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Nueva Escena de Rol: Ángel Desde Dentro

Punto de vista: Abigail.

Abigail trastea con el móvil mientras teclea para enviar un mensaje.
SMS enviado: «Hola, guapi. No sé si te pillo ocupada, pero estamos en casa terminando de organizar lo de reyes, te vienes?»

[SMS] Auxita: «hola, Abi. Sí, voy para allá en un momento, nos vemos.»
SMS enviado: «perfecto! Aquí te esperamos.»
Minutos más tarde…
Llaman al timbre de la puerta.

Abigail retira la cadena, coge el pomo y abre la puerta.
Sales de la casa.
La planta número 8
Ves Un pisito confortable, Un piso acogedor, Un confortable piso de estilo nórdico, Casa de Gorca, y el ascensor de la torre de madrid aquí.
Te encuentras con Auxita.
Auxita mira a Abigail salir
Abigail mira a Auxita y sonríe.
Auxita dice: «hola, mi Abi.»
Abigail lleva el pelo atado en un moño y se le salen rizos por todos lados.
Dices: «guaapi, ven, tienes que ver todo esto.»
Abigail coge a Auxita de la mano.
Auxita se frota los ojos y no puede disimular unas grandes ojeras.
Auxita dice: «síi, quiero ver, vamos»
Abigail tira de Auxita hasta entrar en la casa.
Auxita asiente y entra
Un piso acogedor
Ves Sofá tapizado de dos plazas con Chaise Longue., Una mesa rectangular de madera de roble, Una chimenea decorativa de piedra, un PC All In One IQ 21-d111ot, Un cuadro con un paisaje boscoso, Un jarrón de cristal irisado, y un brillante piano acústico de pared Monster de color negro aquí.
Te encuentras con Samuel, Gina, Guillem y Auxita.

Abigail empuja la puerta y la cierra, luego pone la cadena.
En el salón varias personas van de un lado a otro.
Samuel se acerca a Auxita.
Auxita mira todo con detalle y sonríe un poco.
Auxita dice: «creo que llego tarde…»
Samuel dice con acento venezolano, «Hola, Auxi. qué bueno que viniste.»
Auxita dice: «Hoola Sam. Sí, acá ando para lo que requieran»
Abigail se mueve hasta donde se concentran varios montones de ropas y unos armatostes curiosos.
Samuel se gira un instante y sonríe.
Auxita se adentra algo más a la casa procurando que su expresión sea lo más relajada posible.
Samuel mira a Auxita.
Samuel dice con acento venezolano, «Te provoca algo de beber?»
Auxita piensa por un momento y asiente
Auxita dice: «creo que voy a querer un café bien fuerte si no es molestia, llevo 2 noches sin poder dormir bien»
Gina está con Guillem de rodillas en el suelo, doblando papeles de una forma curiosa.
Samuel asiente.
Auxita dice: «así que estaría bueno ayudarles en algo que me mantenga activa, sinó me duermo»
Samuel dice con acento venezolano, «ya te lo traigo, no tardo.»
Samuel va hacia la cocina.
Auxita dice: «muchas gracias, Sam»
Guillem se levanta al escuchar la voz de otra persona.
Gina sigue entretenida con el papel de regalo y la cinta adhesiva.
Auxita mira a Gina en el suelo y se acerca a saludarle, también ve al doctor Guillem y se sorprende un poco.
Guillem la observa con detalle.
Auxita dice: «buenas Gina, doctor! Cómo están?»
Guillem dice con acento catalán, «Hola, Auxita, pues aquí, yo intentando hacer bolsas de regalo, pero creo que no soy muy diestro.»
Auxita se vuelve a frotar los ojos con una mano
Guillem mira de reojo el suelo y las bolsas que ha hecho.
Auxita sonríe
Gina se pone de pie y se acerca a Auxita.
Gina sonríe pero al verle la cara a Auxita cambia de expresión.
Guillem observa el intercambio con atención.
Auxita dice: «bueno, yo algo sé, así que con gusto les ayudo con eso»
Gina le toma de las manos.
Gina dice con acento madrileño, «¿Estás bien, guapa?»
Auxita suspira
Samuel sale con la taza de café humeante.
Samuel se acerca a Auxita.
Auxita dice: «sí, solo con un poco de falta de sueño, pero nada más, Gina. Tranqui»
Guillem sigue observando con discreción.
Auxita mira a Samuel cuando él se acerca, extiende la mano para recibir el café.
Samuel dice con acento venezolano, «auxi, no me dijiste como te gusta, así que no le he puesto azúcar.»
Samuel dice con acento venezolano, «pero te la traigo si quieres ponerle, así te lo endulzas a tu gusto.»
Auxita dice: «aah, es cierto. Bueno…creo que con 2 cucharadas estaría bien.»
Auxita dice: «sí traeme, ya te molestaste bastante así que yo lo endulzo, sin problema.»
Abigail está atareada con un armatoste que tiene todas las pintas de parecer un camello.
Samuel asiente y va disparado a la cocina.
Samuel regresa con el azucarero y una cucharita.
Gina mira de soslayo a Guillem.
Auxita lo mira entrecerrando los ojos
Guillem está en silencio observando a Auxita.
Llaman a la puerta.
Auxita dice: «mil gracias, si sos un encanto»
Samuel hace un gesto con la mano y sonríe.
Samuel mira hacia donde está Abigail atareada.
Samuel dice con acento venezolano, «ya voy yo a ver quién es, bonita.»
Auxita recibe todo de manos de Samuel y lo pone todo en una mesita para endulzar y remover el café.
Abigail asiente con un ruido medio raro y sigue con su tarea.
Guillem se gira y mira a la chica y su rostro se suaviza.
