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Nueva escena de rol: Confesiones

Punto de vista: Camila

me encontraba aburrida viendo la televisión, cuando oscar se sentó al lado mío y comenzó a darme charla. Al principio no le daba mucha importancia, trataba de responderle de manera automática, pero pronto comenzó a sorprenderme, hablando de que yo tomé distancia con él, que le parecía raro, cosas las cuales nunca fueron mi intención hacerlas. Sabía lo que quería con él, aún lo sé, y no quiero joder el plan porque piense que ando tomando distancia. Me dijo que auxita quería hablar y de inmediato mi cabeza comenzó a maquinar, y el programa que estaba en la tele ya pasó a un segundo plano para mí. ¿que quería auxita? ¿será que quiere advertirme de algo? ¿será que detrás de todo esto hay más sorpresas?
Casa de Auxita
camila camina por el pasillo hasta el salón
Auxita está muerta de risa, mirando un video en el móvil de forma despreocupada.
camila llega al salón y ve auxita, riéndo a carcajadas
Auxita respira profundo para calmar la risa, oye pasos y se topa con la mirada de Camila
camila piensa: bueno, no será nada importante entonces
Auxita dice: “hola, nena”
Auxita habla todavía sonriendo
camila se acerca al sofá y se sienta, cruzando las piernas
Auxita bloquea el móvil y lo deja a un lado, centrándose en la chica.
Dices con acento argentino, “auxi, que te pasó?”
Auxita la mira
Dices con acento argentino, “me dijo el osquitar que querías hablarme”
Auxita dice: “aaah si, quiero hablar contigo sobre algo, necesito que nos sinceremos en ciertas cuestiones o que al menos, las vayamos viendo de a poquito.”
camila desvía la mirada, luego vuelve a mirar a la chica
Dices con acento argentino, “sinceremos decís… aay bueno, ya me da miedito, creo no haberme peleado con vos en ningún momento desde que vivo acá”
Auxita sonríe
camila le devuelve la sonrisa
Auxita dice: “no, en absoluto. Pero hay cositas que debemos tocar, digamos más a nivel terapéutico”
Dices con acento argentino, “ahaa, si, bueno, ya hace tiempo no charlamos así ”
Auxita dice: “no te preocupes que a nivel personal no pasa absolutamente nada. Relax por ese lado”
camila asiente y sonríe de nuevo
Auxita asiente
camila descruza las piernas y se recuesta en el sofá
camila suspira, pensativa
Auxita dice: “eso justamente. Quiero ir viendo como estás, que tal van las cosas a nivel anímico contigo, ya que se te nota algo distanciada de tu hermano y bueno, me gustaría saber si hay algo que te está incomodando de él o qué pasa, porque la verdad que se está recuperando de manera notable para que podamos decir que te moleste de él que esté agresivo o algo, todo lo contrario. me podés contar lo que te incomoda? o si te sentís movida emocionalmente por alguna cuestión que yo no sé?”
Dices con acento argentino, “aay bueno mirá, nunca me distancié, al menos eso creía”
Dices con acento argentino, “siempre trato de estar a su lado, pero me cayó como un valde de agua helada cuando me dijo que estaba distanciada de él”
Auxita dice: “bueno, probablemente lo hagas a nivel de inconsciente, es decir, sin darte cuenta. Pero desde fuera se nota mucho más de lo que podés imaginarte, por eso me llama la atención”
Dices con acento argentino, “te juro que es lo que menos quiero”
Dices con acento argentino, “siempre trato de servirlo”
Dices con acento argentino, “como lo hacía aquella chica”
Dices con acento argentino, “hasta que bueno, pasó lo que pasó”
Auxita dice: “y mira, si él te lo dijo es por algo. Tené en cuenta que todavía está sensibilizado y sos su única referencia familiar en Madrid, por lo que una distancia, por pequeña que sea, a él lo mortifica.”
Auxita pone total atención a las palabras de la chica
Dices con acento argentino, “sí, eso ya sé, por eso le pedí perdón, aunque no veo donde está la distancia”
Auxita dice: “como aquella chica…a quien te referís con exactitud?”
Dices con acento argentino, “porque hablamos y todo, le sirvo de comer todos los días ”
camila baja la mirada
Dices con acento argentino, “con la que tiene hijos”
camila recuerda algo
Dices con acento argentino, “uy cierto… quedé en llamarlos y nunca más”
Auxita dice: “pero hablan realmente? suelen conversar a menudo? porque servirle podemos hacerlo cualquiera de las que estamos acá, pero me refiero a un trato más cercano. preguntar como está, si necesita algo…hablar de recuerdo de la infancia, cosas así más…familiares, digamos.”
Auxita dice: “ah, es cierto que tenías que contactarlos. Eso lo pueden hacer ambos un día”
Dices con acento argentino, “bueno, recuerdo de la infancia con él como que no tengo muchos que digamos, tengo por ahí alguno que otro, pero siempre lo vi mucho más grande que yo”
Auxita dice: “como una actividad en conjunto para tener un mayor acercamiento. Y con respecto a ser como la chica que tiene hijos con él, no es necesario que te comportes tal cual, sos su hermana, no su pareja”
Dices con acento argentino, “siempre lo vi todo coqueto… así… no sé como explicarte”
Auxita ha entrado fuerte para ver la reacción de la chicca, suspira un poco para intentar estar serena ante ella
Auxita la mira con atención y asiente
camila se sonroja un poco
Dices con acento argentino, “mirá, si sus parejas lo defraudaron, entonces como hermana me obligo ayudarlo al menos”
camila mira auxita a los ojos
Dices con acento argentino, “si tuvieras un hermano… lo ayudarías en un caso así?”
Auxita dice: “entiendo que sientas eso, pero sos consciente de que ese papel no te corresponde? Que no es tu responsabilidad, que lo hacés porque querés?”
Auxita piensa
Dices con acento argentino, “lo hago porque quiero, porque puedo y porque siento que sí soy responsable en este caso”
Auxita dice: “lo ayudaría, pero creo que de otra manera, no tomando papeles que no me corresponden. y es ahí a donde quiero llegar, porque creo que estás tomándote atribuciones que no te corresponden y debemos trabajarlas”
camila pone gesto serio
Dices con acento argentino, “que atribuciones?”
Auxita la mira fijamente a los ojos y se inclina levemente hacia adelante para acercarse un poco más
Auxita dice: “voy a ser directa contigo. Esas atribuciones que te tomás son el querer parecerte a la chica que le dio hijos, decir que ella y carolina le han fallado…esas son cosas que pasan en la vida de cualquier persona, nena, y no tenés por qué cargar con la culpa de eso. A menos que…”
camila mira auxita interrogante
Dices con acento argentino, “a menos que?”
Auxita murmura: “al menos que creas que está bien porque tus sentimientos son…diferentes”
Dices con acento argentino, “diferentes? en que sentido”
Auxita piensa en las palabras que va utilizar
Auxita dice: “afectivamente hablando. Si te ponés a la espalda la mochila de los errores de las parejas aunque sos su hermana, algo totalmente distinto…sería por algo, no? Porque tus afectos están un poco modificados. Yo sé que me estás entendiendo, solo ponete a pensar en lo que te digo”
Dices con acento argentino, “aha, afectivamente decís”
Auxita asiente
Dices con acento argentino, “sí, afectivamente soy su hermana, creí que lo sabías…”
Auxita dice: “no me digas nada, cerrá los ojos y pensá un instante”
Auxita niega
camila sonríe irónica y desvía la mirada
Dices con acento argentino, “no entiendo nada”
Auxita dice: “bueno, está bien si no querés decirme nada de eso, pero ya en tu cabeza van a calar ondo mis palabras.”
Dices con acento argentino, “pero… a que querés llegar?”
Dices con acento argentino, “no sé lo que estás pensando”
Auxita dice: “no, mientras te cierrres a hablar y confiar en mí es un tanto difícil. porque si te pido un motivo sólido por el cual te cargás la mochila de las parejas a la espalda, no me lo vas a poder dar”
camila mira con cierto enojo auxita
Dices con acento argentino, “siempre confié, auxita”
Auxita la mira sin inmutarse en lo mínimo
Dices con acento argentino, “parecería que no me creyeras lo que te digo ”
Auxita dice: “bien, entonces comentame una cosa. Por qué te afectan tanto lo de las relaciones fallidas de oscar? Por qué te afectó tanto el acercamiento con Gina en Zaragoza?”
camila abre los ojos como platos
Dices con acento argentino, “¡ahaaaa era eeeso!”
Dices con acento argentino, “mirá”
Auxita asiente y la sigue mirando
Dices con acento argentino, “yo creo o creí hasta ese día”
Dices con acento argentino, “que había que respetar ”
Dices con acento argentino, “pero bueno, si a la gente en españa le gusta andar en pelotas por la vida, allá ellos”
Dices con acento argentino, “no sé si a mi me gusta eso”
Auxita dice: “bien, perfecto. Y ahora lo otro, por qué te afectan los fallos en las relaciones anteriores? Qué es lo que verdaderamente te molesta?”
Dices con acento argentino, “me molesta que mi hermano sufra”
camila juega con una piola que cuelga del sofá
Auxita dice: “pero no te parece que es lo suficientemente mayorcito como para gestionar solo sus propios fallos? claro, me dirás que gracias a eso adquirió el trastorno alcohólico, pero eso, aunque te parezca paradógico, no es excusa. Igual, con trastorno o sin él, tiene que vencer esas etapas y avanzar adelante, y tu preocupación excesiva no es que lo ayude mucho.”
camila baja la mirada
Carraspeas.
Dices con acento argentino, “em… me traerías agua?”
Auxita dice: “bien, dame un momento”
camila se toma la zona baja de la panza
camila asiente levemente
Auxita la mira un tanto desconfiada y se levanta, dirigiéndose a la cocina
camila suspira, un tanto pensativa
Auxita prepara una jarra de agua y dos vasos, tomándose un pequeño tiempo
camila piensa: no sé si decirle lo que pienso
Auxita bebe un poco ya antes de volver al salón junto a Camila, pone lo demás en una bandeja y sale caminando al salón, adentrándose a él y poniendo la bandeja sobre la mesita de centro
Auxita le pasa un vaso a camila
Auxita dice: “todo tuyo”
camila se sirve agua en el vaso y bebe rápidamente
Dices con acento argentino, “gracias…”
Auxita se sienta de nuevo en el mismo sofá de antes y evalúa cada movimiento de la chica
Auxita sonríe
Auxita dice: “por nada.”
camila deja el vaso sobre la mesa y se reacomoda como puede
Auxita dice: “a ver, retomando. No te parece que está algo grande oscar para que te preocupes así en exceso por él? entiendo que no quieras que sufra, nadie quiere que un familiar lo haga. Pero sin darte cuenta, sufrís vos también al no dejarlo asumir los errores solo, tropezarse solo”
camila mira la jarra y los vasos
Dices con acento argentino, “no sé, no sé que decir”
Dices con acento argentino, “me da cosita”
Auxita dice: “y de paso, siempre sin darte cuenta le dificultás crecer, y te dificultás crecer vos también. El sufrimiento es parte de la vida y todos pasamos por uno. Los errores también lo son”
camila vuelve a suspirar
Dices con acento argentino, “mirá”
Dices con acento argentino, “cuando él quedó solo que lloraba todos los días”
Auxita deja su vaso sobre la mesa
Dices con acento argentino, “ay no sé, espero no arme kilombo lo que voy a decir, ya veo que mañana no sé, oscar sabe todo… espero que no”
Dices con acento argentino, “es que me da vergüenza contarlo”
Auxita dice: “pero no, si lo que se dice en terapia se queda en terapia, confiá en mí”
camila suspira y asciente
Dices con acento argentino, “bueno mirá, te cuento así por arriba”
Auxita dice: “tranquila, contame lo que quieras y tomate el tiempo que necesites”
Dices con acento argentino, “hará ponele tres años”
Dices con acento argentino, “yo tenía 16”
Dices con acento argentino, “el lloraba porque andaba solo”
Dices con acento argentino, “un día le dije”
Dices con acento argentino, “yo te voy a dar todo lo que esta puta te sacó, y el me dio permiso ”
Auxita enlaza los dedos de ambas manos entre sí mientras fija la mirada en los ojos de camila.
Dices con acento argentino, “desde ahí que me juré protegerlo y no dejarlo solo nunca”
camila mira auxita pensativa
Auxita dice: “perfecto, es más yo te entiendo porque digamos que tengo una situación parecida con mi hermana gemela. De hecho el problema no es precisamente la protección, el problema es que esa protección vaya a extremos que rayan lo insano, como te digo, llegando hasta a bloquear el crecimiento personal de tu eventual protegido. Decime…si tu hermano quisiera iniciar una relación ahora, como lo tomarías?”
Dices con acento argentino, “em… no sé”
Dices con acento argentino, “la verdad siento cosas”
Auxita dice: “a ver, pensalo un momento, por favor.”
Dices con acento argentino, “cosas que ya no puedo decir”
Auxita dice: “no podés, o no querés? Y si es lo primero, por qué? Qué te impide”
Dices con acento argentino, “no sé… no puedo”
Dices con acento argentino, “es algo que no sé… en algún punto… uy no sé como explicarte”
Auxita dice: “tiene que haber un motivo, no te apures y pensalo un poquito al menos. Tenemos todo el tiempo del mundo”
a camila le transpiran las manos
Auxita comienza a atar cabos sueltos en la mente, procurando no evidenciarlo en su expresión.
Dices con acento argentino, “quiero preguntarte algo, no sé”
Auxita dice: “sí, aver pregunta”
Dices con acento argentino, “alguna vez”
camila suspira
Dices con acento argentino, “viste a dos primos tener sexo o al menos besarse?”
camila mira el suelo, luego vuelve a mirar a auxita
Auxita dice: “de verlos en vivo y directo no los vi, pero sé de algún que otro caso. Por qué?”
camila piensa
Dices con acento argentino, “y… ”
Dices con acento argentino, “y está mal? para vos”
camila mira su vaso, lo toma, luego toma la jarra y vuelve a servirse
camila bebe lentamente
Auxita dice: “bueno, te voy a responder como terapeuta. Para nosotros no hay nada bueno ni malo, simplemente las cosas suceden, las atracciones de ese estilo se dan. Pero a nivel científico sí se considera que puede estar mal, no por nada, sino que por la descendencia que pueden tener, que podría presentar malformaciones y discapacidades irreversibles.”
camila deja el vaso sobre la mesa y mira auxita
Auxita la mira
Dices con acento argentino, “y entre hermanos pasaría igual?”
Auxita dice: “igual o tal vez peor, si fuera el caso. Pero contame, eso tiene que ver en algo con lo que estamos hablando?”
Dices con acento argentino, “bueno sí, creo que sí”
Dices con acento argentino, “dios… me da vergüenza hasta decirlo”
camila se sonroja
Auxita dice: “bien. Y en ese caso ahora invierto yo la pregunta y te la hago. Pensás que una relación entre primos o hermanos…tan siquiera algún tipo de atracción…está bien?”
camila desvía la mirada y luego lágrimas comienzan a caer de sus ojos
Dices con acento argentino, “no sé…”
Auxita se acerca, le da unos pañuelos y le toma la mano, apretándola con suavidad en señal de apoyo
Dices con acento argentino, “tengo un poco de miedo…”
camila toma uno de los pañuelos y se seca las lágrimas
Auxita dice: “cual es tu miedo? contame con tranquilidad y confianza, cariño”
Dices con acento argentino, “que… que oscar me empiece a odiar ”
Auxita sigue sosteniendo la otra mano de camila con suavidad y mirándola fijo a los ojos
Auxita dice: “vos pensás que esta situación…me refiero a tus sentimientos…son algo que no se pueden arreglar?”
camila asiente
Dices con acento argentino, “si… si él me odia yo me suicido…”
Auxita dice: “no, a ver. No te pregunto por el odio de oscar si es que se diera, sino por tus sentimientos hacia él que ya sabemos cuales son. pensás que no podrían, por decirlo así, apagarse en algún momento?”
Dices con acento argentino, “no sé… nesecito hacer algo… nesecito que lo sepa todo el mundo pero a su vez sé que no está bien”
Carraspeas.
Auxita dice: “ah perfecto. Teniendo claro que esto no está bien según tu criterio…no contemplás la posibilidad de trabajarlo en terapia para que esto se solucione? porque yo te digo, se puede solucionar. pero lleva su proceso, su tiempo y su paciencia.”
Dices con acento argentino, “es que auxita…”
Auxita la mira como preguntando
Dices con acento argentino, “yo… yo sé que está mal lo que voy a decir… pero yo lo amo”
Dices con acento argentino, “y quiero que él mismo lo sepa ”
Auxita dice: “corriendo el riesgo de que pueda odiarte? porque no es por asustarte pero es una posibilidad latente”
camila mira hacia los lados
Dices con acento argentino, “puede ser… pero no lo sé… seguro si lo sabe me va odiar”
Auxita dice: “entonces, insisto…no sería mejor que esto lo trabajes, lo resuelvas y puedas evitar así un mal rato con él?”
Dices con acento argentino, “tengo la nesecidad de hacer todo con él… de darle de comer, bueno… si es necesario hacer el amor… aunque no sé… no sé si lo haría”
Dices con acento argentino, “puede ser”
Auxita dice: “porque yo tengo que decirte una cosa y dejártela bien claro. El no te va poder corresponder; creeme, lo conozco suficiente para afirmar esto con total seguridad.”
camila suspira y niega
Auxita dice: “no va a poder, y no va a querer, de paso”
Dices con acento argentino, “quiero hacer todo para que sí pueda”
Auxita dice: “y si aún con todos tus intentos no puede ni quiere…qué vas a hacer con tus sentimientos?”
Auxita dice: “te lo planteaste alguna vez?”
camila suspira profundamente
Dices con acento argentino, “no sé auxita, no sé”
camila siente raro el sillón
Auxita la observa
camila se incomoda y se levanta. al levantarse, se nota el sillón mojado
Dices con acento argentino, “la puta que…”
Dices con acento argentino, “no me jodas”
camila mira auxita
Auxita dice: “qué pasa, cami?”
Dices con acento argentino, “ya fue, me voy al baño, va haber que limpiar esto”
Dices con acento argentino, “toda mi ropa manchada, esto seguro no sale más”
camila se va corriendo al baño, dejando el sofá manchado de sangre
Auxita mira con gesto sorprendido la escena y va a la cocina a buscar algún producto de limpieza.

Nueva escena de rol: Buscando trabajo

Punto de vista: Feliciano

Dices con acento argentino, “hola chicos!”
arnulfo vende una hamburguesa.
arnulfo reconoce al hombre del día anterior en preciados
Stefani vende una hamburguesa.
feliciano observa atentamente. sí, es el señor de ayer!
arnulfo vende una hamburguesa.
arnulfo dice: “hola, señor”
Dices con acento argentino, “hola, te reconozco! como vamos?”
Stefani vende una hamburguesa.
Stefani vende una hamburguesa.
Stefani dice con acento francés, “hola”
Stefani
Se nota claramente que es una mujer.
Cubre su torso con Una sudadera azul marca DeportLife.
Cubre su parte inferior con Unos leggins negros con cremalleras marca DeportLife.
Notas que mantiene una atención activa.
arnulfo vende una hamburguesa.
Stefani te mira.
feliciano observa a la chica.parece ser francesa, juzgando por su acento
Stefani vende una hamburguesa.
arnulfo vende una hamburguesa.
Dices con acento argentino, “hola! que tal?”
Stefani vende una hamburguesa.
Stefani vende una hamburguesa.
arnulfo vende una hamburguesa.
Dices con acento argentino, “por curiosidad, de dónde han sacado las hamburguesas que venden?”
Dices con acento argentino, “se puede trabajar aquí?”
Comunidad de Madrid; Restaurante Imperium Food
Ves una camarera aquí.
Te encuentras con arnulfo y Stefani.
Salidas visibles: fuera
Stefani dice: “si”
arnulfo dice: “pues las preparan aquí mismo”
Stefani dice: “exacto”
arnulfo vende una hamburguesa.
Dices con acento argentino, “baya, ustedes trabajan aquí, me gustaría pedir un puesto…”
Stefani vende una hamburguesa.
arnulfo piensa: pero qué pregunta…
Dices con acento argentino, “pagan bien?”
arnulfo vende una hamburguesa.
Stefani vende una hamburguesa.
Stefani dice: “un euro y 50”
Dices con acento argentino, “vaya, entiendo. no está mal probar”
arnulfo vende una hamburguesa.
Una camarera dice: “Ayúdame a vender estas hamburguesas caseras y te daré 1,50 por cada amburguesa que vendas.
[Escribe vender para iniciar tu tarea]
Stefani vende una hamburguesa.
Buscas un cliente.
Stefani vende una hamburguesa.
arnulfo vende una hamburguesa.
arnulfo vende una hamburguesa.
arnulfo vende una hamburguesa.
Vendes una hamnburguesa y recibes 1,50 euros.
[Ganas 3 puntos de reputación]
arnulfo vende una hamburguesa.
Stefani vende una hamburguesa.
Buscas un cliente.
Dices con acento argentino, “no está tan mal…”
Stefani vende una hamburguesa.
feliciano no está tan convencido de todas formas.
Stefani vende una hamburguesa.
Vendes una hamnburguesa y recibes 1,50 euros.
arnulfo vende una hamburguesa.
Dices con acento argentino, “por curiosidad, hay algún lugar donde paguen más que en laspizzas? sé que puede ser una pregunta rara pero, acabo de llegar ayer aquí”
arnulfo dice: “no que yo sepa”
Stefani vende una hamburguesa.
Dices con acento argentino, “saben con quién podría hablar para hacer la camáña y ver si es posible incuir una nueva convalidación en la facultad?”
arnulfo vende una hamburguesa.
arnulfo vende una hamburguesa.
Dices con acento argentino, “no hay un decano de la universidad tal vez?”
arnulfo vende una hamburguesa.
Stefani vende una hamburguesa.
Buscas un cliente.
arnulfo dice: “no sabría decirle”
Dices con acento argentino, “entiendo”
Stefani vende una hamburguesa.
feliciano piensa.
arnulfo vende una hamburguesa.
Vendes una hamnburguesa y recibes 1,50 euros.
[Ganas 3 puntos de reputación]
Dices con acento argentino, “OK, de todos modos gracias. voy a ver como puedo hacer para hablar con la persona indicada”
Buscas un cliente.
Stefani vende una hamburguesa.
arnulfo vende una hamburguesa.
Stefani vende una hamburguesa.
Stefani vende una hamburguesa.
Stefani vende una hamburguesa.
Vendes una hamnburguesa y recibes 1,50 euros.
Dices con acento argentino, “OK, con permiso chicos, salgo de aquí, voy a repartir pizzas. ha llegado mi hora”
arnulfo vende una hamburguesa.
Stefani vende una hamburguesa.
arnulfo se despide del hombre con un gesto
feliciano corresponde a la despedida
Dices con acento argentino, “nos vemos.”
arnulfo vende una hamburguesa.
Comunidad de Madrid; Sala Cabaret
Salidas visibles: fuera, bar, y restaurante
y mientras se dirigía a su antiguo trabajo, con algunas decepciones, pensaba. en mi opinión las hamburguesas deberían salir algo más caras.

