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Nueva escena de rol: Abriéndome paso

Mi nombre es Santino Bianco. Provengo de la tierra de los gauchos, las chacareras y el mate, un invento bastante peculiar. Aunque, últimamente también podríamos llamar a mi tierra el sitio de la inflación y las malas decisiones económicas. Diría que estas últimas características fueron la principal razón para dejar Argentina, pero creo que sería una verdad muy a medias, ya que siempre me ha fascinado el conocer nuevas culturas de primera mano.
Nací en Lincoln, una ciudad al noroeste de la provincia de Buenos Aires a la que se le conoce también como la capital nacional del Carnaval. Sin embargo, no sabría decir si esto es bien merecido o no, pues a mis 5 años de edad debí mudarme con mi familia, la cual estaba conformada por mi madre, mi padre y mis dos hermanas mayores (Angelina y Paula) a la capital de la provincia. Lastimosamente, mi hogar siempre se caracterizó por ser algo machista. Mi padre era el único que trabajaba, y mi madre se dedicaba a cuidarme todo el día. Mis hermanas en aquel momento ya eran unas preadolescentes y vivían en su mundo, por lo que en general ya no había que preocuparse tanto de ellas, o eso me parecía a mí. Todo esto no sería un problema de no ser porque éramos muchos en casa y mi padre, quien era sólo un albañil no conseguía el dinero suficiente como para mantenernos a todos, hasta que ocurrió lo inevitable, la situación se volvió insostenible. En un principio, mis abuelos paternos nos enviaban algo de dinero como para echar una mano, pero finalmente no nos quedó de otra que irnos a su casa.
Así fue como empecé una especie de nueva vida a mi corta edad. La verdad, yo, siendo un niño tan pequeño casi no entendía la situación, lo veía todo como una experiencia más o menos emocionante y hasta me hacía feliz el hecho de vivir con mis abuelos, a quienes les tenía un cariño inmenso.
Seguí creciendo, adaptándome a los cambios que me tocaba afrontar entre los que se incluían, además de acostumbrarme al ambiente de la gran ciudad, comenzar mi primaria. Afortunadamente, no me costó tanto hacer amigos, y para ser sincero, una vez que me familiaricé fui tomándole cada vez más aprecio a mi escuela. En las materias normalmente me iba excelente. Siempre me caractericé por ser un alumno súper aplicado y trabajador. Bueno, a excepción de plástica e Inglés. Por alguna razón, no lograba progresar. El dibujo se me hacía extremadamente tedioso, nunca me salía como yo deseaba y el Inglés… aunque la profesora intentaba hacerlo pasar por interesante a mí me parecían un montón de cosas sinsentido. “Para qué quiero aprender todas esas palabras raras si ya sé Español”, me acuerdo que le replicaba a mi maestra.
Esta situación persistió hasta que cursé mi tercer año de primaria. Para estas alturas, a mi madre no le había quedado de otra que buscar empleo, por lo que pasaba gran parte de mi tiempo o en casa de algún amigo o con mi abuelo. Un día, recuerdo que le dije a mi manera toda la frustración que me causaban esas materias y lo absurdo que me parecía todo. Él se echó a reír, supongo por mi discurso y luego recuerdo que me preguntó: “¿Sabías que el Inglés guarda secretos?” Me explicó que cada idioma guarda un montón de cosas interesantes que aguardan a ser descubiertas. En Inglés vas a encontrar cuentos que no están en Español, y como no quieres aprenderlo, jamás vas a poder leerlos, por ejemplo. A continuación, empezó a hablar en Mapuche, la lengua que dominaba aparte del Español. Cuando al fin se calló le pregunté qué había dicho y me dijo que me había contado una historia, pero como yo no sabía hablar ese idioma, no la conocería nunca. Le pedí que me la contara en Español pero, al contrario de eso, comenzó a enseñarme Mapuche.
Desde ese momento mi punto de vista cambió totalmente. Sentía un profundo interés por aprender. Me esforzaba de verdad en las clases de Inglés y prestaba suma atención cuando mi abuelo intentaba enseñarme la lengua aborigen que él conocía. Para mi suerte, cuando cursé el primer año de secundaria conseguí un amigo que demostraba el mismo amor a los idiomas, y juntos nos pusimos a aprender de forma autodidacta el Inglés y algo de Francés. Recuerdo que pasábamos tardes enteras en su casa frente al computador leyendo información o tratando de descifrar alguna historia.
Finalmente decidí que al terminar la secundaria estudiaría la carrera de idiomas modernos. Mis padres se mostraron bastante en contra de mi decisión, decían que era demasiado complicado, que no teníamos dinero… que mejor eligiera algo práctico que me asegurara un pronto empleo, en fin… pero me mostré firme al respecto. Al cursar mi cuarto año, sabiendo que no recibiría ayuda económica, le propuse a mi amigo que buscáramos algún tipo de empleo, como para tener nuestros propios ahorros. A él le interesó la idea, y nos pusimos a hacer de todo. Barríamos las calles o recogíamos basura, tareas que casi no nos aportaban nada pero para mí todo contaba. Mi amigo, al estar más acomodado no le molestaba gastarse su parte en banalidades. Sin embargo, yo trataba de guardar hasta el último centavo que me correspondía. Un día se nos ocurrió una gran idea. Sentados en su sofá frente al PC, encontramos una página de empleo por Internet y decidimos inscribirnos como traductores. Para nuestra sorpresa, funcionó, y a las pocas semanas ya habíamos conseguido un pequeño encargo de traducir un artículo. Fue complicado, porque no manejábamos tan bien los idiomas como para hacer algo de gran calidad, pero al menos conseguimos un resultado bastante aceptable y empezaron a llegar más encargos. Desde ese momento, nuestros ingresos crecieron a lo que para mí era un ritmo rapidísimo. Yo no tenía Internet en mi hogar, pero no me preocupaba pues mi compañero se encargaba de gestionar la página, trabajábamos juntos y luego nos repartíamos las ganancias. Al cumplir 18 años, ya tenía más de 1000 dólares en mi cuenta bancaria. Sin dudarlo, me inscribí en una de las mejores universidades del país y me mudé de casa, después de una discusión un tanto pesada con mis padres. Mi abuelo sí me apoyó en todo momento, y me dijo que no me hiciera lío por ellos, que ya lo aceptarían. Me quedé en un pequeño departamento rentado donde a duras penas cabía la cama y una cocinita, y me las arreglé para comprar una laptop, bastante vieja y usada pero para mí era suficiente. Podía utilizarla para trabajar y estudiar, que era lo que me importaba.
Con el tiempo, mis padres también me apoyaron al ver mi determinación y me gradué con honores en la universidad. Me sentía realizado, aunque las cosas se me fueron un poco a pique. La situación del país se deterioraba con rapidez y me costaba conseguir un empleo fijo. Sí, tenía la página web, pero la realidad es que eso apenas me alcanzaba para vivir, no podía utilizarla como algo fijo. Al final terminé trabajando como vendedor en una tienda de víveres. Nada que ver con lo que esperaba, pero estaba resuelto a cambiar mi situación. Fui ahorrando poco a poco hasta conseguir algo aceptable, e investigando decidí que lo mejor sería abandonar mi país e irme a España, ya que tenía una mejor situación económica y al parecer, Imperium, aquella multinacional ofrecía miles de oportunidades. Además, como dije al principio, amo conocer nuevas culturas y ese sentimiento también impulsó mi decisión. Finalmente, tras hacer todo el papeleo necesario, logré venir aquí e instalarme en un departamento bastante bueno. AL tiempo conocí a una chica, Mayerlin, quien es veterinaria. Su carácter extrovertido me atrajo en seguida, tal vez por ser justo lo opuesto a mí, y al poco estábamos saliendo juntos. Sin embargo, no lo sé… Han pasado 6 meses de eso y, si bien la amo, creo que quiere acelerar mucho las cosas. Me ha insinuado un par de veces que nos casemos, pero la verdad, es que todavía no tenemos nada demasiado formal y no creo que mis circunstancias resulten propicias. No vivimos juntos oficialmente y no siento que sea buen momento para comprometerme. He pensado en hablarlo directamente y proponerle que al menos aguardemos un tiempo a ver cómo surge todo, pero espero que no se sienta herida por eso. Además, aún me frustra no haber conseguido un trabajo estable de lo que realmente ansío. He buscado por todas partes pero todavía no consigo ni que una empresa de traducción me llame, lo cual me preocupa bastante, pues los ahorros que traje conmigo empiezan a menguar, y temo que si no resuelvo un buen trabajo pronto deba mudarme a un lugar mucho más modesto. Conociendo el estilo de vida al que ella está acostumbrada, dudo que eso le resulte aceptable, y por el momento no tengo mucho más que ofrecerle. No obstante, no estoy dispuesto a renunciar, por lo que pienso seguir esforzándome hasta conseguir algo estable. Por lo pronto, puedo arreglármelas haciendo trabajos de media jornada o cosas así, aunque no sea lo que más me guste. Y en cuanto a mi relación, bueno… estoy seguro de que lograré hacer que me entienda. Y creo que será una buena oportunidad para sincerarnos, ya que a veces la noto… quizás fría conmigo, como si algo le disgustase. Veremos qué ocurre. Por el momento a seguir luchando.