Auxita mira de soslayo trabajar a Abigail, luego sopla su café y se lo bebe despacio
Guillem vuelve a mirar a Auxita.
Auxita deja la taza sobre la mesa y mira a todos alternativamente.
Auxita dice: «bueno, ya me dicen en qué puedo colaborarles, que no vine de turista eh»
Guillem dice con acento catalán, «es una chica tan entusiasta, ya me gustaría tener un poquito de esa energía suya, no crees, Auxi? te puedo llamar Auxi, verdad?»
Auxita mira a Guillem y asiente
Guillem mira a Auxita.
Guillem asiente.
Auxita dice: «por supuesto, doctor. Sin problema. Y sí, Abigail es única en eso, no sé de donde saca tanta energía»
Gina dice con acento madrileño, «es un encanto, a Kiara la tiene embelesada con esa forma de ser.»
Samuel abre la puerta.
Auxita dice: «y a quien no, la verdad»
En la puerta, doña Pepi arrastra una gran bolsa y detrás, un hombre entrado en años le sigue arrastrando otra.
Auxita vuelve a mirar a Abigail trabajar muy concentrada, luego vuelve a beber algo más de café y se mantiene expectante
Pepi dice con acento gallego, «Hola, hijiño, este buen hombre de aquí es mi amigo Mijail, tú no te preocupes de nada que él nos va a ayudar de mil amores.»
Samuel sonríe y les deja paso.
Pepi entra y Mijail le sigue.
Samuel cierra la puerta.
Pepi mira todo el alboroto y se lleva las manos a la boca, sorprendida.
Auxita mira por un momento a doña Pepi entrar, la saluda
Pepi dice con acento gallego, «mi Dios bendito, pero si aquí parece que cayeron rayos y centellas!»
Pepi mira a Auxita y le sonríe, acercándose a ella.
Auxita dice: «hola, señora. Ya ve, el preparativo es total»
Pepi le saluda con mucho cariño.
Auxita logra forzar una sonrisa al mirarla.
Pepi dice con acento gallego, «hijiña, pero que cariña traes, tú ven aquí, que tienes que descansar.»
Pepi coge de la mano a Auxita.
Samuel ayuda al hombre a arrastrar las bolsas.
Auxita niega
Auxita dice: «tranquila, no se preocupe»
Mijail entra y se queda un tanto circunspecto.
Pepi la mira y asiente.
Pepi dice con acento gallego, «Bueno, este de aquí es mi buen amigo Mijail, que nos va a echar unas manazas con esto de los peques.»
Mijail hace un gesto de cabeza y arrastra la bolsa que lleva en las manos.
Auxita recién se percata del hombre
Abigail se levanta y se gira mirando al resto de personas.
La cara de la chica es un poema de emoción y entusiasmo.
Dices: «madre mía del amor hermoso, pero que traeis ahí?»»
Abigail se acerca a las bolsas y las abre.
Auxita regresa y se termina el café, luego mira siempre a todos lados buscando qué hacer.
Samuel se acerca a Abigail y le ayuda.
Guillem que no ha perdido de vista a Auxita, se le acerca y le toma la taza de las manos.
Auxita se sobresalta un poco, girándose de golpe a mirar a Guillem
Guillem murmura con acento catalán, «deja que llevo yo esto a la cocina, enseguida nos van a poner a trabajar, ya verás.»
Guillem ve las reacciones de Auxita.
Auxita sonríe un poco y asiente
Auxita murmura: «muchas gracias»
Guillem murmura con acento catalán, «nada, guapísima, no es nada.»
Guillem se aleja con la taza en las manos.
Mijaíl se agacha con algo de dificultad y abre también su bolsa.
Pepi se acerca con curiosidad hacia donde están los disfraces.
Pepi va hurgando y sonríe.
Gina se acerca a Auxita.
Abigail da un gritito de emoción al ver lo que hay en las bolsas.
En las bolsas hay varios tipos de juguetes hechos a mano.
Auxita intenta mantener la alerta en la mayor medida de lo posible, en ocasiones manteniendo muy abiertos los ojos como si estuviera sorprendida
Dices: «pero si son preciosos, son una maravilla.»
Abigail alza la cara con los ojos muy abiertos.
Samuel sonríe al ver a Abigail tan emocionada.
Auxita se gira al oír los grititos de Abi, luego pone atención en Gina que se le ha acercado
Mijail carraspea un poco, un tanto desconcertado.
Mijail dice con acento ruso, «solo juguetes sencillos, no gran cosa pero hechos de mi mano y de Pepi que cose bien.. ella sabe, bien.»
Gina dice con acento madrileño, «auxi, seguro estás bien, guapa?»
Abigail se levanta y va a plantarle dos besos a Mijail.
Auxita baja la mirada un poco al percatarse que sus expresiones la delatan más de lo que ella querría mostrar.
Dices: «usted es un artista, un artista!»
Guillem sale de la cocina y se acerca a Gina y a Auxita.
Gina mira a Guillem, preocupada.
Auxita dice: «sí, creo…solo es agotamiento, pero por eso mismo vine para ver si me disperso un poquito, Gina.»
Pepi se acerca a los demás.
Guillem dice con acento catalán, «bueno, entonces creo que has llegado al lugar indicado, eh?»
Guillem ve hacia donde están las bolsas de regalo y el papel, luego mira hacia las bolsas con los juguetes.
Auxita sonríe esta vez auténticamente, mirando a su alrededor y luego al grupito que la rodea.
Abigail se acerca a Auxita, ahora más atenta.
Auxita dice: «sí, así mismo.»
Dices: «bueno, ahora, vamos a ponernos manos a la obra.»
Auxita mira a Abi y asiente
Dices: «yo voy a terminar los detalles de los disfraces con doña Pepi.»