Nueva escena de rol: Un encuentro casual

Punto de vista: Rubén

Comunidad de Madrid; Restaurante Imperium Food
Ves una camarera aquí.
Te encuentras con arnulfo y Romina.
rubén entra al restaurante viendo si encuentra una mesa libre
Romina vende una hamburguesa.
arnulfo mira su reloj y se da cuenta de que ya terminó su turno
rubén nota que todo el local está lleno
Romina va de un lado a otro llevando pedidos
Romina vende una hamburguesa.
arnulfo entrega el mandil y busca una mesa disponible
rubén se acerca hasta el lugar desde donde parten los pedidos
Romina vende una hamburguesa.
Dices: “buenas noches”
Romina mira al hombre que acaba de llegar y le sonríe
Romina dice: “buenas noches. Qué desea pedir?”
rubén mira a la chica que lo ve
Dices: “quisiera una amburguesa con guacamoles”
Romina toma entre sus manos una libreta y boli que se encuentran cerca de ella y anota
Dices: “que tenga también un huevo frito, y jamón”
Romina dice: “bien, algo más?”
rubén asiente
Romina asiente y sigue anotando
Dices: “una drogacola”
arnulfo busca una mesa disponible, pero el local está algo lleno
Romina dice: “perfecto, le llevo el pedido enseguida.”
rubén asiente
Dices: “muchas gracias”
rubén camina hacia las mesas, para ver si alguna se desocupó
Romina mira todo el sitio abarrotado.
arnulfo encuentra una mesa disponible y se acomoda
Romina vende una hamburguesa.
escuchas música a lo lejos
Romina se adentra hacia la cocina para concretar el pedido del hombre
rubén continúa buscando mesa disponible, finalmente encuentra una que está ocupada por una persona que está en silla de ruedas
rubén se acerca a la mesa
rubén mira al hombre ahí sentado
arnulfo ojea la carta
Dices: “buenas noches, caballero”
arnulfo deja la carta y se dirige al hombre que lo mira
arnulfo dice: “buenas noches, señor”
rubén reconoce al hombre pero no está seguro si es aquel de cropbrand
arnulfo continúa ojeando la carta
Dices: “le molesta si me siento cerca de usted?”
arnulfo dice: “no, para nada”
rubén toma una silla, la mueve y luego se sienta
arnulfo hace un gesto a la camarera para hacer el pedido
Dices: “disculpe una duda que tengo”
arnulfo dice: “diga usted”
Dices: “le noto cara conocida”
Romina vuelve con el pedido del hombre y lo busca entre la gente
Romina lo divisa a lo lejos y también ve a Arnulfo
arnulfo dice: “mmm supongo que de algún lugar, pero no sé dónde”
Dices: “puede ser que… de cropbrand?”
Romina se acerca a la mesa con la bandeja, situando todos los pedidos frente a rubén
arnulfo piensa un poco
rubén mira a la chica
arnulfo dice: “trabajé ahí mucho tiempo, así que puede ser”
Dices: “muchas gracias, señorita, su nombre para tratarla más cordialmente?”
Romina dice: “que disfrute, señor.”
Romina mira a arnulfo al escucharlo y le sonríe
arnulfo mira a romina y le dedica una sonrisa pícara
Romina vuelve la mirada al señor
Romina dice: “mi nombre es Romina. Mucho gusto, señor”
Dices: “muy bien, romina, el gusto es mío”
Romina asiente sonriendo
rubén dirige la mirada hacia el hombre otra vez
Romina también mira a arnulfo unos segundos
Dices: “yo creo haberlo visto bien, no en una silla de ruedas a usted”
Romina dice: “qué genial verte como cliente, mi vida. Te traigo algo?”
rubén destapa la drogacola y la sirve en un vaso
Romina baja un poco la mirada al recordar que hay alguien más en la mesa, por lo que se le acerca a arnulfo por el lateral.
escuchas música a lo lejos
arnulfo dice: “por favor, cariño; voy a querer una amburguesa con jamón y queso y un jugo de naranja, por favor”
escuchas jaleos y gritos a lo lejos
Romina sonríe y asiente, saca la libreta y anota
Romina dice: “vengo enseguida.”
rubén beve un poco de drogacola y luego comienza a comer despacio
Romina se aleja hacia la cocina nuevamente.
arnulfo vuelve a mirar al hombre
rubén come despacio, disfrutando la amburguesa
arnulfo dice: “ahora lo recuerdo, señor. efectivamente cuando nos conocimos no estaba en silla de ruedas, pero ya ve cómo es la vida”
rubén levanta la mirada de su plato y la posa en el hombre
Dices: “necesito saber que le sucedió”
arnulfo dice: “fui atropellado por un conductor ebrio cuando me dirigía a mi casa, señor”
rubén suspira
Dices: “bueno, la ebriedad es un flajelo que por lo visto está en todas partes”
Dices: “ya hizo alguna denuncia?”
arnulfo dice: “para colmo ese hombre es mi becino”
Dices: “así que es su vecino”
Dices: “lo pudo ver en el momento del accidente?”
arnulfo dice: “por fortuna o desgracia, según como quiera verse”
arnulfo suspira profundamente.
Dices: “ese hombre debería estar detenido”
arnulfo dice: “que si pude verlo… estaba tan borracho que creía que estaba en el bar, siendo que se encontraba en plaza españa”
arnulfo dice: “para colmo dijo que no me hizo nada y que me hacía el artista”
Dices: “que porquería de persona, disculpe el modismo”
Romina regresa y se acerca nuevamente hasta la mesa de Rubén y Arnulfo.
Romina acomoda los pedidos con delicadeza frente a Arnulfo.
rubén ya va por la mitad de su amburguesa, mientras charla con arnulfo
arnulfo le agradece a romina con una sonrisa
Romina se la devuelve cálidamente.
Romina dice: “que disfrutes, arni”
Dices: “y señor… su nombre era?”
arnulfo dice: “gracias”
rubén intenta deducir por lo que dijo romina
arnulfo dice: “me llamo arnulfo, señor”
Dices: “arnuuulfo, sí, ya me acuerdo”
Romina asiente y se retira a otra mesa donde una pareja aún no ha sido atendida
Dices: “mire arnulfo, puse un anuncio en el tablón de la torre, si usted quiere lo ve y me llama para cuidarlo dentro o fuera de su casa, según lo requiera”
arnulfo corta su amburguesa en trozos pequeños y comienza a comer evitando ensuciarse
Romina intercambia unas palabras con la pareja, escribe algo y se aleja hacia la cocina una vez más
arnulfo se eriza por un momento al recordar algo
arnulfo dice: “se me hace que lo llamaré…”
Dices: “bien, si me llama con gusto accedo a su pedido”
rubén va terminando su amburguesa lentamente
arnulfo bebe su jugo a pequeños sorvos
Romina regresa a los pocos minutos con el pedido de la pareja, lo coloca todo en la mesa de ellos y luego mira la hora en un gran reloj de pared situado a un lado del establecimiento
arnulfo continúa comiendo sin ensuciarse ni ensuciar la mesa
Dices: “es lindo este lugar, nunca había venido”
Dices: “y por lo que veo, hacen lo mismo que en cropbrand”
arnulfo dice: “sí; yo trabajo aquí, pero ahora ya terminé mi turno y aproveché para cenar”
Romina se acerca a una barra que queda cerca de la mesa de Rubén y Arnulfo, anotando algo en una planilla.
Dices: “que raro no le pusieron trabas por andar en silla de ruedas, arnulfo”
arnulfo murmura: “así es, pero pagan menos”
rubén suspira
arnulfo sonríe de forma irónica
Dices: “como todo lugar que tiene sus intereses”
arnulfo dice: “tuve qué demostrar que podía hacerlo”
Romina termina de anotar y se acerca a la camarera que va con una bandeja en la mano, intercambia palabras con ella y esta asiente.
Dices: “bueno, emostrar eso para usted habrá sido todo un desafío ”
arnulfo dice: “de hecho, me pasó lo mismo que en cropbrand”
Dices: “que le pasó?”
arnulfo dice: “la vida consta de desafíos, señor”
rubén sonríe y asiente al hombre
Dices: “los desafíos están latentes, todo el tiempo en nuestras vidas”
Romina espera parada en una esquina, mirando hacia la mesa de Rubén y arnulfo
rubén se termina la amburguesa
arnulfo dice: “así es, señor. todos tenemos qué enfrentar desafíos”
rubén bebe lo que le quedaba de drogacola en el vaso y vuelve a servirse
arnulfo come su amburguesa y bebe lo que le queda de jugo
Dices: “me alegra que a pesar del duro golpe que es no caminar, usted pudo salir adelante”
rubén termina el vaso con la drogacola
arnulfo dice: “éso es porque ya había logrado salir adelante de otro golpe hacía pocos meses atrás”
Romina sostiene la libreta y el boli que siempre lleva para anotar pedidos, jugueteando con el boli
una brisa acaricia tu cara
arnulfo voltea hacia la chica, la ve juguetear y le guiña un ojo
Romina le sonríe a Arnulfo, devolviéndole el guiño con coquetería.
Dices: “bueno, habrás pasado por muchos, sobre todo si vivís hace mucho en madrid, supe todo lo de la guerra”
arnulfo suspira profundamente.
arnulfo dice: “llegué faltando tres días para que terminara, sin embargo la última noche viví cosas que… bueno fueron difíciles”
Dices: “desde argentina querían mandar efectivos a cuidar zonas españolas”
arnulfo dice: “imagino”
oyes risas a lo lejos
Romina deja el boli y la libreta sobre la barra junto a la planilla de registro y se acerca a una máquina de café, preparándose uno
arnulfo termina de comer su amburguesa
rubén se sirve lo que le queda de drogacola y bebe, luego levanta la mano para llamar a la camarera
Romina saca el café y vuelve a su sitio, alcanzando a ver la señal del hombre. Deja el café en la barra, toma libreta y boli y se acerca a ellos
Romina dice: “se les ofrece alguna otra cosa más?”
rubén mira a romina con detenimiento
arnulfo dice: “por mi parte, la cuenta, por favor”
escuchas jaleos y gritos cerca de aquí.
Dices: “yo también, quisiera la cuenta”
Dices: “muy rica la amburguesa”
Romina mira a Arnulfo y asiente, lee algo en la libreta, lo copia en otra hoja y la saca, entregándole la voleta
arnulfo saca su monedero y deja la cantidad correspondiente en la boleta
Romina mira al hombre y repite el procedimiento anterior, entregando luego la voleta
Romina dice: “qué bueno que le gustó, señor”
rubén se levanta y saca dinero de su pantalón, luego se sienta y lo deja en la boleta
rubén mira a la chica y sonríe
Romina recoge el dinero y la voleta, sonriendo a arnulfo
Dices: “la hizo usted?”
Romina mira al hombre de vuelta, toma el dinero y la voleta y niega
rubén asiente y sonríe
Romina dice: “en realidad el restaurante tiene sus cocineros, yo solo trabajo vendiendo el producto”
Dices: “creí que había sido usted quien la había cocinado ”
Romina le devuelve cordialmente la sonrisa
Dices: “bueno, felicite a la cocinera o cocinero de mi parte, voy a volver”
arnulfo dice: “las amburguesas son deliciosas, por éso es que se venden tanto”
Romina dice: “le esperamos cuando quiera, señor. Y le haré llegar las felicitaciones, sin problema.”
rubén asiente arnulfo
Romina mira a arnulfo y asiente
Dices: “ha sido muy amable”
Romina mira otra vez a rubén
arnulfo desbloquea las ruedas y maniobra para salir de la mesa
rubén mira arnulfo
Romina dice: “estamos a las órdenes. vuelva pronto”
Dices: “arnulfo, necesita que lo embarque en un taxi?”
Romina ve a arnulfo y le hace un gesto como diciendo, espera
arnulfo se coloca a una orilla para no estorbar el paso de la gente
Romina mira a rubén y dice: “no se preocupe por él, señor. yo lo ayudo”
rubén mira a la chica
Dices: “muy bien romina, cualquier cosa… ”
Indicas a todos los presentes que eres policía no titulado.
Romina asiente hacia el hombre
arnulfo mira a rubén
Romina dice: “muchas gracias.”
arnulfo dice: “pero qué memoria la mía, que ya había olvidado que era policía”
rubén sonríe al hombre
Dices: “no se preocupe, es fácil olvidar las cosas”
Romina se aleja con el dinero y las cuentas, le entrega todo a la camarera, vuelve a la barra a anotar todo rápidamente en la planilla y tras terminar, toma su vaso de café entre ambas manos y se lo bebe
rubén se levanta para salir del local
Dices: “tengan buena noche”
arnulfo se despide del hombre con un gesto
arnulfo dice: “igualmente, señor”
rubén devuelve el gesto de despedida arnulfo