Nuevo relato de Mayerlin: En busca de mi destino

¡Hola! Me llamo Mayerlin Rivas. Me considero una amante de la naturaleza y los animales. Desde que nací me crié en el campo, en la hacienda de mi padre, Por allá en San Fernando de Apure, Venezuela. No era una vida fácil, a pesar de los cuantiosos beneficios económicos que le reportaba. Teníamos todas las comodidades de la típica familia hacendada, pero con el constante ajetreo de quienes tienen a su cargo una gran responsabilidad. El mantenimiento de las tierras, el ganado, los empleados y la administración del lugar mantenían a mi padre constantemente ocupado.
Mi mamá y él se conocieron porque ella era la veterinaria que se encargaba de hacer las visitas rutinarias para controlar el buen estado de salud de las vacas y caballos que teníamos. Como ella vivía para su trabajo, desde muy chiquita me llevaba a acompañarla en sus visitas a otras haciendas y me permitía observar su labor. A medida que fui creciendo y aprendiendo de ella, me fui involucrando más, pues ya no solo era su acompañante, sino su asistente. Para mí, por supuesto, no se trataba de un trabajo. Lo veía como algo que me apasionaba y por lo que era capaz de desvelarme noches enteras, aún cuando no me ofrecieran pago alguno. La simple emoción de ver nacer un becerrito, el dolor de ver partir los camiones que trasladaban el ganado al matadero, la satisfacción de hacer sentir mejor a un animal enfermo, e incluso el haber estado presente cuando mi yegua favorita se rompió la pata y hubo que ponerla a dormir, fueron todos momentos que me marcaron de por vida, y que me impulsaron a estudiar la carrera de veterinaria como mi madre, aunque para ello tuve que residenciarme en Maracay, una ciudad a varias horas de distancia. Aún así, no perdía ninguna oportunidad para visitar mi casa en vacaciones y feriados.
Mi hermano mayor, Marlon, me lleva 4 años, y aunque siempre nos llevamos de maravilla, él se inclinó más por seguir los pasos de mi padre, y en el futuro será quien seguramente se encargue de la administración de la hacienda, cosa que a mí me genera gran alivio, pues aunque amo a mis padres y la vida en el campo, siempre tuve gran inquietud por conocer mundo. Viajar es otra de mis pasiones, y el trabajo en la hacienda no me lo permitiría.
No obstante, en un par de ocasiones llegué a darme una escapadita con mis abuelos paternos, ya que mi abuela Gladis es de origen español y heredó de su padre un bonito departamento en el centro de Madrid, donde nos alojamos las 2 veces que viajé con ellos durante mis vacaciones escolares cuando aún estaba en el liceo. Tras el fallecimiento de mi abuelo, ella se vio muy afectada emocionalmente, y como su edad avanzada tampoco le favorecía, decidieron que lo mejor era que se instalara en la hacienda, donde todos podríamos estar cerca de ella y ayudarla en lo que necesitase.
Sin embargo, esto dejaba una interrogante sin responder. ¿Qué hacer con el departamento de Madrid En principio todos pensaron en venderlo. De esa manera se libraban de una preocupación, pues no había quien se ocupara de su mantenimiento y mi abuela ya no estaba en condiciones de viajar constantemente. Pero Claro que yo tenía otros planes. Les sugerí que me permitieran hacerme cargo, y así evitábamos perder la herencia de mi bisabuelo, a la vez que yo tendría la oportunidad de mudarme y disfrutar de mi independencia. No faltó quien pusiera peros, ya que yo aún no me había graduado de la universidad, pero por suerte no me faltaba mucho. De modo que me puse manos a la obra, y culminé mi carrera con honores y a temprana edad, pues siempre fui una alumna aplicada, pero ahora se me sumaba la motivación de la nueva vida que me aguardaba.
Claro que la preservación del patrimonio de mi bisabuelo no fue la única razón que impulsó a mis padres para permitirme viajar. En los últimos años la seguridad de la familia es algo que viene provocándonos serios dolores de cabeza, ya que al encontrarnos situados en un estado fronterizo, el abigeato y la extorción, que siempre fueron el pan nuestro de cada día, se han intensificado. Así que finalmente mis padres acabaron viendo mi viaje como una buena opción para mantenerme apartada de los peligros que acechan mi hogar.
A pesar de mis ansias por emprender mi nuevo rumbo, no me resultó nada fácil dejarlo atrás. Mi papá siempre fue un hombre de carácter recio y estricto, pero a nadie le cabe duda de que yo era su debilidad. Decía que yo era su princesita, y el día que me marché, fue la primera vez que lo vi con la voz entrecortada y los ojos aguarapados. Mi mamá en cambio, a pesar de que siempre fue la más cariñosa y emotiva, ese último día no paró de advertirme de esto y aquello, y recitarme una lista de consejos y por demás, con una frialdad inusual. Yo sospecho que lo hizo porque no quería romper a llorar delante de todos. Ay, no te conoceré yo, mami.
Ya tengo cerca de nueve meses viviendo en Madrid, y aunque echo de menos mi tierra y la faena del campo, me siento maravillada por el sin fin de novedades que ofrece la ciudad. Hay tanta gente y lugares distintos que apenas tengo tiempo para las añoranzas. Quiero conocerlo todo. Ya he hecho unos cuantos amigos, la mayoría extranjeros que como yo, han venido en busca de oportunidades, aunque por motivos diversos.
Hay un chico que conocí las primeras semanas de mi llegada. Nos topamos en el ascensor del edificio en el que vivo y desde que lo vi supe que algo tenía que pasar. Su nombre es Santino, y para mi fortuna vive un piso más arriba. Hemos empezado a salir desde hace unos seis meses y todo parece ir bien, o bueno… casi todo. A veces siento que mi entusiasmo por la vida, por descubrir cosas nuevas y experimentarlo todo le resultan un tanto… no sé… sobrecogedor tal vez. O quizás es que se preocupa demasiado. Desearía que se relajara un poco, pero no lo consigo.
Yo aún estoy tramitando todo lo necesario para convalidar mis estudios y tener mi propio negocio, pero estoy tranquila porque dinero no es que me falte precisamente. Además mis padres todavía me envían lo necesario para mantenerme mientras consigo resolver todo. Ya he pensado en el matrimonio, aunque las pocas veces que se lo he insinuado a Santi parece preocupado y distante. No es que yo tenga prisa pero… Creo que le atormenta el hecho de que aún no ha conseguido un empleo fijo. No sé… En una ocasión le propuse mudarse a mi depa porque me pareció innecesario que siguiera pagando un alquiler, pero se reusó. ¡Argentino orgulloso! Espero que mi paciencia me permita seguir aguardando un cambio. Aún no se lo he presentado oficialmente a mis padres, pero estoy segura de que lo adorarían. Es realmente un amor, solo que… bueno, le hace falta un poquito de alegría en su vida y esto me frustra mucho.
Por esta razón algunas veces he llegado a sentirme sola y un tanto perdida en esta gran ciudad. Me pregunto si me habré equivocado en mi elección, ¿o será que no estoy realmente preparada para asumir la vida con la seriedad y madurez que se requiere Intento mantenerme firme, pues desearía que todo saliera bien y que mi familia vea que sí soy capaz de manejarme como es debido. Quiero que se sientan orgullosos de mí, aunque no está resultando tan fácil como imaginé… Pero bueno, ya veremos cómo evoluciona todo. Por lo pronto, ¡que siga la fiesta!

Nueva escena de rol: Donde come uno, comen dos

Disclaimer

Esta escena incluye contenido sexual explícito el cual puede no ser recomendable para todos los públicos.

Punto de vista: Mayerlin.