Auxita se le acerca un poco
Auxita murmura: «ahora sos vos la generala, así que mande»
Auxita le guiña un ojo pero al instante vuelve a la expresión neutra que viene manteniendo
Dices: «tú, guapi, con la Gina y mi Sam, vais a empaquetar todos estos juguetes, seguro don Mijail os echa unas manazas como dice la Pepi.»
Guillem alza las cejas,inquisitivo.
Abigail mira al doctor.
Abigail sonríe, traviesa.
Auxita asiente y mira las bolsas de regalo y los juguetes que son varios
Dices: «Usted, doctorcito, nos va a servir de maniquí.»
Gina sonríe al ver la cara de Guillem.
Guillem dice con acento catalán, «bueno, creo que esa tarea va a ocasionar menos problemas, que yo para las manualidades soy un poco…»
Guillem vuelve a ver sus bolsas y suspira.
Gina ríe bajito.
Auxita mira al doctor y sonríe
Abigail va empujando con suavidad al doctor hacia donde están los disfraces.
Auxita dice: «bueno, cada uno tenemos nuestro talento»
Pepi ha cogido una especie de corona y se la intenta poner al doctord pero no llega a su cabeza.
Auxita se acerca a las bolsas de regalo y juguetes, se detiene aguardando que Gina y Samuel también se acerquen junto a ella.
Guillem se inclina lo suficiente y Pepi le coloca la corona.
Pepi sonríe.
Pepi dice con acento gallego, «Mi dios bendito, pero si está usted hecho todo un rey, menos mal que no se parece a los Borbones, no…»
Abigail ríe a carcajadas.
Samuel se acerca a Auxita con una de las bolsas, Mijail arrastra la otra y Gina les ayuda.
Gina dice con acento madrileño, «bueno, auxi, si tu sabes hacer bolsas, ocupa el lugar de Guillem mientras nosotros vamos llenando las que ya están con los juguetes.»
Auxita dice: «perfecto, vamos a ello»
Entre Pepi y Abigail, van poniéndoel disfraz a Guillem que lleva cosida la cabeza de camello.
Auxita se acerca a los materiales, los mira uno por uno y comienza a trabajar para armar las bolsas de regalo.
Dices: «No se mueva, doc, que lo dejo como un alfiletero.»
Guillem pone los ojos en blanco, pero se queda quieto.
Mijail murmura con acento ruso, «buena chica con caracter, importante para poner orden en casa, sí.»
Auxita alza la mirada un poco, viendo lo que sucede más allá con Guillem y los demás; se distrae un rato viéndolos y luego sigue concentrada con su tarea
Mijail mira a Abigail.
Samuel ríe bajito.
Samuel va sacando juguetes de las bolsas y los deja con cuidado en el suelo.
Gina va cogiendo los juguetes y los mira con ilusión.
Gina dice con acento madrileño, «son monísimos, mira, Auxi…»
Auxita arma las bolsas esta vez demasiado concentrada. A medida que termina las va dejando al alcance de los chicos
Auxita oye a Gina y mira los juguetes
Gina le muestra a Auxita una muñeca de trapo con trenzas doradas y todo un atuendo de princesita rusa.
Auxita dice: «sí, les va a encantar a los chicos, segurísimo»
Auxita mira la muñeca y suspira.
Auxita dice: «apuesto a que mi sobrinita querría una como esa»
Gina mira a auxita y disimula, pero está muy preocupada.
Mijail escucha y vuelve a carraspear.
Auxita mira al hombre
Mijail dice con acento ruso, «si sobrinita gustar llevar una, aquí muchas así, muchas, muchas.»
Auxita sonríe
Mijail hace una mueca que intenta ser una sonrisa.
Auxita dice: «le estaba por decir justo eso, que me fabricara 2 así, tengo 2 sobrinas y estoy convencida de que les va a encantar»
Mijail asiente con la cabeza.
Auxita dice: «ya me dice luego cuanto cuestan»
Mijail hurga en la bolsa.
Mijail saca una muñeca parecida pero de pelo oscuro.
Auxita vuelve a mirar la muñeca y queda pensativa
Mijail le tiende la muñeca a Auxita.
Auxita mira la otra muñeca
Mijail dice con acento ruso, «morena, y dorada… así jugar y prestar, ser siempre diferentes… »
Auxita dice: «guau, esta es aún más hermosa todavía. Muchas gracias, señor, ya me dice cuánto le debo luego.»
Auxita asiente
Auxita dice: «van a ponerse muy contentas»
Mijail niega con la cabeza, enérgico.
Mijail habla en ruso y luego cae en cuenta de que no le entienden.
Pepi sigue con Abigail, ajustando el disfraz.
Mijail inspira profundo, pensativo.
Mijail dice con acento ruso, «no precio, no pagar… dar reyes… ser…»
Auxita acaricia ambas muñecas con cada mano y procede a armar las bolsitas para ellas.
El hombre se queda pensando en la palabra.
Samuel acude en su auxilio imaginando lo que quiere decir.
Auxita hace un gesto con la mano
Samuel dice con acento venezolano, «regalo, son regalos de reyes.»
Auxita dice: «tranquilo, puedo entenderlo»
Auxita asiente mirando hacia Samuel
Mijail se relaja y asiente.
Mijail vuelve a hacer su mueca característica de sonrisa y sigue sacando juguetes.
Gina los va poniendo a un lado para luego ponerlos en las bolsas.
Auxita asiente y vuelve a trabajar con las bolsitas de regalo para ambas muñecas, concentrada
Gina se estira y coge unas tijeras y unos rollos de cintas y comienza a hacer unos lazos para las bolsas.
Guillem da un respingo.
Abigail ríe bajito.