Nueva escena de rol: Mi primer paciente

Punto de vista: Elsa

Una cocina comedor
De frente a la puerta de entrada se ve una mesada donde hay diversos electrodomésticos. Arriba de esta hay varias repisas que funcionan como estantes donde se puede observar a simple vista un coqueto juego de té, un juego de varios vasos entre otros utensilios. Pegada a la mesada se encuentra la cocina a gas de 2 hornallas con su correspondiente horno inferior, y un poco más apartada hacia un costado de la estancia se encuentra una surtida nevera. También en el mismo costado se halla una alacena en la que siempre hay frutas y verduras frescas, y en el lado contrario está el juego de comedor, compuesto por una mesa y sus 6 sillas, todas muy confortables. Como elemento decorativo destacable se puede ver colgado por la pared un cuadro que muestra un racimo de uvas, varios plátanos y algunas naranjas y manzanas.
Elsa está terminando de lavar los cubiertos que utilizó para el desayuno, se sienta en una silla y revisa el móvil.
Elsa intercambia por unos minutos correos con su marido. Enviándole fotos de varias vistas de Madrid y este a su vez también enviando fotos del hijo que tienen en común, entre otras cosas. Pasado un tiempo y al terminar el intercambio de correos como acostumbra, se detiene a pensar
Murmuras con acento correntino, “pero…esta gente no me dijo que vendría ayer? Se me pasó por completo!”
Elsa suspira
Murmuras con acento correntino, “pero no me avisaron nada tampoco…dejé impecable el salón y todo para que vinieran pero no sé qué habrá pasado”
Elsa vuelve a revisar el móvil, esta vez en la aplicación de mensajes y de llamadas por si se le haya escapado algún tipo de comunicación por parte de Aurora
Elsa niega al no encontrar nada y se levanta de la silla
Elsa pone música en su móvil y se dispone a ordenar algunas cosas en la cocina, a pesar de que de hecho está prácticamente ordenada porque vive sola
Elsa tararea diversas canciones mientras guarda todo lo que está fuera de lugar, al ver que todo está en orden se dirige al salón que a su vez funciona como consultorio
Sales de la cocina.
Departamento y Consultorio de Elsa Medina
Se observa un amplio salón, limpio y con decoración sencilla pero de buen gusto. Mirando hacia el lateral derecho se ve un mueble repleto de libros y diversos materiales, que está ubicado detrás de un enorme living en el que se puede aguardar cómodamente el turno de consulta. En el mismo lateral pero en la esquina está un espejo vertical de cuerpo entero. Mirando al frente se encuentra un escritorio con su silla correspondiente, sobre el cual descansa un ordenador portátil, una impresora y otras cosas; una amplia ventana cubierta con una cortina verde queda tras el escritorio, iluminando el lugar a plena luz del día. Hacia el lado izquierdo, cerca del escritorio hay una mesita en la que se encuentra una cafetera eléctrica, una pila de vasitos de plástico, un paquete de servilletas de papel y un bebedero de agua; se puede ver una gran balanza situada en la esquina, y en los costados son visibles 2 puertas, una que da acceso a un sanitario adaptado para las visitas, y algo más apartada, la otra puerta conduce hacia la cocina y otras dependencias privadas.
Elsa mira todo el salón y ve que este se encuentra prácticamente limpio; pero por su manía hacia la limpieza, vuelve a buscar un trapo para sacudir algunos muebles
En el móvil de Elsa suena un chamamé. Al oírlo ella se detiene un instante y suspira con nostalgia.
Elsa sacude los muebles tarareando el chamamé con entusiasmo y emoción
De pronto suena una canción que en definitiva alegra el alma de Elsa.
Elsa va por una escoba luego de terminar de sacudir, y al oír que comienza la parte cantada de la canción comienza a barrer y cantar a la par
Elsa canta, “qué dulce encanto tiene tu recuerdo Mercedita, aromada florecita, amor mío de una vez.”
Elsa canta, “la conocí en el campo, allá muy lejos una tarde, donde crecen los trigales, provincia de santafé.”
Elsa canta el coro y baila un poco con la escoba
Elsa canta, “y así nació, nuestro querer, con ilusión, con mucha fe. Pero no sé, por qué la flor, se marchitó y muriendo fue.”
Elsa canta, “y amándola, con loco amor, así llegué, a comprender, lo que es querer, lo que es sufrir, porque le di mi corazón”
Elsa barre y hace algunos pasos mientras suena la parte instrumental; en un momento alcanza a ver su reflejo en el espejo que tiene en el salón y sonríe
[SMS] Aurora: “Hola, Elsa. Quería comentarte que estamos saliendo para Madrid ahora. Ayer no pudimos estar porque tuvimos algunos problemas, pero hoy sí o sí nos vamos con mi hermano.”
La canción se ve a penas interrumpida por el sonido de mensajes, pero Elsa sigue inmiscuida en barrer y bailar mientras aguarda la siguiente parte de la canción
Elsa vuelve a cantar
Elsa canta, “en una queja errante en la campiña va flotando, el ecovago de mi canto, recordando aquel amor.”
Elsa canta, “pero a pesar del tiempo transcurrido es mercedita, la leyenda que palpita en mi nostálgica canción”
Elsa vuelve a repetir el coro, esta vez dejando la escoba a un lado y haciendo palmas, sonriente
Elsa canta, “y así nació, nuestro querer, con ilusión, con mucha fe; pero no sé, por qué la flor se marchitó y muriendo fue. Y amándola con loco amor, así llegué a comprender, lo que es querer, lo que es sufrir, porque le di mi corazón.”
Elsa vuelve a repetir el mismo coro y suspira cuando termina, oyendo los acordes finales.
Elsa toma el móvil por un instante para cambiar de canción, cuando ve la notificación de un nuevo mensaje. Lo lee y teclea, respondiendo
SMS Enviado: “Hola estimadísima. Justo estaba acordándome de ustedes. Genial, les espero cuando puedan, estoy en casa ahora. Aproximadamente en cuanto tiempo estarían por acá?”
Elsa lleva la escoba y el trapo, los coloca en su sitio y regresa al salón, se sienta en el living y mantiene el móvil en la mano
[SMS] Aurora: “salimos de Barcelona hace más o menos una hora, por lo que en 5 a más tardar vamos a estar ahí. Te escribo cuando lleguemos”
Elsa teclea
SMS enviado: “dale, entonces nos vemos en ese tiempo y estoy pendiente a tu mensajito”
[SMS] Aurora: “OK”
5 horas después
Una cocina comedor
Elsa tira a la basura algunos restos de comida luego de almorzar y lavar los cubiertos
[SMS] Aurora: “estamos en Madrid, Elsa. Donde tenés tu consultorio?”
Elsa olvida el móvil sobre la mesa del comedor mientras va al baño a cepillarse los dientes.
Elsa se distrae un rato mirándose al espejo, luego regresa al comedor y ve su móvil sobre la mesa, con una notificación pendiente
Elsa lee, luego teclea una respuesta rápidamente
SMS Enviado: “Estoy en la torre de Madrid, planta 17, puerta número 4”
Elsa se encamina al salón para esperarles
Sales de la cocina.
Departamento y Consultorio de Elsa Medina
Tras un par de minutos, se oyen unos murmuyos fuera de la casa de Elsa
Elsa enciende el ordenador e inicia su sesión, abriendo desde ya un archivo para confeccionar la ficha de su primer paciente. En su rostro se nota mucha emoción
Se oyen unos golpes suaves a la puerta
Elsa pone a punto la impresora y demás elementos de trabajo, mira de reojo que la balanza también esté lista y luego se acerca a la puerta para abrirla
Elsa abre la puerta y ve a los hermanos fuera
Dices con acento correntino, “hola, imagino que son los hermanos verdad? Pasen, chicos”
Aurora y Luis asienten mientras entran a la casa, uno al lado del otro
Elsa les da paso y una vez que entraron, cierra la puerta con suavidad.
Aurora dice: “buenas, finalmente pudimos venir. No pude avisarte nada antes, perdoname”
Elsa asiente y quita importancia con un gesto de la mano
Luis dice: “buenas tardes. Sí, la verdad mil disculpas, ayer me fue imposible conseguir un permiso en el trabajo y como el viaje es largo, necesito un día entero para esto”
Elsa les sonríe a ambos
Dices con acento correntino, “tranquilos, no se preocupen que no pasa nada”
Elsa mira a Luis
Dices con acento correntino, “tenés el honor de ser mi primer paciente, querido mío”
Luis sonríe y asiente
Dices con acento correntino, “pero siéntense por favor, están en su casa”
Ambos se sientan al instante, luego Elsa va a su escritorio y se sienta en la silla, mirando a Aurora por un rato
Dices con acento correntino, “sí que te parecés muchísimo a tu hermana, chamiga. Diría que son idénticas”
Aurora dice: “De hecho somos gemelas, por eso el parecido.”
Elsa sonríe y asiente
Dices con acento correntino, “ya decía que no podía ser de otra forma”
Elsa teclea un poco en el ordenador
Elsa mira a Luis de nuevo
Dices con acento correntino, “tu nombre completo por favor?”
Luis dice: “Luis Carlos Ríos”
Elsa asiente y escribe
Dices con acento correntino, “tu fecha y año de nacimiento?”
Luis dice: “11 de marzo de 1988”
Aurora sigue atentamente el intercambio, mirando a uno y otro cuando corresponde
Dices con acento correntino, “tenés antecedentes de obesidad o sobrepeso en la familia? Al menos a Aurora la veo bastante bien cuidada, y a la Auxita la vi casi igual”
Aurora asiente mirándola
Aurora dice: “otra a la que te tengo que traer, porque así como la ves, suele tener sus descontroles y eso creo yo la va llevar a subir abructamente en algún momento.”
Aurora dice: “en cuanto a mí respecta, creo que tengo otro nivel de conciencia, además adopté el cuidarme como un estilo de vida desde adolescente prácticamente y eso hace la diferencia.”
Elsa mira a Aurora
Dices con acento correntino, “esa es la clave, adoptar el estilo de vida desde niños o adolescentes. Lo cual se hace difícil estando inmersos en una sociedad donde abunda la comida rápida, pero al igual que vos mucha gente rompe el mito del imposible, de poder se puede.”
Aurora asiente
Luis las escucha con atención, luego responde a la pregunta
Luis dice: “bueno, como bien le adelantó mi hermana ella se cuida, el resto de la familia, digamos que no. Mi papá biológico era obeso y alcohólico, mi mamá tiene hipertensión y debido a un ACV que tuvo recientemente bajó mucho de peso, pero también tenía un poco de obesidad. Entre mi familia materna solo tengo una tía a quien mis gemelitas se parecen mucho en la conplexión física, pero luego la mayoría tiene algún nivel de sobrepeso.”
Elsa anota a medida que escucha a Luis
Elsa vuelve a mirar a Aurora
Dices con acento correntino, “y con respecto a tu hermana dejala, ella sabrá cuándo venir, igual voy a ir entrando en confianza con ella para confeccionarle un plan más bien de mantenimiento, para que esos descontroles que decís que tiene no la traicionen. Vos tranqui por ese lado”
Aurora dice: “me harías un gran favor, ellos deberían preocuparse solos por su salud pero no, si yo no les jodo con eso no van a reaccionar.”
Elsa asiente sonriendo, luego vuelve a mirar a Luis
Dices con acento correntino, “bien, y contame estimado, vos sabrías exactamente cuánto pesás y medís actualmente?”
Luis piensa
Luis dice: “hasta donde sé mido 1 metro 70…y estaré arriba de los 100 kilos, no sabría exactamente cuanto, licenciada”
Elsa asiente y anota de vuelta
Aurora dice: “bueno, me meto un poco…yo creo que ha de estar bastante arriba de 100, me atrevería a decir incluso 130 o más”
Elsa mira a Aurora
Dices con acento correntino, “podría ser, ahora lo vamos a comprobar”
Elsa les vuelve a sonreír y se levanta, mirando por un momento el panel de la balanza y pulsando algunos botones
Luis mira a Elsa con intriga
Luis dice: “licenciada, una pregunta”
Elsa se gira hacia los chicos y asiente mirando a Luis
Luis dice: “va a ser necesario que me quite esto para pesarme?”
Luis señala su ropa y se ríe
Elsa niega con una sonrisa
Aurora suspira un poco
Dices con acento correntino, “no te preocupes, vamos a darte unos gramitos benebolentes, estimado. Vos tranqui nomás”
Dices con acento correntino, “sí tendrás que quitarte tus zapatos, medias, anillos, reloj…pero no te voy a comprometer a algo que no puedas delante de 2 damas”
Luis sonríe y asiente
Aurora dice: “vos y tus cosas”
Luis mira a Aurora
Luis dice: “pero qué? si en serio para tener el peso verdadero te quitan todo, en el hospital y así”
Aurora dice: “claro, y si tiene que hacerlo que lo haga, vos tenés que aceptar lo que venga porque esto es una enfermedad y hay que tener datos exactos. No te me hagas el boludo ahora”
Luis sonríe
Elsa vuelve a la computadora y activa algunos comandos para imprimir los resultados del pesaje mientras los hermanos hablan entre sí
Luis dice: “es que soy un poco tímido…”
Luis se parte de risa
Aurora dice: “parecés un nene a quien hay que traerle de la mano si que”
Aurora suspira y frunce el ceño un momento, clavando su mirada en Elsa que termina de teclear
Elsa los mira
Dices con acento correntino, “bueno, llegó el momento querido Luis, vamos a ver que dice nuestra amiga”
Elsa mira de reojo la balanza
Luis asiente, se levanta y finge temblar de miedo
Elsa reprime una risa amplia
Dices con acento correntino, “me encanta tu buena onda che”
Aurora se recuesta del espaldar del living y mira atentamente a ambos
Luis dice: “y sí, hay que tomárselo todo con la mejor onda posible, total ya estamos medio mal”
Luis sonríe
Elsa asiente y le da indicaciones de como debe colocarse tras subir a la balanza
Luis asiente, deja todo lo que puede dejar en el escritorio en cuanto a sus pertenencias, se quita los zapatos y las medias para luego colocarse tal como le ha indicado Elsa
Dices con acento correntino, “ahora quietito ahí un rato, querido”
Luis queda rígido en su sitio
Elsa mira los resultados, los memoriza y va al ordenador para anotar en la ficha
Dices con acento correntino, “listo, podés bajarte sin problema”
Luis baja de la balanza, se pone las medias y mira a Elsa expectante
Aurora dirige la mirada también hacia Elsa, que teclea un poco más
Dices con acento correntino, “no te pongas tus zapatos todavía, que me falta la medición de tu altura”
Luis asiente
Elsa abre un cajón y busca una cinta para medir
Dices con acento correntino, “a ver Luis, deteneme esto acá, por favor”
Elsa le pone una de las puntas de la cinta en un lugar estratégico en la cabeza
Luis asiente y detiene con una mano la punta de la cinta
Elsa extiende la cinta a lo largo del cuerpo de Luis y se agacha hasta sus pies, mirando a qué medida llega
Aurora la mira hacer en silencio
Elsa se incorpora y luego continúa midiendo la cintura y cadera de Luis
Una vez terminadas las mediciones, Elsa hace un rollo de la cinta, la guarda en el cajón y se predispone a anotar los datos en la computadora
Elsa habla mientras teclea
Dices con acento correntino, “tu altura es la misma que me dijiste, para que tengas en cuenta”
Luis dice: “iba a preguntar justo eso, gracias licen.”
Dices con acento correntino, “no es nada.”
Elsa le señala el living a Luis
Dices con acento correntino, “sentate nomás, enseguida te digo tus resultados”
Luis toma sus zapatos, se dirige al living y se sienta para ponérselos con comodidad. Luego mira a Aurora, que no parpadea un solo segundo viendo proceder a Elsa
Elsa termina de anotar y pone a imprimir los resultados
Aurora la mira
Elsa le devuelve la mirada cuando la alcanza a ver
Dices con acento correntino, “tenés algo que decirme, Aurora?”
Aurora dice: “sí, quería saber si es que esos resultados los podemos tener en impreso también nosotros, además del plan de alimentación y actividad física”
Dices con acento correntino, “por supuesto, les voy a entregar sin problema una copia de todo, no te preocupes”
Aurora asiente
Elsa se levanta, saca las hojas ya impresas y mira a ambos hermanos con los papeles en la mano, acercándose lentamente a ellos
Dices con acento correntino, “bien, la cosa va así. Luis, pesás actualmente 114 kilos y 500 gramos, y con tu altura de un metro 70 estamos obteniendo como resultado un índice de masa corporal de 39.45”
Aurora pone gesto de notable sorpresa ante el resultado
Aurora dice: “pensaba que era más”
Luis dice: “la verdad que yo esperaba más también.”
Dices con acento correntino, “bueno, muchas veces las apariencias sí que engañan”
Elsa sonríe
Elsa pone una de las hojas de frente a los hermanos y señala un punto en una gráfica
Luis y Aurora miran la señal de elsa
Dices con acento correntino, “no sé si ven bien, pero les digo, según esto estamos ante una obesidad grado 2, pero a poquito de alcanzar la obesidad grado 3.”
Aurora suspira y asiente
Luis dice: “sí, eso veo.”
Dices con acento correntino, “bueno, el caso es que necesitamos comenzar con un plan un poco restrictivo, pero que te estaría dando un descenso aproximado de 4 kilos por mes si hacés bien las cosas, estimado”
Elsa mira a Luis
Luis asiente
Dices con acento correntino, “ojo, 4 es el mínimo, pero podría ser más si ponés de tu parte para que así sea”
Aurora dice: “yo me encargo de que eso sea así, Elsa. Te puedo decir con seguridad que soy la más interesada en que este hombre baje de peso”
Elsa mira a Aurora y sonríe
Dices con acento correntino, “claro, entiendo. Es más, me da la impresión de que con tu ayuda vamos a llegar al éxito, parecés una chica exigente”
Aurora dice: “lo soy, que no te quepa duda.”
Luis vuelve a fingir temblar de miedo, luego ríe un poco
Elsa sonríe y continúa su exposición, mostrando el otro papel
Dices con acento correntino, “este es el plan de alimentación, en principio me gustaría hacer controles cada 8 días, por lo que este plan da exclusivamente para ese periodo de tiempo”
Los hermanos asienten
Dices con acento correntino, “consiste en 5 comidas diarias; desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena. a cumplirse aproximadamente cada 3 horas en el caso de el desayuno, la media mañana y el almuerzo, y entre este, merienda y cena serían 4 horas más o menos, ya que la tarde siempre resulta algo más larga.”
Elsa le acerca el plan a Luis
Dices con acento correntino, “comentame si hay algo entre estos alimentos que no toleres, por favor”
Luis recibe el papel y lo lee con detenimiento
Luis le devuelve la hoja y la mira
Luis dice: “me asustan esos jugos verdes, y el brócoli no es que me agrade…pero como dice aquí mi bruja…”
Luis mira a Aurora y le guiña un ojo
Aurora entrecierra los ojos y cierra fuerte los labios para reprimir un suspiro algo impaciente.
Luis dice: “hay que tolerar todo cuando uno está…enfermo.”
Luis suspira
Elsa sonríe
Dices con acento correntino, “bueno, igual si es que alguno de los alimentos que te pasé te hace mal a nivel salud como darte alergia, bajarte la presión o cosas por el estilo, no dejes de avisarme, sí?”
Luis dice: “yo le digo, tranquila”
Elsa asiente y se aleja de ellos un momento, busca una carpeta y archiva ambas hojas allí. Señala las cosas de Luis que todavía siguen en su escritorio
Dices con acento correntino, “no te olvides de esto, eh?”
Luis asiente riendo y junta sus cosas, se va poniendo el reloj y su anillo de compromiso, además de guardar otras cosas más.
Dices con acento correntino, “y en cuanto a un plan de ejercicios, mmm…”
Aurora mira a Elsa con interés
Dices con acento correntino, “no sé si te chequeaste con un médico recientemente?”
Luis vuelve a su lugar y la mira
Luis dice: “sí, hace cuestión de un mes aproximadamente. Tengo algunos valores altos pero en cuanto a actividad física me permite casi todo, excepto ejercicios de muy alto impacto. Mi corazón también está bien pero como le mencioné anteriormente, tengo antecedentes familiares de hipertensión y lo más reciente, un accidente cerebro vascular que sufrió mi madre.”
Elsa asiente y arrastra el mouse, buscando algo por un instante y haciendo clic varias veces
Aurora dice: “Elsa, como te dijo él, tiene permitidas casi todo tipo de actividades físicas. Yo soy instructora y lo voy guiando. Como se dice, sin pausa pero sin prisa.”
Elsa alza la mirada de la pantalla y mira a la chica
Dices con acento correntino, “aaah mirá, qué interesante está eso, entonces vení mirá esto, por favor”
Aurora se levanta y se acerca a Elsa, fijando la vista en el monitor del ordenador
Ambas murmuran por un buen momento, llegan a un acuerdo y Elsa imprime la tabla de ejercicios, más otra tabla
Luis las mira y piensa: estas quieren que desaparezca
Luis sonríe y las sigue mirando atentamente
Elsa alcanza a ver la sonrisa de Luis
Dices con acento correntino, “ojalá, querido, hubiera visto sonreír a mis pacientes así en su primera consulta. La mayoría llegaban a la clínica en la que trabajaba casi a la fuerza y con una cara que ni te digo”
Aurora vuelve a su lugar pero se queda parada cerca de Luis
Luis dice: “bueno…rara vez me va a ver con mala cara, licenciada; pero sí tengo que reconocer que me pone algo nervioso esta situación, pero creo que la puedo enfrentar”
Elsa le sonríe cálidamente
Dices con acento correntino, “tranquilo, yo sé que no es fácil hacer esto pero mirá, si te ponés objetivos a corto plazo que te vayan motivando, y teniendo una hermana psicóloga, la otra instructora de gimnasio…te puedo asegurar que lo tenés todo muchísimo más llevadero al menos”
Luis sonríe y asiente
Luis dice: “tiene razón, soy afortunado, la verdad”
Aurora asiente
Dices con acento correntino, “bastante, Luis.”
Luis dice: “pero la psicóloga…en qué puede ayudar con esto de la dieta? Pregunto desde mi total ignorancia”
Dices con acento correntino, “bueno, esta enfermedad no solo es física, tiene algo de emocional. Hay momentos en que podés sentirte desmotivado, por ejemplo por no bajar lo que esperabas, de hecho es una frustración que hace que muchos pacientes dejen su tratamiento. También te puede pasar que tengas un bajón anímico, o que por un problema tengas tendencia a querer salir de la dieta por ese instante para descomprimir las tensiones, si te ponés a pensar siempre utilizamos la comida para tranquilizarnos.”
Luis asiente, pensativo
Aurora dice: “es bueno que le aclares eso, pero en ese aspecto yo me voy a encargar de motivarlo, aunque mis formas no son las de un terapeuta.”
Aurora sonríe a penas un poco
Elsa la mira y asiente
Dices con acento correntino, “ya estás advertido”
Elsa mira a Luis y le guiña un ojo
Luis dice: “más que advertido.”
Luis ríe
Dices con acento correntino, “ah, te imprimí otra tabla también, es como un calendario. Quiero que en ese calendario me registres como vas comiendo, incluso si eventualmente te llegás a salir de la dieta. En este punto necesito que me seas completamente sincero, está bien?”
Luis dice: “más que bien, así va a ser.”
Elsa sonríe y procede a archivar todo junto en la carpeta y se la entrega a Luis
Dices con acento correntino, “esta carpeta tiene que ser tu compañera de vida prácticamente, no la olvides en cada consulta. Ah, y por el momento chicos voy a necesitar que vengan al menos por este primer mes acá en mi consultorio, debido a que en esta balanza puedo observar datos más precisos que necesito saber para el primer descenso, luego sí voy a intentar comprarme una balanza que pueda mover y que me registre esa cantidad de datos también”
Aurora dice: “vamos a venir, no hay problema.”
Luis asiente
Aurora dice: “ayer no conseguimos permmiso, pero ahora van a tener que dárnoslo les guste o no. Su jefe ya me conoce”
Elsa se ríe y asiente
Luis dice: “cuánto le debo, licenciada?”
Elsa le indica el costo de la consulta
Luis asiente, saca con dificultad una cartera de su bolsillo
Al ver esto, Aurora toma de entre las manos de Luis la carpeta
Luis la mira, luego vuelve a mirar la cartera, sacando unos villetes y contándolos para extendérselos a Elsa
Luis dice: “tiene factura?”
Elsa asiente, recibe el dinero y confecciona la factura para luego entregársela a Luis
Luis asiente y la guarda con su cartera en el mismo bolsillo de antes
Aurora mira a Elsa
Aurora dice: “en el próximo control voy a traerte mi rutina, para mí está bien pero siempre es importante un ajuste de una profesional. Puede ser?”
Elsa mira a Aurora y le sonríe
Dices con acento correntino, “por supuesto, vos traela y vemos qué hacer, sin ningún problema. Ah, casi me olvido; en la carpeta les pegué una etiqueta con la fecha del próximo turno”
Aurora abre la carpeta, lee y asiente. Mira a Luis. Este se acerca, lee y también asiente
Dices con acento correntino, “bueno, por hoy ya estamos, chicos. Cualquier cosita tienen mi número, no duden en consultarme ante cualquier duda y a toda hora. sí?”
Aurora dice: “perfecto”
Luis dice: “gracias por todo, licenciada, nos vemos en una semana entonces”
Aurora cierra la carpeta y se dirige despacio hacia la puerta pero mira a Elsa de reojo
Aurora dice: “sí, muchas gracias.”
Dices con acento correntino, “no es nada, nos vemos la próxima semana.”
Luis se dirige a la puerta siguiendo a Aurora
Elsa los acompaña, abriendo la puerta y sosteniéndola para que salgan
Los hermanos salen y enseguida desaparecen del rellano, bajando por las escaleras
Elsa cierra la puerta, se va hasta su escritorio, sentándose frente al ordenador y suspirando, además de esbozar una gran sonrisa llena de satisfacción por haber concretado, finalmente, su primera consulta.

Nueva escena de rol: Masoquista irresponsable

Punto de vista: Mayra.

Comunidad de Madrid; Plaza de Castilla.
Te encuentras en una gran plaza situada al norte de la ciudad, en el distrito de Chamartín. Está atravesada por el tramo final del Paseo de la Castellana, Y constituye el centro neurálgico del barrio de Castilla.
Ves obelisco de Calatrava y Monumento a Calvo Sotelo aquí.
Mayra sale furiosa, caminando por la acera hasta el estacionamiento junto al hospital.
Mayra coge el ticket del estacionamiento y camina hacia la taquilla.
Mayra entrega el ticket al hombre en la ventanilla y hurga en su bolso para sacar el monedero.
El hombre dice: “son 21,80.”
Mayra asiente y saca el monto del monedero, dejándolo sobre el pequeño mostrador.
el hombre coge el dinero y pasa el ticket por el sello.
Mayra saca las llaves de su coche mientras espera el ticket.
El móvil de Mayra suena con un mensaje.
Mayra coge su móvil desbloqueando la pantalla.
Mayra va pulsando con cierto temblor en las manos producto de la rabia.
sMS enviado: “Mi compañero se echó atrás. ¿todavía puedo asistir sola?”
El hombre le extiende el ticket a Mayra y esta lo coge con brusquedad, girándose para tomar rumbo a su coche.
Mayra camina sin mirar a los lados hasta divisar su coche.
Ves Docea Sondera aquí.
El Móvil de Mayra vuelve a sonar.
Mayra mira el mensaje.
[SMS] número privado: “de acuerdo. apunta la dirección”
Mayra lee el próximo mensaje y exhala con fuerza, mientras pulsa el botón del mando de la alarma del coche.
Mayra desactiva la alarma del coche y los seguros de las puertas se desbloquean.
Mayra abre la puerta del conductor, tira el bolso en el asiento del copiloto y sube al coche.
Docea Sondera
Mayra cierra la puerta, bloqueando los seguros.
Mayra estira la cinta y se abrocha el cinturón de seguridad insertando la hebilla en el anclaje.

Mayra introduce la llave en el cilindro de encendido, la gira y arranca el motor, luego pulsa en el panel y activa el GPS.
Mayra va introduciendo la dirección que recibió por mensaje.
Mayra mira una vez más el móvil y lo bloquea antes de meterlo en su bolso.
Mayra mete la velocidad pulsando el embrague y luego pisa el acelerador levantando el pie del embrague con suavidad.
El coche se pone en movimiento.
Mayra se dirige al norte y gira a la izquierda hacia Calle de Pedro Rico.
Mayra escucha las instrucciones del GPS.
Gira a la derecha hacia Calle de Pedro Rico
15 metros
Gira a la derecha con dirección a Calle de Pedro Rico
Mayra mira con atención la vía.
El GPS sigue dictando sus instrucciones.
Gira a la derecha con dirección a Glorieta de José Moñino
39 metros
En la rotonda, toma la 1.ª salida en dirección a Autopista de Circunvalación M-30/Av. de la Ilustración/M-30
Continúa hacia Autopista de Circunvalación M-30/M-30
4.4 km
Mientras conduce, Mayra no deja de pensar en sus últimos encuentros con Fabián.
La voz del GPS saca a Mayra de sus pensamientos.
Mantente a la izquierda para continuar por M-30.
6.9 km
Toma la salida hacia C/ Segovia/P Extremadura/Badajoz
160 metros
Mantente a la izquierda, sigue las señales de Calle de Segovia/Paseo Extremadura/Casa de Campo y pasa a Paseo Marqués de Monistrol.
550 metros
Incorpórate a Paseo Marqués de Monistrol
90 metros
Gira a la izquierda con dirección a Puente de Segovia
240 metros
Continúa por Calle de Segovia
1.1 km
Continúa por Calle de Tintoreros
120 metros
Mayra aprieta con fuerza el volante recordando el desplante de Fabián delante de aquel médico de segunda.
La voz del GPS sigue dando sus instrucciones.
Continúa recto hacia Calle de la Colegiata
220 metros
Continúa por Plaza de Tirso de Molina
170 metros
Continúa por Calle Magdalena
160 metros
Mayra reduce un poco la velocidad y toma al sur desde la calle de la Magdalena hasta que llega a su destino.
Mayra murmura: “tarde o temprano volverás a mí, Fabián, porque estás hecho a mi medida.”
Mayra divisa lo que está buscando y estaciona el coche tan cerca como le es posible.
Mayra apaga el motor girando la llave y sacándola con suavidad.
Mayra saca un espejo de su bolso y se arregla el maquillaje, antes de cambiarse los zapatos y quitarse las bragas.
Mayra tira de una bolsa que guarda bajo el asiento y termina de cambiarse con rapidez.
Mayra desbloquea los seguros y abre la puerta del vehículo.
Comunidad de Madrid; Calle Ave María.
Estás en una vía pública de Madrid, situada en el barrio de Embajadores, distrito Centro, que va, en dirección norte-sur, desde la calle de la Magdalena a la plaza de Lavapiés, en el conjunto urbano del barrio de Lavapiés, cuna de la manolería. Conocida en su origen como calle o camino del Barranco, e indistintamente nombrada «Ave María» en los planos de Texeira (1656) y Espinosa (1769), se conserva documentación de construcciones particulares desde 1742. Entre 1936 y 1939 se le dio el nombre de Luis Santa María.
Ves Docea Sondera aquí.
Mayra se estremece por la brisa helada que le roza las largas piernas que van casi al desnudo, apenas cubiertas por el largo sobretodo que se acaba de poner.
Mayra respira profundo y cierra la puerta del coche.
Mayra se ajusta la delgada tira del bolso diminuto donde apenas cabe su móvil, su identificación, una tarjeta de crédito y las llaves.
Mayra pulsa el botón del mando y las puertas se bloquean, activando la alarma.
Mayra camina hasta el muro, la tensión al andar hace que sus pantorrillas se resientan por lo alto de los tacones.
Mayra repite la frase clave ante el segurata de la entrada. Luego muestra su identificación.
el segurata la observa y se lleva una mano a la oreja derecha.
Las puertas se desplazan hacia un lado.
El hombre dice: “Bienvenida.”
Mayra asiente y atraviesa el portón.
Mayra camina observando los jardines y al fondo una edificación de dos plantas.
La puerta delantera se abre, la luz que proviene de lo que supone será el salón ilumina una figura esbelta que se recorta a contraluz.
Mayra camina mirando al suelo por instinto.
La figura sigue esperando en la puerta.
Mayra sube los tres escalones y la fragancia del perfume masculino le enciende las mejillas.
Una voz grave y profunda le da las buenas noches y le invita a pasar con un gesto de la mano.
Mayra da dos pasos y espera.
La figura cierra la puerta con suavidad y se le acerca por detrás antes de dar varios giros en torno a ella.
Mayra se estremece al sentir aquellas manos sobre sus hombros retirando con delicadeza el largo sobretodo.
el hombre se coloca a un lado para hablarle muy cerca del oído.
El hombre dice: “un atuendo muy apropiado para esta noche, sí.”
A mayra se le eriza la piel pero permanece en silencio.
Unos pasos se escuchan aproximándose a un ritmo constante.
Ahora, el aroma de un exótico perfume femenino le obliga a cerrar los ojos un instante.
Una figura más baja y delgada se acerca a Mayra.
La mujer dice: “bienvenida, querida. Nos commplace mucho que te unas a nosotros en esta noche.”
La mujer se acerca más a Mayra.
Mayra mantiene la mirada en el suelo, fijándose en los zapatos de aquella mujer.
La mujer suelta una risa suave y cantarina.
La mujer dice: “qué encantadora criatura, no te parece, cariño?”
El hombre asiente con la cabeza, mientras pasa la yema de un dedo sobre los hombros de Mayra, ahora al desnudo.
el hombre dice: “creo que será todo un placer que se nos una esta noche, cielo.”
La mujer levanta la cara de mayra usando el mango de su fusta con suavidad, mientras se fija con detalle en la gargantilla quelleva al cuello.
La mujer dice: “tu amo debe ser muy considerado para dejarte venir sola esta noche.”
Mayra murmura: “ahora mismo no tengo amo… él me liberó de nuestro acuerdo rescindiendo nuestro contrato.”
El hombre y la mujer se sorprenden pero no dicen nada.
La mujer dice, “Eso pasa a veces, querida. Pero no te preocupes, esta noche por ser la primera te unirás al resto de fetteratis. Hoy tenemos una fiesta muy especial.”
Mayra asiente con suavidad.
La mujer engancha su brazo con el de ella y la va guiándo hacia las escaleras.
el hombre las sigue de cerca.
Mayra va observando el lugar con admiración.
LIBERTINO’X Private Parties & meetings
Observas un chalet decorado con un estilo vanguardista, donde el buen gusto y el lujo mantienen en un equilibrio estético entre los colores y las texturas. Desde el mobiliario a las alfombras y las obras de arte colocadas en sitios estratégicos, todo rezuma hedonismo, dinero y poder.
La mujer emite otra risita de satisfacción al observar la expresión de Mayra.
La mujer dice: “soy Ivy, y este es mi compañero Fausto.”
Mayra murmura: “es un gusto conoceros.”
Fausto dice: “el placer es nuestro, Mayra.”
Mayra inspira profundo y se anima a mirar por el rabillo del ojo. el atuendo de Ivy dejaba claro cuál era su rol.
Al llegar al sótano, Mayra abre los ojos con sorpresa.
El ugar era perfecto y tan exclusivo —pensaba Mayra.
Ivy hace las presentaciones pertinentes.
Una chica ataviada para la ocasión va sirviendo copas de vino, borboun y wisky.
Mayra coge una copa de vino y se sienta a esperar que comenzase el espectáculo. con discreción fue observando en detalle, pero nada le daba luces de qué habrían escogido para esta noche. Sabía por lo que había podido investigar, que hacían fiestas y espectáculos de alto nivel y sobre todo, con mucha privacidad y discreción.
La voz de Fausto se escucha por encima del resto, retumbando en el sótano, haciendo que se estremeciese unos segundos.
Ivy se le acerca y le extiende la mano.
Mayra le toma de la mano y se pone en pie.
Ambas mujeres comienzan a caminar por un largo pasillo que a lado y lado tiene diversas puertas.
Ivy abre el portón, la luz tintineante de múltiples velas hace danzar sombras a través de todo el ambiente.
Ivy da un paso invitando a Mayra.
Mayra entra y observa la mazmorra.