El silencio se adueña del lugar. Solo se percibe el tic tac de un pequeño reloj despertador. De pronto un teléfono vibra.
Mayerlin abre los ojos con algo de dificultad y observa su entorno.
Dormitorio confortable. de color verde primavera y blanco
Pasas a una encantadora habitación de estilo clásico donde la madera predomina en el mobiliario y el suelo, siendo este último de una tonalidad más clara y con el suave acabado del parquet, dando una sensación de confort. Las paredes han sido pintadas de un refrescante verde primavera con las columnas y bigas del techo resaltadas en blanco mate, brindando el toque justo de vitalidad al ambiente. La cama viste las tradicionales y siempre pulcras sábanas blancas, sobre las que reposa un fino cobertor gamuzado en color champagne con amplia falda tachonada, y encima, hacia la cabecera unos cojines a juego con rebordes y borlas doradas completan la decoración. Una delicada cortina de velo en tonos pardos con bordados florales en hilo dorado tamiza la claridad de la ventana. En el techo se sitúa una lámpara de plafón que irradia una luz suave y homogénea para toda la habitación, mientras un par de lamparitas de pantalla translúcida colocadas sobre cada mesita iluminan los rincones del dormitorio, ofreciendo un ambiente más cálido y romántico
Ves Una cama matrimonial grande, Un juego de mesitas de luz, Un armario de madera, Una cómoda de madera, Una lámpara de sal en forma de iceberg, y Smart TV de cuarenta pulgadas Mansun AI51NA7516A aquí.
Te encuentras con Santino (durmiendo).
Mayerlin pestañea algo adormilada y coge su móvil de la mesita de luz para revisarlo.
[SMS] agustin: «Hola, ¿Estás despierta?»
Mayerlin se espabila al instante, mira a su derecha donde Santino continúa profundamente dormido y respira aliviada. Entonces marca sobre la pantalla del teléfono.
SMS enviado: «Hola, buen día. Ahora sí lo estoy. Dame un segundo.»
[SMS] agustin: «Ok, te espero :).»
Mayerlin se despereza y sonríe traviesa sin dejar de mirar a Santino con el rabillo del ojo.
Mayerlin se levanta de Una cama matrimonial grande.
Mayerlin camina descalza con sigilo dirigiéndose al baño sin soltar el celular. Al entrar cierra la puerta sin hacer ruido y suspira.
Un baño con jacuzzi. de color pomelo intenso
Entras en una sala de baño amplia que combina la elegancia retro con lo más actual y sofisticado. El suelo está recubierto de mosaicos hidráulicos con formas geométricas variadas en tonos claroscuros de color pomelo en acabado rústico, mientras las paredes exhiben un arrimadero de mosaicos uniformes lustrosos del mismo color en una tonalidad pastel jaspeado hasta una altura de 150 centímetros, donde un listón con diseño de guirnalda floral aporta un toque campestre al lugar. A partir de ahí la pintura de la pared destaca con su coloración más intensa en acabado mate. El mueble bajolavabo esquinero y el revestimiento externo del jacuci son de mármol, dando un toque de atemporalidad clásica con mucho estilo. La grifería es de acero cromado en dorado, y sobre el lavamanos empotrado se aprecia un espejo ovalado con pan de oro. El amplio y blanco jacuci cuenta con sistema de hidromasaje e iluminación de cromomasaje, y frente a éste, una pequeña y mullida alfombra de paño color marfil permite reposar los pies al salir. En el techo una lámpara colgante de chandelier baña la estancia de una cálida luz ambarina. Sin duda este es un lugar que invita a la relajación y la intimidad
Ves ramo de flores aquí.
Salidas visibles: fuera
Mayerlin marca un número en su móvil y se apoya en la puerta mientras espera.
El teléfono da tono.
agustin ha descolgado la llamada.
Dices por teléfono, «Hola, ¿puedes hablar?»
agustin te dice por teléfono, «Hola, si, dame un segundo»
agustin te dice por teléfono, «Ahora sí, que sino se iba a despertar la Tephy»
Dices por teléfono, «Ooh, vale, dame un segundo a mí ahora…»
agustin te dice por teléfono, «Bueno, mientras no se te agote el crédito »
Mayerlin deja el teléfono sobre la encimera, asegura la puerta y empieza a desvestirse.
Mayerlin se quita la ropa por completo y la deja sobre el suelo para luego coger el teléfono nuevamente sonriendo con picardía.
Dices por teléfono, «Listo, no te preocupes por eso. Tengo para mucho rato.»
Dices por teléfono, «Y cuéntame, ¿cómo estás?»
agustin te dice por teléfono, «Perfecto»
agustin te dice por teléfono, «Todo bien, ¿y vos? aburrido de estar tanto rato en el pc »
Mayerlin se sienta en el borde del jacuci con los pies sobre la alfombra de paño.
Dices por teléfono, «Ooh, qué peena… yo podría hacer algo para desaburrirte un poco, si quieres…»
agustin te dice por teléfono, «Hmmm, ¿sí? como qué»
Mayerlin abre el grifo de agua caliente y empieza a llenar el jacuci.
Dices por teléfono, «Mmm no lo sé, se me ocurren unas cuantas ideas aunque…»
Dices por teléfono, «No creo que Santino demore en despertar, así que temo que solo podré darte un abrebocas.»
agustin te dice por teléfono, «Bueno, mientras no tengas problema… yo también sé gestionar muy bien el tiempo »
Mayerlin extiende el brazo y coge un frasquito de esencia de rosa de la encimera y vierte unas gotas en el agua. Lo deja en su sitio y a continuación coge el jabón para espumar el agua.
Mayerlin sonríe traviesa.
Dices por teléfono, «Excelente. Entonces, ¿qué te parece si te dejo dar un vistazo al lugar donde estoy? Puedo encender la cámara…»
Mayerlin se muerde el labio esperando la respuesta.
agustin te dice por teléfono, «Bueno, pero quiero verte a vos también…»
Dices por teléfono, «Ah no sé… Ya veremos si me animo jajaja.»
agustin te dice por teléfono, «Bueno, siempre puedo convencerte.»
Mayerlin manipula su teléfono móvil activando la cámara. Luego la enfoca a su alrededor mostrando la estancia y el jacuci.
Dices por teléfono, «Bueno, ¿qué te parece esto?»
agustin te dice por teléfono, «Uff, agradece que no estoy ahí… lo que podría hacerte en ese jacuzzi»
Mayerlin se cubre la boca con una mano para reprimir una risita nerviosa.
Dices por teléfono, «¿Aah síi? Mmm oye, que me intrigas.»
Dices por teléfono, «¿Estás seguro de que puedes hablar donde estás?»
Mayerlin dirige la mirada hacia la puerta, atenta ante cualquier ruido proveniente del exterior.
agustin te dice por teléfono, «Te lo aseguro…»
Mayerlin mira la pantalla de su móvil y observa la imagen que le muestra Agustín. Se trata de un amplio baño de color azul con ducha, y logra apreciar en un costado el perfil del joven.
agustin te dice por teléfono, «¿Ves que no miento?»
Dices por teléfono, «Uumm, sí, veo.»
Dices por teléfono, «Pero… Me parece que no estás siendo justo conmigo.»
agustin te dice por teléfono, «Ah… ¿no?»
Dices por teléfono, «La verdad? no.»
agustin te dice por teléfono, «Podría ser, pero ¿por qué?»
Mayerlin gira el teléfono enfocando al suelo, y lentamente acerca la cámara hacia sus pies desnudos sobre la alfombra, y asciende mostrando sus piernas. Luego se detiene a la altura de los muslos y enfoca su rostro con una sonrisa seductora.
Dices por teléfono, «Por esto… tú, sigues con ropa.»
agustin te dice por teléfono, «Ah, tenés razón… pero todo es solucionable.»
Mayerlin mira ansiosa la pantalla de su celular.
Dices por teléfono, «¿Y bien? ¿déjame ver?»
En la pantalla del móvil aparece Agustín de pie en su sala de baño. Al fondo se aprecian las puertas acristaladas de la ducha. Él está sin camisa, mostrando su torso desnudo y su rostro, que sonríe con algo de timidez.
Mayerlin suspira y sonríe emocionada sin quitar la vista de la pantalla.
Dices por teléfono, «Vale, ya me va gustando jaja»
Mayerlin mete los pies en el jacuci y se sumerge en el agua abrazándose las rodillas con una mano mientras con la otra sostiene el teléfono.