Auxita arma las bolsitas y ella misma mete las muñecas dentro. Por primera vez muestra un dejo de ilusión en la mirada desde que llegó a casa de Abi
Dices: «ya le dije que quietecico ahí, que si no ni el guardia de la campana lo libra de volverse alfiletero, doctor.»
Pepi le da un cachete con ternura al doctor.
Pepi dice con acento gallego, «falta poquiiño, hijiño, tú no te preocupes de nada, eh? La Pepi tiene remedios para todo eso.»
Guillem suspira, intentando quedarse quieto.
Abigail termina de hacer los últimos ajustes.
Auxita deja a un lado ambas muñecas envueltas y sigue trabajando con otras bolsas más, de tanto en tanto mira los juguetes que se van sacando de las bolsas con admiración.
Abigail aplaude con entusiasmo.
Gina, Samuel y Mijail alzan la mirada.
Auxita sigue la mirada de los demás por un momento
Guillem luce como un rey mago, con una túnica antigua de la cual sale por delante la cabeza y el cuello de un camello y por debajo, las pezuñas de las patas
Auxita dice: «esto es arte y del bueno»
Guillem coge en las manos las riendas.
Guillem se acomoda un bulto que le choca en el estómago.
Pepi le ayuda.
Pepi dice con acento gallego, «creo que la joroba hay que acomodarla un poquiño, hijiña.»
Auxita se queda mirando un poco más la escena y de a poco una sonrisa aparece y se amplía en su rostro
Abigail se acerca y mira lo que Pepi le señala.
Murmuras: «joer, es verdad, que luego más que joroba, va a ser como una faja, la vírgen.»
Gina ríe al ver la cara de Guillem.
Guillem está rígido, metiendo el estómago casi sin respirar.
Samuel se fija y también ríe un poco.
Auxita vuelve a trabajar con las bolsas pero de tanto en tanto mira lo que sucede alrededor, esta vez algo más distendida y al parecer con mejor nivel de alerta.
Mijail se levanta con algo de esfuerzo y se acerca a Guillem.
Mijail dice con acento ruso, «hombre valiente, sí, fuerte para aguantar alfiler… tu como reyes de oriente.»
Guillem suelta la carcajada y ambas mujeres lo pinchan sin querer.
Mijail ríe con un tono ronco
Mijail da una palmada en el aire.
Auxita vuelve a alzar la mirada hacia la dirección de las risas
Mijail dice con acento ruso, «buenas fiestas, sí, estar estas muy buenas fiestas!»
Pepi y Abigail terminan de ajustar el disfraz y le dan un tiempo de reposo a Guillem.
Auxita ríe bajito viendo las expresiones tanto de Guillem, de Pepi y de Abi
Mijail se acerca de nuevo al área de regalos.
Guillem se zafa y se deja caer en el suelo junto a Auxita.
Auxita se vuelve a centrar en la tarea, dejando bolsas al alcance de los demás en cuestión de minutos.
Abigail y Pepi van a por el otro disfraz.
Guillem se dispone a embolsar junto al resto.
Guillem mira a Auxita de soslayo.
Auxita mira al doctor de reojo y continúa a lo suyo, le habla mirando lo que hace.
Guillem dice con acento catalán, «cómo vas, auxi?»
Auxita dice: «bien, creo que ahí vamos»
Gina va armando lazos de color verde y rojo y los va agrupando.
Auxita no quita la vista de una bolsa algo más grande que intenta armar, su expresión denota una leve mejoría
Guillem dice con acento catalán, «eso está bien.»
Mijail saca los últimos juguetes de las bolsas.
Auxita dice: «y usted? Creo que ha tenido que pasar por una pequeñísima tortura…»
Guillem sonríe y hace un gesto con la mano, restando importancia.
Auxita levanta la mirada un poco hacia el doctor y sonríe un poco, para luego mirar nuevamente hacia la bolsa grande que ya casi la tiene lista
Guillem dice con acento catalán, «es difícil no prestarse con el entusiasmo de esta chica, Abi y viendo todo esto… Vale la pena, tan solo por ver a esos peques sonreír.»
Auxita se vuelve a fijar en uno de los juguetes que es algo más grande que los demás y niega para sí misma, suspirando de forma casi imperceptible.
Auxita mira al doctor otra vez mientras desarma la bolsa
Guillem sigue mirándola, disimuladamente.
Guillem embolsa un carrito de bomberos.
Auxita dice: «es verdad, por los chicos todo vale la pena, ellos son muchas veces el motor que nos saca adelante cuando todo parece estar perdido. Y no basta más que una sonrisa»
Guillem dice con acento catalán, «sí, eso es verdad… También es cierto que hacemos hasta donde podemos y no hay que dejar de tenerlo presente.»
Guillem sigue embolsando juguetes.
Auxita rearma la bolsa con mucha dedicación, mirando una y otra vez que quede perfecta como le gusta a ella
Auxita dice: «así mismo es, doctor. Igual también pasa que justamente son el impulso perfecto que nos lleva a recordar la esencia de la vida y nos motiva a superar nuestros límites.»
Guillem dice con acento catalán, «todo esto es poco frecuente, casi nadie se ofrece a ayudar a otros hoy en día de forma tan entusiasta, así que aquí nos vemos, poniendo nuestro granito de arena.»
Guillem mira a Auxita.
Auxita asiente y mira de reojo a Abigail, luego vuelve a lo suyo terminando por fin la bolsa y pegándole uno de los lazos preparados por gina
Guillem dice con acento catalán, «es bueno tener motivación, auxi. Pero también es muy importante reconocer nuestros límites… No se trata de resignación, sino de consciencia. ir siempre más allá, no siempre es lo más positivo.»
Auxita dice: «esta chica y nuestro espíritu de ayuda nos unen en este lugar ahora, sí.»