DISCLAIMER

La escena que se describe a continuación puede no ser apta para menores de edad, personas sensibles o en extremo conservadoras debido a su contenido sexual no convencional y explícito.

LIBERTINO’X Private Parties & meetings; Mazmorra.
Observas un ambiente iluminado solo con las luces de varias velas que están ubicadas de forma estratégica. Las paredes alternan entre el rojo sangre y el negro. El piso es negro al igual que el alto techo lo que provoca una sensación de profundidad algo desorientativa. Al fondo se observa una cama vestida en satén negro, de cuyo cabezal cuelgan cadenas, esposas y tiras de terciopelo. A la derecha un potro en cuya superficie descansa un gato de nueve colas. A la izquierda una cruz de San andrés ocupa el centro de la pared. entre la cruz y la cama, un cepo de madera muestra un tallado artístico con símbolos celtas. A los pies de la gran cama, un baúl cuya tapa está abierta, muestra el diverso contenido de ataduras, juguetes varios para los azotes, toallas esponjosas, botes de aceites, lubricantes, guantes y preservativos.
Mayra traga grueso y cruza una mirada con Ivy que la observa con intensidad.
Los invitados comienzan a ubicarse alrededor de todo el espacio.
A un lado tras el potro, una puerta se desplaza hacia un lado.
Una mujer parcialmente desnuda entra a la habitación.
Los ojos de Fausto y algunos otros hombres presentes brillan de excitación.
Ivy sonríe a la joven y le señala con la fusta hacia los pies de Fausto.
La joven adopta la postura de sumisión a los pies del hombre.
Ivy tiende una mano a Mayra para ubicarla a su lado derecho.
Mayra observa incrédula la invitación pero accede y se ubica. Desde ahí la vista es perfecta.
Ivy alzza la voz. En la mazmorra se hace silencio.
Ivy dice: “Hoy es el cumpleaños de mi amado Fausto. Por ello estais todos aquí, para acompañarnos en esta fecha tan especial y para disfrutar de este magniífico obsequio.”
Varios de los presentes asienten y sonríen.
Ivy dice: “hoy tenemos una invitada que se nos une por primera vez, pero como veis, conoce nuestros códigos y respeta nuestra cultura.”
Los presentes murmuran y algunos asienten en reconocimiento.
Mayra hace una pequeña inclinación de cabeza en respuesta.
Ivy se acerca a la sumisa y le acaricia el cabello, luego el rostro, los labios y al final va descendiendo con la fusta rozando todo su torso al desnudo.
Fausto mira con deleite cada reacción de la sumisa, pero por sobre todo se nota como disfruta el dominio de su mujer.
Ivy introduce el dedo índice por la argolla del collar de la sumisa.
La sumisa va avanzando de rodillas siguiendo a su dómina hasta el cepo.
Ivy se inclina para susurrarle a la joven. Esta se estremece y asiente sin alzar la mirada.
Mayra se gira para no perder nada del espectáculo, los presentes hacen lo mismo.
La espectación y el morbo flotan en el ambiente.
La sumisa se acuesta boca arriba sobre el cepo.
Fausto observa las reacciones de Mayra.
Mayra se relame los labios mientras observa como Ivy venda los ojos de la joven y comienza a atarla por muñecas y tobillos, inmovilizándola por completo.
La joven gime con cada apretón de las correas.
Mayra observa la escena sintiendo como el deseo comienza a arder en su interior.
Ivy deja su fusta sobre la cama y coge un látigo de cuero del baúl.
Ivy se gira y se acerca a Fausto, este se inclina y ambos se besan con lentitud.
Mayra los observa y su mente vuela unos años atrás.
Ivy se acerca a la sumisa sacudiendo el látigo sin tocarla.
Cada latigazo suena y el eco rebota en las paredes de la mazmorra.
Los pezones de la sumisa se endurecen, la piel de sus pechos generosos se eriza.
A mayra le brillan los ojos, anhelante y Fausto se ha dado cuenta.
Fausto mira a Ivy trabajando a la sumisa, pero también se fija en Mayra. el anhelo de la nueva fetterati lo pone duro.
Ivy comienza a azotar a la sumisa en sus zonas erógenas, arrancando dulces gemidos de placer.
Mayra se muerde el labio inferior y aprieta las piernas un poco.
Fausto no pierde de vista la escena, mirando de vez en cuando de soslayo a Mayra.
Mayra respira casi jadeante, sus mejillas están encendidas, sus pezones lucen erectos tras la blonda y el encaje del corsé que le levanta los pechos de forma sugerente.
ivy sigue trabajando a la sumisa, dejando chorrear parafina caliente sobre los rosetones que ha dejado el látigo logrando que la mujer se arquee gimiendo al borde del orgasmo.
Ivy le susurra algo al oído y la chica se tensa mordiéndose el labio inferior.
Fausto se acerca a Mayra por la espalda, posando sus manos sobre los hombros.
Mayra da un leve respingo.
Fausto la empuja con suavidad hacia el cepo, donde Ivy sigue trabajando a la sumisa.
Mientras la sumisa gime, Fausto se acerca y va acariciando con la yema de los dedos el cuerpo de la mujer, que gime más fuerte ante el cálido contacto.
Ivy se aleja para cambiar de juguete.
Mayra observa a la sumisa tendida y por un momento se imagina que es su estampa la que está observando.
Fausto no pierde de vista las reacciones de Mayra.
Ivy extiende el gato de nueve colas, Fausto lo coge con firmeza.
Fausto comienza a azotar a la sumisa con una cadencia casi hipnótica.
La sumisa gime con más intensidad.
Mayra siente como alguien la toma de las muñecas y la guía hacia la cama.
Ivy le va susurrando a Mayra, la típica información que se da en esos lugares; pero ella solo presta atención a Fausto y las colas del gato cayendo una y otra vez, sonando contra la piel de la sumisa.
La mirada de Fausto y Mayra se cruzan un instante.
Mayra pierde la noción del tiempo y el espacio por un momento, al escuchar como la sumisa gime bajo las órdenes de Fausto.
Ivy susurra: “¿Te gustaría probarlo, Mayra? Estoy segura de que lo disfrutarías tanto o más que nuestra karla.”
Mayra asiente sin dejar de observar como la chica se retuerce de placer sobre el cepo y como Fausto la acaricia ahora con reverencia y afecto.
ivy susurra: “Esta noche es muy, muy especial, Mayra.”
Ivy ayuda a que Mayra se retire la pequeña minifalda de cuero y el corset.
Ivy frunce el cejo al ver que está desnuda del todo por lo inusual del asunto siendo la primera vez que le invitaban, pero viendo a Fausto tan excitado y motivado guarda silencio.
Ivy coloca a Mayra de rodillas frente al cabezal, atándo sus muñecas con las esposas unidas a cadenas.
Mayra gira la cabeza, buscando a Fausto pero no logra ubicarlo.
Fausto besa a ivy, agradecido.
Ivy lo acaricia con ternura.
Ivy dice: “me encargaré de ubicar a los invitados en los reservados, cariño.”
Fausto vuelve a besarla.
Fausto murmura sobre los labios de Ivy: “tengo algo muy especial reservado para ti, cielo… pero te lo daré luego”
Ivy lo besa y sonríe, saliendo sin hacer ruido.
Los invitados van abandonando la mazmorra tras Ivy.
Fausto va apagando varias de las velas, dejando la mínima iluminación necesaria cerca de la cama.
Apoyado en el potro, un hombre alto observa la escena; sus ojos verdes brillan felinos en la penumbra.
Fausto se quita la camisa de seda.
Mayra aguarda espectante.
Fausto sube a la cama y se posiciona tras Mayra.
Mayra se tambalea con el movimiento del colchón.
Fausto se acerca para susurrarle, pero evita tocarla en todo momento.
Fausto susurra: “tengo para mí que no has sido una buena chica… si no, tu amo no te habría echado de su lado, pequeña.”
Mayra se estremece, espectante ante la voz y el aroma de Fausto.
Fausto sigue susurrando de forma cadenciosa.
Fausto susurra: “dime, ¿has sido una pequeña zorra altanera?”
Mayra conoce el juego y guarda silencio, esperando el azote.
Fausto deja caer su mano con fuerza en el trasero de Mayra.
Fausto le acaricia y le vuelve a azotar.
Mayra reprime un gemido.
Fausto susurra: “así que quieres portarte mal… vas a ser una chica mala.”
Mayra casi jadea ante la cercanía.
Fausto vuelve a azotarla con fuerza.
El ruido de la mano cayendo una y otra vez rebervera en la mazmorra ahora con más intensidad, por encontrarse casi vacía.
El hombre de los ojos verdes no pierde de vista la escena.
Fausto alterna las nalgadas con caricias, rozando de vez en cuando el resto del cuerpo de Mayra.
Fausto la observa en detalle.
Fausto se le acerca y le susurra: no puedes correrte hasta que te lo ordene, pequeña zorra.”
Mayra se muerde el labio con fuerza, está tan excitada que siente como la piel entre sus muslos comienza a humedecerse.
Fausto dice: “abre las piernas.”
Mayra obedece sin resistencia.
Fausto roza con un dedo sus labios vaginales evitando rozar el clítoris.
Fausto deja la cama y va a por una delgada vara de bambú.
Fausto sube de nuevo y se posiciona.
Mayra se prepara para recibir el lamido del cuero sobre la piel.
Fausto roza la espalda y el trasero de Mayra con la vara.
Mayra se estremece.
Fausto comienza a susurrarle palabras sucias en el oído a Mayra, describiendo lo que le hará una vez que termine con la vara.
Mayra se muerde con más fuerza, hasta sentir el sabor de la sangre sobre su lengua.
Fausto comienza a golpear las nalgas de Mayra con un nritmo constante, hasta que le arranca gemido tras gemido.
El torso de Fausto brilla con una capa de sudor.
Fausto susurra: “córrete, nena. Córrete ahora para mí.”
Mayra cierra los ojos necesitando ir un poco más allá para poder correrse.
Mayra susurra: “más… más fuerte.”
Fausto se detiene un instante, sorprendido.
El hombre de los ojos verdes sigue de pie observándolos.
Fausto se baja de la cama y lo mira de reojo.
El hombre señala el gato de nueve colas.
Fausto cambia de herramienta y coge el gato.
El hombre le señala las esposas.
Fausto abre las esposas.
Mayra se dobla pero se recompone esperando la orden.
Fausto dice: “túmbate, coge las tiras de terciopelo y separa las piernas.
Mayra obedece.
Fausto se arrodilla sobre la cama entre sus piernas y comienza a agitar el gato sobre la piel.
Mayra se arquea con cada roce, gimiendo, sin correrse.
Mayra suplica por más, retorciéndose, jadeando y gimiendo con intensidad.
Mayra busca la mirada de Fausto, quiere empujarlo hasta que le de lo que anhela con tanta desesperación.
Fausto aumenta la fuerza y la frecuencia de los azotes.
Varios minutos después…
Fausto está sudando, muy excitado, tembloroso e incrédulo.
Observando el rostro de Fausto, el hombre se acerca a la cama y le extiende la mano.
Fausto le entrega el gato y se coloca al lado derecho de la cama, respirando de forma jadeante.
Mayra sigue con la vista a Fausto.
El hombre apaga las velas del lado contrario, quedando fuera de la vista de Mayra.
Los azotes no tardaron en llegar.
Mayra se retuerce jadeando y gimiendo.
Mayra centra sus ojos en las manos de Fausto que, ahora se mueven con rapidez hacia el botón y la cremallera de sus pantalones.
Mayra siente otro par de azotes y abre los ojos, desconcertada y más excitada por el dolor.
Los azotes no dejan de llegar cada vez con más fuerza, mientras Mayra observa a Fausto masturbándose de manera enérgica.
Mayra se arquea y gime al sentir el roce de las colas del gato en sus labios vaginales.
El hombre se fija que su amigo está a punto de correrse y habla con autoridad, dándole a Mayra la orden de que se corra.
Mayra escucha la orden mientras el hombre deja caer el gato sobre su clítoris y por fin alcanza el clímax.
Fausto se corre sumido entre la incredulidad y el desconcierto.
Una armonía entre gemidos y gruñidos rompe el silencio reberverando en la mazmorra.
El hombre suelta el gato sobre la cama.
Fausto se tambalea.
Ivy regresa y se alarma un poco al ver que Fausto se tambalea y corre a sostenerle.
Mayra cierra los ojos, presa del sopor tras el fuerte orgasmo quedando laxa sobre la cama.
Ivy observa a Mayra y luego a su marido.
Un tenue olor a semen y sangre se percibe en el ambiente.
Ivy dice: “¿Fausto?”
Fausto niega en silencio.
Ivy mira al hombre que se les acerca.
Ivy dice: “qué coño ha pasado aquí?”
El hombre se mueve hacia el resplandor de las velas.
Ivy le mira a los ojos.
El hombre le sostiene la mirada y luego mira hacia la puerta lateral.
Ivy ayuda a Fausto a salir de la mazmorra por la puerta lateral, el hombre les sigue.
Los tres entran en una habitación matrimonial.
Ivy ayuda a Fausto a tumbarse en la cama, terminando de desvestirle y cubriéndolo con las sábanas.
ivy se gira.
Ivy dice: “vas a decirme qué fue lo que pasó? Fausto no es un dominante que tenga caídas post sesión, y tiene límites muy establecidos, Marcos.”
Marcos dice: “lo he terminado yo, porque Fausto no habría podido, justo por sus límites.”
Ivy abre los ojos como platos.
Marcos niega y alza una mano.
Marcos dice: “me quedé cuando vi que no llevaba bragas puestas. Y si hubieses sido más atenta, habrías visto las marcas que tiene en la parte superior de los muslos, Ivy. Esa no es una mujer para este lugar ni para vosotros. sigue mi consejo y no la aceptéis más aquí.”
Ivy mira a fausto y luego a Marcos.
Ivy suspira y asiente.
Ivy murmura: “tendría que haber sospechado de que al final viniese sola y más aún cuando me dijo que su amo había rescidndido el contrato.”
Marcos mira a Fausto y luego a Ivy.
Marcos dice: “Tranquila, solo aplica el procedimiento en estos cassos, me quedo con él.”
Ivy asiente, se acerca a la cama y besa a Fausto en la frente, le da un apretón a Marcos en el antebrazo y sale hacia la Mazmorra.
Marcos mira a su amigo y se dirige al baño a preparar la bañera.
Fausto siente pasos y abre los ojos.
Fausto murmura: “¿Marcos?”
Marcos se gira.
Marcos dice: “aquí estoy, tio. ahora te meteremos en la bañera y luego a dormir. mañana estarás como nuevo.”
Fausto se aprieta ambos párpados.
Fausto dice: “ella… ”
Marcos se acerca y se sienta en el borde de la cama.
Marcos murmura: “esto no ha sido tan serio, estará dolorida pero por lo que vi, es una masoquista irresponsable. He hablado con ivy… no sé quien la recomendó, pero no es para este lugar.”
Fausto asiente en silencio.
Fausto dice: “la recomendó Orestes… mejor dicho ella nos contactó y dijo que venía de su parte. Orestes siempre ha sido serio y responsable, siempre ha respetado las normas.”
Marcos dice: “tranquilo, ya hablaré con él. ahora solo descansa.”
Fausto asiente, mientras Marcos entra en el baño.
Mientras tanto en la mazmorra.
Ivy espera a que las magulladuras de la mujer sean atendidas.
Mayra abre los ojos.
Ivy hace señas a la mujer que está terminando de atender a Mayra y se queda quieta a los pies de la cama.
Mayra parpadea, la iluminación del ambiente es mucho mayor que cuando entró.
La mujer sale, cerrando la puerta tras de sí.
Ivy habla en tono serio.
Ivy dice: “quiero que te vistas y salgas sin protesta ni escándalos de mi propiedad y quiero que sepas que no eres bienvenida nunca más aquí.”
Mayra se incorpora, siente que la piel le escuece y un dolor palpitante y más intenso entre las piernas.
Ivy la mira casi sin parpadear.
Ivy dice: “¿Has comprendido lo que te he dicho?”
Mayra resopla y tantea buscando su ropa.
Mayra comienza a vestirse.
Mayra se pone en pie, se tambalea un instante pero mantiene el equilibrio.
Ivy la observa y le extiende una mano con su pequeño bolso.
Mayra lo coge y se lo cuelga, cruzándolo por su torso.
Mayra la observa achicando los ojos.
Ivy le sostiene la mirada.
Mayra dice: “Habría jurado que no erais tan remilgados. al menos alguien sí tuvo los cojones de hacer lo que Fausto no pudo. Imagino que por eso eres su switch.”
Ivy la mira, incrédula.
Ivy se acerca a la puerta de la mazmorra y abre.
Ivy dice: “haz el favor de marcharte.”
Mayra asiente y camina altiva saliendo hacia el pasillo.
Fuera de la mazmorra, un segurata espera para escoltar a Mmayra hasta su coche, repitiendo la advertencia de que ya no es bienbenida allí.
Mayra sube a su coche y se marcha.
Ivy vuelve a la habitación donde Fausto es ayudado por Marcos a tomar un baño, mientras piensa cómo llegó Orestes a enredarse con una tia así.

Nueva escena de rol: CIPA aquí, en Japón o al otro lado del charco.

Punto de vista: Fabián.

Comunidad de Madrid; hospital Universitario La Paz.
Te encuentras en un centro hospitalario de titularidad pública, situado en el distrito de Fuencarral El pardo. Está administrado por el Servicio madrileño de salud y es uno de los principales hospitales de referencia. También es centro de referencia nacional e internacional en varias áreas específicas de elevado nivel de desarrollo científico y tecnológico.

La aglomeración en este lugar te impide identificar a personas concretas.

El celador pasa al trote directo a la zona de urgencias empujando una camilla donde apenas puede verse un pequeño bulto envuelto en una manta rosa.
La enfermera corre junto al celador.
Una pareja con rasgos típicamente indígenas, corre tras la enfermera.
Paloma se gira y frena el avance de la pareja.
Paloma dice con acento almeriense, “Tenéis que esperaros aquí, lo siento, pero no podéis entrar.”
Paloma traga grueso al ver las lágrimas de la mujer inundarle los ojos.
Paloma dice con acento almeriense, “os diré lo que sea en cuanto lo sepa, os lo prometo.”
El hombre pasa el brazo sobre los hombros de su mujer y asiente.
Paloma mira al hombre mientras intenta llevar a su mujer casi a rastras hasta los asientos de la salita de espera.
El celador carraspea con fuerza.
Paloma se recompone y entra al área de urgencias siguiendo al celador.

Comunidad de Madrid; hospital Universitario La Paz; Servicio de Urgencias Generales.
Es un servicio que cuenta con cuatro salas de observación con capacidad para 54 pacientes, además de una sala de preingreso para 30 pacientes y una sala de tratamientos con 30 sillones.
Te encuentras con Fabián y Almudena.
El celador entra disparado y frena en seco cerca de Fabián y Almudena.
El celador ve a Fabián, tiene el rostro descompuesto.
Dices: “¿Qué tenemos?”
Paloma traga y se acerca a la camilla.
Paloma levanta la manta, mientras Almudena y Fabián se acercan.
Fabián adopta un gesto adusto, Almudena empalidece.
Almudena murmura: “la vírgen.”
Dices: “Llevadla al box de ahí en la sala de preingresos, preparad las curas. Almudena, llama a servicios sociales y dile a Lourdes si puede acercarse. Paloma, intenta tomar una vía y una muestra para analítica completa; cuando termines, comunícate con el hospital infantil y también con el doctor Anzola, por favor.”
Paloma asiente, Almudena corre a la isla de enfermeras.
Fabián rompe el empaque de unos guantes y se los coloca.
El pequeño bulto comienza a convulsionarse de forma feroz.
Fabián mira a Justino.
Dices: “sujétale del cuerpo, con cuidado. me ocuparé aquí arriba.”
Los hombres adoptan sus posiciones.
Fabián procura abrir la boca de la pequeña niña con cuidado usando una paleta de madera para evitar que se lastime más la lengua.
Fabián se fija en las heridas bucales y aprieta los dientes.
Sangre corre desde las comisuras de la pequeña.
Justino coge con cuidado a la niña, pero los movimientos hacen que sea difícil sujetarle con delicadeza.
Fabián observa la fracctura abierta que muestra la tibia y el peroné de la niña desde su posición.
Fabián habla con tono firme.
Dices: “sujétale sin miedo, Justino.”
El hombre traga y respira profundo esperando el chillido de la niña.
El llanto nunca llega.
Fabián sigue sujetando la cabeza de la niña y la paleta, mientras grita la serie de medicamentos que han de colocarse en la vía.
El celador murmura: ” “esta chiquilla está ardiendo… mi dios bendito.”
Fabián observa como el cuerpo comienza a relajarse.
Dices: “vamos, al box.”
el celador suelta a la niña y se mueve disparado.
Paloma entra tras él en el box y comienza a atender a la niña, siguiendo las indicaciones de Fabián.
El celador sale del box dando una última mirada al pequeño cuerpecito que ahora yace inerte.
Fabián le apoya una mano en el hombro a Justino, este asiente y se marcha.
Fabián entra en el box.
fabián se cambia los guantes tirando los anteriores en la papelera.
Paloma termina de desvestir a a la pequeña.
Dices: “La han traído los paramédicos?”
Paloma niega con la cabeza mientras revisa los bracitos intentando tomar una vía.
Dices: “tómala en el pie derecho, la otra pierna tiene que pasar por quirófano.”
Paloma asiente y comienza a trabajar con rapidez.
Paloma murmura con acento almeriense, “los padres están fuera, en la salita de espera.”
Fabián suspira profundo y comienza a curar las heridas de la niña mientras Paloma se ocupa del resto.
Paloma murmura con acento almeriense, “puedo llamar a alguna otra compañera, doctor.”
Fabián niega con suavidad.
Dices: “estamos a tope y todavía tiene que entrar a quirófano. Terminaremos más pronto así. Luego iré a por los padres.”
Paloma asiente.
Paloma comienza a tantear para tomar la vía.
Paloma introduce el Yelco esperando el llanto de la niña.
La pequeña abre los ojos despacio.
Paloma la mira, desconcertada.
La pequeña balbucea: “mama… mama.”
Paloma termina de conectar la medicación y va graduando el conteo tan rápido como le es posible.
La niña vuelve a cerrar los ojos.
Fabián no ha perdido de vista las reacciones de la niña.
Paloma coloca el termómetro y espera.
Segundos después…
Paloma abre mucho los ojos.
Paloma dice con acento almeriense, “41 grados.”
Fabián termina de limpiar las heridas de la niña y se acerca, observa que la pequeña no transpira en absoluto.
Fabián se quita los guantes y los tira en la papelera.
Fabián coge su boli y sale a toda prisa del box mientras va llenando la historia de ingreso.
Fabián ve acercarse a Almudena.
Almudena dice: “lo siento, doctor, en servicios sociales me dijeron que Lourdes no estaba disponible, así que Mayra va a hacerse cargo.”
Fabián procura disimular el desagrado y asiente.
Dices: “hazte cargo de llamar al hospital infantil y a anzola, Paloma va a tardar otro poco más y es urgente.”
Almudena asiente y vuelve a salir disparada.
Fabián sale del área de urgencias generales, rumbo a la salita de espera.
Comunidad de Madrid; hospital Universitario La Paz.
Te encuentras en un centro hospitalario de titularidad pública, situado en el distrito de Fuencarral El pardo. Está administrado por el Servicio madrileño de salud y es uno de los principales hospitales de referencia. También es centro de referencia nacional e internacional en varias áreas específicas de elevado nivel de desarrollo científico y tecnológico.

