiqui (siempre a la cabeza) marca los 4 tiempos con los palitos y ahí empieza su primera canción. Las primeras canciones son en inglés. Quien canta es el Manu. A Diego no le gusta, opina que Claudio canta mejor. Tomi la rompe con la batería. De tanto en tanto, Diego lo que hace es responder algunos mensajes o leer lo que le escriben, y donde responde y manda un mensaje de audio, supone que se re escuchará lo que tocan los tiquis porque además suenan a gran volumen.

El tiqui dice al micrófono, “Bueno. Ahora, les tengo a un invitado muy especial que les va a interpretar algunas canciones. Es alguien que estuvo viviendo en España.”

Desde la triguna ya hay bastantes ovaciones y silbidos. Mucha gente sabe a quien se refiere el tiqui, y más aún cuando señalan al nuevo invitado. La gente está como loca. Algunos silban, otros putean.

El tiqui dice al micrófono, “Vamos a recibir con un fuerte aplauso al Dieguíiiiin, el tiqui putíiiiiin!”

La gente aplaude enloquecida. Se oyen los gritos de las chicas. Nuestro amigo con los nervios a flor de piel (a tal punto que directamente no intenta poner a grabar) se levanta, alentado por Jazmín que rápidamente le da un beso para darle ánimos, lo que ocasiona más ovaciones y gritos de la hinchada, levanta el culito de la silla y tratando de disimular lo mejor que puede se acerca al escenario.

La triguna grita, está como loca. Diego llega al escenario y ahí está con los tiquis, ellos tocando algunos acordes en la guitarra, él tiene un piano delante.

alguien del público grita, “Vaamooo puuuutooooo!”

Alguien grita desde la triguna, “Ese Dieguíiiiiin!”

Diego dice al micrófono, “Bueeeenas buenas buenas buenas bueeenaaaas, guachos y guachas! Machos y Tiquis!”
El público aplaude y grita.

Diego grita (siempre al micrófono) “Nos vamos a dejar de joder con música de Tiquis y ahora se viene lo bueno cheeeee!”
Tomi está golpeando un cencerro.

El público sigue como loco. Diego voltea, mira y saluda a la numerosa cantidad de chicas del público y ellas responen gritando, como en un recital de cumbia villera.

Diego dice al micrófono, “Primeramente, guachos, quiero saludar acá al tiqui mayor, al cabeza de corcho… Al cumpleañero!”
La gente aplaude y ovaciona.

Alguien grita desde la triguna, “Cantáaaa pedazo de puuutoooo!”

Diego dice al micrófono, “A toda la mina que no hacen el aguante looocoo, a todo lo maachooo”
La gente sigue gritando, algunos ovacionando a Diego, otros puteando como en la cancha de fútbol.

La hinchada ya le está cantando, “Oléee olée oléee, oléee olée oláa, oléeee oléee olée, cada día te quiero más”

Tomi está haciendo una suerte de batucada con el cencerro y algunos parches. Mucha gente del público dice, “El Diego es un sentimieento, no puedo paraaaar”

Leto grita desde alguna parte, “Saludo a la maruja pedazo de puuutoooo!”

Diego que está disfrutando de cómo le canta la hinchada grita por el micrófono, “Un saludo a la Marujiiiitaaa!”

Más obaciones y gritos de la hinchada.

Jazmín le hace señas desde su lugar.

Diego grita al micrófono, “Otro saludo para La Jazmi! (la señala)y la gente vuelve a gritar y aplaudir.

Diego dice al micrófono, “Y bueno, ahora vamo tooodo lo guacho con las palmas arriiibaaaaaaaaaa!”

Nueva escena de rol: Conociendo a los abuelos de Diego

Punto de vista: Jazmín

Diego se despertó a las 11 de la mañana. Yo lo esperaba con esperaba con un dulce desayuno. Lo que Diego quería hacer era pasar el fin de semana, al menos hasta el domingo en casa de su abuela. Se bañó, se cambió, guardó la computadora, alguna ropa, su diminuto pianito que yo no sé para qué llevaría, pero bueno. También lo guardó, así que mientras yo me fui a bañar y arreglar él se quedó tocando otro teclado que tiene en el departamento. A la una del mediodía salimos y fuimos en la camioneta hasta la casa de su abuela. Al llegar, yo toqué el timbre ya que estaba algo más adelantada a Diego, y tras esperar algunos segundos el abuelo Coco bajó a abrirnos. Lo llaman así, porque es un señor ya mayor, calvo en casi toda la cabeza, solo una pequeñísima cantidad de pelo detrás. Pero después es todo calvo, no tardé en verlo, ya se arrastraba, no caminaba. Como era de esperarse se saludaron afectuosamente, hacía un año que no se veían. Sí, Diego está desde hace más de un mes pero no ha tenido la oportunidad de ir a visitarlos, o eso me ha dicho él.