Guillem asiente, embolsando ahora un carrito de careras.
Gina termina con las cintas.
Auxita mira al doctor ante sus palabras y se pone ambas manos en la cara, pensando
Abigail se acerca y le hace señas al doctor con el índice.
Guillem alza la cara y sonríe.
Auxita murmura: «mm sí, es verdad aunque…»
Guillem mira a auxita.
Guillem le da una palmadita en el antebrazo con mucha suavidad.
Auxita se interrumpe y no completa la frase, solo suspira y continúa con otra bolsa más, dejando la grande con el lazo pegado al alcance de los demás para que envuelvan el juguete con ella
Auxita mira a Guillem de soslayo al sentir el contacto de este
Guillem dice con acento catalán, «se me agotó el tiempo de receso, pero luego seguimos la conversación, si quieres.»
Auxita asiente
Guillem se pone en pie y va a por la segunda ronda de pruebas.
Gina se acerca a Auxita y ocupa el sitio donde estaba Guillem.
Auxita vuelve a tomar más papel y continúa armando bolsas, pensativa ante el intercambio reciente con Guillem
Gina sigue armando regalos en coordinación con Samuel y el señor Mijail.
Gina dice con acento madrileño, «Guillem es un tio genial, sabes, auxi? tiene un no sé qué, que hace que uno siempre se sienta bien hablando con él; ya lo irás conociendo.»
Auxita mira a Gina
Gina coloca un lazo verde a las bolsas de los carritos que guardó Guillem.
Auxita dice: «sí, eso voy viendo, ya para lo mucho que me dijo en a penas minutos de conocerme me parece que sí que lo es»
Samuel pone en bolsas unos aviones y un helicóptero, todos tallados en madera y pintados con mucho detalle.
Gina mira a auxita.
Auxita termina de armar otras bolsas más y va alternando los colores de los lazos para pegarlos en ellas.
Auxita sigue manteniendo el rostro pensativo mientras trabaja
Gina dice con acento madrileño, «es muy observador y perspicaz, pero también muy respetuoso… si en algún momento necesitas hablar, si necesitas apoyo, puedes buscarle, auxi. yo lo he hecho y es muy bueno.»
Samuel termina de poner en bolsas varios juguetes.
Pepi y Abigail trabajan el segundo disfraz de rey, que tiene también otro camello pegado a la túnica.
Auxita dice: «entiendo…bueno, en mi caso no lo voy a joder con cosas que probablemente pueda resolver yo, seguro que tiene bastante trabajo. Pero te lo agradezco y lo voy a tener en cuenta si lo creo conveniente»
Gina mira de soslayo a Auxita mientras sigue colocando lazos.
Auxita mira los colores de los lazos y luego mira a Gina
Gina dice con acento madrileño, «bueno, tu misma, guapa… nadie mejor que tú para saber qué necesitas y cuándo.»
Auxita asiente
Gina la mira con preocupación, pero disimula y sigue trabajando en los juguetes.
Pepi sonríe y le pellizca un moflete a Guillem.
Auxita dice: «y hablando de todo…no tenés cinta rosa? A mis nenas les va a encantar ese color»
Pepi dice con acento gallego, «qué rey tan majo, si es que por eso digo yo que hay de todo en esta vida, hay de todo en esta vida.»
Gina asiente a auxita y se estira, sacando de una bolsa un rollo de cinta de color rosa.
Auxita oye a Pepi y alza la mirada por un instante mirando al doctor
Auxita vuelve la mirada hacia su área, ve el color y asiente
Guillem se mueve sobre su propio eje, intentando imitar el sonido de un camello sin mucho éxito.
Auxita dice: «me armarías los moños? te salen geniales. Porfa.»
Abigail ríe a carcajadas.
Auxita le sonríe
Gina mira a auxita y asiente con una sonrisa.
Gina coge la cinta y comienza a hacer los lazos, dejándole bucles que luego riza con la tijera.
Samuel se levanta y ayuda al señor Mijail a ponerse de pie.
Mijail niega con la cabeza mirando al doctor.
Auxita sigue armando bolsas de diversos tamaños y con distintos papeles, poniéndoles lazos una vez que termina de armarlos. Esta vez es algo más rápida aunque siempre metódica
Mijail se acerca y ladea la cabeza.
Mijail dice con acento ruso, «sonar como ovejo que no come, tiene que tomar mucha aire y luego soltar gruñiiido.»
Mijail hace lo que le explica a Guillem y suena como un camello protestando.
Guillem rompe en carcajadas, igual que Pepi y Abigail.
Guillem dice con acento catalán, «joder, eso sí que suena como un animal de estos, menudo gruñido, coño.»
Auxita vuelve a mirar al oír las risas en conjunto.
Abigail revisa que todo esté en su sitio y asiente.
Pepi ayuda a Guillem a quitarse el disfraz.
Dices: «venga, doctor, otro ratito de receso y ya luego terminamos.»
Auxita va armando las últimas bolsas, sonriendo y asintiendo al ver que están quedando bien.
Guillem asiente y le pone una mano en el hombro a Abigail.
Guillem dice con acento catalán, «seguid ahí a lo vuestro, yo ya me tomo mi tiempo en la sección de regalos.»
Abigail sonríe.
Pepi dice con acento gallego, que doctor más majo, si por eso es que yo siempre digo que hay gente buena en esta vida, sí que hay gente buena en esta vida.»
Guillem va a sentarse junto a Gina y Auxita.
Gina termina los lazos y se los muestra a Auxita.
Auxita va poniendo los lazos a las últimas bolsas que arma con agilidad
Auxita ve los lazos y alza la mirada para verlos mejor
Auxita dice: «son hermosos, mil gracias, Gina»
Samuel se acerca a Abigail y le susurra algo al oído.