La aglomeración en este lugar te impide identificar a personas concretas.

Te encuentras con Mayra.
Fabián ve a Mayra acercarse al mismo tiempo que una pareja cuya edad le resulta difícil determinar, le aborda.
La mujer habla con un marcado acento mexicano.
Ameyal dice: Asté mi va decir como ta mi Citlali, sí?”
Fabián se fija en el rostro de la mujer. La angustia le desdibuja los rasgos.
Mayra se interpone entre la mujer y Fabián.
Mayra carraspea mirando a la mujer y su compañero con evidente desdén.
Ameyal da un paso hacia atrás, en sus ojos se refleja el miedo y la tensión.
Yoalli, su marido, se mueve interponiendo su cuerpo delante de Mayra, dándole la espalda un segundo, hablándo en una lengua que Fabián no reconoce.
Ameyal se estremece pero asiente. ambos se toman de la mano.
Mayra alza una ceja; su enfado comienza a a dejarse ver, pero se recompone de inmediato adoptando un tono glacial.
Mayra dice: “soy trabajadora social de aquí del hospital, tenéis que responder algunas preguntas.”
Fabián da un par de pasos hasta colocarse junto a la pareja, omitiendo de forma deliberada a Mayra.
Fabián habla evitando usar términos técnicos.
Dices: “su pequeña…”
La mujer lo interrumpe.
Ameyal dice: “mi citlali, dígame asté.”
Ameyal mira la ropa de Fabián un instante y vuelve a alzar la mirada.
Ameyal dice: “asté dotorcito, edá?”
Fabián asiente, despacio.
Fabián mira al hombre y luego a la mujer.
Dices: “Citlali está muy, muy enferma.”
Ambos padres se miran mientras lágrimas le inundan los ojos.
Mayra interrumpe la conversación de forma abrupta.
Mayra dice: “Necesito que vengais conmigo, ahora.”
Fabián aprieta los dientes y los puños al mismo tiempo.
Yoalli ve a Fabián y luego a Mayra.
Yoalli dice: “sí, iñorita, nosotros vamos con asté. después venimos con el dotorcito pa’ que nos diga quí tenemos qui hacer”
Mayra dice: “seguid por ahí, hasta el final del pasillo y esperadme.”
Mayra señala el pasillo.
Yoalli asiente cogiendo a su mujer de la mano y comienza a llevarla hacia adelante.
Fabián ve a la pareja echar a andar.
Mayra los ve moverse y se gira ligeramente para ver a Fabián.
Mayra dice: “¿Será que esos panchitos también comparten esas aficiones que tú y yo conocemos tan bien, Fabi? ¿A ti qué te parece? Porque tienen más bien cara de indios… aunque claro, algunas tribus pueden ser bastante bárbaras y sanguinarias, ¿no?”
Fabián mira a Mayra con desdén.
Mayra suelta una risita.
Fabián baja el tono de voz.
Murmuras: “dedícate solo a hacer tu trabajo, Mayra; tus comentarios u opiniones están de más.”
Mayra se gira por completo.
Anzola ve a Fabián con Mayra y se dirige hacia ellos.
Mayra murmura: “no te equivoques, Fabi. Mi opinión cuenta y mucho. ¿Y si hay alguna mínima posibilidad de maltrato infantil, no va a temblarme el pulso y menos con esos panchitos que de seguro son unos indocumentados; carroña social que solo viene a vivir de nosotros los españoles, en lugar de quedarse en sus países.”
Mayra gira para emprender la marcha, pero Fabián le corta el paso.
Murmuras: “Panchitos o no, en España volvemos a tener sanidad universal, Mayra. Ten eso presente. la hija de esa pareja es mi paciente y tanto ella como sus padres merecen atención y respeto.”
Mayra achica los ojos un instante.
Mayra murmura: “será mejor que vayas tú a hacer tu trabajo y déjame a mí hacer el mío. Ya veremos quién tiene razón al final.”
Fabián está a punto de cogerla por la muñeca cuando Anzola se acerca a saludar.
Mayra hace un movimiento de cabeza en reconocimiento al saludo del otro médico y se va pisando con fuerza, haciendo que sus tacones altos repiqueteen por todo el pasillo.
Fabián se gira para ver a la pareja y a Mayra adentrarse en la oficina.
Anzola le apoya una mano en el hombro a Fabián.
Anzola dice: “venga tio, vamos a hacer que esa perra se trague sus palabras, a ver si tenemos suerte y se envenena con sus prejuicios.”
Fabián se recompone y asiente, caminando junto a Anzola, rumbo al área de urgencias.
Una hora después…
Fabián sale del box dejando a Paloma a cargo de la niña.
Fabián camina hacia el pequeño despacho donde le espera Anzola.
Anzola va cambiando de radiografías alternativamente, fijando un par sobre el negatoscopio.
Fabián mira las radiografías y su rostro se ensombrece.
Dices: “¿Eso es lo que yo creo que es?”
Anzola se gira y da unos pasos hasta dejarse caer en el sillón tras el escritorio.
Anzola alza la mirada y asiente.
Anzola dice: “le envié hace un rato las imágenes a Moreno y lo confirmó.”
Fabián se deja caer en la otra silla.
Dices: “Vais a amputar, supongo.”
Anzola asiente.
Anzola dice: “La Ostiomelitis está demasiado avanzada en el fémur, la articulación de la cadera ya ves cómo está. Esa fractura abierta de tibia y peroné es el menor de sus problemas.”
Fabián suspira profundo.
Dices: “lleva una hora con los antipiréticos, los anticonvulsivantes y ya ordené la antivioticoterapia. en cuanto tengamos controlada la hiperpirexia os aviso para que la lleveis a quirófano.”
Anzola suspira.
Anzola dice: “recuerda que necesitamos la autorización de los padres…”
Annzola se apoya en el sillón cerrando los ojos un instante.
Dices: “Estoy esperando que Servicios sociales termine su trabajo para hablar con ellos.”
Anzola resopla.
Anzola mmurmura: “querrás decir que Mayra termine de torturarles. Hija de la gran …”
Unos golpecitos suaves se sienten en la puerta.
Anzola abre los ojos y alza la mirada.
Anzola dice: “Pasa, almudena.”
Almudena se adentra un poco, parándose detrás de la silla donde está sentado Fabián.
Almudena dice: “servicios sociales ya terminó con el caso de la niña que tenemos en el box 7, doctor. quieren saber si han llegado a algún diagnóstico que justifique las lesiones que presenta la niña.
Ambos médicos se miran.
Anzola dice: “Gracias, Almudena. Ya hablo yo con servicios sociales.”
Almudena asiente y se gira para salir del despacho.
Almudena dice: “¿doctor Fábrega? Los padres están ahí fuera.”
Dices: “Gracias, Almudena. Ya me ocupo yo.”
Almudena asiente y sale.
Anzola mira a Fabián mientras coge el auricular del teléfono del escritorio.
Anzola dice: “Ve, ya me ocupo yo de la fiera de Mayra y de sus ínfulas.”
Fabián lo mira un instante antes de ponerse en pie.
Dices: “¿Crees que haga falta que llame a Gina o a Guillem?”
Anzola niega con la cabeza mientras va pulsando el teclado.
Anzola dice: “Guillem tardaría mucho en determinar el grado de retraso intelectual y tú mismo viste las lesiones bucales. Esto es CIPA aquí, en Japón o del otro lado del charco.”
Fabián asiente.
Anzola le hace señas a Fabián de que salga.
Fabián se gira y sale del despacho.
Desde fuera se escucha la voz de Anzola.
Anzola dice por teléfono. “sí, ya tenemos el diagnóstico… no, no es tema de maltrato infantil, la niña presenta una enfermedad rara que se llama Neuropatía Hereditaria Sensitivoautonómica de tipo IV; para que lo entiendas mejor, Mayra es Insensibilidad Congénita al Dolor con Anhidrosis, Mayra… No, por eso es que te he dicho que es una enfermedad rara, mujer. las lesiones se dan porque no hay sensación de dolor ni tampoco se puede percibir la temperatura… bueno, quizá por eso yo soy médico y tú no, guapa…”
Anzola sigue hablando por teléfono.
Fabián respira profundo y va al encuentro de los padres de la niña.
En el pasillo, dentro de urgencias, fuera del box…
Amayel se levanta de un tirón cuando ve que se acerca Fabián.
Fabián le hace señas para que se siente de nuevo, coge una silla y la arrastra para sentarse frente a ambos padres.
Dices: “voy a explicaros lo que le pasa a citlali, pero necesito que prestéis mucha atención.”
ameyal se asusta y empalidece, se coje de la chaqueta y la va retorciendo, nerviosa.
Yoalli le pasa el brazo por encima de los hombros.
Yoalli dice: “diga asté, dotocito. La patroncita no sta, pero tinemos papeles y plástico y…”
Fabián le pone la mano en el antebrazo al hombre y lo interrumpe.
Dices: “citlali tiene una enfermedad muy, muy rara. Eso es lo que la tiene así de enferma.”
Fabián comienza a explicar lo mejor que puede lo que le pasa a la niña y la necesidad de que autoricen que se le ampute la pierna derecha.
Ameyal llora mientras escucha la explicación de Fabián.
Yoalli empalidece mientras va escuchando y se aferra con fuerza a su mujer.
Ameyal comienza a hablar en Náhuatl, mientras mira a Fabián a los ojos.
Fabián guarda la compostura, pero se eriza ante la voz de la mujer en ese idioma que no entiende.
Yoalli besa a su mujer en la sien y deja que esta se recueste del espaldar de la silla mientras traduce lo que ameyal va diciendo.
Yoalli dice: “Ameyal dice que asté es hombre bueno, dotocito. Ella da su bendición y yo también. Asté cree que eso es bueno para nuestra Citlali, nosotros dicimos qui sí.”
Fabián traga grueso.
Fabián mira a ambos padres.
Dices: “Puede ser bueno, sí. pero su estado es delicado, puede también morir. Haremos todo lo posible para que eso no pase, pero…”
Ameyal le coge de la mano y se la aprieta con más fuerza de la que Fabián esperaba.
Ameyal sigue hablando en Náhuatl.
Yoalli intercambia algunas palabras con ella antes de traducirle a Fabián.
Yoalli dice: “intendemos, dotocito. ameyal dice qui tinga fe. ella tiene fe, yo tingo fe.”
Yoalli sigue traduciendo.
Yoalli dice: “Ameyal dice qui si nuestra Citlali parte a las estrellas, sirá porque diosito quiere y si diosito quiere está bien…”
Yoalli traga grueso.
Fabián respira profundo.
Ameyal dice: “asté si nos cree edá? No como isa iñorita qui dice qui pigamos a nuestra Citlali, edá?”
Fabián asiente.
Murmuras: “yo os creo, sí.”
Ameyal se relaja de nuevo.
Anzola sale del despacho, va respirando profundo como una locomotora.
Fabián alza la mirada un instante.
Anzola se acerca haciendo un esfuerzo visible para contener su irritación.
Fabián se levanta y recoloca la silla en su lugar.
Ambos padres se ponen en pie.
Dices: “este es el doctor Anzola, es quien va a operar a Citlali.”
Ameyal lo mira a los ojos y luego mira a Fabián.
ameyal habla en Náhuatl.
Yoalli va traduciendo.
Yoalli dice: “Ameyal dice qui si este dotocito también piensa como la iñorita y dice qui quiere qui asté intre con Citlali.”
anzola mira a Fabián.
Dices: “yo puedo estar con ella, sí. Pero el doctor anzola sabe mucho más que yo de este tipo de operaciones.”
Anzola se da cuenta de lo que ocurre.
Anzola mira a la mujer a los ojos.
Anzola dice: “yo no creo que vosotros peguéis a vuestra hija. Estoy seguro de que no es así.”
Ameyal se relaja y asiente.
Anzola dice: “El doctor Fabián va a ayudarme y haremos todo lo que podamos, ¿está bien?”
Ameyal mira a su marido, luego a Anzola y al final a Fabián y asiente.
Anzola dice: “bien, es hora de irnos.”
Fabián camina hacia el box y junto con Paloma sacan la camilla con la niña.
Ameyal y Yoalli se acercan.
La niña abre los ojitos.
La niña dice: “mama…”
Ameyal se inclina para besarle la frente, su marido hace lo mismo.
Ameyal proununcia algunas palabras en Náhuatl mientras se aferra con fuerza a la mano de Yoalli y ambos ven como Fabián sale con la enfermera y el otro médico.
Cuatro horas después…
Fabián y Anzola salen del ascensor.
Mayra camina hacia la salida pero al verlos se detiene.
Anzola le da un apretón a Fabián en el antebrazo a modo de advertencia.
Mayra se aproxima.
Mayra dice: “parece que necesitas relajarte, Fabián. conozco un…”
Dices: “Tengo trabajo… Te veo luego, anzola.”
Mayra aprieta los dientes ante el desplante, se gira y sale furiosa del hospital.
Anzola sigue a Fabián.
Fabián sube las escaleras y se dirige a la habitación de descanso.
Comunidad de Madrid; hospital Universitario La Paz; Habitación de Descanso.
Fabián entra y va a cerrar la puerta, pero Anzola mete el pie y se cuela dentro de la habitación.
Fabián se desnuda, tira el pijama sanitario en la bolsa de la lavandería y entra en el baño.
Kiara entra a la habitación y ve a anzola.
Kiara va hacia la cafetera y pone a hacer café.
Kiara dice: “cómo ha ido? Moreno me llamó.”
Anzola se deja caer sobre una de las camas rotando los hombros hacia atrás y moviendo la cabeza para estirar el cuello.
Kiara lo mira y sonríe.
Kiara dice: “Buen chico, pero ya sé que solo haces eso en mis narices, del resto ni te a cuerdas de que debes estirarte.”
anzola frunce el cejo.
Desde la habitación se escucha como el agua de la ducha sale a todo lo que da.
Kiara mira hacia el baño, coge una silla y se sienta.
Kiara dice: “bueno, responde. ¿cómo ha ido?”
Anzola suspira.
Anzola dice: “Apartando la convulsión en pleno quirófano, pudimos amputar y reparar la otra fractura que tenía en la clavícula derecha. ahora toca esperar cómo responde, pero el pronóstico no es demasiado alentador.”
Kiara asiente, en silencio.
Kiara dice: “¿Cómo es que llegó a este estado? las chicas dicen que los padres no parecen mala gente.”
anzola suspira.
Anzola dice: “Trabajan para alguien en una finca en Fresnedillas. La niña saltó de la cuna para ir a por un muñeco. el resto es lo común. lesiones que tardan en sanar, fracturas que pasan desapercibidas y sanan como sanan. Una ostiomielitis aguda que no ayuda, una fiebre que no baja porque no transpira. La han ido llevando al ambulatorio, pero ahora su patroncita, como le llaman, está fuera de España y del hospital del escorial los remitieron aquí.”
Kiara silba.
Kiara dice: “qué vaina.”
Fabián sale de la ducha con una toalla alrededor de la cintura y el torso al desnudo. su expresión sombría habla por sí sola.
Kiara se levanta y sirve 3 tazas de café.
Kiara le da una taza a Fabián, poniéndosela entre ambas manos.
Kiara repite la misma acción con anzola, quien asiente, agradecido.
Kiara coge la última taza y regresa a la silla.
Fabián se deja caer en la otra cama.
Kiara sorbe de su café con cuidado de no quemarse.
Anzola mira a Kiara, se levanta de la cama, deja la taza vacía junto a la cafetera y se mete al baño.
Kiara escucha el click de la puerta.
Kiara murmura: “suelta lo que te corroe, muñeco. vos sabeis que aquí todo vuela, no? pero prefiero escuchar tu versión.”
Murmuras: “No es el mejor momento, García.”
Fabián mira hacia la puerta del baño.
Kiara sigue su mirada, da otro sorbo a la taza y la deja sobre la mesa.
Kiara murmura: “vais a dejar que esa putaremalpariaperraarrastrada te siga jodiendo de esta manera?”
Fabián se pasa la mano por la cabeza y el rostro, exasperado.
Murmuras: “no entiendes, Kiara. Por más que te lo he explicado.”
Kiara se levanta y se para frente a él, apoyándole ambas manos sobre los hombros.
Kiara murmura: “mírame, Fabi.”
Fabián alza la mirada.
Kiara lo mira y le toma el rostro con ambas manos.
Kiara murmura: “nos contaste a mí y a Irina lo que ocurre y no nos fuimos corriendo. Pero teneis que hablar con Aymi también. No podeis seguir evitándole de esa forma. vives metido aquí en el hhospital, cubres a todo el que te lo pide, te estais matando y esa mujer no se lo merece. Aymara tampoco se merece seguir sin saber qué ocurre. Además ya no podemos seguir inventando cosas para que no salga.”
Fabián suspira.
Kiara sigue sosteniéndole.
Kiara murmura: “te quiero, sois el mejor amigo de Ismael. Y sé que no soy la única que te quiere. si no quieres soltarlo conmigo está bien. Pero habla con Gina, con Moreno, con Belkis. cualquiera de nosotros, pero no sigais así. Te lo pido por favor.”
Fabián inclina su cabeza, apoyándola sobre el estómago de Kiara y se tensa, intentando evitar los temblores que le recorren todo el cuerpo.
Fabián comienza a llorar.
Kiara le acaricia el cabello y la espalda mientras se desahoga.
Fabián habla sin despegar el rostro.
Murmuras: “esa hija de puta está loca… es una enferma, no puede tener otra explicación.”
Fabián sigue llorando, ahogando sus sollozos en el pijama sanitario de Kiara.
Murmuras: “es mi culpa, yo me enredé con ella… me dejé llevar…yo…”
Kiara lo sigue acariciando.
Kiara murmura: “no es tu culpa, muñeco… esa mujer no está bien y no tiene ética… pero no es tu culpa.”
Murmuras: “Tendría que haberme quedado callado, García. No habríamos tenido que esperar tanto para operarla, ni sus padres habrían sido sometidos a todo lo que ella les hizo pasar.”
Fabián se estremece de rabia recordando las palabras de Mayra.
Murmuras: “si hubieras oído lo que dijo, García…”
Kiara se aparta un poco y le seca las lágrimas.
Kiara murmura: “Hiciste lo que debías, es el procedimiento en un caso con lesiones así. ella es una mala mujer, habría sido mucho peor si llega a descubrir que vos omitiste a servicios sociales.”
Kiara se agacha, poniéndose de cuclillas.
Kiara murmura: “Anzola y tú hicieron todo lo posible. si supera las próximas horas, le habrán dado unos años más de vida, eso sigue siendo un obsequio que esos padres no van a olvidar.”
Kiara murmura: “y menos mal no la escuché, porque la habría coñaseado hasta sacarle el útero por la garganta. a esa hijadeputademalentrañaremalparíaperraarrastrá”
Kiara se incorpora y mira el reloj de la pared.
Kiara dice: “tengo que irme, tengo paciente en quince minutos.”
Fabián asiente, recostándose en la cama.
Kiara lo mira con evidente preocupación.
Kiara dice: habla con Aymi, muñeco. No sigais aplazándolo más.”
Fabián cierra los ojos, poniéndose un brazo sobre la cara.
Anzola ssale del baño descalzo, vistiendo unos vaqueros y con el torso al desnudo.
Kiara mira al médico.
Kiara dice: “me largo, tengo paciente. cuida esos trapecios, Anzola.”
Anzola asiente y se acerca hasta la puerta.
Kiara da una última mirada a Fabián antes de salir.
Anzola habla en voz baja.
Anzola murmura: “ve tranquila, ya me quedo yo con él y luego lo llevo a su casa.”
Kiara asiente y se marcha a paso rápido hacia la escalera.
Anzola cierra la puerta.
Fabián sigue tendido en la cama.
Anzola coge su móvil, desbloquea la pantalla y va pulsando con rapidez.
SMS enviado: “Noche de machos en casa de Fábrega, ¿te apuntas?”
[SMS Guillem]: “Termino en una hora. Nos vemos ahí”
SMS enviado: “ok. Avísale a Manuel.”
[SMS Guillem]: “hecho”
Anzola bloquea el móvil y lo guarda en el bolsillo de la cazadora.
Anzola termina de vestirse, mientras piensa con qué estrategia sacará el culo de Fábrega de aquella cama.