Coco dice con acento gaucho, “Qué hacé Carlito!”

Diego dice con acento porteño, “Eeeeeh Carlito!”

Tal vez más tarde entendería por qué se dicen Carlito, pero me enterneció cómo se trataban entre sí y no pude dejar de sonreír. Es muy buena gente su abuelo. En seguida nos abrió la reja, pasamos al interior, abrió la puerta de la casa y un olor a verdura frita fue lo primero que nos dio la bienvenida. Diego y yo saludamos, y ahí estaba su abuela, en la cocina, luchando con la comida como buenamente podía. Doña Sara es una mujer traspasada por los años y las derrotas de la vejez, demasiado rellena y con un peso considerable. Su mirada me dejó claro de inmediato que es una mujer con carácter. A penas puede moverse, camina muy despacio, está en una etapa muy crítica de su vida. Espero que Dios la guarde en tierra por algunos años más. de inmediato veo cómo Diego abraza a su abuela y cómo ella me observa de arriba a abajo. Tal vez será algo estricta con las posibles novias de su nieto, lo que es muy comprensible, recordemos que antes era diferente. Pero le agrado, sin duda, o eso me lo hace ver la amabilidad con la que me saluda y su mirada ya más relajada.

Dices: “Yo soy Jazmín, mucho gusto, señora.”
Sara dice, “Igualmente. Querés tomar algo?

Dices: “Nooo no, muchísimas gracias.”
Diego tras saludar a su abuela se encaminó al cuarto donde suele quedarse a dormir, a dejar sus ccosas. En tanto como es natural en mí, charlando con los abuelos, contestando a sus preguntas, estaba en la cocina ayudando a la abuela Sara, quien me decía que no me preocupe, que soy la invitada. Pero yo sé que necesita ayuda, y ahí estoy. Resulta que está cocinando un arroz con espinacas. Le ha puesto salsa blanca, queso, crema, pimienta blanca. Entonces contiene animal muerto, pero voy a comer de todas formas, además no hay nada de carne.

Coco dice con acento gaucho, “Y contame, sos la acompañamte de Diego? O una amiga?”

Jazmín se sonríe.
Dices: “Soy su… Novia.”
Me pregunté si tal vez no metería la pata al decir eso, que soy su novia. Pero contrariamente a lo que imaginaba, al abuelo le pareció muy bien y hasta sonrió.

Coco dice con acento gaucho, Éeeste Carlito… es tremendo con las mujeres.”

Jazmín se ríe de buena gana.
Diego volvía de dejar sus cosas, computadora en mano, dispuesto a sentarse en uno de los dos sillones.

Dices: “Diegui, vení a charlar con nosotros.”
Coco dice con acento gaucho, “Claaaaro boludín! Vení con tus abuelos y tu novia! O te pensás que venís a comer y nada más.”

Jazmín se ríe escandalizada. Su risa de escándalo es aguda y a veces desentonada. Así se ríe ella cuando escrachan a Diego.
Sara está tratando de caminar a duras penas. Jazmín está mirándola no con lástima, pero sí como repartiéndole todas las bendiciones que puede. Percibe en seguida lo derrotada que está ya a esta altura.

Coco dice con acento gaucho, “Sos de acá vos también?”

Dices: “Siii siii,pero justo a Diego lo conocí en España.”
Sara dice, “Ah, vos también andabas en España?”

Dices: “Siii siii”
Coco dice con acento gaucho, “En españa mataron a nuestro hijo…”

Los abuelos dejan entrever una profunda tristeza que parece no abandonarlos más, y parecen aún mayores y más demacrados.

Diego dice con acento porteño, “Se van a…”

Diego se calla en seguida. Es lógico que los abuelos estén así desde que lo saben.

Dices: “El papá de Diegui?”
Sara murmura, “sí…”

Dices: “Lo siento muchísimo… Yo no llegué a conocerlo…”
El abuelo coco dice con acento gaucho, “El Diego era un personaje bravo, pero muy buena gente…””

Diego prefiere no decir nada.