Gina hace un gesto con la mano.
Gina dice con acento madrileño, «nada, guapa. Si es un gusto echarte un cable.»
Auxita toma los lazos rosa, los deja cerca de los regalos para sus sobrinas y se dispone a terminar lo que está haciendo, para luego dedicarse a pegarlos.
Guillem mira alrededor y ve que casi todos los juguetes están ya en bolsas.
Auxita mira a Gina y sonríe
Guillem dice con acento catalán, «joder, vosotros sí que habeis trabajado rápido. Os voy a contratar cuando remodele mi casa, al menos como equipo de limpieza.»
Auxita ve que el doctor ha vuelto a donde ella y los demás, luego sigue con su trabajo.
Gina le da en el antebrazo a Guillem.
Guillem se ubica ahora frente a las mujeres.
Pepi ha convencido a Mijail para que sea él quien se pruebe el disfraz que falta.
Guillem alza la mirada y sonríe al ver a la mujer y la chica, lidiando con el hombre y el disfraz.
Auxita deja la penúltima bolsa al alcance de los demás y se dispone a armar la última con papeles que quedan de distintos colores.
Pepi le coge de los mofletes a Mijail.
Mijail cede refunfuñando entre dientes.
Guillem dice con acento catalán, «parece que la señora Pepi tiene su poder de convencimiento también, eh?»
Gina alza la mirada y asiente, sonriendo ante la escena.
Auxita también sonríe, mirando por un momento lo que pasa
Guillem mira a Auxita.
Auxita vuelve la vista hacia el frente y se fija que Guillem la mira
Guillem dice con acento catalán, «es bueno verte sonreír, auxi. Es de las cosas que los seres humanos deberíamos cuidar mucho, la sonrisa.»
Un busca suena en este lugar.
Auxita dice: «bueno sí…es mi naturaleza sonreír, solo que por diversas circunstancias ahora mismo se me dificulta un poco más que antes, pero intento no perder del todo esa naturaleza.»
Guillem revisa su busca y alza la mirada hacia Auxita una vez leyó el mensaje.
Guillem asiente.
Guillem se pone de pie.
Gina se levanta.
Gina dice con acento madrileño, «qué ocurre?»
Auxita los mira desde el suelo, terminando de armar finalmente la última bolsa y poniéndole el lazo que faltaba.
Guillem niega, sereno.
Guillem dice con acento catalán, «Una emergencia psiquiátrica, debo irme ahora, pero luego te aviso por si seguís necesitando un par de manos, vale?»
Gina asiente.
Guillem da dos besos en las mejillas a Gina.
Gina se hace a un lado para dejar pasar a Guillem.
Guillem coge su cartera del bolsillo trasero del vaquero y saca una tarjeta de presentación.
Auxita habla desde su lugar alzando un poco la mirada.
Guillem se acerca a Auxita y se acuclilla un instante.
Guillem le extiende la tarjeta a Auxita.
Auxita iba decir algo, pero se detiene al ver a Guillem tan cerca
Guillem la mira a los ojos.
Auxita recibe la tarjeta, la lee por encima y asiente, guardándola en un bolsillo
Guillem dice con acento catalán, «cuando lo necesites .. solo llama, vale?»
Guillem se pone de pie y se acerca con rapidez a la puerta.
Auxita le sostiene la mirada, con algo de sorpresa mal disimulada
Samuel se acerca a la puerta también para abrirle al doctor.
Auxita dice: «perfecto, así lo haré. Muchas gracias, doctor y hasta la próxima.»
Guillem se gira y hace un gesto a todos.
Guillem dice con acento catalán, «pasad buena tarde, cuando pueda os llamaré de vuelta.»
Pepi y Abigail se giran y asienten, volviendo a ocuparse del disfraz que lleva el señor Mijail.
Auxita vuelve a mirar al suelo, esta vez para pegarle los lazos a los regalos para sus sobrinas.
Gina acompaña a Guillem hasta que sale de la casa.
Mijail ve al doctor marcharse y luego sigue atento a las indicaciones de Pepi.
Samuel cierra la puerta.
Gina regresa junto a Auxita.
Gina dice con acento madrileño, «bueno, ya casi terminammos.»
Samuel entra en la cocina.
Auxita termina de ponerle los lazos a los regalos y asiente, dejándolos a su lado
Gina termina con los lazos que quedan por pegar en las bolsas.
Auxita mira a Gina, luego todos los juguetes ya envueltos
Auxita dice: «esto es eficiencia, sí que sí»
Gina asiente y sonríe.
Pepi y Abigail han terminado de ajustar el disfraz y ayudan al señor Mijail a quitárselo.
Auxita se le acerca un poco a Gina para murmurarle muy bajo
Gina se acerca a Auxita.
Auxita murmura: «aún no tuviste la oportunidad de hablar con…oscar?»
Auxita suspira levemente
Gina niega y suspira.
Auxita murmura: «bueno, no pasa nada, preguntaba por simple curiosidad, ya será cuando te sientas preparada para eso»
Gina murmura con acento madrileño, «la verdad he estado esperando a ver si él se motivaba a enviarme aunque sea un mensaje por las fiestas pero nada. Así que le escribiré en cuanto hagamos todo esto, no quiero darle más largas.»
Gina se ve un poco afligida, pero se recompone.
Auxita murmura: «entiendo…será mejor así, supongo.»
Auxita murmura: «si no actúa él, forzosamente tendrás que hacerlo vos»
Samuel sale de la cocina con una bandeja donde hay platos con galletas y diversos snacks para picar.
Gina mira a auxita y asiente.
Abigail y Pepi se acercan a las chicas, el señor Mijail se sienta en uno de los sillones.