agustin te dice por teléfono, «Quizás si me dejas ver un poco más puedo seguir mostrándote…»
Dices por teléfono, «Pensé que nunca lo pedirías.»
Mayerlin enfoca su rostro y aleja un poco la cámara para dejar que se vea su cuerpo parcialmente cubierto por el agua y la espuma. Entonces extiende las piernas que mantenía flexionadas y deja ver sus pechos mientras sonríe pícara.
Dices por teléfono, «¿Así está bien?»
agustin te dice por teléfono, «Mm… más que bien, aunque podrías acariciarte un poco los pechos imaginando que soy yo…»
Mayerlin arquea las cejas sorprendida ante aquella petición.
Mayerlin murmura: Muy timidito el niño, ¿no?
agustin te dice por teléfono, «Generalmente sí, pero estando con vos me apetece dejarla de lado…»
Mayerlin sonríe complacida.
Dices por teléfono, «Así me gusta.»
Dices por teléfono, «A ver, espera entonces.»
Mayerlin despliega el soporte posterior de la cubierta de su móvil, y lo coloca sobre el borde del jacuci frente a ella, con la cámara enfocándola de cuerpo entero, aunque por la espuma solo se aprecian sus pechos desnudos. El resto permanece bajo el agua.
Dices por teléfono, «Ahora sí. Ya estoy más cómoda.»
agustin te dice por teléfono, «Uff, qué buena que estás… y qué pena que no estoy ahí… podría besarte esos pechos mientras te acaricio todo el cuerpo…»
Mayerlin se recuesta descansando su cabeza sobre la pared y cierra los ojos mientras se acaricia despacio los pechos, mientras sus pezones se endurecen visiblemente.
agustin te dice por teléfono, «Pero bueno, para que seamos justos…»
Dices por teléfono, «¿Sii? ¿diiime?»
Mayerlin entreabre los ojos curiosa ante la falta de respuesta, y observa su teléfono.
en la pantalla se muestra el recorrido de la cámara mientras va revelando lentamente un cuerpo masculino totalmente desnudo, de pie y con las piernas ligeramente separadas, dejando ver una gran erección.
Mayerlin contempla boquiabierta el móvil por unos segundos, luego se lame los labios y sonríe sin poder disimular la lujuria en sus ojos.
agustin te dice por teléfono, «¿Qué te parece? si estuviera con vos te dejaría tocarlo…»
Mayerlin traga saliva y respira algo agitada sin quitar ojo de la pantalla.
Dices por teléfono, «Vale, vale, me has impresionado, cariño. Ya sabía yo que esa carita de inocente solo podía ocultar algo peligroso.»
Mayerlin deja escapar una risita.
Dices por teléfono, «Pero no te llamé para que me torturaras a mí únicamente, así que…»
Mayerlin tira del tapón del drenaje y deja que el nivel del agua y la espuma del jacuci descienda lentamente, revelando poco a poco su desnudez.
agustin te dice por teléfono, «Uff, qué guapa que estás…»
Dices por teléfono, «¿Tú lo crees?»
agustin te dice por teléfono, «Sí… pero no me tortures así, que me dan ganas de pedirte que separes más las piernas para verte mejor…»
Mayerlin se sonroja levemente, pero excitada decide relajarse y complacer la petición. Sin dejar de mirar a la cámara sonríe y separa despacio las piernas, mientras con una mano va recorriendo su cuerpo bajando desde sus pechos hasta el vientre.
Dices por teléfono, «¿Así te pareeece?»
agustin te dice por teléfono, «Uff… sí, justo así quería verte…»
agustin te dice por teléfono, «Eso sí, yo bajaría más mi mano si estuviera ahí… no sabes las ganas que me dan de acariciarte entre las piernas ahora mismo.»
Dices por teléfono, «Mmm, permíteme ayudarte con eso, nené…»
Dices por teléfono, «Pero eso sí, quiero verte mientras tanto. Me gusta saber qué efecto causo.»
Mayerlin se pasa un mechón de su liso cabello tras la oreja con coquetería, y luego desciende con su mano hasta la entrepierna, donde comienza a acariciar con sensualidad su sexo ante la cámara.
Mientras la joven se deja ver, en la pantalla de su teléfono aparece la imagen del chico con el que conversa. Éste acerca su cámara, haciendo una toma cerrada de sus genitales mientras empieza a acariciarse y se escucha su respiración agitada. Luego de unos segundos vuelve a enfocar su rostro notablemente excitado y mirando fijamente a cámara aunque sin dejar de sonreír con nerviosismo.
agustin te dice por teléfono, «Cómo me encantas, me estás volviendo loco …»
agustin te dice por teléfono, «Aunque yo te estoy pidiendo muchas cosas, quizás tú quieras algo más de mí.»
Mayerlin contempla la pantalla fascinada sin dejar de tocarse.
Dices por teléfono, «Sí… la verdad es que te pediría muchas cosas, corazón, lástima que no estés aquí…»
agustin te dice por teléfono, «Uff, yo me encargaría de volverte loca sin dudarlo…»
agustin te dice por teléfono, «Podría ir cuando tú quieras, de hecho… estaría ahí con vos ahora de no ser porque por alguna razón no me has dejado.»
Mayerlin sonríe.
Dices por teléfono, «Ya lo sé, ya lo sé. Pero tú saabes muy bien las condiciones tontito. Nada de vernos en nuestras casas. Ya esto que hacemos es… bueno, no quiero sentirme tan mala.»
Dices por teléfono, «Sabes que me encantas, lindo, pero… en fin, tú sabes.»
Mayerlin se remueve en el jacuci un tanto abochornada e incómoda.
agustin te dice por teléfono, «Es una pena, podría estar hundiendo mis dedos dentro de tí ahora mismo… pero bueno, algún día que no esté tu chico en casa y te animes… sabes que estoy dispuesto a correr esos riesgos.»
Mayerlin se estremece al oír esas palabras y vuelve a sonreír animada.
Dices por teléfono, «Ay dios… siempre te las arreglas para tentarme. Eres terrible. Suerte que todavía sé poner resistencia.»
Dices por teléfono, «De todas formas, nada me impide hacer eso que me acabas de decir y pensar que eres tú…»
agustin te dice por teléfono, «Hazlo, y te recompensaré…»
Mayerlin vuelve a recostarse y mirando a la cámara lleva la mano nuevamente a su entrepierna, empezando a masturbarse.
Dices por teléfono, «¿OK? Vaamos… quiero mi recompensa… mi corazón…»
Mayerlin suspira y gime levemente.
agustin te dice por teléfono, «Uff, preciosa, me estás excitando demasiado… mira lo que causas…»
Mayerlin observa hipnotizada la pantalla de su teléfono, donde aparece el joven masturbándose vigorosamente. De pronto escucha un golpeteo al otro lado de la línea y una voz lejana indudablemente femenina que habla en tono apremiante.
Mayerlin se sobresalta.
Dices por teléfono, «¿Corazón? ¿Todo bien?»
agustin te dice por teléfono, «Uh… perdona, me tendré que ir. hablamos luego.»
agustin ha colgado.
Mayerlin coge el teléfono y acercándoselo a la oreja dice: ¿Hola?
Mayerlin gesticula con fastidio, deja el teléfono sobre el borde del jacuci y cierra los ojos resignada.
Alguien llama a la puerta con suaves golpes. Se escucha una voz apagada al otro lado.
Mayerlin sale apresurada del jacuci, apaga su teléfono y lo desliza bajo la ropa que dejó tirada en el suelo. Vuelve a abrir el grifo del Jacuci y respirando profundo se acerca a la puerta y la abre.
Santino ha llegado.
Dices con acento caraqueño, «Mi amooor.»
Mayerlin le sonríe a Santino.
Santino entra y clava la mirada en el cuerpo de mayerlin
Santino dice con acento argentino, «¡Mi amor! qué manera más especial de dar los buenos días ¿eh?»
Mayerlin deja escapar una risita nerviosa, que al instante disfraza de timidez.
Dices con acento caraqueño, «Bueeno… es que te me adelantaste un poquitín. Pero no pasa nada, estaba preparando el baño para cuando despertaras…»
Mayerlin le hace un guiño con picardía a Santino.
Santino se acerca a mayerlin y la besa en los labios acariciando su cuerpo desnudo
Santino murmura con acento argentino, «En serio que sos preciosa… bueno, entonces supongo que ¿no te molestará acompañarme?»
Mayerlin coge a Santino de la mano, llevándola a su entrepierna.
Susurras a Santino: «Por supuesto, amor. Mira como sí te esperaba…»
Mayerlin sonríe a Santtino satisfecha.