Dices: “Todos se llamaban Diego?”
El abuelo coco dice con acento gaucho, “No, solo ellos. Yo me llamo Rubén.”

Jazmín mientras charlan sigue mirando la casa. Hay decoración, pero ni pinturas ni cuadros.
La comida ya está, arroz con espinaca. Pero Diego recién se da cuenta.

Diego dice con acento porteño, “Che abue,”

La abuela Sara dice, “siii?”

Diego dice con acento porteño, “Me freís unas papas? O un par de huevos?”

La abuela sara se estira, está realmente agotada y Jazmín lo percibe en seguida.

Dices: “Ay, Diegui, no la canses!”
El abuelo coco dice con acento gaucho, “Paráa Carlito, a qué viniste? A hacernos companía o a comer.”

Diego se calla, dice que bueno, está bien. Jazmín ofrece freírle unas papas pero Diego dice que no, ya está, comen todo lo mismo.

El arroz con espinaca está exquisito, incluso para Jazmín, que en unas horas estará regando el baño con seguridad, pues contiene crema y salsa blanca. Ella ha ayudado a la abuela poniendo la mesa, sirviendo la comida. La abuela al final no lo pudo evitar, y hasta le agradeció la ayuda a la chica. Entonces comen, charlan un rato.

El abuelo coco dice con acento gaucho, “Y? Carlito? Contanos algo chee!”

Dices: “Por qué le decís Carlito?”
La abuela Sara dice, “Para joderlo”

El abuelo coco dice con acengaucho, “Por Carlos Gardel”

Sonríes.
Dices: “Saben que yo soy músico?”
El abuelo Coco dice con acento gaucho, “No me digas! Te gusta el taanguito?”

Dices: “Bueno…”
Sonríes.
Dices: “El tango no me desagrada, pero no es mi estilo…”
El abuelo coco se ríe de buena gana. “Esta juventud de ahora… Con el… cómo se llama eso que escuchás vos Carlito?”

Diego dice con acento porteño, “Reguetón”

El abuelo coco dice con acento gaucho, “Regatón.”

Jazmín se ríe.
La abuela Sara dice, “Reguetonto.”

Dices: “Bueno, el reguetón justo a mí no es que me guste…””
El abuelo Coco dice con acento gaucho, “Qué te gusta entonces?”

Dices: “Y… más que nada la música contemporánea. También el pop, el rock tranquilo…”
El abuelo coco dice con acento gaucho, “Esta juventud de ahora… me cache en die…”

Dices: “La música oriental me gusta””
El abuelo coco dice con acento gaucho, “Y cantás? Tocás algún instrumento?”

Digeo dice con acento porteño, “Seee, anta y toca el piano”

Dices: “Sii siii, fui profe de canto cuando vivía acá… También toco el piano, la guitarra…”
El abuelo coco dice con acento gaucho, “Qué bueno. Este Diegui es tremendo, dale con la cumbia, con el ruidito…”

La abuela Sara dice, “Aaay, síii, está todo el día con ese chichichín, chichichín, chichichín…”

Te partes de risa.
La comida estuvo deliciosa. Eso sí, pronto yo asumiría las consecuencias. Por razones digestivas no puedo consumir nada que contenga crema, y lo acabo de hacer. Mientras tanto, estuve ayudando a la abuela, lavando los platos, levantando la mesa, ordenando, charlando con la abuela ya que el abuelo se fue a acostar. Diego entre tanto se quedó con la computadora, ahora entiendo por qué la pasa tan bien con sus abuelos y ¡qué manera de comer por Dios! A la hora de merendar, pasaron dos tías de Diego, hijas de los abuelos, quienes cotidianamente le limpiaran, le hicieran los mandados y todos aquellos quehaceres que ella ya no tiene fuerza para hacer. Conocí a sus tías, un amor ambas, las he ayudado a trajinar, nos amigamos en seguida. Me les presenté como la novia de Diegui, nos felicitaron a los 2, nos llenaron de besos y abrazos. Merendamos. Él tomó un café con algunas galletitas, sus tías y su abuela tomaron mate, y yo simplemente un té. Se fueron una hora después ya que se hace de noche, la abuela se fue a acostar, necesita descansar mucho. Yo me quedé con Diego. Ahora son las 9 de la noche, llegó el abuelo de trabajar y la abuela está entre ponerse a cocinar, algo que yo le pedí amablemente que no haga, ya que quiero cocinar yo y que ella descansara tranquila. ADemás sobró arroz, y si Diegui quiere algo frito, se lo hago sin drama. No cocinaré igual que su abuela (nadie cocina igual que nadie) pero sé que Diego se muere por mi comida y cuando sus abuelos tengan que dejar este mundo aún va a seguir comiendo bien gracias a mí, claro, siempre que sigamos en contacto en ese momento.