Samuel deja la bandeja en una mesita al alcance de todos.
Auxita le pone una mano en el hombro a Gina y luego se levanta, recogiendo los regalos para sus sobrinas y manteniéndolos en las manos.
Samuel dice, algo para picar, que hace algo de hambre.
Abigail mira a auxita con los regalos en las manos.
Auxita se fija en los demás con una pequeña sonrisa en los labios
Dices: «un momentillo, guapi, que no te me puedes escaquear todavía, falta una cosilla contigo, así que alto ahí.»
Auxita mira a Abigail un tanto sorprendida, pero asiente
Gina coge algo de patatas fritas y come mientras mira lo que va a hacer Abigail.
Abigail le guiña un ojo a Samuel.
Samuel sonríe cogiendo galletas de la bandeja.
Pepi se acerca a Abigail.
Auxita aguarda expectante, pero muy rígida en su lugar
Pepi dice con acento gallego, «esta sí que va a ser una hijiña muy apropiada, sí.»
Abigail le quita un instante los regalos a Auxi y los deja en la mesita, mientras va a por algo que tiene cubierto con unas bolsas grandes.
Abigail quita las bolsas.
Abigail se gira y ve a Auxita.
Auxita sigue los movimientos de Abigail con la mirada
Dices: «a ver, guapi, cierra esos ojos un segundillo, anda.»
Auxita queda un tanto desconcertada ante la petición
Abigail espera atenta a que auxita cierre los ojos.
Auxita dice: «qué pasará por esa cabecita tuya, nena…»
Dices: «tú cierra los ojitos, anda, no te va a doler nadita.»
Auxita hace una mueca y asiente, cerrando los ojos
Samuel niega con la cabeza mientras sigue picando de la bandeja.
Abigail se asegura que Auxi tiene los ojos bien cerrados.
Dices: «no me vayas a hacer trampa, eh? no abras los ojos ni un poquito.»
Auxita dice: «no, tranqui»
Dices: «vale.»
Auxita cierra los ojos con más fuerza aún
Abigail coge una de las prendas que tiene bajo las bolsas y la lleva hasta Auxita.
Pepi mira encantada y sonríe.
Dices: «bueno, ahora te vas a dejar hacer un momentico, pero no abras los ojos.»
Auxita intenta oír lo que pasa, poniendo cara de no entender nada
Auxita dice: «mmm bueno…»
Entre Pepi y Abigail, comienzan a poner un chaleco a Auxita, pasando cada brazo por el espacio correspondiente.
Auxita gira la cabeza en ocasiones pero continúa sin entender
Abigail comienza a abotonar el chaleco.
Dices: «cielo, anda y búscame el espejo ese de pie, por fa, sí?»
Samuel asiente y sale a toda prisa a la habitación.
Auxita se deja hacer, esta vez expresando curiosidad en su rostro
Abigail va ajustando la pieza del chaleco, mientras Pepi le va ayudando.
Samuel entra al salón cargando el espejo.
El señor Mijail ve a la chica y abre mucho los ojos.
Abigail suelta un par de cordoncillos y unas alas que parecen de verdad se expanden hacia cada lado.
Gina se tapa la boca.
Auxita se concentra para intentar ver si puede oír o sentir algo que le indique lo que sucede, pero desiste al no conseguirlo y se relaja.
Dices: «ahora sí, abre los ojos.»
Samuel pone el espejo frente a Auxita.
Abigail sonríe.
Auxita asiente y abre los ojos, topándose de frente con el espejo
Pepi dice con acento gallego, «mi dios bendito, pero si esta hijiña se ve preciosiña, parece un angeliño de verdad.»
Abigail asiente mirando a Pepi.
Auxita mira lo que el espejo le muestra y no evita para nada sonreír ampliamente.
Auxita dice: «ay, pero si es diviino…Abi, sos una genia!»
Dices: «creo que te han quedado bien, pero ya me dices si te cuesta moverte.»
Abigail hace un gesto negando con la cabeza y las manos.
Auxita dice: «a ver»
Dices: «había hecho varias para el año pasado en la aldea, pero solo se usaron las de Sam.»
Auxita se mueve un poco por el lugar y asiente
Auxita dice: «me van perfectas»
Dices: «se me ocurrió que podríamos usarlas nosotras.»
Abigail asiente y sonríe.
Auxita vuelve a sonreír
Gina se levanta y se acerca.
Auxita dice: «sí, me parece genial»
Gina toca las alas y se fija que en realidad no son de verdad.
Gina dice con acento madrileño, «de lejos parecen de verdad, eh? Haces un trabajo impresionante, Abi.»
Auxita vuelve a mirar el espejo de reojo y la ilusión reaparece en su mirada y su sonrisa.
Abigail asiente, complacida al ver la expresión de su amiga.
Gina mira las alas con cierta ilusión.
Auxita dice: «qué bueno que me lo decís ahora, así voy a la peluquería ese día y me hago un ángel como Dios manda»
Abigail se fija en la expresión de Gina.
Abigail mira a Auxita y asiente.
Auxita se arregla un poco el pelo al sentirlo algo enmarañado y ríe
Dices: «ese día tienes que estar tan hermosa como siempre, guapi.»
Abigail sonríe.
Abigail mira a Gina.
Auxita asiente y se fija en el gesto de Gina
Dices: «para ti también tengo un par, que no creas que te me escapas, chiquiiilla.»
Gina se ruboriza un poco y sonríe.
Mijail mira a la chica con las alas y da una palmada.
Auxita dice: «qué precioso día de reyes vamos a darles a esos niños, chicas. Muero porque llegue ya el sábado.»
Auxita mira al hombre y le sonríe
Mijail dice con acento ruso, «angel, mucha igual a una angel de verdad, sí.»