Nueva escena de rol: Hola soy Arnidrú

Punto de vista: Druana

Comunidad de Madrid; Bosque del recuerdo.
El Bosque del Recuerdo, anteriormente conocido como Bosque de los Ausentes, es un monumento construido como homenaje a las 191 víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid y al agente de las fuerzas especiales muerto cuando siete autores de los atentados se suicidaron con bombas el 3 de abril de 2004 en Leganés. El Bosque del Recuerdo se encuentra en la Chopera, en el madrileño parque del Retiro, cerca de la estación de Atocha, y consta de 118 áreas con 192 árboles (22 olivos y 170 cipreses), uno por cada asesinado.
arnulfo ha llegado.
druana y luhanna están paseando por el bosque
Dices con acento escocés, «que huelen rico estos arbolitos prima»
arnulfo se adentra en el bosque
escuchas jaleos y gritos cerca de aquí.
luhanna dice: si, está bellísimo, para lo que representa, está hermoso el omenaje en verdá
Dices con acento escocés, «y si nos sentamos allí?»
druana señala un enorme árbol con grandes raices
luhanna dice: vamos, está piola
arnulfo saca su teléfono y marca un número
las chicas caminan, se sientan, y sacan sus botellines de agua
Suspiras profundamente.
luhanna dice, uuuyyyyy y ese suspiro prima, que te pasó? haber, de quien te acordaste!
Tu cara se pone colorada como un tomate.
Murmuras con acento escocés, «es que…»
arnulfo se apoya en un árbol cerca de las chicas; aún no se ha percatado de ellas
Dices con acento escocés, «me gusta mucho arnu, pero no nos vemos mucho, pero igual me da vergÜenza estar a solas con él…»
oyes un claxon cerca de aquí
luhanna dice, haber prima, no tiene nada de malo que estén a solas, no se, para regalonear, conversar, darse la mano, reirse, no es necesario que pasen cosas, que tu no quieres aún. para eso, tienes que estar segura, y quizás no ha llegado tu momento
Murmuras con acento escocés, «pero es que no quiero que me siga pasando lo mismo de siempre, que los chicos me dejaban por que no quería tener sexo con ellos…»
arnulfo marca de nuevo un número, al no obtener respuesta guarda el teléfono
arnulfo camina por el bosque y se percata de druana y su prima
luhanna con mucha ternura abraza a su prima, y acariciándole la mejilla dice, mira mi chiquita, nadie te obliga, si no quieres, no tienes por que hacerlo, tu eres quien decide por tu cuerpo. si arnu, o el chico que sea, se va por que no quieres tener sexo, o hacer el amor, que ese si es lindo, no importa. va llegar alguien que si te va dar tiempo y espacio, para cuando tu estés lista, lo hagas
druana abraza a luhanna
Murmuras con acento escocés, «lu, eres la mejor del mundiverso. sabías?»
las chicas se ríen
arnulfo llega por detrás de druana y le alborota el cabello
druana se sobresalta y grita asustada!
gritas: «aaayyy!»
arnulfo ríe bajito
luhanna ve arnulfo y se parte de risa
druana se gira y ve arnulfo
Dices con acento escocés, «amadan, chuir thu eagal orm!»
luhanna dice, y eso en español, que sería?
Dices con acento escocés, «ay!»
arnulfo dice: «sí, que sería»
Te partes de risa.
Dices con acento escocés, «dije tonto me asustaste…»
arnulfo dice: «auch»
Tu cara se pone colorada como un tomate.
Murmuras con acento escocés, «perdón…»
arnulfo hace un gesto restando importancia
arnulfo dice: «peores cosas me han dicho»
Murmuras con acento escocés, «no… no… no… perdón… no quise decirlo…»
Dices con acento escocés, «pero es que me asustéeeeee!»
arnulfo se parte de risa.
luhanna se acuerda de la conversación reciente y pregunta, arnu, llegaste recién?
arnulfo dice: «estaba hace rato por aquí pero no las había visto hasta ahorita»
Murmuras con acento escocés, «no escuchaste nada, cierto…»
una brisa acaricia tu cara
arnulfo dice: «además del tono de apagado que daba el celular de dámaso, no»
luhanna hace un gesto para que el chico se siente junto a ellas
Dices con acento escocés, «que pasó con dámaso? no lo has visto?»
arnulfo se sienta junto a las chicas
arnulfo dice que no con la cabeza
arnulfo dice: «me estaba quedando en su casa, pero el muy desatinado no está y cerró con llave»
arnulfo dice: «y claro, no me dejó copia»
luhanna se parte de risa y dice, pero como! se le olvidó!
Dices con acento escocés, «que menso!»
arnulfo dice: «conociéndolo creo saber dónde está»
Dices con acento escocés, «y donde estás ahora entonces?»
arnulfo dice: «justo voy a buscar hotel»
arnulfo dice: «que este hombre apagó el teléfono y a saber cuándo lo prenda»
luhanna dice, chicos, voy por batidos, tengo ganas de tomar algo fresquito, con este calor que hay… alguno quiere?
Dices con acento escocés, «si, yo uno de mandarina por favor…»
arnulfo saca dinero del monedero y se lo da a luhanna
arnulfo dice: «uno de plátano, por favor»
luhanna dice, oka, ahí traigo para los 3, vuelvo rápido
luhanna se levanta, y se aleja corriendo
Dices con acento escocés, «y donde podrá estar dámaso?»
arnulfo se sonroja mientras dice: entre las piernas de alguna mujer… u hombre… a saber
Dices con acento escocés, «ay no!»
Tu cara se pone colorada como un tomate.
Te partes de risa.
arnulfo dice: «bueno eso o tomando hasta perderse»
Dices con acento escocés, «ay… quítenme esta imágen de mi mente!»
arnulfo dice: «que el otro día llegó tan borracho, que lo tuve qué llevar a su habitación como si se tratara de un costal de papas»
druana mueve la cabeza para todos lados mientras ríe
Observas un Dron cruzar toda la ciudad.
arnulfo le acaricia la cabeza a druana
arnulfo dice: «a saber qué imagen tendrás en la mente»
observas como la gente va y viene.
druana se acerca a arnulfo y deja que le haga cariño
Murmuras con acento escocés, «pero es que tu las cosas que dices de tu amigo!»
arnulfo le acaricia la cabeza mientras dice, a ver a ver, qué pasa por esta cabecita?
arnulfo dice: «las que él mismo me cuenta y las que he visto»
Dices con acento escocés, «no quiero saber nada de esas cosas turvias por favor amor…»
Dices con acento escocés, «me dan mucha vergÜenza esas cosas»
Tu cara se pone colorada como un tomate.
arnulfo dice: «no¡i dejo que me las cuente; apenas empieza y lo interrumpo»
Murmuras con acento escocés, «fuchi! cosas feas váyanse!»
arnulfo dice: «lo que sí te diré es que un día llegó tan ebrio que se quedó acostado en la cinta de andar»
arnulfo se parte de risa.
Dices con acento escocés, «nooooooo»
Te partes de risa.
druana mira hacia un lugar donde escucha un leve gemido
arnulfo se ríe recordando la imagen de dámaso desparramado en la cinta de andar
Murmuras con acento escocés, «arnu, que hay allá?»
arnulfo dice: «allá dónde»
druana señala entre medio de unas ramas
Dices con acento escocés, «esas, en el suelo, hay como un nido, pero ese gemido no es de pajarito…»
arnulfo observa las ramas que señala druana
arnulfo dice: «no, no creo que sea pájaro»
druana se levanta y se acerca despacio hacia el lugar
arnulfo se acerca con cautela
druana toma una rama grande que hay entre las raíces de otros árboles, y de a poco remueve las hojas del lugar desde donde viene el gemido
arnulfo mueve más hojas, dejando al descubierto un cachorro
arnulfo murmura: «lo tengo»
el cachorro es completamente blanco y muy peludo
Dices con acento escocés, «aaayyy míiiralo, que chiquito, que lindo que es!»
arnulfo acaricia al cachoro con ternura
druana lo toca con temor
arnulfo dice: «sabías que los animales huelen el miedo?»
Dices con acento escocés, «no…»
Dices con acento escocés, «pero el es recién nacido!»
Dices con acento escocés, «por que botan a los animalitos a la calle la gente!»
arnulfo suspira
arnulfo dice: «porque no se toman la molestia de esterilizar a sus mascotas»
Dices con acento escocés, «le enviaré un sms a lu, para que traiga leche, galletas, algo, este perrito debe estar muerto de hambre…»
arnulfo dice: «se reproducen y como no pueden mantenerlos a todos, pues los sacan»
druana lo acaricia con ternura y tristeza
Dices con acento escocés, «mira, como tirita…»
druana envía un sms a luhanna pidiéndo que traiga leche, galletitas, y que se apure
arnulfo toma al cachorro en sus brazos y lo pega a su cuerpo
Dices con acento escocés, «quizás tiene frío…»
arnulfo dice: «parece que sí»
arnulfo dice: «a saber cuánto tiempo llebaba ahí…»
el cachorro lame la mano de druana
arnulfo sonríe
arnulfo dice: «creo que le caíste bien»
Dices con acento escocés, «holaa amiguiiito, o amiguiiitaa»
luhanna llega corriendo con los batidos en una caja, y con una bolsa en la otra mano
luhanna dice, que pasó?
arnulfo le señala al cachorro que tiene en los brazos
luhanna mira y se enternece y dice, ay pero que cosita más hemooooooochaaaa, esa pelotita donde la encontraron!
Dices con acento escocés, «derrepente escuché unos gemidos, y fuimos a ver, y lo encontramos…»
arnulfo dice: «estaba entre unas ramas»
luhanna dice, gente de mierda, puta que es mala, como los tiran a la calle como que fuera basura!
luhanna dice, haber, vamos ahí donde estábamos antes, y tratemos de darle algo para comer. ya vieron si es niña o niño?
Niegas con la cabeza.
arnulfo niega