Nueva escena de rol: Ensayando

Punto de vista: Diego

Diego y Jazmín están llendo hacia la casa de los tiquis, que por suerte está bastante cerca, en la camioneta. Llegan en más o menos 8 minutos y Jazmín toca el timbre. Desde dentro se escuchan los fuertes ladridos de Lila, la perra. Diego le tiene pánico. Es una labrador muy buena, pero también muy pesada, hincha pelotas, que te lame hasta donde tengas el punto G y se te sube encima constantemente, y Diego simplemente no la soporta. En cambio Jazmín ayer de lo poco que la logró tener cerca se enamoró, la acarició, se dejó lamer, porque a ella sí que le gustan los animales en serio.
Al entrar, los recibe el Manu, hijo mayor del tiqui, quien a su vez toca la guitarra y ocasionalmente el bajo, que saluda a nuestros amigos y llama la atención a la perra, que está hecha una pesada considerable. Pasan nuestros amigos, saludan a Tomi y a Simón, los otros hijos del tiqui y por tanto los otros tiquis, que están uno en la computadora, el otro en la play. Y ahí nomás, llega el tiqui desde el quincho.

El tiqui dice, “Qué hacés cabeza de corcho!”

Dices con acento porteño, “Ese tiiiiquiii!”
Diego y el tiqui se abrazan cariñosamente, y éste saluda a la bella Jazmín.
El tiqui dice, “Cómo anda la flamante jazmincita?”

Jazmín se sonroja y dice, “Muy bien, me puso re contenta que haya paella vegetariana!”

Sonríes.
El tiqui dice, “Pensé principalmente en vos, flaca, pero hay cada vez más gente que no consume carne”

Dices con acento porteño, “See”
Jazmín dice, “Es todo un detalle… Todo bien mientras no contenga animal muerto.”

Dices con acento porteño, “Che, Tiqui, y dice ella que quiere contribuír en algo”
El tiqui dice, “Y dale, por qué no?”

Tras saludarse y pasar todos al comedor (los machos no están)

El tiqui dice, “Che cabeza de corcho, querés un café?”

Dices con acento porteño, “Dale”
Jazmín dice, “Ay, pero ya comió demasiado…”

El tiqui se ríe.

El tiqui dice, “Qué comió éste ahora?”

Dices con acento porteño, “Me mandé un alto matambrete con cremita y papas fritas!”
El tiqui dice, “Aaaah la mieeerrrrrda! Así no me quiero ni imaginar cómo vas a dejar sin comer a todos, pedazo de puto!”

Dices con acento porteño, “See”
El tiqui dice, vos flaquita querés tomar algo?”

Jazmín dice, “Noo noo, millones de gracias pero no”

Dices con acento porteño, “Bueno, vamos a ensayar?””
El tiqui dice, “Paráaaa paráaa tiqui pará un poquiiiito!

Jazmín se ríe.

El tiqui dice, “Primero lleguen, tomamos algo…”

Jazmín dice, “Claaaaro mi Diegui, tranquilo.”

El tiqui va a la cocina a hacer el café, pero naturalmente ya está Jazmín haciéndole casi el trabajo,

El tiqui mayor y Manu toman un café junto a Diego, jazmín no toma nada, y charlan un rato de sus cosas. Charlan de la fiesta. Jazmín quiere contribuir, el tiqui acepta encantado, ella le cuenta que es cocinera, músico, apasionada del arte.

El tiqui dice, “Aaaaah, con razón te me querías comer la cocina, eh!”

Jazmín se ríe. Y hablan de una manera más fluída que ayer, con los machos, donde Jazmín participaba y todo pero con menos agrado y desde luego con más proposiciones indicentes que rechazar. Pasado un rato llegan Maxi y Leto juntos.

Leto grita, “Como aaaaanda ese machoooooo!”

Dices con acento porteño, “Ese letíiiin carajo!”
Maxi dice, “Hoooola putíiiiiin!”

Leto dice, “Te trajiste a la Jazmi, eh!”

Leto y maxi saludan a Jazmín mirándola con ardiente deseo.

Jazmín los saluda siempre firme y neutra, es decir, por ser educada. Y ahí están, ahora sí charlan un rato más, ellos toman cerveza, joden a Diego delante de Jazmín quien se escandaliza, se ríe cuando lo llaman “el tiqui putín”.