Nueva escena de rol: La gloria no es caminar, es la vida misma

Punto de vista: Auxita

Auxita está en su habitación mirando el móvil, cuando de pronto recuerda algo
Auxita piensa: bueno, es ahora o nunca. hay que hacer el encuentro de una vez por todas
oscar está en su habitación, acostado en la cama
Auxita cierra la aplicación que estaba mirando, abre la de mensajería y teclea
SMS enviado: “Hola, Arnulfo. Cómo estás? Espero te encuentres bien.”
Auxita bloquea el móvil y se recuesta, aguardando una respuesta
Auxita mira al techo, pensando mientras aguarda pacientemente
[SMS] arnulfo: “hola. efectivamente me encuentro bien. justo ahora estoy por terminar mi turno. saludos”
Auxita lee el mensaje de Arnulfo y vuelve a responder
SMS enviado: “Me alegra que te encuentres bien. Me preguntaba si te sería posible asistir a un encuentro? Quisiera hablar contigo y bueno, que se vean con oscar. a nivel terapéutico lo veo necesario, pero me gustaría saber si te sentís en condiciones de asumir algo como esto”
Auxita se incorpora levemente, dejando el móvil sobre la mesita y mirando la cama vacía de camila que no la acompaña en la habitación esta vez.
[SMS] arnulfo: “por supuesto. es un capítulo que debemos cerrar. indique dónde podemos vernos”
Auxita se está por levantar para mirarse al espejo, cuando la vibración del móvil la alerta
Auxita vuelve a teclear una respuesta tras leer el mensaje
SMS enviado: “Podría ser ahora? Me gustaría que vengas a mi casa, vivo en la planta 3. Así estaríamos más seguros y tendríamos la suficiente intimidad para que ustedes hablen lo que tengan que hablar. Te parece?”
Auxita ahora sí se levanta y comienza a vestirse con una ropa de mejor aspecto
[SMS] arnulfo: “perfecto; voy para allá”
Auxita mira de paso el móvil y asiente
Auxita lo deja en la mesita cerca del espejo y sale rápidamente de la habitación, dirigiéndose hasta la puerta de la de oscar
Auxita golpea suavemente la puerta con los nudillos.
oscar permanece recostado en la cama, se sobresalta con el golpe
oscar dice: “quien es?”
Dices: “soy auxita, necesito decirte algo”
oscar se incorpora en la cama
oscar dice: “pasa”
Auxita abre la puerta a penas un poco y mete la cabeza para mirarlo
oscar hace señas auxita para que ingrese
Dices: “solo quería decirte que te prepares, que está viniendo arnulfo para que puedan hablar”
oscar dice: “eh? arnulfo?”
Auxita asiente y entra del todo
oscar dice: “y pero ahora?”
Dices: “sí, solo tiene tiempo ahora porque según me dijo tiene libre en su trabajo. Es mejor aprovechar ese tiempo”
oscar suspira
oscar dice: “uf… bueno… ya me da nervios de solo pensar”
Auxita se le acerca y le palmea el hombro, tranquilizadora.
Dices: “no te voy a pedir que estés absolutamente tranquilo, sé que para vos esto es complicado, pero todo va estar bien, te lo puedo asegurar.”
oscar suspira profundamente
Auxita lo mira
oscar dice: “te aseguro que si pasa algo malo me lo voy a recriminar toda la vida”
Dices: “eso, respirá profundo varias veces para sentirte al menos algo más relajado. Voy a preparar el salón, que está en camino ya”
oscar asiente
Auxita se aleja un poco pero lo sigue mirando de reojo
Dices: “vamos a ver qué pasa, no adelantes las recriminaciones ”
Auxita le sonríe a penas un poco y sale, cerrando la puerta
oscar se pone de pie y se acerca al ropero para buscar ropa decente
Auxita regresa a su habitación, mira que una notificación brilla y desbloquea el teléfono para verlo
[SMS] arnulfo: “estoy en la planta 3 pero no ubico la casa”
Auxita lee el mensaje de Arnulfo y se apresura
Auxita sale rápidamente con el móvil en la mano, se dirige al salón y responde
SMS enviado: “aguarda, salgo a tu encuentro”
Auxita deja el móvil sobre la mesita y abre la puerta de la casa
Abres la puerta.
Sales de la casa.
La planta número 3
Ves el paraíso , Casa de Auxita, Departamento de Diego y Jazmín, La casa de Mike, y el ascensor de la torre de madrid aquí.
Te encuentras con arnulfo.
Auxita sale de la casa y ve a Arnulfo, acercándose a él lentamente
arnulfo respira profundo
Auxita mira detenidamente el semblante del chico
Dices: “hola, arnulfo. que tal?”
arnulfo dice: “hola”
arnulfo dice: “saliendo del trabajo”
Auxita sonríe
Dices: “me parece muy bien. Entramos?”
arnulfo asiente afirmativamente.
Auxita mira la silla
Dices: “te ayudo? o podés solo? por suerte mi casa no tiene escaleras ni cosas raras”
Auxita señala la puerta de su casa
arnulfo dice: “podrías ayudarme por favor?”
Auxita asiente
Auxita se sitúa tras la silla y la adentra suavemente hasta dentro de la casa
Entras en la casa.
Casa de Auxita
arnulfo Entra en la casa.
Auxita mira un sitio y se lo lleva hasta allí, dejándolo de frente a la silla que suele ocupar oscar
Auxita vuelve sobre sus pasos y cierra la puerta con suavidad
Cierras la puerta
Auxita regresa y se sitúa de frente a Arnulfo
arnulfo bloquea las ruedas
Dices: “bueno, oscar se está preparando, ya viene enseguida. Pero contame, como estás vos?”
arnulfo recuerda algo y se le ilumina el rostro
Auxita se sienta en un sillón, cercano al lugar designado para oscar y mira los gestos del joven
arnulfo dice: “ahora me queda más lejos el trabajo”
Dices: “sí, por esto de que se cerró Cropbrand, cierto?”
arnulfo dice: “así es”
Dices: “y donde trabajás ahora?”
arnulfo dice: “ahora lo que mejor paga es el restaurante de amburguesas”
Auxita piensa
arnulfo dice: “viéndolo por el lado amable me sirve de ejercicio”
Dices: “ah…cual es ese restaurante? no lo ubico”
arnulfo dice: “el del cabaret; está al lado del bar”
Dices: “aaaah sii, ahí dan trabajo? No sabía”
Auxita sonríe
arnulfo sonríe.
Auxita queda pensativa otro instante
Dices: “ahora veo por qué decís lo del ejercicio, queda algo lejos”
arnulfo dice: “pagan menos que en cropbrand, pero como dije, es donde mejor pagan”
Mientras tanto en su habitación oscar se viste, demorando un poco el encuentro por estar muy nervioso
Dices: “ah sí? cuánto pagan?”
arnulfo dice: “1.50”
Dices: “bueno, no está tan mal, supongo”
Dices: “perdoná mi ignorancia, pero como logré subsistir como terapeuta, ya casi no sé de los trabajos desde que cerró la tienda de cereales”
arnulfo dice: “las demás tiendas que están en preciados pagan menos”
Dices: “sí, eso es verdad.”
Auxita lo mira fijamente
arnulfo dice: “y bueno el que mejor paga de todos es el de las pizzas, pero ahí no se puede”
Dices: “y pasando a otra cosa, Cómo te sentís para este encuentro?”
Auxita asiente a su anterior comentario
Murmuras: “claro”
arnulfo piensa
arnulfo dice: “hay muchos sentimientos encontrados”
Auxita mira brevemente hacia el pasillo de las habitaciones, luego retoma la mirada hacia Arnulfo
Dices: “me imagino que sí. Lo que me deja tranquila es que según me dijiste en tu mensaje, sos consciente de que es una etapa que indefectiblemente debe ser cerrada.”
arnulfo dice: “efectivamente; es un capítulo que debemos cerrar, será difícil, pero no podemos seguirlo postergando”
Auxita asiente
Dices: “es realmente fantástico que ambos hayan accedido a encontrarse. a oscar le costará tanto como a vos, pero yo confío en que este será un gran paso que ambos estarán dando”
arnulfo dice: “la última vez que nos vimos él se encontraba en un estado por demás lamentable y a pesar de todo me duele verlo destruído”
Auxita piensa un poco y recuerda
Dices: “ese momento fue verdaderamente triste, si”
Auxita vuelve a mirar hacia el pasillo, luego lo mira
arnulfo dice: “como dije en aquella ocasión, he visto cosas peores, sin embargo es difícil ver a una persona destruída por sí misma”
Dices: “esa es una gran verdad, Arnulfo. y es genial que tengas ese grado de conciencia y hasta si se quiere, de humanidad”
Dices: “pero si seré despistada…te gustaría tomar algo, agua? Café? así voy y de paso apuro un poco a oscar”
arnulfo dice: “un café estaría bien, por favor”
Auxita asiente y se levanta de su lugar
Dices: “como te gustaría? solo? cortado? vos decime y te lo preparo a tu gusto”
arnulfo dice: “cortado, por favor”
Dices: “bien, ahí voy por él. Regreso enseguida contigo”
arnulfo asiente
Auxita se encamina hacia el pasillo de las habitaciones y se escucha desde el salón como golpea la puerta de la de oscar
Dices: “vaamos oscar, que arnulfo está esperando”
oscar termina de vestirse pero tiembla de miedo
oscar dice: “ya… ya… ya voy…”
arnulfo piensa: tanto tarda en vestirse? ni que se fuera a poner qué
Dices: “dale, cuando termines andá para el salón, yo voy por café y agua, no tardo nada. tranquilo”
oscar abre la puerta de su habitación despacio
Auxita se aleja de la puerta y se encamina a la cocina, entrando y buscando rápidamente en los muebles
oscar dice: “auxita…”
oscar dice: “no no, mejor cierro”
oscar vuelve a cerrar la puerta
Auxita prepara el café, no oye nada por tener la cafetera eléctrica activada
oscar suspira y se sienta en la cama
oscar dice: “no puedo no…”
arnulfo saca su teléfono y abre la aplicación de mensajes
Auxita prepara 3 tazas y 3 cucharitas, una jarra de agua, 3 vasos, varias servilletas de papel, el azucarero y la cafetera en una bandeja para llevarlo todo a la mesa del salón
Auxita abre la puerta y sale con la bandeja, se adentra al salón y ve a Arnulfo solo
Auxita pone la bandeja en la mesita y mira a Arnulfo
oscar pone su cabeza entre sus manos
Dices: “pero, me dijo que venía para acá ya”
arnulfo dice: “yo también oí que dijo éso…”
oscar tiembla y con ello salen algunas lágrimas
Auxita pone una de las tazas de café frente a Arnulfo, le acerca también el azucarero y una cucharita
Dices: “perdoname, voy a ver qué pasa con él, mientras endulzá tu café a tu gusto, Arnulfo.”
arnulfo lee un mensaje y se le iluminan los ojos; posteriormente guarda el teléfono
Auxita se pone seria y suspira, luego se gira hacia el pasillo
Auxita ve cerrada la puerta de oscar
oscar murmura: “no puede ser, no…”
Dices: “oscar? que pasa contigo? Tenemos a Arnulfo perdiendo tiempo acá. Vamos, vení que no pasa nada”
oscar grita: “noo pueeedo…”
Auxita suspira y abre la puerta sin miramientos
oscar continúa con la cabeza entre sus manos
Auxita entra a la habitación
arnulfo le pone dos cucharadas de azúcar al café, posteriormente lo remueve
Auxita se le acerca y le levanta la cara con una mano, mirándolo a los ojos
oscar cierra los ojos
Murmuras: “vamos oscar, es tarde para arrepentirse ahora”
oscar se pone de pie
Murmuras: “confiá en mí, por favor”
oscar murmura: “me puede el miedo…”
arnulfo recuerda el mensaje y sonríe de oreja a oreja
Murmuras: “entiendo perfectamente. pero vamos, respirá profundo varias veces y salí a enfrentar ese miedo, yo te cuento que lo veo bastante sereno.”
oscar intenta hacer lo que dijo auxita y comienza a caminar lentamente
arnulfo murmura: “romina… será que te escribo en lo que llega este hombre…”
Murmuras: “eso, tomá aire y exalalo todo lo despacio que puedas.”
oscar sale de su habitación y queda parado en el pasillo
Auxita sale y camina a su lado, le da paso y luego cierra la puerta de la habitación, pendiente a sus movimientos
oscar coloca los brazos al costado de su cuerpo
Auxita le indica con un gesto que siga caminando
oscar comienza a caminar siguiendo auxita
arnulfo bebe su café a pequeños sorbos
Auxita intenta no adelantarse mucho ni ir tan rápido, finalmente llega al salón
Auxita mira para atrás a oscar y lo anima a seguir con puros gestos
oscar queda a las puertas del salón, alcanza a ver arnulfo
Dices: “vamos, adelante.”
oscar cierra los ojos y reprime el llanto
Auxita termina de adentrarse al salón, pendiente de oscar
arnulfo piensa: cuánto tarda…
oscar camina unos pasos hasta el salón
Auxita se acerca a un sillón y le indica a oscar la silla que siempre ocupa. esta se encuentra situada de frente a arnulfo y al lado derecho de Auxita
arnulfo ve a oscar y se estremece ligeramente
Auxita sirve agua en 3 vasos, uno lo deja cerca de arnulfo, el otro frente al lugar de oscar y el otro en la bandeja.
oscar finalmente se anima y continúa hasta la silla entre cerrando los ojos
Dices: “finalmente llegó el momento, chicos. Sé que para ustedes no es sencillo, pero esto tenía que ocurrir”
oscar murmura: “yo…”
oscar se sienta en su silla y comienza a llorar
oscar murmura: “perdón… yo… yo no quería…”
Dices: “ambos intenten respirar profundamente para relajarse y cuando lo consideren, comiencen a hablar.”
oscar llora desconsoladamente.
Auxita asiente al ver sentarse a oscar y se sienta ella también, sacando varios pañuelos de papel del bolso
Auxita le pone los pañuelos en la mano a oscar al percibir que este no la ve por tener los ojos cerrados y empapados de lágrimas
oscar toma los pañuelos
oscar se limpia la naríz y luego los ojos
arnulfo recuerda las últimas veces que vio a oscar y respira profundo para controlarse
Auxita se fija en la interacción entre ambos en silencio, mientras bebe agua y le acerca el otro vaso a oscar
oscar toma un vaso y bebe agua, intentando serenarse
oscar termina de beber y deja el vaso en el borde de la mesa
oscar respira profundo
arnulfo murmura: “por qué…”
oscar mira arnulfo
oscar murmura: “yo no quería hacerlo… ”
Auxita los mira sin intervenir.
oscar murmura: “culpa mía, todo es una mierda…”
arnulfo se limpia una lágrima
Auxita mira a arnulfo y le pasa también algunos pañuelos
oscar murmura: “como puedo hacer para remediarlo…”
arnulfo recibe los pañuelos y termina de beber su café
arnulfo murmura: “ya no hay marcha atrás…”
oscar murmura: “tiene que haber algo…”
Auxita termina de beber agua y endulza discretamente una de las tazas de café, removiéndola en el mayor silencio que le es posible sin dejar de prestar atención a oscar y arnulfo.
oscar se levanta de la silla
arnulfo piensa: al menos está sobrio
oscar camina hasta arnulfo
arnulfo observa los movimientos de oscar y se pone alerta, más por instinto que por otra cosa
oscar se acerca arnulfo
Auxita sigue a oscar con la mirada, tras darle un sorvo pequeño al café
oscar se agacha ante él
oscar dice: “perdón…”
oscar dice: “no sé que hacer”
oscar dice: “no se me ocurre otra cosa en este momento…”
arnulfo lo observa detenidamente
oscar dice: “yo te vi caminar…”
Auxita los mira
arnulfo dice: “como mucha gente”
arnulfo dice: “y hasta me dijo soldado…”
arnulfo esboza una sonrisa al recordar el comentario de oscar en su casa
oscar dice: “y le saqué la gloria, le saqué caminar…”
Dices: “es el momento adecuado para que digan con sinceridad lo que sienten ante esto.”
arnulfo dice: “pero ya ve cómo la vida da vueltas”
arnulfo dice: “la gloria no sólo es caminar, la gloria es la vida misma”
oscar se reincorpora y se aleja de arnulfo
oscar se vuelve a sentar en su silla
Auxita pone su taza sobre la mesa y mira a ambos con las manos sobre sus piernas.
oscar dice: “mirá… yo necesito hacer algo para que camines, no sé…”
arnulfo suspira
oscar cruza los brazos
arnulfo dice: “yo… al principio me enojé y… y deseé que usted estuviera en mi lugar… no me parecía justo que usted pudiera caminar y yo no, porque usted era el que manejaba alcoholizado… perdón…”
oscar dice: “eso no me importa ahora…”
oscar dice: “ahora me inportaría revertir esto que está viviendo…”
Auxita asiente al ver que van avanzando en el diálogo y mira a cada uno cuando toma la palabra
arnulfo dice: “ya no podemos regresar el tiempo”
oscar dice: “pero capaz en otro país haya cura… no sé”
Dices: “a ver, un momento. Arnulfo”
Auxita mira al aludido
Dices: “contame, vos tenés algún diagnóstico médico definitivo? no es posible que recuperes tu movilidad?”
arnulfo dice: “así es. hace como dos meses me sometí a un tratamiento y lamentablemente no resultó”
oscar baja la mirada
arnulfo dice: “la ciencia avanza rápido, así que no pierdo las esperanzas”
oscar dice: “bueno, pero hay que ver, capaz acá no hay algo, no sé…”
oscar dice: “por qué no ir a estados unidos…”
arnulfo dice: “luego se presentó algo con dámaso y me centré en él”
oscar mira arnulfo
oscar dice: “dámaso… como anda dámaso”
arnulfo dice: “tuvieron qué operarlo”
Auxita asiente y continúa mirándolos
oscar dice: “si lo ves”
oscar dice: “decile que le vaya bien en todo”
arnulfo dice: “no me gustaba éso de que olvidara cosas, así que… tenía pensado llevarlo al médico antes del accidente, pero tuvo qué postergarse por lo que ya sabemos”
oscar dice: “yo salpiqué a todos, lo sé”
arnulfo niega con la cabeza.
Dices: “bien, retomemos el hilo de este encuentro.”
oscar dice: “yo me comprometo arnulfo, si usted quiere ir a estados unidos…”
Dices: “arnulfo, contame. Hoy en día, aún sabiendo que la medicina avanza y eventualmente podrías recuperar tu movilidad, cómo te sentís ahora en tu condición actual?”
Auxita mira a oscar y le hace un gesto para que espere un momento
oscar asiente ante el gesto
arnulfo dice: “todavía sigo explorando lo que puedo y lo que no puedo hacer. aunque no lo parezca, no termino de acostumbrarme”
oscar mira auxita
Auxita asiente hacia arnulfo, luego mira a oscar
oscar dice: “no sé que pensar”
Auxita asiente y vuelve a mirar a arnulfo
Dices: “pero, estás pudiendo sobrellevar esto desde el punto de vista emocional? para ser más específica. si tuvieras que enumerar en porcentaje, cuánto porciento ya estás aceptando esta nueva condición en tu vida?”
arnulfo dice: “fueron muchos golpes en tan pocos meses, pero creo que ahora la vida me sonríe”
al decir ésto, a arnulfo le brillan los ojos y sonríe de oreja a oreja
arnulfo piensa un poco
Auxita nota la sonrisa del chico y aguarda una respuesta favorable
arnulfo dice: “no sé un porcentaje exacto, sin embargo creo que ya casi lo acepto en su totalidad”
oscar mira arnulfo
Auxita sonríe a penas un poco y asiente, satisfecha
oscar dice: “no tenés por que aceptarlo, no”
Auxita dirige esta vez la mirada hacia oscar
Dices: “por qué no? Es a lo que quería llegar. Si él acepta su condición, no hay por qué hacerse problema. Ciertamente es una limitación, pero el ser humano tiene la maravillosa capacidad de adaptarse a la circunstancia que sea que le toque, oscar”
arnulfo dice: “esta es la segunda vez que me toca adaptarme a algo, señor; quizá eso me esté ayudando”
oscar dice: “pero puede volver a caminar, yo sé que puede”
arnulfo dice: “más bien la tercera”
Dices: “y arnulfo está demostrando que esta situación lo ha fortalecido, y que está dispuesto a no quedar anclado en el pasado, sino avanzar y seguir adelante como sea”
oscar dice: “bueno pero… vas a quedar así?”
oscar dice: “sin poder moverte?”
oscar dice: “dependiendo de otros para algunas cosas? quien te baña, por ejemplo”
Dices: “tal vez pueda, eso no se descarta. Pero mientras no le sea posible cambiar su situación, es importante que la esté sobrellevando de buena manera”
oscar suspira
oscar dice: “yo tengo la culpa de todo”
arnulfo dice: “pues… yo sólo, no podré mover las piernas, pero sí la parte de arriba”
arnulfo mira a oscar
Auxita hace silencio y continúa observando
arnulfo dice: “ya no tiene caso culparse, señor. ahora queda vivir el presente y seguir adelante lo mejor posible”
oscar dice: “entonces que podré hacer por ayudarte”
Auxita mira a arnulfo y le sonríe, asintiendo hacia su comentario
arnulfo dice: “sé que es difícil vivir sabiendo que una inprudencia cambió la vida de otra persona, pero debe tomar la experiencia para no volver a repetir la historia”
Auxita sirve más agua en los vasos de ella y de oscar, ya que el de arnulfo está intacto. Se bebe el suyo y continúa con la observación del momento
oscar dice: “me extraña que no me haya denunciado”
arnulfo dice: “dudo que procediera por un pasado que arrastro, que por cierto fue el motivo para que no procediera su denuncia contra dorian”
arnulfo dice: “y en todo caso, el que usted esté en la cárcel no cambiaría las cosas”
oscar dice: “bueno, no sé si cambiaría”
oscar dice: “podría ser que sí”
arnulfo dice: “no imagino el sufrimiento de su familia sabiéndolo en la cárcel”
Auxita suspira un poco, bebiendo más agua
oscar suspira y asiente
oscar dice: “por lo pronto le pido disculpas”
oscar dice: “y no alcanza”
Auxita baja el vaso y continúa atenta
arnulfo dice: “yo lo perdoné en el momento que conprendí que odiarlo sólo me perjudica a mí”
oscar dice: “si usted quiere puede tranquilamente mandarme a la cárcel, es lo que merezco”
arnulfo dice: “al contrario, soy yo quien debo pedirle disculpas por las cosas horribles que pensé de usted, así como las veces que deseé que estuviera en mi lugar”
oscar dice: “no no… tiene equivocados los conceptos…”
oscar dice: “tomar hace mal, y no se lo deseo a nadie caer en un problema como el mío, pero merezco estar en un lugar poco amigable”
arnulfo niega con la cabeza.
Dices: “a ver, oscar, si él siente que tiene que pedirte perdón dejalo ser, son sus sentimientos y al igual que los tuyos, es completamente comprensible y respetable”
oscar mira serio auxita
arnulfo dice: “señor oscar, tomar no es malo, lo malo es abusar de la bebida y volverla un ábito”
oscar dice: “entonces yo quiero que me dejen ser”
Dices: “muy bien, ambos tienen que dejar ser, totalmente”
oscar vuelve la mirada hacia el chico
oscar dice: “ya sabes… cualquier cosa en la que pueda ayudarte”
oscar dice: “yo no quiero sentirme con esta carga, necesito un castigo”
arnulfo dice: “qué más castigo quiere que el hecho de tener qué vivir sabiendo que cambió la vida de alguien más?”
oscar suspira y asiente
Auxita sigue la conversación, mirando a uno y otro
oscar dice: “nunca creí ser tan relevante en la vida de alguien”
arnulfo murmura: “yo también cambié muchas vidas en su momento y tendré qué vivir con éso, de ahí lo que le digo”
oscar dice: “pero… como es que usted cambió muchas vidas ”
oscar dice: “también estuvo adicto?”
arnulfo niega con la cabeza.
Auxita mira a arnulfo expectante…sabiendo que tendrá que decir algo que probablemente no tenía previsto comentar
oscar dice: “entonces…”
arnulfo murmura: “estábamos en guerra y podía decirse que actué en defensa, sin embargo pude haber dejado a hijos sin sus padres…”
oscar dice: “comprendo, era finalmente soldado ”
oscar dice: “como lo sospeché aquella vez”
arnulfo dice: “así que también soy relevante en la vida de muchas personas”
arnulfo sonríe.
arnulfo dice: “finalmente acertó ese día…”
oscar dice: “no sé por que… pero usted impone respeto, por eso no lo suelo tutear tan seguido”
Auxita esboza una tenue sonrisa
oscar mira arnulfo y sonríe levemente
arnulfo dice: “ahora ya no creo que imponga mucho respeto que digamos”
oscar dice: “lo sigue imponiendo”
arnulfo niega con la cabeza.
arnulfo dice: “ahora soy como cualquier hijo de becino”
Auxita mira los gestos ya más relajados de ambos
oscar dice: “ahora usted es un soldado sobre ruedas, respeto máximo, más que antes”
oscar dice: “y perdón pero… esa silla… tiene motor?”
arnulfo dice: “al menos que mis manos se consideren como uno, porque de otra forma no lo tiene”
arnulfo ríe un poco
oscar se parte de risa.
oscar dice: “como no va tener silla con motor? yo sé que hay de esas”
Auxita reprime una sonrisa más amplia
arnulfo dice: “sí que las hay, pero no dispongo de una de esas”
oscar dice: “y si… si intentamos conseguirla? ”
arnulfo dice: “no sería mala idea, aunque presiento que me volveré un flojo”
oscar se parte de risa.
Auxita finalmente se deja llevar por la descompresión del momento y ríe bajito con ellos
oscar dice: “bueno, sería mejor, usted podría tener dos sillas”
oscar dice: “una para ir, otra para volver”
arnulfo se parte de risa.
oscar se parte de risa.
Auxita los ve reír y suspira aliviada ante el deber cumplido
arnulfo quiere decir algo y busca las palabras exactas
arnulfo dice: “piensa retomar esas carreras en el estanque?”
Dices: “creo que no hace falta ya preguntar como se sienten, es genial verlos mejor luego de este encuentro tan tenso y complicado”
oscar se levanta de su silla y se acerca hasta la de arnulfo, luego lo abraza y le da una palmada en la espalda
arnulfo corresponde al abrazo de oscar y esboza una sonrisa
oscar se aleja y sonríe auxita y arnulfo alternativamente
oscar dice: “son parte de mi pasado”
arnulfo dice: “ya no se ha visto otra como esas”
arnulfo dice: “y un buen distractor”
arnulfo suspira profundamente.
oscar dice: “ya no estoy ni en forma, ya no soy lo que era”
Auxita suspira y sonríe
oscar queda parado al lado de su silla
arnulfo dice: “yo tampoco, pero nunca es tarde para retomar la forma”
Dices: “a partir de ahora, toca seguir adelante para reconstruir sus vidas, muchachos.”
oscar dice: “mire, usted hasta básquetbol podría hacer”
oscar dice: “o quizá tenis”
arnulfo dice: “de hecho se puede”
arnulfo dice: “aunque mi ejercicio diario lo cubro desplazándome de la torre al restaurante de amburguesas y de regreso”
Auxita se mira de arriba abajo al escuchar tanto deporte junto y se ríe para sí misma mirando a los chicos
oscar dice: “bueno… pero podría hacer algún deporte, no es lo mismo ir de la casa al trabajo, eso estresa”
arnulfo dice: “no sé si podríamos considerar como ejercicio los malavares que tengo qué hacer para poder entrar en el metro”
oscar baja la mirada nuevamente
Auxita mira a arnulfo
oscar dice: “bueno… usted me avisa y lo llevo en mi coche a donde sea”
Dices: “y en el metro para qué? hasta donde sé, no hace falta tomar metro para ir a tu trabajo, arnulfo”
arnulfo dice: “aunque se me ocurre que se puede adaptar el mío…”
oscar dice: “deberíamos verlo”
arnulfo dice: “lo uso cuando quiero librar la gran vía y preciados, así como cuando voy a la casa de campo”
Auxita piensa un instante.
arnulfo dice: “en el primer caso lo tomo en plaza españa y me bajo en sol”
Dices: “mi hermano es un apasionado por los autos, por armarlos y desarmarlos…no prometo nada, pero voy a preguntarle si se podría hacer una adaptación así, yo creo que le va encantar el desafío”
arnulfo dice: “y si resulta haría algo que me gusta hacer”
oscar vuelve a levantar la mirada hacia el hombre
oscar dice: “que haría?”
arnulfo dice: “extraño manejar”
Auxita lo mira, preguntando lo mismo
arnulfo dice: “aunque en ocasiones resulte estresante”
Dices: “bueno, en eso me comprometo yo, es complejo pero supongo que se podría”
oscar dice: “ya lo arreglaremos… si quiere lo puedo llevar donde sea, arnulfo…”
Dices: “eso sí, la verdad es un estrés con el tráfico que hay a veces”
arnulfo murmura: “y le daría una sorpresa a…”
Auxita escucha el murmuyo pero decide no indagar
arnulfo recuerda algo y le brillan los ojos
oscar dice: “a quien sorprenderías?”
La cara de arnulfo se pone colorada como un tomate.
Auxita ve el brillo en los ojos de Arnulfo y sonríe
oscar mira auxita
oscar dice: “creo que dije algo que no debía…”
Auxita mira a oscar
Auxita guiña un ojo
Dices: “ni idea”
arnulfo dice: “bueno es que conocí a alguien y.. bueno estamos saliendo…”
oscar sonríe auxita
Auxita mira a arnulfo
oscar mira arnulfo y le sonríe
Dices: “eso es estupendo! felicitaciones, arnulfo”
oscar dice: “ya me imagino lo prejuiciosa que es la gente…”
oscar dice: “pero le felicito”
oscar dice: “no cualquiera hace lo que usted”
arnulfo dice: “la vida es tan corta que no debemos desgastarla preocupándonos en lo que piense la gente”
Dices: “pero si sale con él, imagino que no será nada prejuiciosa la chica”
oscar asiente ante los comentarios de ambos
arnulfo dice: “que al fin y al cabo a la gente nunca podremos darle gusto”
Auxita sonríe
Dices: “esa es una gran verdad”
oscar piensa algo y asiente
Dices: “pero eso arnulfo, ya sabés, si necesitás ayuda, tanto mía como de oscar no dudes en pedirla, yo te aviso cualquier cosa con respecto a la adaptación de tu coche.”
arnulfo dice: “sí, gracias”
arnulfo mira su reloj y se agarra la cabeza
Auxita lo mira extrañada
oscar mira el gesto de arnulfo
Dices: “qué pasa, arnulfo?”
arnulfo dice: “pero en qué estaba pensando!”
oscar pone gesto de sorpresa
arnulfo dice: “quedé de verme con la chica que les digo y por la hora apenas tengo tiempo de ponerme presentable”
oscar mira auxita
Auxita mira a oscar, luego a arnulfo y asiente
oscar pone cara de alivio y vuelve a mirar arnulfo
oscar dice: “entonces… vamos que lo acompaño?”
Dices: “andá, que cuando se trata de salir con chicas hay que ser puntual”
Auxita sonríe mirándolo con complicidad
oscar camina hasta la puerta de la casa y la abre
arnulfo desbloquea las ruedas y maniobra para desplazarse hacia la puerta
oscar sostiene la puerta para que arnulfo pueda pasar
Dices: “que te vaya bien, arnulfo y gracias por este encuentro”
arnulfo se despide de ambos con un gesto
oscar palmea el ombro arnulfo y sale con él
arnulfo sale de la casa.