oyes un claxon a lo lejos
luhanna dice, ya, haber. yo tengo aquí las tapas de los batidos, aquí le podemos dar leche
los chicos se sientan y comienzan a darle galletas y leche para que se alimente el perro
arnulfo deja al perro en el suelo para después sentarse junto a druana
Dices con acento escocés, «cuanto tendrá de vida esta pelotita?»
arnulfo saca el teléfono y vuelve a marcar el número, pero nuevamente no obtiene respuesta
el cachorro huele la leche, y comienza a lamer
arnulfo dice: «no se´pero se ve muy pequeño»
arnulfo guarda el teléfono mientras dice, es por demás
luhanna dice, yo nunca vi un veterinario por aquí… como saber si necesita alimento especial o algo…
arnulfo dice: «ahora que lo dices, no he visto ningún beterinario por la zona»
druana coge una galleta y la pica en chiquito en la mano y se la estira para que el perro coma
el perro termina de comer y beber, se echa al lado de arnulfo, y se queda dormido
Dices con acento escocés, «parece que le gustaste, e?»
arnulfo sonríe
arnulfo dice: «mira y hasta se quedó dormido»
luhanna dice, y no alcanzamos a ver si era macho o embra!
arnulfo dice: «no seré yo quien despierte a esta cosita…»
luhanna dice, hay que ponerle nombre, buscarle una casa, algo. no se puede dejar botado aquí…
Sonríes.
druana lo mira encantada y no deja de acariciar al cachorro
arnulfo recuerda algo y niega
luhanna toma al perrito, y lo mira por todos lados. mientras este bosteza
alguien se ríe cerca de aquí
luhanna dice, es un macho!
druana se lo quita de las manos a su prima, y lo acuna
arnulfo dice: «bueno entonces abrá qué ponerle un mombre de macho»
luhanna sonriendo dice, ya se. como ustedes lo encontraron, se llamará, arnidrú. que les parece?
arnulfo dice: «arnidrú?»
escuchas música cerca de aquí.
Te partes de risa.
arnulfo mira a druana
arnulfo dice: «oíste eso, cari?»
Tu cara se pone colorada como un tomate.
Dices con acento escocés, «si…»
Te partes de risa.
arnulfo dice: «muy original, sí»
Dices con acento escocés, «suena lindo…»
arnulfo dice: «arnidrú»
druana acariciando al perrito le dice, hola arnidrú, te gusta tu nombre?
el cachorro mira a la chica, bosteza y sigue durmiendo
arnulfo le sonríe a druana
Dices con acento escocés, «parece que no le gustó…»
arnulfo dice: «no sé qué signifique eso en idioma de los perros»
luhanna dice, quizás que se duerma, por que no quiere hacer nada más…
arnulfo dice: «o quizá dijo, ay por qué me despertaron… mejor me sigo durmiendo»
Te partes de risa.
el cachorro con la risa de druana se despierta, mira hacia todos lados, se acomoda en los brazos de la chica, y sigue durmiendo
arnulfo le alborota el pelo a druana
arnulfo dice: «ya lo despertaste»
Dices con acento escocés, «nooo!»
el cabello de la chica cae encima del perro
arnulfo hace a un lado el cabello de la chica para que no le caiga más al perro
luhanna dice, yo no tengo ningún problema que arnidrú se quede en casa. pero ustedes ahora son los padres… ustedes tienen que decidir donde estará. o quizás tendrán el cuidado compartido… dámaso te dejará tenerlo en tu casa?
druana mira a arnulfo sonriente
arnulfo le corresponde a la sonrisa
Dices con acento escocés, «y si llamas a dámaso para que le preguntes?»
arnulfo dice: «le marco y le marco y no contesta el muy ingrato»
oyes una discusión cerca de aquí
arnulfo dice: «voy a intentar otra vez»
arnulfo saca el móvil y vuelva a marcar. sigue sin obtener respuesta
arnulfo niega con la cabeza.
arnidrú se despierta, comienza a moverse algo incómodo. la chica lo deja en el suelo, da unos pasos, y hace pipí
arnulfo dice: «ains ese dámaso…»
arnulfo recuerda algo y se levanta
arnulfo dice: «no me hagan mucho caso pero creí ver el auto de dámaso en sol. iré a ver»
Dices con acento escocés, «te esperamos»
las chicas siguen acariciando y jugando con arnidrú
oyes un claxon a lo lejos
Dices con acento escocés, «oye muerde fuerte este enano!»
arnulfo se va corriendo. al cabo de unos minutos regresa corriendo con la cara roja como fuego
luhanna dice, sii, pa ser tan bebé, tiene dientes fuertes y filosos!
las chicas ven arnulfo llegar
Dices con acento escocés, «amor que te pasó, por que tienes esa cara!»
arnulfo se sienta de nuevo junto a las chicas
druana le entrega su batido que aún no se beben
arnulfo dice: «efectivamente, el auto de dámaso está en sol y el propio dámaso está adentro»
arnulfo toma el batido sonriendo
luhanna dice, juuuuas, quizás en que estado está para que no se de cuenta del calor que hay…
arnulfo dice: «con esta cosita se me había olvidado»
Dices con acento escocés, «y no le tocaste la ventana?»
arnulfo da un sorvo a su batido
Dices con acento escocés, «y está solo?»
arnulfo dice: «a ver»
arnulfo dice: «no creo que tenga calor, no está sólo y por respeto a ustedes no diré lo que hacía él y la persona con quien estaba»
Dices con acento escocés, «ay no…»
arnulfo dice: «así que comprenderán por qué ni siquiera me atreví a tocarle la ventanilla»
luhanna se parte de risa y dice, por eso, ahí está, obviamente no iba a responder el teléfono! yo tampoco lo contestaría…
Dices con acento escocés, «luhanna por favor!»
arnulfo dice: «no bueno, eso ya cada quién…»
luhanna dice riendo, aaay perdóoon primita, no pude evitarlo. además tu sabes como soy. ya deberías estar acostumbrada con nacho y yo!
Murmuras con acento escocés, «si… de a poco…»
el viento golpea tu cara.
arnulfo dice: «pues ni modo, ya me tocará buscar hotel»
luhanna dice, no cuñis. en casa tengo una habitación de invitados. si quieres te puedes quedar ahí. y nuestro nuevo integrante a la familia, duerme en la otra cama donde duerme dru!
luhanna saca el móvil, y le toma fotos a arnidrú para enviarlas a ignacio
Dices con acento escocés, «sii, buena idea»
Dices con acento escocés, «y si no, le podemos decir a nacho…»
Dices con acento escocés, «el también tiene habitación de invitados»
arnulfo dice: «ains qué vergüenza»
luhanna dice, y por que verggÜenza, es mejor así, pa que no piense tonteras ese, y hasta le podemos decir que se quede con nosotros en casa! no ves que a esta niñita la cuida como que fuera una bebé!
Tu cara se pone colorada como un tomate.
Murmuras con acento escocés, «ya… basta… que me sonrojo…»
arnulfo dice: «y bien que hace»
Dices con acento escocés, «tu también!»
Dices con acento escocés, «que no soy una bebé!»
Dices con acento escocés, «y estoy presente! no hablen como que no estuviera!»
arnulfo dice: «no digo que lo seas; sólo que se preocupa por tí y no sabes cuánto daría yo por tener a alguien así»
escuchas jaleos y gritos a lo lejos
arnulfo suspira mientras se termina el batido
Murmuras con acento escocés, «bidh iad an-còmhnaidh a ’dèanamh an aon rud …»
druana se toma el batido de un sorvo
Dices con acento escocés, «ya, me quiero ir. me voy con mi hijo, si ustedes quieren, se quedan, se van, hagan lo que quieran»
arnulfo dice: «oye oye no te enojes…»
druana coge su mochila, toma a arnidrú, y se va enojada
luhanna dice, siempre le pasa lo mismo. en su casa por ser la única mujer, siempre la sobreprotejieron mucho, y nacho hace lo mismo, por eso se enoja, y cuando se enoja habla en su gaélico. se le va a pasar arnu
arnulfo niega con la cabeza.
arnulfo dice: «una cosa es que la sobreprotejan, pero otra es que se preocupen, y como dije, no sabes lo que daría porque alguien lo hiciera por mí»
luhanna dice, tranquilo, se le va a pasar. pero vamos a casa, te quedas allá. solo no le hablas, y solita se acerca
arnulfo suspira y se levanta
luhanna lo mira con ternura. sabes que arnu, no te conozco casi, pero ya te siento de la familia, y se que en algún momento vas a conocer a nacho, y te va acoger como hermano, el es muy relajado con todos, con dru no. la ve como hermana, pero como ella es niña, y no a vivido mucho, más la cuida
luhanna se levanta, coge las cosas. la basura la echa a una bolsa, y le hace un gesto al chico para que camine junto a ella
arnulfo dice: «te lo agradezco. para mi familia estoy muerto desde que me fui de la casa»
luhanna sonríe y dice, bueno, ahora tienes una familia, un poco loca, pero familia al fin
arnulfo dice: «así que no hay quien se preocupe por saber dónde estoy, si paso hambre o como algo. dónde pasé la noche o con quién…»
arnulfo dice esto mientras camina junto a la chica
luhanna dice, bueno, ahora si tendrás quienes se preocupen por ti. así que jovensito, camine, y vamos a casa! además, aunque no lo creas, dru siempre está hablando de ti, que donde estarás, que si estarás bien y tooooooooodoooo eeeeso.
luhanna dice, de echo, nacho el otro día le dijo, tanto que hablas de tu arnu, que ya estoy que me lo dejo como novio. nosotros nos reimos, pero ella se enojó, pa variar…
arnulfo camina nostálgico junto a luhanna
luhanna dice, ya, levánta ese ánimo, que dru me va lanzar el perro por la cabeza si te ve así, capáz que piense que te reté o que cosa!
arnulfo dice: «no creo»
luhanna con arnulfo llegan a la casa, se encuentran con druana en la terraza con arnidrú jugando, y ella como si nada hubiese pasado