Por fin entran todos a la sala de música.

El tiqui dice, “Estuviste practicando, cabeza de corcho?”

Es una sala repleta de cables, instrumentos musicales, hasta micrófono hay. Eso sí, reina el desorden. Cables tirados por el piso, la batería a medio armar,la mugre palpable al tacto, y hay que caminar con cuidado, que si no, de un porrazo te caerías tirando más de un instrumento.

Dices con acento porteño, “Seee”
El tiqui dice, “Seguro?”

Jazín pone carita de mmmm, pero no dice nada, y el tiqui la mira.

Maxi dice, “Mmmmm… me parece que…”

Leto grita, “No practicó un caraaaajo!”

El tiqui dice escandalizado, “No practicooo?”

Dices con acento porteño, “See!”
Jazmín dice, “Yo no lo vi practicar mucho que digamos…”

Leto grita, “Pero sos pelotudo vos? Tenemos 3 días!”

El tiqui y maxi se ríen cariñosamente.

Tras hacerles algunas jodas más, el tiqui y Diego ya han armado todo para ensayar y ahí están haciendo algunas pruebas de sonido. El teclado que tienen está más orientado al piano clásico, lo que significa que no tiene ni acompañamientos, ni sintetizador, ni nada de aquello, pero Diego no se llevó su otro teclado nuevo y en realidad mucho no importa porque de última tienen guitarra, abjo y batería así que solo Diego puede tocar el piano tranquilamente con ellos.

El tiqui anuncia, “Y ahora, señoras y señores, vamos a escuchar la canción perfecta del Dieguín,”

maxi, el tiqui y leto gritan, “El tiiqui putín!”

Comienzan a tocar, luego de que el tiqui mayor “toma la batuta” marcando un compaz de 4 tiempos comienzan Diego haciendo una melodía en el piano (con algo de dificultad ya que éste es sensitivo) Manu y tomi haciendo un acompañamiento reggae con la guitarra y batería respectivamente, y Maxi y Leto silbando. Jazmín reconoce la canción, que no le gusta y no dice nada.

Diego canta, “Soy un invécil, soy medio tarado, soy nulo soy un retardado”
Diego canta, “Nunca pasé la edad de la bobera, en el mate yo tengo madera”
Jazmín ríe escandalizada.

Diego canta, “Yo no sé si se me nota la cara de idiota o el aire de navo”
Diego canta, “Aunque también soy un ganso y si un día me canso me convierto en pabo”
Tomi hace un relleno con la batería

Jazmín se parte de risa. Diego ahí vuelve a tocar esa melodía con el pianito que hiciera el estribillo y el tiqui canta con voz aguda, “Zanguaaangoooo!”

Diego vuelve a tocar y el tiqui y Jazmín a la vez (de honda) zanguaaangooo!”
Diego canta, “Soy un zapato un estúpido un bobo, no sé ni donde estoy parado”
Diego canta, “No me doy cuenta de nada, soy tonto y re tonto, soy un abombado”
Diego canta, “Tengo un helado aplastado en la frente, en la mente tengo detergente”
Diego canta, “Soy medio sonso, 3 cuartos boludo, soy necio, soy un pelotudo! Uuuh!”
Manu hace un solo con la guitarra de 4 compaces y mientras tanto. Maxi grita, “Esta es la canción perfecta para el tiqui putín!”

Leto grita, “De uuuna paapáaa!”

Jazmín se ríe sin poder evitarlo.

Diego se ríe intentando no desconcentrarse, y ahí llegan al estribillo, otra vez Diego tocando en el piano, Jazmín coreando de buena honda y el tiqui poniendo una vocecita aguda de tenor improvisado, lo que hace reír a todos.
Diego ahora comienza a cantar rápido.
Diego canta, “Soy un vejiga, soy un banana, soy un zapallo y un tarambana”
Diego canta, “soy un zanguango, soy un invécil de rango”
Diego canta, “Soy medio choto, soy un bobito, soy lo más tito, soy un bejerio, un buenas noches que nunca me despierto”
Diego canta, “Soy un peligro soy un inútil soy medio lelo, soy como un casttigo del cielo a un verdadero flajelo”
Diego canta, “soy un desastre soy un estorvo soy mucho peor que un 0 a la izquierda, soy una plaga soy un invécil de mierda… we!”
Las risas son tremendas, y hasta Diego ha cantado intentando no reírse, con una cara de zanguango que hace honor a la canción. Y ahora Manuel hace otro solo en la guitarra. Y nuevamente e estribillo, ahora todos juntos corean, “Zanguaaangoooo!” Dos veces. Terminan la canción y todos se ríen.