Mijail la mira con los ojos brillantes de emoción.
Gina asiente al comentario de Auxita.
Auxita dice: «el mérito es aquí de la señorita Abigail, señor»
Auxita mira a Abigail con felicidad
Pepi dice con acento gallego, «ese día va a ser un día de alegría, hijiñas, ya lo vereis.»
Mijail se pone en pie y se acerca a Auxita.
Mijail coge la mano de Auxita y le apprieta con firmeza.
Auxita le devuelve el apretón, intentando que sea firme también.
Mijail dice con acento ruso, «angel desde dentro… sin alas o con alas, no importar mucho porque luz es dentro.»
Mijail señala el pecho de Auxita, sin tocarla.
Gina mira su reloj.
Gina abre los ojos muy grande.
Auxita se emociona y entrecierra los ojos, intentando ocultar que tienden a empañarse.
Auxita dice: «muchas gracias, de verdad…por el honor de su cumplido»
Auxita sonríe
Gina dice con acento madrileño, «se me ha hecho tarde, tengo que irme al hospital, pero estamos en contacto, vale? Esta noche me paso por aquí y me pruebas las alas, Abi.»
Mijail da otro apretón a Auxita antes de soltarla.
Abigail mira a Gina y asiente.
Auxita mira a Gina
Auxita dice: «nos vemos, Gina»
Dices: «hala, hala, que para ti tengo unas que seguro te quedarán perfectas, no te preocupes, chiquilla. Ya si eso nos vemos por la noche.»
Gina asiente a Abi y se acerca a Auxita para darle dos besos y despedirse.
Auxita le devuelve los besos con cariño y se aparta
Gina dice con acento madrileño, «nos vemos, guapa.»
Samuel se acerca a la puerta y la abre.
Auxita asiente
Gina da dos besos a Abigail.
Abigail le devuelve los besos a Gina.
Gina dice con acento madrileño, «pasad buena tarde, hasta pronto!»
Pepi se despide con un gesto de la mano igual que el señor Mijail.
Gina sale a toda prisa.
Abigail mira a Gina salir.
Samuel cierra la puerta.
Auxita mira a Abigail
Auxita dice: «Abi, esto me lo llevo? o me lo das el sábado en el hospital. Ya me decís»
Dices: «madre mía del amor hermoso, si parece que se puso un cohete en el culete. la madre que la parió.»
Auxita ríe al oírla
Abigail mira a auxita.
Auxita señala las alas
Dices: «pues como tú quieras, guapi. si quieres te las llevas o te vienes el sábado y te arerglas aquí.»
Abigail piensa un instante.
Auxita dice: «dale, entonces vengo y acá hacemos algún que otro arreglito, mejor si estamos juntas para eso»
Dices: «la madre que me parió, si no le he avisado nada a la chiquilla, a la camiila. Uy, no sé donde tengo la cabeza mía esta.»
Abigail se da en la frente.
Auxita la mira y sonríe
Abigail mira a auxita y asiente.
Auxita dice: «tranquila, si querés yo le digo, no te preocupes»
Dices: «sí, tú vente y aquí solucionamos todo.»
Abigail la mira, agradecida.
Auxita asiente, quitándose de a poco el chaleco
Dices: «cucha, si me haces ese favor te lo agradecería. que no sé donde tengo yo la cabeza, de verdad.»
Abigail ayuda a auxita a quitarse el chaleco.
Samuel se acerca.
Auxita dice: «normal, estas cosas mantienen muy ocupada la cabeza pero tranqui, yo se lo digo»
Samuel dice con acento venezolano, «no te preocupes, bonita, ella seguro entenderá que con tantas cosas se te pasó. No te angusties.»
Auxita mira a Samuel y asiente aprobando su comentario
Abigail deja el chaleco y vuelve a poner las alas en su posición.
Dices: «bueno, creo que me quedan justas para ella, y para Gina.»
Auxita se acerca a tomar los regalos de sus sobrinas de vuelta en las manos
Auxita dice: «si querés le digo que venga un poco antes, para probarse y ajustar lo que haya que ajustar»
Dices: «la Pepi y yo iremos de pastorcilla.»
Abigail asiente a auxita.
Dices: «perfecto, así nos aseguramos de que no le molesten para moverse.»
Auxita dice: «espectacular, sí que lo tenías todo planeado.»
Auxita asiente
Abigail hace una mueca.
Dices: «bueno, hicimos muchas cosas para el año pasado que no se pudieron usar y las tenía ahí guardadas.»
Auxita se tapa la boca reprimiendo un vostezo.
Abigail mira a Auxita.
Auxita dice: «ya, entiendo. Bueno, si no me requieren me retiro, a ver si puedo dormir un poco, chicos»
Abigail asiente.
Dices: «eso iba a decirte, chiquiiiilla.»
Dices: «que se te cierran las ventanillas del alma.»
Auxita asiente, se acerca a Abi y le da 2 besos de despedida, haciendo lo mismo con Samuel
Abigail le devuelve los besos.
Samuel se acerca a la puerta y la abre.
Auxita se despide de Pepi y el señor Mijail con un gesto de cabeza y una sonrisa
Pepi le sonríe a la chica.
Auxita dice: «cualquier cosita ahí nos vemos, gente. Que estén muy bien»
Pepi dice con acento gallego, «ya nos vemos si eso, hijiña, descansa.»
El señor Mijail hace un gesto de cabeza.
Samuel dice con acento venezolano, «cuídate, auxi, nos vemos pronto.»
Auxita asiente, se gira y sale de la casa
Samuel ve salir a Auxita y cierra la puerta.
El resto de la tarde, con ayuda de doña Pepi, Abigail puso todo a tono para la visita al hospital infantil.

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