Nuevo relato de Katia: Mi historia de vida y un objetivo concreto.

Me llamo Katia Magalí Martínez Riveros; soy de la ciudad de Abellaneda, partido de Abellaneda; correspondiente a la provincia de Buenos Aires, Argentina. Soy la mayor de 5 hermanos, hija de un militar, Gustavo José Martínez Cordera y de una doctora con especialidad en cardiología, Blanca Riveros. Tengo 22 años, mi historia de vida es algo compleja. Poco después de que naciera mi último hermano, mis padres tuvieron una fuerte discusión que provocó que se divorciaran. Mi mamá quiso tenernos a todos con ella pero fue imposible, luego de muchos pleitos nos quedamos en la casa familiar mis 3 hermanos y yo, al menor se lo llevó mi mamá porque, además de que era un bebé de a penas meses de vida mi papá, arrogante como solo él puede ser, no quiso darle su apellido, por lo que no pudo impedir que se lo llevara. Desde aquel entonces mis abuelos paternos me ayudaban con el cuidado de mis hermanos, aunque a medida que crecía me exigían que trabajara en algo para mantenerlos y mi papá, si bien aportaba, no era suficiente. A penas pude terminar la escuela, todo era más complicado sin mamá en la casa. Nunca me dijo a Dónde se iría, solo esa última noche me pidió que cuide de mis hermanitos como sea, y que haría lo posible para volver a vernos. Desde allí no supe nada más de ella, mi hermanito debería tener 13 años en este momento. Hace poco llegaron a mis oídos 2 noticias que me impactaron; corrió el rumor de que mi mamá estaba en España trabajando en un centro hospitalario, que mi ermano estaba con ella y que incluso se casó con un español. La otra noticia aunque esta me la tomé con cuidado, es que supuestamente mi papá tiene un hijo fuera del matrimonio con mi mamá; si bien los militares tienen fama de mujeriegos, yo prefiero tomarme eso como un chisme de tantos que corren por ahí. Tengo un recuerdo muy vívido de mi papá en su máximo esplendor de locura, cuando nació mi hermana Karina que ahora tiene 19 años; estaba más irritable que de costumbre, mi mamá no podía ni saludarlo porque todo se lo tomaba a la defensiva. El fue un padre ausente casi siempre por el trabajo que tenía pero dentro de todo, no nos faltaba nada. Ahora mi único objetivo es encontrar a mi mamá y por eso estoy en Madrid en este momento; si bien hay miles de hospitales en todo el país, no voy a descansar hasta encontrarla. Karina está a cargo de mis 2 hermanos menores, de 17 y de 15. Afortunadamente su pareja comprende la situación y entre los 2 hacen lo que pueden para mantenerlos, igual yo les prometí que trabajaría en España y enviaría plata para ayudarlos. Llegué hace a penas unos días, estoy acomodándome y trabajo en varios lugares con el mismo logo, Imperium Corporation. Algo que me llama la atención, pero que al final lo dejo estar porque lo que me interesa es sobrevivir mientras encuentro a mi vieja.