El tiqui dice, “Eh, Jazmi, ya que estamos te copás y le hacés los coros ahí?”

Jazmín dice, “Siii siii!”

Maxi se levanta y abraza a Diego. “Muy bieeeen ese tiqui putíiiin!”

El tiqui dice, “Muy bien cabeza de corcho, ya lo tenemos cocinado!”

Dices con acento porteño, “Vamos con la otra?”
Manu dice, “Dale, empezá vos con el piano”

El tiqui dice, “Esta es como una murga tipo marcha camión”

Diego ahí empieza con una melodía un tanto difícil que haría con las dos manos, mientras Manu en la guitarra hace los acordes, y Tomi le da a la batería redoblando con ganas.
Diego canta, “No estoy seguro, pero una sospecha a mí me asecha cada vez peor”
Diego canta, “Hace ya tiempo algo diferente, se ve y se siente en el monitor”
Diego canta, “No tengo pruebas orales ni escritas, pero palpita en mi corazón”
Diego canta, “Más que una duda, casi la certeza de que en mi cabeza hay una inchazón.”
Los tiquis hacen una suerte de candombe algo roquero durante 4 compaces mientras Diego murmura cualquier otra cosa.

Diego canta, “Mi ciber novia me mete los cuernos, no se me ocurre otra explicación”
Diego canta, “Yo me di cuenta porque cuando hablamos ya no me presta la misma atención”
Diego canta, “Ya no me escribe frases tan vistosas y se equivoca en la puntuación”
Diego canta, “Y si la apuro dice que hay problemas, y que se va cortar la conexión”
gritas: “Y diceeeee!”
Diego canta, “Mi ciber novia, mi ciber novia, es más que obvia su sórdida traición”
Diego canta, “Mi ciber novia, mi ciber novia, está destruyendo mi ciber corazón.”
Diego vuelve a tocar el solo de piano bastante difícil mientras ahí están los machos, los tiquis y la misma Jazmín entre hacer palmas, silbar, alagarlo, todo junto, y él intentando no equivocarse de notas.
Diego canta, “Mi ciber novia me mete los cuernos, no tengo idea de con…”
El tiqui grita, “Y tengo idea, boludo!”

Dices con acento porteño, “Bueno, eso”
Diego canta, “Es ese tipo que siempre se pone distinto nombre cuando entra en el chat”
Maxi grita, “Como un putilín que yo conozco!”

Diego canta, “Cómo demora para contestarme, siendo que antes era tan veloz, seguramente tiene otra ventana y está de parla con ese chavón”
Murmuras con acento porteño, “See… es él… estoy seguro…”
Jazmín le hace un gesto con la mano para alentarlo.

Diego canta, “Yo que tenía tantas esperanzas, tanta confianza en este amor virtual”
Diego canta, “libre de todas las complicaciones que se presentan en la realidad”
Diego canta, “Ahora me encuentro con que en este ambiente, también se cuece la inidelidad”
Diego canta, “Y ni siquiera puedo con un caño ir a sorprenderlos en su intimidad”
El tiqui grita, “Y todos diceeeen!”

Diego canta, “Mi ciber novia, yo que tenía, mi disco duro de ardiente frenecí”
El tiqui grita, “Ardiente de frenecí!”

Todos se ríen salvo los músicos, concentrados.

Diego canta, “Mi ciber novia, mi ciber novia, qué pesazón, qué atropello a la virtud”
Diego canta, “Mi ciber novia, mi ciber novia, en cualquier momento la saco del menú…”
si no es con una baguette francesa, que sea con una chirla vasca. Mundo virtual guardado.
Diego canta, “Chan… chan!”
Terminan la canción y todos aplauden y ríen encantados.

El tiqui dice, “Muy bien cabeza de corcho, muy bieen!”

Los tiquis continúan ensayando, en tanto Diego ya no, salvo para cantar la balada del diablo y la muerte, canción de la renga ya muy conocida, que Diego cantando con voz ronca y bastante natural como un metalero de los buenos, técnica que Jazmín le ha ayudado a practicar pese a que él ya lo hacía de una forrma un tanto dañina para su garganta. Y siguen tocando, Jazmín y Diego disfrutando, los machos del barrio también, cantando con ellos las que se saben que son la mayoría, porque lo que tocan es mayormente rock nacional.