Nueva escena de rol: Un buen problema

Punto de vista: Carter

Llamada entrante de Alanis.

Carter toma su móvil de la mesita de luz después de apartar su ordenador en el que estaba escribiendo y contesta
Descuelgas la llamada y se establece la comunicación.

Alanis dice por teléfono, “Hermanito!”

Carter dice por teléfono, “pero qué… madison! Cómo estás?”
Alanis dice por teléfono, “Bien, no sabes cuánto me alegra hablar contigo”

Carter dice por teléfono, “Si?”
Carter dice por teléfono, “Pensé que era lebi, contesté sin más, sin ver el ID caller”
Alanis dice por teléfono, “Cómo están?”

Carter dice por teléfono, “Pues bien, supongo, aunque no hay nada nuevo por aquí”
Alanis dice por teléfono, “Siguen en el social club?”

Carter dice por teléfono, “Sí, aún no tenemos dinero como para mudarnos a una casa o para rentar una”
Carter dice por teléfono, “Pero aquí se está bien”
Alanis dice por teléfono, “Y lebi?”

Carter dice por teléfono, “Está repartiendo pizzas, según me dijo”
Alanis dice por teléfono, “Y tú, que haces?”

Carter dice por teléfono, “Yo? Dedicándome a escribir, aún no tengo turno en ningún trabajo de los que tengo”
Carter dice por teléfono, “Pero por qué tanta pregunta”
Alanis dice por teléfono, “Por solo una respuesta”

Alanis dice por teléfono, “Me tienes mañana en madrid”

Carter dice por teléfono, “Que?”
Alanis dice por teléfono, “Que me tienes mañana en madrid”

Carter dice por teléfono, “Pero si…”
Alanis dice por teléfono, “Que pasa? a estas alturas ya no puedo cancelar el viaje, eh?”

Alanis dice por teléfono, “mamá quería que fuese sorpresa pero paso de estar perdida en un sitio que no conozco”

Carter dice por teléfono, “Yo tampoco lo conozco mucho del todo”
Carter dice por teléfono, “es orson el loco que piensa que es wisconsin”
Alanis dice por teléfono, “pero has puesto un tono que me extraña”

Carter dice por teléfono, “Es que…”
Carter dice por teléfono, “nada, olvídalo. Ya se lo diré a orson”
Alanis dice por teléfono, “maldición”

Carter dice por teléfono, “que? es por…”
Alanis dice por teléfono, “Espera, es mamá”

Alanis ha colgado.

Dices con acento estadounidense, “mierda”
Carter regresa a la aplicación de teléfono y busca el número de su hermano
Carter lo encuentra y llama
El teléfono da tono.

Carter espera, visiblemente preocupado por no tener sitio para su hermana menor
Orson ha descolgado la llamada.

Orson dice por teléfono, “Cart? que pasa? estoy en pleno reparto y me pueden detener”

Carter dice por teléfono, “Alanis viene”
Orson dice por teléfono, “nada, ya sé que es una broma. Te dejo que en serio, estoy conduciendo y…”

Carter dice por teléfono, “te lo digo en serio, me ha llamado ahora y dice que viene”
Orson dice por teléfono, “y cuándo se supone que viene?”

La voz de orson suena burlona al otro lado.

Carter dice por teléfono, “mañana”
Orson dice por teléfono, “y avisa hoy?”

Carter dice por teléfono, “qué quieres que te diga, no soy ella”
Carter dice por teléfono, “ahora la pregunta va en serio”
Carter dice por teléfono, “Dónde la vamos a meter?”
Orson dice por teléfono, “bueno, ha llegado el día”

Carter dice por teléfono, “que?”
Orson dice por teléfono, “tú no te preocupes”

Orson dice por teléfono, “Llego al club y lo hablamos”

Orson dice por teléfono, “Corto, tengo que conducir.”

Carter dice por teléfono, “oye pero si”
Orson ha colgado

Carter suspira entre ofuscado y desesperado, ha notado que Orson no se preocupa nada por dónde dejarán estar a su hermana pequeña.
Carter va a volver a llamar a orson pero algo lo detiene.
[SMS] Alanis. “tendré cama por lo menos, confío. No? me mandas una foto, hermanito?”

Carter abre el mensaje y lo lee en detalle
Carter cae en cuenta de que Alanis podrá ver el leído y cierra la aplicación.
Dices con acento estadounidense, “joder, ahora sí que estoy en un buen problema”
Carter suspira largamente y se lleva las manos a la cabeza. Luego, yace así por un buen rato.
Carter se recupera y aparta el móvil para coger de nuevo el ordenador.
Carter pulsa una tecla dos veces seguidas para reanudarlo.
Carter introduce la contraseña y la pantalla se desbloquea, mostrando un documento llamado confesiones-enredadas
Carter escribe, aún preocupado por lo que ha pasado con sus dos hermanos.

Nueva escena de rol: Charlando luego del susto

Punto de vista: Auxita

La planta número 3
Ves el paraíso , Casa de Auxita, Departamento de Diego y Jazmín, La casa de Mike, y el ascensor de la torre de Madrid aquí.
Auxita abre la puerta de la casa con las llaves y da paso a oscar para que entre
oscar entra en la casa
Casa de Auxita
Auxita cierra la puerta y guarda las llaves en el bolso, luego se adentra hacia el salón
Auxita mira a oscar
oscar camina pensativo hasta una silla, luego se sienta en ella
Dices: “desayunaste para salir?”
Auxita se mantiene parada, tomando cierta distancia de él
oscar niega levemente
oscar dice: “pensaba venir y almorzar derecho”
Dices: “ah, entiendo. y querés algo? un café? porque charlar con hambre como que no pega tanto”
oscar niega
oscar dice: “está bien así… no tengo mucho apetito”
Dices: “ah bien. si me das un tiempito, yo sí voy a desayunar, que anoche cené muy ligero y ya a estas alturas eso terminó”
oscar asiente y sonríe
oscar dice: “nuevamente, perdón”
Auxita se contagia instantáneamente de la sonrisa, relajándose por completo.
Dices: “bueno, pero que no se repita por favor, que…”
Auxita se le acerca un poco
oscar ve que auxita sonríe
Murmuras: “no sé qué hubiera pasado si camila o melany eran alertadas, te cuento”
oscar suspira
Murmuras: “así que esto queda entre nosotros”
oscar asiente
oscar dice: “de eso tengo que hablar, de camila”
oscar dice: “pero no sé si es el momento”
Auxita lo mira
Dices: “el momento es cuando vos lo creas conveniente”
oscar dice: “sobre todo quisiera saber algunas cosas”
oscar dice: “pero bueno, supongo no es el momento”
Dices: “bueno, será cuando quieras, porque si vas a esperar el momento perfecto para todo, como que no va a llegar nunca. Y sí, creo saber a qué te referís.”
oscar dice: “no la notaste extraña el día de tu cumpleaños?”
Auxita asiente
oscar dice: “espera, desayuná y hablamos”
Auxita sonríe
Dices: “sí, eso mismo, regreso enseguida”
oscar asiente
Auxita se encamina a la cocina y tras unos minutos, vuelve con una humeante taza de café y algunas galletitas saladas en una bandeja.
Auxita sitúa la bandeja en la mesita de cristal y se sienta en un sillón frente a oscar
oscar se recuesta en su silla y se cruza de brazos
Dices: “me da medio penita comer y que vos me estés mirando, seguro que no querés nada?”
oscar niega
oscar dice: “no me hace falta”
Dices: “ah perfecto”
Auxita endulza su café y lo remueve con una cucharita
oscar mira como auxita remueve el café
Dices: “a ver, contame lo que me querías contar antes de venir. Te dejo elegir el tema esta vez a vos. Hablamos sobre lo que te incomoda. te parece?”
oscar asiente pensativo
Auxita saca la cucharita de la taza, la deja a un lado de la bandeja y da un pequeño sorvo
oscar dice: “cuando llegaste”
oscar dice: “recién ahí tomé dimensión del riesgo que corría”
Auxita baja la taza mientras lo mira
Auxita asiente mientras se lleva una de las galletitas a la boca y la mordisquea lentamente
oscar dice: “y recordé algo”
oscar dice: “algo que no sé, no me gustó recordar ”
Dices: “qué recordaste?”
oscar suspira y baja la mirada
Auxita alterna galletitas y café mientras escucha a oscar
oscar murmura: “yo creo”
oscar murmura: “que hice daño a mucha gente a lo largo de mi vida”
Auxita le presta total atención
Murmuras: “qué te hace pensar eso?”
oscar murmura: “la luneta de mi auto rota”
Murmuras: “ah, creo que entiendo para donde vas”
oscar murmura: “suficiente hice ya con eso”
Dices: “bueno pero a ver, arreglemos una cuestión. Primero que nada hace falta que cambies tu diálogo para contigo mismo. Lo que te mortifica es el accidente de Arnulfo, pero eso no significa que hayas dedicado tu vida a hacer daño. Eso tenés que cambiar, más bien lo que pasó es que ocurrió un accidente y por esa razón, Arnulfo está ahora en una silla de ruedas.”
oscar pone gesto sorprendido
Dices: “no es menor cosa evidentemente, pero”
oscar dice: “no entiendo, no debería estar en una silla de ruedas arnulfo, de lo contrario”
Dices: “lo que quiero decir, es que no por eso sos una mala persona, o tenés la carga de que toooda tu vida hiciste daño. No sé si entendés lo que quiero expresarte, que eso es algo demasiado amplio”
oscar dice: “yo debo estar preso”
Auxita toma un poco más de café
oscar dice: “de hecho, ochoa me dijo eso”
Dices: “entiendo, es la conciencia lo que ahora mismo te está carcomiendo por decirlo así. Y no te planteaste la posibilidad de que lo hablaran con el mismo arnulfo?”
Auxita baja la mirada un poco y luego mira de vuelta a oscar
oscar dice: “hablarlo con arnulfo decís?”
Auxita asiente
Dices: “si no te denunció en su momento será por algo, no?”
oscar dice: “perdoname pero a eso yo lo llamo verlo como una locura”
Dices: “a ver, una locura? explicate mejor, si sos tan amable.”
oscar dice: “yo no quiero hablar con él, yo que sé si tiene alguien conocido, yo no sé si incluso no conoce alguien del estilo de ochoa”
oscar dice: “que pasa si voy a su casa y alguien más lo cuida?”
oscar dice: “por decir algo, no sé”
Dices: “y te parece que si tuviera un conocido así seguirías acá tan campante? Probablemente estarías en la cárcel o muerto si fuera ese el caso, oscar”
oscar mira auxita a los ojos
Dices: “Arnulfo está solo en la vida, completamente solo. Intentando seguir su vida como le sea posible”
Auxita le sostiene la mirada fijamente
oscar dice: “no tiene familia? pero como es eso”
Auxita suspira
Dices: “según recuerdo de lo que hemos hablado, no. Al menos su casa es muy modesta, vive solo en ella y se lo nota hasta cómodo en esa situación”
oscar suspira profundamente
oscar dice: “eso me mortifica aún más”
oscar dice: “porque pensemos la situación”
Auxita asiente y lo escucha mientras se termina su última galletita
oscar dice: “alguien solo en la gran madrid, sin nadie que lo cuide”
oscar dice: “que encima tiene un accidente”
oscar descruza los brazos y apoya una mano sobre la mesa
Dices: “bueno, eso sé desde la última vez que hablamos, pero en realidad podría haber cambiado su situación. Además, creo que también será un tanto orgulloso, porque al menos la vez que lo fui a visitar yo le dije que si es que necesitaba algo, por mínimo que sea me pidiera ayuda, y esta es la hora que no lo hace. Y no creo que sea yo la única que se ponga a su disposición.”
oscar dice: “encima ese accidente lo cometí yo, y no me dí cuenta de ello”
Dices: “claro, y ahora te estás dando cuenta de lo que eso conllevó, por eso yo soy de la idea de que deberían hablarlo, enfrentar las cosas porque seguro que él también lo necesita. Perdonarse mutuamente y por qué no? llegar a un acuerdo”
oscar dice: “entonces mucho menos me comviene hablarlo… a lo mejor quiera tomar alguna represalia, tengo miedo”
Dices: “insisto, si lo que quisiera es tomar una venganza o una represalia ya lo hubiera hecho, hablando o no hablando.”
oscar dice: “de la única manera que quizá… pero solo quizá podría hablarlo, es si tengo garantías de alguien más”
oscar dice: “que alguien me acompañe”
Dices: “de alguien más? es decir, que alguien esté en la charla además de ustedes dos?”
oscar dice: “capaz vos, capaz melany en caso de que haya que usar un arma”
oscar asiente
Dices: “ah, pero eso no supone ningún problema para mí al menos. Yo como terapeuta puedo estar ahí.”
Dices: “claro, siempre que haya necesidad podemos recurrir a ella, no creo que tenga problema. Igual, yo te digo, Arnulfo no tiene una personalidad tendiente a la agresividad”
oscar dice: “gracias a dios no tengo ganas de tomar nada que contenga alcohol, y me da miedo tenerlas luego de verlo”
Murmuras: “y a decir verdad, no es por ser prejuiciosa ni nada pero, estando en la silla mucho no puede hacer, tampoco”
oscar se parte de risa.
oscar dice: “darme un sillazo?”
Auxita se ríe a la par
Dices: “vos y tus ocurrencias”
Auxita se parte de risa
oscar dice: “aunque con las ruedas como que no podría”
oscar se parte de risa.
Dices: “pero si serás…esas ideas tuyas son muy locas”
Auxita habla entre risas
oscar dice: “bueno, no sé si tan locas, podría romperme un pie con las ruedas… pero quiero confiar en vos, quiero confiar que no tiende a ser agresivo”
Dices: “pero a ver, volviendo a lo serio. Yo es que en verdad no veo a arnulfo en ese plan, si fuera una persona a quien el rencor le corroe, en este momento creo que no estarías acá riéndote”
oscar piensa
Dices: “ya te digo yo que no es así, fue mi paciente y conozco perfectamente sus rasgos de personalidad”
oscar dice: “en eso tenés razón”
oscar pone gesto de sorpresa
Dices: “vive acá, una planta más arriba, le sería muy fácil arruinarte si quisiera”
oscar dice: “de verdad fue tu paciente?”
Auxita sonríe y asiente
oscar dice: “entonces deberíamos ir los tres”
oscar dice: “bueno, los dos, solo que… solo que seríamos tres, eso pensé”
Dices: “por mí no hay ningún problema, y mientras menos lo postergues, mejor. Incluso, si no querés enfrentarlo a la primera para coordinar el encuentro, yo le contacto y vemos donde nos podemos reunir.”
Dices: “claro, entiendo.”
oscar asiente
oscar dice: “podría ser”
oscar dice: “sería hasta más seguro”
Dices: “claro, totalmente. Y en el caso de que llevemos a cabo el encuentro, donde estarías más seguro? Acá en casa?”
oscar dice: “y podríamos hacer que camila lo pueda ver incluso… todavía me acuerdo del día que gina contó lo que sucedió”
Auxita asiente
Dices: “es verdad, camila también necesitaría ver que estamos intentando resolver las cosas de modo pacífico, para tranquilizarse también”
oscar asiente
oscar dice: “bueno, de hecho”
oscar dice: “me llama la atención ”
oscar dice: “algunas actitudes de ella”
Dices: “como cuales? Lo que yo veo es una distancia algo rara, que está marcada casi desde que volvimos de Zaragoza”
oscar asiente
oscar dice: “bueno sí… pero también”
oscar dice: “noto como lo contrario”
Dices: “y esta es la hora que no consigo sacarle el motivo de esa distancia, está muy cerrada para hablar a diferencia de vos.”
oscar dice: “como si yo le pido dame tal cosa, y lo realiza”
Auxita piensa un momento
Dices: “es verdad, es una actitud contradictoria, por decirlo de alguna manera”
oscar dice: “no viste como me cortó la tarta?”
Auxita asiente
oscar dice: “el día ese de tu cumple”
Dices: “sí, lo vi y lo recuerdo. De hecho, también veo que por iniciativa propia te sirve la comida, sin dejar que melany o yo lo hagamos.”
Dices: “incluso en ocasiones lo hace de manera compulsiva, como si alguna de nosotras estuviera compitiendo con ella.”
oscar asiente
Dices: “es un tema algo profundo sobre el cual vengo cavilando, pero si ella no colabora veo difícil que lo podamos trabajar y resolver”
oscar piensa
oscar dice: “pero… como lo podemos trabajar?”
oscar dice: “no sé como lo ves desde tu punto de vista”
Auxita se arregla un poco el pelo mientras piensa.
Dices: “y primero tengo que saber si lo que sospecho es cierto, y de acuerdo a eso voy a diseñar alguna estrategia de trabajo. Pero no puedo hacer nada sin tener una base de lo que sea que le esté pasando a ella”
oscar dice: “pero… que sospechás? lo mismo que yo?”
Auxita suspira
Murmuras: “me temo que sí.”
oscar suspira y desvía la mirada
Dices: “pero por lo delicado del asunto, necesito confirmarlo, pero si ella no ayuda, como te digo…”
oscar dice: “bueno, deberíamos indagar de alguna forma, no sé…”
Auxita imita el desvío de mirada del chico y adopta gesto pensativo
Dices: “sí…no sé si vos te animarías primero a hablarle? digo, como hace todo lo que querés, podríamos usar esa, digamos, conducta de ella para ver qué le pasa. claro, convencerla de que hable conmigo si no quiere decirte nada a vos, a ver si conseguimos info ma´s o menos por ese lado”
oscar piensa
oscar dice: “bueno, pero haber… recordás lo que pasó en zaragoza?”
oscar dice: “no quiero que pase eso acá”
Dices: “ya, igual es una opción, tendré que ver la manera de sacarle algo, porque esto no puede seguir así.”
oscar dice: “quizá ahora cuando se levante a cocinar, no sé…”
Dices: “sí, lo podemos intentar a ver qué surge. es un riesgo que hay que correr, pero es que tarde o temprano hay que hacerlo, sinó nos vamos a quedar con la eterna incertidumbre”
Dices: “y ella, claro, está cómoda sin decir nada y dejando que las cosas fluyan. pero en el fondo sabe o ha de saber que eso no tiene que ser así”
oscar dice: “pero bueno, yo no le preguntaría si ella quisiera algo o no… yo solo le digo que hable”
Auxita niega
oscar dice: “pero supongamos”
Dices: “no, la idea es que le convenzas para que hable, no vayas tan directo que ahí si que se nos retrae más y se nos jode el plan”
oscar dice: “supongamos que vos tenés un hermano”
Auxita asiente
oscar dice: “y estás como se dice…”
Murmuras: “atraída?”
oscar dice: “estás como estás, me da miedo que se escuche desde acá hasta la habitación”
oscar asiente
Murmuras: “bajá el tono de voz”
oscar murmura: “tenés razón ”
oscar murmura: “bueno eso, estás atraída”
Auxita asiente
oscar murmura: “o enamorada, lo que sea”
Murmuras: “sí”
oscar murmura: “harías lo mismo?”
Murmuras: “el contárselo a alguien? a eso te referís?”
oscar murmura: “no no, el dejar que todo fluya”
Murmuras: “ah. Y mirá, es difícil una situación como esta si no se la vive en carne propia pero, al menos contarlo no lo contaría. Y sí, supongo que callarme y que sea lo que tenga que ser”
Murmuras: “imagino que también depende de qué tan fuerte sea la atracción”
oscar suspira y pone gesto serio
oscar murmura: “hay un abanico de posibilidades”
Murmuras: “exactamente. Cada persona es un mundo y en este tipo de situaciones que son complejas, es difícil determinar como se comportaría una persona”
oscar suspira
oscar murmura: “quisiera hablar… ”
Murmuras: “digo yo, para no presionarte tantísimo y ya que lo decidiste, por qué primero no resolvemos el asunto con Arnulfo? Para luego entrar en la parte más densa de todo esto”
oscar murmura: “bueno, tenés razón”
oscar murmura: “primero lo primero”
oscar mira su reloj
Murmuras: “sí, porque si enfrentamos ambas cosas a la vez, ni vos que estás en medio lo soportarías y probablemente tampoco yo, que soy terapeuta sí, pero es mucha carga junta y me costaría un poco más contener todo”
Murmuras: “es de humanos reconocer las debilidades también”
Auxita sonríe.
oscar sonríe y asiente
oscar murmura: “bueno, quien mucho abarca poco aprieta”
Murmuras: “exactamente”
Murmuras: “así que eso, si querés contacto con arnulfo en estos días, decime cuando te sientas verdaderamente preparado, tomate tu tiempo para pensarlo si querés”
oscar murmura: “voy a esperar que llames arnulfo”
Murmuras: “querés que lo haga en estos días? hoy? tal vez mañana? vos decime”
oscar murmura: “bueno pero… siento que si lo sigo dilatando…”
oscar murmura: “hoy”
oscar murmura: “mejor no…”
Murmuras: “sí, mientras más lo dilates más te va a costar”
oscar murmura: “en esta semana”
Murmuras: “bien, te tomo la palabra. en esta semana, yo decido que día. está bien? Tranquilo, esto tenía que pasar y es mejor hacerlo de una vez”
oscar asiente y sonríe
Continuamos con la charla por un rato más, hasta que levantamos la sesión y nos pusimos a hacer algunas cositas dentro de la casa.