Nueva escena de rol: Desayuno en compañía

Punto de vista: Ánthony

El vehículo se detiene al llegar a su destino.
Abres el vehículo.
apagas el motor.
Comunidad de Madrid; Plaza de España.
La plaza de España es un amplio espacio ajardinado en el casco histórico de la ciudad, en el distrito moncloa-Aravaca. Esta plaza une la Gran Vía con la Calle de la Princesa. Este es un lugar bastante concurrido independientemente de la época en que nos encontremos. Frente a la torre de Madrid observas un estacionamiento privado.
Salidas visibles: sur, norte, abajo, torre, edificio, casa-gallardo, cuesta-san-vicente, calle-de-leganitos, calle-ferraz, cafeteria, martin-de-los-heros, juan-alvarez-mendizabal, calle-de-bailen, y calle-de-los-reyes
Cierras Koa Ciudad Tourer
cafeteria
Comunidad de Madrid; Cafetería Cervantes
Es un local que ha pasado de padres a hijos desde hace casi cien años. Pese a la antigüedad, está totalmente reformado aunque conserva aires de mediados del siglo XX. Tiene mesas cuadradas rodeadas por cómodos sillones imitación piel y taburetes en la barra de madera oscura. La decoración está compuesta por fotografías de portadas de clásicos de la literatura universal.
Te encuentras con Mayerlin.
Salidas visibles: fuera
Dices con acento dominicano, «Buenos días.»
El local se encuentra abarrotado por la hora, pero divisas un asiento libre en una pequeña mesa para dos ubicada al fondo y te diriges hacia allí.
Mayerlin se come Un delicioso cruasan.
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡Hola! buen día para usted»
Mayerlin sonríe.
Dices con acento dominicano, «Ups disculpe, ¿estaba en su desayuno? no la interrumpo »
Mayerlin dice con acento caraqueño, «ah no nooo, ni se preocupe, aadelante »
Mayerlin dice con acento caraqueño, «podemos compartir mesa si quiere»
Dices con acento dominicano, «¡Ah claro! un gusto señorita»
Mayerlin sonríe.
Ánthony toma asiento en la mesa donde está la señorita
Mayerlin da otro sorbo a su café con leche
Dices con acento dominicano, «¿y como está el café de este lugar?»
Dices con acento dominicano, «A ver si me pido uno»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «oooh es delicioso, el con leche es mi preferido »
Ánthony se muestra pensativo
Dices con acento dominicano, «mmm no estaría mal probar uno»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «aunque el chocolate es mi debilidad, peero no quiero excederme, ¡ya sabe usted! jajaja»
Dices con acento dominicano, «a ver que me pido para desayunar»
Dices con acento dominicano, «emn el chocolate muy temprano no se…»
Mayerlin da un mordisco a su cruasán
Dices con acento dominicano, «¿y de donde viene usted?»
Dices con acento dominicano, «veo que no es de estos lados»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «bueno, para la dulzura no hay horario ni fecha en el calendario, pero no quiero perder la ropa tan pronto jajaja»
Mayerlin se parte de risa.
Ánthony ríe
Dices con acento dominicano, «jajajaajajajaj tiene razón»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «oh no, me mudé hace un tiempo, pero soy venezolana. usted tampoco tiene acento español..»
Dices con acento dominicano, «nonono, para nada, yo vengo de las islas Caribeñas somos casi vecinos»
Te partes de risa.
Mayerlin dice con acento caraqueño, «a ver, déjeme adivinar.. ¿de Puerto Rico? o mm ¡alguna isla del Caribe!»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡Oooh lo sabía!»
Dices con acento dominicano, «bien bien!»
Mayerlin aplaude entusiasmada
Dices con acento dominicano, «está en lo cierto, puerto rico no, pero somos vecinos, República Dominicana»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «aaah fíjese, la linda República Dominicana»
Mayerlin sonríe.
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¿Y qué le trae por estos lares?»
Dices con acento dominicano, «Sii la verdad que muy hermosa, pero imagínese tuve que dejar mi tierra por mejor estabilidad»
Mayerlin da otro sorbo de su café
Mayerlin dice con acento caraqueño, «uumm, creo que ya le entiendo»
Ánthony le hace seña a una camarera
oyes risas a lo lejos
Dices con acento dominicano, «sisi, ¿y a usted?»
Dices con acento dominicano, «que la trae a España desde esa tierra tan vella Venezuela»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «bueno, yo en parte algo de eso también, pero la verdad es que desde niña siempre me llamó mucho la atención eso de conocer el mundo, y ya que tenía un pariente por estas tierras aproveché la oportunidad »
Dices con acento dominicano, «a mire, usted si que vino con suerte por que yo la verdad no tengo a nadie conocido por estos lugares»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «y pues aquí estamos, a ver si logro establecerme por completo. la verdad es que me ha encantado esta ciudad :)»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «ooooh lamento escucharlo. ha de sentirse solo»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¿y por dónde vive?»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «si no es mucha indiscreción jaja»
Mayerlin ríe
Dices con acento dominicano, «nono, para nada, vivo aquí en el centro»
Mayerlin da un mordisco a su cruasán
Dices con acento dominicano, «aquí en la torre que está en la esquina»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡ah caramba! ¡pero si somos vecinos!»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «no me lo había topado ni en el ascensor »
Dices con acento dominicano, «joder, ese desayuno suyo se ve muy delicioso, pero la camarera ni ha venido…»
Dices con acento dominicano, «¿ah sí?»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «o bueno, quizás sí, es que soy algo distraída»
Mayerlin se parte de risa.
Dices con acento dominicano, «wow que cosas de la vida»
Dices con acento dominicano, «a bueno jajajaja»
Dices con acento dominicano, «yo vivo en el piso 30»
la camarera se acerca presurosa a la mesa. La camarera dice: «buen día, ¿les puedo servir algo?»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «aaah, buen día señorita, el caballero la solicitaba»
Dices con acento dominicano, «buenos días señorita, claro ¿que tienen para tomar?»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «ah mire usted, yo estoy un piso mas abajo. ¡Dios mío sí que es pequeño el mundo! jaja»
la camarera dice: tenemos café, solo y con leche, café irlandés y chocolate caliente, señor.
Dices con acento dominicano, «la vedad que si vecina, jajaja»
la camarera dice: si lo desea también tenemos gaseosa y cerveza.
Dices con acento dominicano, «o que bien, ¿me puede traer una cerveza para iniciar el día por favor?»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «oooh ¿algo temprano para cerveza no? jaja»
Mayerlin se parte de risa.
Dices con acento dominicano, «¿y de comer que ofrecen?»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡mire usted! jajajaja»
Dices con acento dominicano, «jajajaja es que hay que disfrutar de la vida vecina he llegado aquí hace un tiempo y solo es tomando lo que aparezca »
una brisa acaricia tu cara
la camarera toma nota. La camarera dice: «tenemos cruasanes de jamón y queso, de paté y de chocolate señor. también hay fuentes de churros y trenzas de chocolate.»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «bueno, ¡eeso es cierto vecino! es más, mmm, creo que le acompañaré»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «tráigame una a mí también señorita, ya que estamos jajaja»
Mayerlin sonríe.
la camarera asiente con una sonrisa y lo apunta en su libreta.
Dices con acento dominicano, «bueno a mí me trae para comer un cruasán de jamón »
la camarera asiente. La camarera dice: algo más?
Mayerlin dice con acento caraqueño, «mm no por mí estamos bien jaja»
Dices con acento dominicano, «muchas gracias señorita, por mi parte es lo que quiero»
la camarera dice: “¡de acuerdo! en seguida les traigo su pedido.”
Mayerlin dice con acento caraqueño, «y bueno, ya era hora jaja»
Dices con acento dominicano, «y cuénteme vecina, ¿A qué se dedica por aquí?»
al cabo de unos minutos la camarera regresa con una bandeja y la deposita sobre la mesa. La camarera dice: “bueno, que disfruten de su desayuno. con permiso.” La camarera sonríe y se aleja.
Dices con acento dominicano, «o, muchas gracias señorita»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡Muchas gracias señorita!»
Ánthony sonríe
Mayerlin dice con acento caraqueño, «pues verá vecino, yo soy veterinaria»
Mayerlin sonríe.
Dices con acento dominicano, «¿o sí? mira que liindo »
Mayerlin dice con acento caraqueño, «aunque por el momento no he podido iniciar mi propio negocio, pero estoy super ansiosa»
Dices con acento dominicano, «a mí me gustan los perros»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡bueno estupendo! ya sabe a quién acudir cuando tenga el suyo jajaja»
Ánthony toma su cruasán de jamón y le da un mordisco
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¿y usted? ¿a qué se dedica?»
Ánthony se dispone a responder mientras deja su cruasán en la bandeja
Mayerlin sonríe.
Mayerlin dice con acento caraqueño, «buen provecho»
Dices con acento dominicano, «bueno vecina, yo me dedico a trabajar en la policía»
Mayerlin pone cara de asombro
Dices con acento dominicano, «¡muchas gracias!»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «oooh un policía como vecino, ¡qué genial!»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¿hoy es su día libre? porque no lo veo uniformado jaja»
Dices con acento dominicano, «claro vecina, bueno en realidad ahora estuve haciendo los trámites para oficialmente pertenecer al cuerpo policíaco de la ciudad»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «aaah, ¡ya entiendo!»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «pues, mucho éxito con todo eso.. ay por dios»
Dices con acento dominicano, «sisi, entonces estoy dando un paseo por el centro para luego ya tomar mi trabajo cuando me hagan todo el papeleo desde mi país con la policía de aquí»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡qué descortesía! ni le he preguntado su nombre»
Mayerlin se parte de risa.
Dices con acento dominicano, «¡jajaja pero cierto! ¿qué despistados somos no?»
observas como la gente va y viene.
Te partes de risa.
Mayerlin da un último mordisco a su cruasán
Mayerlin asiente afirmativamente.
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡ujum! »
Mayerlin dice con acento caraqueño, «bueno, eso ya es normal en mí.. jajaja»
Ánthony toma su cerveza y le da un trago
Mayerlin destapa su cerveza y la levanta
Dices con acento dominicano, «jajajaja, bueno un gusto vecina, mi nombre es Ánthony»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «bueno, un brindis por los nuevos vecinos»
Mayerlin choca su cerveza con la de Ánthony.
Ánthony hace el mismo gesto y brinda con la señorita
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡un gusto! yo me llamo Mayerlin»
Mayerlin da un sorbo y sonríe
Dices con acento dominicano, «o que lindo nombre»
Dices con acento dominicano, «no es muy popular pero su madre tuvo buena elección»
Dices con acento dominicano, «suena muy bien»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡graacias!»
Mayerlin sonríe sonrojándose levemente
sí, y no. Mundo virtual guardado.
Dices con acento dominicano, «¿y está usted casada? bueno disculpe por la pregunta, ya que la veo por aquí tan sola»
Mayerlin da otro trago de su cerveza
oyes un claxon cerca de aquí
Ánthony toma su cruasán y le da otro mordisco
Mayerlin dice con acento caraqueño, «ooh noo jajaja»
Mayerlin ríe avergonzada
Mayerlin dice con acento caraqueño, «no lo estoy, aunque bueno.. hay un chico por ahí.. usted sabe jajaja»
Mayerlin hace un guiño
Mayerlin dice con acento caraqueño, «nada formal todavía, pero ya veremos»
Dices con acento dominicano, «a mire, bueno siempre aparece alguien claro, pero ya con el tiempo se van formalizando las cosas»
Dices con acento dominicano, «bueno suerte con eso la verdad vecina»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡gracias! y mm ¿usted qué tal? ¿anda tan solitario como parece?»
Ánthony toma otro trago de cerveza mientras mira por todo el alrededor
Mayerlin sonríe.
Mayerlin da un trago también
Dices con acento dominicano, «si vecina, la verdad que sí, desde que llegué no he conocido a muchas personas»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «oh entieeendo»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡pero no desespere! ya verá cómo le llega»
Mayerlin sonríe.
Dices con acento dominicano, «a eso si es cierto, yo la verdad que no ando muy apurado, primero quiero el trabajo para luego dedicarme a esas cosas»
Mayerlin termina su cruasán
Mayerlin dice con acento caraqueño, «me parece muy juicioso por su parte»
Mayerlin coge una servilleta y se limpia con cuidado
Dices con acento dominicano, «usted sabe, la vida con el dinero y eso»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «lamentable, ¡pero sí! toodo depende del cochino dinero»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «bueno, casi todo jajaja»
Mayerlin hace un guiño
Dices con acento dominicano, «jajajaj la verdad que si…»
Mayerlin da el último trago de su cerveza
Mayerlin dice con acento caraqueño, «bueno vecino»
Ánthony se termina su cruasan de jamón y se limpia con cuidado
Mayerlin dice con acento caraqueño, «la verdad me ha encantado conocerle, y le agradezco mucho su compañía»
Dices con acento dominicano, «¿bueno, ya se va vecina?»
Dices con acento dominicano, «el gusto es mío vecina»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «si, tengo cosillas que hacer en el depa, ¡usted sabe! jaja»
Mayerlin se dispone a sacar su cartera para pagar la cuenta.
Dices con acento dominicano, «a nono, vecina no se preocupe yo invito»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «ooh, no se moleste vecino, me daría pena»
Mayerlin mira a Ánthony algo cohibida
Dices con acento dominicano, «nono tranquila de verdad, yo pago no hay ningún problema»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «aay..»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «bueno vecino, ¡muchas gracias!»
Mayerlin sonríe alegremente
Dices con acento dominicano, «¡gracias a usted por aceptar!»
Dices con acento dominicano, «se me cuida»
Mayerlin se levanta de su silla y le tiende la mano a Ánthony para estrechársela
Dices con acento dominicano, «¡a bueno! usted ya sabe si algún día necesita algo puede ir ya sabe en el piso 30»
Ánthony le estrecha la mano a la señorita
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¿espero verle pronto eh?»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «¡ooh estupendo! nos estamos viendo.. Ánthony»
Dices con acento dominicano, «sisi claro, ahí nos juntamos un día en algún lugar tengo coche así que podemos ir a dar un paseo»
Mayerlin dice con acento caraqueño, «oooh, jajaja, vaya, pues.. suena divertido »
Dices con acento dominicano, «Un gusto señorita Mayerlin, gracias por compartir un rato conmigo»
Mayerlin sonríe.
Mayerlin dice con acento caraqueño, «nos estamos viendo, ¡Ánthony!»
Mayerlin se despide con una sonrisa y sale del café
Ánthony toma su cerveza, se la termina y la deja en la bandeja mientras se levanta
Mayerlin se marcha.
escuchas música a lo lejos
Ánthony pasa al mostrador, paga las cuentas y a continuación se retira del lugar