Nueva escena de rol: Al día siguiente

Punto de vista: Diego

Después de haber cenado esa noche con los tiquis y machos, habían vuelto a casa nuestros amigos. Al viejo departamento de Diego, que ahora era una suerte de hogar, limpio y reluciente. No había una cucaracha, una rata, un alacrán. Hicieron el amor, Jazmín se durmió, necesitaba dormir, y Diego se puso en plan calenturiento con otras amantes en Internet, como todas las noches, hasta que a las 4 de la mañana se durmió al lado de su chica. Se despiertan hoy miércoles. Por supuesto ella primero, alrededor de las 8 de la mañana, prepara el desayuno, hace lo que Diego no sabe o no puede o no quiere en la casa, y él duerme a pierna suelta como un bebé.

Ahora son las 11 y moneda de la mañana y Diego se despierta. Jazmín lo espera con un delicioso desayuno consistente en un café (ella le hace café con mucho amor de todas formas) y unas tostadas con manteca. Es decir, animal muerto a nivel Dios, que Jazmín le preparó amorosa, pues como siempre dijo, no tiene problema porque Diego coma animal muerto y tome café. Solo dramatiza para dramatizar. Y ahí está Diego, desayunando re feliz, mientras le cuenta a Jazmín que habló con su abuela, mañana va a pasar el día con ella, el día no, el fin de semana tal vez. Y Jazmín puede ir, pues su abuela la quiere conocer. Diego quiere que Jazmín conozca a su abuelo sobre todo, sabe que se van a llevar muy bien y se van a reír hasta más no poder. Jazmín, feliz de la vida, acepta y como es natural, sabiendo la poca movilidad que posee su abuela a esta altura de su vida dice que quiere ayudarla en los quehaceres domésticos. ¿Aceptará doña Sara?

Por mientras tanto Diego está a punto de echarse una fragancia idéntica a la de Jazmín. No nos confundamos. Jazmín justamente no usa un perfume de Jazmín (balda la redundancia) pero la fragancia que usa es demasiado sexy y tentadora, al menos para el olfato de nuestro amigo, que no lo dudó y empezó a usar la misma, incluso se compró un par de frascos para él. Y de repente suena su móvil. Primero un mensaje, luego una llamada. Es el tiqui.

El tiqui dice por teléfono, “Che salame!”

Diego dice por teléfono, “Ese tiiiiqui!”
El tiqui dice por teléfono, “Cómo andás cabeza de corcho? Che, fijate que te dejé un mensaje de invitación a mi fiesta”

Diego dice por teléfono, “Ah, dale, justo ahí escuché algo”
El tiqui dice por teléfono, “Compartilo soquetín, pueden venir Jazmi, tus abuelos, tu vieja si quiere…”

Diego dice por teléfono, “Dale, bancá y ahora veo a quien prendo”
El tiqui dice por teléfono, “Dale papá, traete más minitas. Che, hoy venís a ensayar?”

Diego dice por teléfono, “Seee, a qué hora me esperás?”
El tiqui dice por teléfono, “Vení cuando quieras”

El tiqui dice por teléfono, “Traela a la Jazmi”

Diego dice por teléfono, “Te gustó la flaca?”
El tiqui dice por teléfono, “Seee, muy linda mina tenés. Se nota que te quiere!”

Diego dice por teléfono, “Dale, yo te aviso cuando estemos llendo”
El tiqui dice por teléfono, “Dale boludo, y compartí la invitación, no seas paparulo.”

Diego tras saludar al tiqui y colgar la llamada, pasa a mirar el mensaje. Jazmín ahí está, al pendiente.
Diego por fin encuentra el mensaje y comienza a leer: “lola amigos este es un mensaje clonado de invitacion a mi cumpleaños numero 40, el que se realizara el dia 28 de julio en la sociedad de fomento del barrio Pompeya sita en la calle San Juan 1140 entre Balcarce y 11 de septiembre . Este evento constara de una cena de paella de pollo, cerdo y demas echa por nosotros mismos, sin pescado, y una opcion vegetariana para la creciente ola de personas no consumidoras de carne, luego habra musica en vivo a cargo de la prestigiosa banda los tiquis con la colaboracion de los machos del barrio, y baile hasta las 4 de la mañana, opcional con retiro antes de tiempo, no se descartan otros musicos stand up o cualquier tipo de actividades ludicas o artisticas a cargo de los invitados debido a la nutrida concurrencia artistica a reunirse esa noche, al cumplañero antes mencionado, (osea yo), no le estaria interesando recibir obsequios, siendo de su mayor agrado su presencia en el evento, un beso ,un abrazo y muchas ganas de divertirse, en caso de no poder contenerce, una foto ,de recuerdo con el invitado, un dibujito hecho a mano un origami, lo unico obligatorio de llevar es buena voluntad la que doy por descontada de vostros, sin mas que decir , espero confirmacion ,con cantidad del grupo en caso de ser su caso una familia numerosa, y desde ya muchas gracias”
Diego también ha leído el mensaje.
Diego le escribe al tiqui.
SMS Diego: “Che, Jazmi puede participar en algo?”