Nueva escena de rol: Conversación y contacto

Punto de vista: Aurora

barcelona; Imperium Hotel
Este hotel está situado en la avenida Diagonal. Es un hotel de lujo de cinco estrellas. El edificio cuenta con 432 habitaciones además de poseér un Fitness Club.
A pesar de las comodidades, Imperium Group mantiene unos precios competitivos en la zona, costando tu habitación solamente 18 euros.
Aurora se dirige hacia las escaleras para subir a su habitación, tras llegar de un entrenamiento
Luis entra al hotel caminando con un poco de dificultad, se para a un lado de recepción y mira su móvil
En recepción no hay mucha gente, solo se ve a algunas personas sentadas, al parecer aguardando algo, y una pareja que va llegando, arrastrando maletas. A su vez, la recepcionista atiende una llamada
Aurora sube las escaleras
Luis levanta la mirada a penas un poco y se fija en Aurora que poco a poco se marcha hacia arriba.
Luis se levanta, guarda el móvil en un bolsillo del pantalón y se dirige hasta el inicio de las escaleras
Luis dice: “eh, rubia!”
Aurora termina de subir el primer tramo y se gira al oír la voz.
Aurora baja unos peldaños y lo mira, aún desde un sitio un poco alto
Dices: “hola, raro que vengas a esta hora.”
Luis sonríe
Luis intenta subir pero niega.
Aurora lo mira y sonríe
Dices: “llevamos casi un mes y todavía te reusás a subir por escaleras? andá acostumbrándote ya”
Luis dice: “todavía no me recupero”
Luis le señala su pie derecho
Dices: “lo que sos es un flor de exagerado.”
Aurora baja unos cuantos peldaños más
Dices: “a qué se debe que venís?”
Luis la mira con gesto tranquilo en el rostro
Luis dice: “no puedo venir a verte en modo hermana? Solo puedo en modo instructora?”
Luis sonríe
Dices: “de poder podés, supongo…pero me iba a descansar, así que si no te importa”
Aurora le señala hacia arriba
Luis dice: “dale, te alcanzo enseguida”
Aurora suspira
Dices: “y bueno…”
Aurora se vuelve a girar y sube las escaleras
Luis se ríe mientras se dirige al ascensor, aguarda con la pareja que había llegado antes para subir
Aurora llega hasta la planta de su habitación y abre la puerta con la tarjeta magnética, aguardando por Luis para entrar
Tras un tiempo, el ascensor llega a la planta y Luis sale de él, ubicando a Aurora enseguida
Aurora lo ve llegar y le da paso para que entre
Luis se adentra en la habitación
Te retiras a tu habitación a descansar.
una habitación alquilada por Aurora.
Aurora cierra la puerta tras de sí
Luis está parado en una esquina mirándola
Aurora se descuelga la mochila y la deja en una silla
Aurora mira a su hermano
Dices: “y bien?”
Luis la mira con una sonrisa en los labios
Luis dice: “venía a charlar un rato en plan relax, hablamos muy poco desde que habíamos venido y bueno…lo creí necesario.”
Dices: “bueno sí, es que después de entrenar terminabas muerto, o al menos es lo que me decías”
Aurora se sienta en la cama y le hace un gesto a Luis para que se siente a su lado
Luis asiente y se sienta
Luis dice: “y no te mentía, creeme. Pero me voy acostumbrando de a poco”
Aurora asiente
Dices: “ya va siendo hora, no?”
Luis se ríe y asiente
Luis dice: “pero bueno, quería saber como estás, casi cumplimos un mes de estar acá y bueno…imagino que tendrás ya una opinión formada sobre tu estadía y eso”
Dices: “mirá, sabés que yo puedo estar en cualquier lugar sin exaltarme mucho, excepto que haya alguna situación que me joda en mi rutina o en mis emociones. Por lo demás, no hay mucho cambio.”
Dices: “y bueno, tengo que reconocer que tu plan para traerme acá fue bueno, hago lo que me gusta aunque ciertamente busco las maratones, pero creo que lo compenso bien con este trabajo.”
Luis sonríe
Luis dice: “pero somos complicados, no? Digo mis compañeros y yo, es que en realidad nuestra rutina diaria no es esta, trabajamos reparando vehículos ciertamente, pero eso de entrenar luego de trabajar es un poco jodido, antes hacíamos otras cosas no tan…saludables.”
Aurora asiente
Dices: “complicados, pero no imposibles para mí. y eso te consta”
Luis asiente y se ríe recordando algunas cosas
Luis dice: “quiero mostrarte la cara de miedo de algunos de tan solo saber que es lunes, miércoles o viernes”
Aurora sonríe
Dices: “no sé qué esperás para mandar fotos. Que a mí me divierten esas cosas”
Dices: “hay gente muy…particular, si se puede decir así.”
Luis dice: “el lunes te mando la foto de uno en especial que al menos a mí me mata de risa”
Aurora asiente
Dices: “no creas que por esa foto te voy a aligerar la actividad a vos. Que ya veo venir que quieras hacer un intercambio.”
Luis se parte de risa
Luis dice: “será posible que me descubrieras…”
Aurora sonríe y asiente
Dices: “no hay que ser muy inteligente para saber que siempre tenés algo entre manos, boludo.”
Luis dice: “al menos puedo cambiar de estrategia siempre que quiera, de alguna forma te voy a encontrar la vuelta otra vez.”
Dices: “ya, seguí esforzándote, si”
Luis dice: “y pasando a otro tema, no sabés nada de Auxi?”
Aurora niega
Dices: “vos no le escribís?”
Luis dice: “no, y debería, pero realmente no me hago de tiempo.”
Dices: “yo estaba pensando escribirle de hecho, porque nunca contactamos con la nutricionista que dijo ella que conocía y la verdad es que es necesario, vos solo no vas a poder”
Luis suspira, pensativo
Luis dice: “parece que tenés razón, la verdad es que hay días que sigo muy bien la dieta pero después, en algún momento sí o sí me voy de mambo y ya ves”
Dices: “pasa que no tenés control. Yo te observo a ojímetro, pero no es suficiente. Necesitás ver que la balanza tiemble a penas subís a ella para que hagas verdadera conciencia”
Luis baja la mirada un poco, luego mira a Aurora y sonríe
Luis dice: “no quiero pensar si fueras nutricionista…tus pacientes te odiarían”
Luis dice: “la sutileza y vos no son tan amigas que digamos”
Aurora niega
Dices: “por eso ni me figuré en seguir carreras que impliquen trabajar con personas. Les diría sus verdades a la cara sin pensarlo”
Dices: “esto de ser instructora sí, porque no tengo que relacionarme con nadie. el que quiere sigue mis instrucciones y el que no…”
Aurora chasquea los dedos y señala simbólicamente la puerta
Luis sigue su señal con la mirada y ríe
Luis dice: “sí, definitivamente no hay perdón contigo.”
Dices: “por qué lo tendría que haber? Es una cuestión, primero que nada de conciencia, luego de conducta. No hay mucha vuelta que darle; si no querés tener hábitos saludables jodete, allá vos. Así de simple.”
Luis asiente
Luis dice: “querés que llamemos a Auxi ahora? De paso a ver como está ella también.”
Dices: “a quien quiero llamar yo es a esa nutricionista, le escribo a Auxi para pedirle el contacto y le hablamos ahora mismo. Ya después hablamos con ella.”
Luis dice: “dale, ya está”
Aurora se levanta y saca el móvil de la mochila, cierra la misma y vuelve a su lugar. Lo desbloquea y al encontrar el contacto de su hermana, teclea escribiendo un mensaje
SMS Enviado: “Hola Auxi, y después? Qué pasó con aquella nutricionista que me dijiste que conocías? No me mandaste su contacto ni me volviste a reportar nada sobre ella. Mandame su número y yo la llamo”
Aurora bloquea la pantalla y mira a Luis
Luis la mira
Luis dice: “donde siempre estoy llamando es en casa para ver como van las cosas. Mamá pregunta mucho por vos”
Dices: “lógico, si yo le dije que volvería en 15 días y es la hora que no vuelvo. le habrás explicado como van las cosas ahora, no?”
Luis dice: “sí, en eso estuve justamente el otro día aunque le costó un poco entender, pero por suerte pareció haberlo aceptado al final”
Aurora suspira
Dices: “claro, es que en realidad se quedó demasiado sensible luego de lo que le pasó, y es una locura querer hacerle entrar en razón sobre algunas cuestiones”
El móvil de Aurora vibra, recibiendo la respuesta de Auxita
Aurora revisa el móvil y lee el mensaje
[SMS] Auxita: “hola, mi auro…perdoname, en serio ando full y ni me acuerdo de enviarte el número aunque siempre digo que lo voy a hacer. Al día siguiente de nuestro cumple hablé con ella y me dijo que no había problema en que se desplazara, pero que también estaba en ese momento por comprar ya el departamentito para montar ahí su consultorio”
Aurora asiente y teclea una respuesta
SMS Enviado: “pasame el número ahora mismo, yo le hablo y quedo de acuerdo con ella.”
Aurora vuelve a bloquear el móvil, Luis la mira hacer en silencio
Dices: “esta chica dice andar a full…nunca la vi así en realidad”
Luis dice: “lo decís por Auxi? Bueno, teniendo en cuenta que recién ahora está ejerciendo en su profesión, es normal que recién en este momento esté, digamos, trabajando intensamente”
Aurora asiente
Dices: “claro. Ojalá que no se esté metiendo en líos boludos de pareja y esas cosas”
Aurora suspira
Luis la mira sorprendido
El celular de Aurora vuelve a vibrar justo en ese momento
Luis dice: “por qué decís eso? Hay algo que yo no sé? Hasta donde recuerdo, el último con el que anduvo fue el tal Mark. Verdad?”
Aurora asiente y hace un gesto de espera, mientras desbloquea el móvil y ve el contacto que recibió.
[SMS] Auxita: “contacto de Elsa”
[SMS] Auxita: “ahí está el número, la podés llamar cuando quieras y ustedes coordinan. A mí me gustaría ir a llevarle y de paso a verlos pero se me hace imposible, no puedo dejar al paciente a quien tengo bajo supervisión. Espero que vos y Lucho estén bien”
Aurora deja el móvil desbloqueado en la cama y mira a Luis ante su pregunta
Dices: “sí, él fue el último. Pero ya sabés como es ella, en cualquier momento se topa con alguno que le llene la cabeza.”
Luis dice: “pero bueno auro, es que no vas a poder evitar eso. Tanto vos como ella son jóvenes y es normal que encuentren hombres que les pretendan, ambas son divinas y evidentemente llaman la atención”
Dices: “sí, el problema no es que los encuentre, el verdadero problema es que cuando se ve en líos, soy yo la que siempre tiene que estar sacándole de ellos o al menos estando ahí para que no quiera matarse. Y no exagero, eso es así como lo escuchaste.”
Aurora teclea una respuesta mientras escucha a Luis
Luis suspira, mirando para abajo por unos segundos
Luis dice: “bueno, pero no me podés negar a estas alturas del campeonato que igual si ella te pidiera auxilio…lo harías.”
SMS Enviado: “recibido, la llamo. Corto con ella y te llamamos a vos, Luis está conmigo ahora en la habitación que alquilo y estamos bien. Hablamos enseguida, nena”
Luis murmura: “y sí, sé que no exagerás, ella pasó por momentos complicados”
Aurora envía el mensaje, levanta la vista del móvil y asiente mientras lo bloquea
Murmuras: “fue una época jodidamente difícil…que se replicó hace más o menos un año aunque por suerte con mucho menos intensidad”
Luis asiente
Luis dice: “cierto, a estas alturas del año pasado estabas viniendo para acá, verdad?”
Aurora asiente
Dices: “todavía tengo en los oídos su voz llorosa que me pedía ayuda, que me decía, palabras más, palabras menos, vení porque si no me muero”
Luis dice: “conste que ayudar no es lo tuyo”
Aurora niega
Dices: “ayudar a otros no, pero a mi familia sí.”
Luis asiente sonriendo
Dices: “pero bueno, cortemos con el sentimentalismo acá y dejame llamar a la nutricionista”
Luis le palmea el brazo con cariño
Luis se le acerca
[SMS] Auxita: “dale, espero su llamada ahora mientras meriendo alguito”
Luis murmura: “queda como un secreto entre nosotros que vos empezaste con el sentimentalismo esta vez.”
Aurora lo mira fijamente, pensando
Murmuras: “no me jodas.”
Luis se ríe
Aurora toma el móvil entre sus manos, lee el último mensaje de Auxita y luego guarda el contacto que esta le había enviado antes.
Aurora llama al contacto de elsa y pone el teléfono en altavoz.
El teléfono da tono
Luis la mira expectante
Elsa ha descolgado la llamada.
elsa dice por teléfono, “hola?”
Dices: “hola, Elsa Medina?”
Elsa dice por teléfono, “sí, la misma. Con quien tengo el gusto?”
Dices: “te habla Aurora Ríos. Mi hermana me comentó sobre vos, ella es Auxita.”
Elsa dice por teléfono, “aah sí, la recuerdo. En qué te puedo servir, estimada?”
Dices: “bueno, tengo un posible paciente para vos. Se trata de nuestro hermano Luis, que está, creo yo, en un grado de obesidad ya bastante considerable”
Dices: “necesitaríamos un control periódico, cada 8 o 15 días según se requiera. Y claro, un plan de alimentación y actividades físicas que esté a corde con las necesidades de él”
Elsa dice por teléfono, “sí, entiendo…tendría que evaluarlo, ver en qué grado exacto de obesidad está y de acuerdo a eso comenzamos con el tratamiento. Según me dijo tu hermana, ustedes viven en Barcelona, es así?”
Dices: “tal cual, así es. Si creés conveniente podemos viajar hasta Madrid para la primera evaluación”
Aurora mira a Luis como preguntando
Luis asiente
Elsa dice por teléfono, “sí querida, estaría genial eso en verdad, porque justo estoy terminando de equipar mi consultorio y es ahí donde tengo todos los elementos para evaluarle de forma certera, luego para los controles sí que puedo irme yo, sin problema.”
Dices: “bien. Tenés algún turno en la brevedad posible? Así comenzamos ya nomás.”
elsa dice por teléfono, “de hecho sería mi primer paciente, así que pueden venir cuando quieran. Solo avisame la hora y con gusto estoy ahí, ya que mientras no trabajo como nutricionista hago otros trabajos, ya sabés, hay que sobrevivir, chamiga”
Dices: “OK: Mañana no te prometo porque tengo trabajo, pero el jueves es casi seguro que lo llevo. Este es mi número, vamos a estar en contacto por mensaje, está bien?”
Elsa dice por teléfono, “más que bien, queridísima. Gracias por la confianza desde ya, será un placer atenderles ya que tu hermana es un encanto, seguro que ustedes también lo son. Que esas cosas se traen de familia.”
Aurora suspira a penas un poco
Luis sonríe viendo el gesto de su hermana
Dices: “sí, claro. Hablamos, Elsa. Hasta luego.”
Elsa dice por teléfono, “hasta luego, estimada.”
Aurora cuelga la llamada y deja el móvil en la mesita de luz
Luis la mira
Luis dice: “parecía agradable la señora, tiene acento argentino”
Aurora alza levemente una ceja
Dices: “habla un poco demás, pero supongo está bien para ayudarte.”
Luis asiente
Dices: “el jueves salimos temprano para Madrid, andá gestionando tu permiso o lo que sea que te haga falta en el trabajo”
Luis dice: “es medio inmediato el tema, pero lo voy a consultar con Bernardo”
Aurora se recuesta levemente del cabecero de la cama, entrecerrando los ojos
Dices: “boludo, tanta parafernalia por una cuestión de tu salud? Mirá que si vos no lo hacés, lo hago yo. Y mis formas no son las mejores, ya sabes”
Luis dice: “traaanqui, no seas tan leche hervida. Sabés que trabajar para otro siempre es difícil cuando se trata de estos temas, por mucha salud que sea. Cada uno cuida sus intereses, Auro, y te guste o no, el que falte un empleado, aunque sea con un permiso justificado, resulta una pérdida para cualquier jefe. Tenés que entenderlo”
Aurora suspira y asiente
Luis dice: “por qué creés que sueño con trabajar algún día de forma independiente? Tener mi propio taller y demás…pero acá en España probablemente no pueda, y para irme a Paraguay a montarlo todavía necesito de bastante capital. Tengo mis ahorros, pero no son suficientes.”
Dices: “pero no me dijiste acaso que estás gestionando tus documentos para obtener la nacionalidad española?”
Luis dice: “sí, pero eso no es tan rápido como parece, además de que no creo que me dejen igual tener algo propio así nomás. Además de que claro, pienso volver a Paraguay alguna vez, tengo familia constituida ahí, nena”
Dices: “ah…eso sí.”
Luis la mira y se acerca algo más a ella
Luis dice: “y por cierto, vos qué pensás hacer?”
Dices: “en qué sentido?”
Luis dice: “en el sentido de tu vida propiamente. No pensás retomar la carrera de administración?”
aurora niega con efusividad
Dices: “ya sabés que lo mío no es estar quieta, y trabajar con números es anclarse también a lugares. Eso no va ni va ir conmigo, nunca.”
Luis dice: “pero entonces, qué?”
Aurora lo mira con algo de molestia
Dices: “desde cuando te ocupás de mi vida vos?”
Luis dice: “solo me preocupa tu futuro, quiero que avances, nada más. Pero tranqui, no tenés que responderme si no querés, pequeña.”
Dices: “mirá, quiero llevar una vida lo más simplificada que se pueda. Siempre ligada al deporte, y poco más. No ostento lujos, pareja ni familia; siempre me vi sola en la vida, y así quiero seguir. Contento?”
Luis dice: “si vos estás contenta con eso, es suficiente para mí. Y lo siento, pero mientras yo esté vivo del todo sola no vas a estar, siempre vas a contar conmigo para lo que sea, creo que no hace falta que lo diga. Tanto vos como Auxi, por mucho que no te guste, son mis consentidas, mis pequeñas favoritas. Y me moriría si algo malo les pasa, o si no viven como merecen. Eso quiero y necesito que te quede claro, Aurora.”
Aurora lo mira detenidamente, mientras Luis sostiene su mirada algo tocado emocionalmente
Dices: “no sé qué bicho te picó, pero tranquilo, yo voy a vivir mi vida como me gusta, por tanto como creo que merezco vivirla. Difícil que me veas, a mí al menos, sufrir. Eso también espero que te quede claro.”
Luis asiente y suspira
Luis dice: “le llamamos a Auxi? o querés que te deje descansar? Perdoname si algo de lo que te dije no te gustó, brujita.”
Aurora niega
Dices: “no te quebrantes tanto por mí, así me hacés un gran favor. Por el resto no te hagas drama.”
Dices: “sí, llamala, a ver con qué nos sale esta vez.”
Luis recupera su gesto sereno, asiente y sonríe
Los chicos hablan por un buen rato, cada uno cuenta alguna que otra anégdota para luego despedirse y quedar en que quizás pronto se vuelvan a reencontrar, por el tratamiento desafiante que tendrá que iniciar Luis a partir del jueves.