Jazmín lee el mensaje y se ríe.

Jazmín dice, “Siii siiii, viste que no descarta otros músicos y actividades artísticas? Yo le voy a preparar algún regalito porque además me cayó excelente. El tiqui se nota que te quiere, no lo vi drogándose ni fumando…

Sonríes.
Dices con acento porteño, “El tiqui”
Jazmín dice, “Cómo se llama?”

Dices con acento porteño, “Claudio, pero todos les decimos tiqui”
Jazmín se ríe con ganas.

Jazmín dice, “Y qué significa tiqui?”

Dices con acento porteño, “Naa, no sé, para mí es lo contrario de los machos, se lo puse yo al nombre”
Jazmín se parte de risa.

Dices con acento porteño, “Es por el cantante de un grupo de cumbia que me gusta, cambiaron al cantante que me gustaba en serio por uno que tiene voz de mina y ubeno… ahí quedó”
Jazmín dice entre risas, “Ya entiendo…”

Diego compartió la invitación con algunos familiares suyos que el tiqui ya conocía y algunas amigas o ligues, pues el tiqui le ha dicho que sí se puede traer a cuantas mujeres quiera.
Jazmín está arreglándose, en un rato vam a volver a salir a comer afuera. Diego quiere ir a la feria de las colectividades otra vez, pero Jazmín le dice que calma, ya van a volver, le promete que en la semana antes de que cierre lo va a volver a llevar. Diego acepta y al final se van a la cuadra, un restaurante bastante cercano. Llegan.

Diego y Jazmín son inmediatamente atendidos por una joven camarera.
Jazmín dice, “Hola!”

Una camarera dice, “Sí?”

Jazmín dice, “Cuál es el menú del día?”

Una camarera dice, “Hay ravioles, pascualina, pollo con crema de verdeo y papas fritas.”

Dices con acento porteño, “Ravioles y qué más?”
Debido al ruido, Diego no ha oído bien.

Una camarera dice, “Hay ravioles, pascualina, pollo con crema de verdeo y papas fritas.”

azmín se encoge de hombros.

Jazmín dice, “Ravioles de verdura tenés?”

Una camarera dice, “Sí, eso para vos?”

Jazmín dice, “Siii siii”

Dices con acento porteño, “Yo… puede ser el pollo…”
Una camarera dice, “Pollo con crema y papas fritas?”

Dices con acento porteño, “Che, matambre puede ser?””
Una camarera dice, “Pero no está en el menú del día. Si querés te traigo pero te va a costar más.”

Dices con acento porteño, “Na, no pasa nada, traeme matambre.”
Jazmín dice, “Pero no tengo mucha plata, mi Diegui”

Dices con acento porteño, “Na, tranqui, yo tengo de sobra””
Jazmín comprende que así es Diego, si quiere algo caro lo quiere. Y al final se pide un matambre con crema y papas fritas, una cerveza para beber.

Diego y Jazmín están charlando, en tanto la camarera ha traído cubiertos y basos, pan casero y saborizado, unas galletitas integrales y una suerte de salsa de garbanzos, que Diego aprovecha a probar, untada en un cacho de pan.
Mientras tanto se ponen a charlar y bromear entre ellos. Hablan de los machos y los tiquis, Diego le cuenta hasta de la maruja. Hay cosas que Jazmín ya las sabía, pero claro, al conocerlos de cerca (salvo a la maruja que esa vez no estaba y al gago) era otra cosa. Y llega la comida. Matambre para él, ravioles para ella. Siguen charlando, haciéndose bromas, dramatizando. Terminan de comer, piden flan para Diego (ella no quiere nada) Diego se lo come, pagan la cuenta, Diego le avisa al tiqui que están llendo para la casa.