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Nueva escena de rol: Date permiso, Aletheia

Punto de vista: Jeanpaul

Jeanpaul mira la hora y piensa
Jeanpaul llama a Aletheia y le dice que irá a por ella
Jeanpaul cuelga la llamada
Jeanpaul coge las llaves de la casa y el vehículo
Jeanpaul se asoma a la biblioteca
Dices: «Iré a por Ale a Madrid, es muy tarde y no quiero que conduzca sola hasta aquí»
Walker asiente
Walker dice: «Be carefull»
Jeanpaul asiente y sale, Los cachorros están tumbados en los escalones y al escucharle se levantan meneando la cola
Jeanpaul se acerca y se agacha, les acaricia
Los cachorros se levantan para seguirle, pero Jeanpaul les ordena que se tumben
Los cachorros obedecen a la segunda vez
Jeanpaul se acerca al vehículo, desactiva la alarma y abre la puerta
Jeanpaul sube al vehículo, cierra la puerta y se ajusta el cinturón
Jeanpaul arranca el motor y pulsa el mando del portón
El portón se abre despacio y Jeanpaul sale con el vehículo
Jeanpaul verifica por el retrovisor que el portón se cierra
Jeanpaul mete la velocidad pisando el cloche y luego pisa el acelerador. Cambia la tracción mientras transita la carretera
Jeanpaul vuelve a cambiar de tracción y velocidad cuando sale de la carretera y entra en la calle mayor.
Jeanpaul sigue conduciendo y toma la E90 rumbo a Madrid
Cuarentaycinco minutos más tarde…
[EFU] Jeanpaul: «permiso para ingresar en zona s. i. Campamento Norte»
[EFU] Rosa: «S.y. autoriza la solicitud.»
[EFU] Jeanpaul: «copiado s. i.»
Aletheia mira el reloj
Aletheia suspira, le sabe mal dejar al peque
Aletheia sale del campamento y se despide de algunos refugiados y los soldados de guardia
Comunidad de Madrid; Una carretera desértica
Ves un coche deportivo de color negro aquí.
Aletheia desactiva la alarma y abre la puerta del coche. coge su bolso y cierra
Aletheia activa la larma
una grand kerokee se acerca
Jeanpaul baja la ventanilla del lado del copiloto y saluda a Aletheia
Aletheia se le cierran los ojos, pero le devuelve el saludo
Dices: «sube, anda, que estás que te caes de sueño »
Jeanpaul abre la puerta
Aletheia sube al vehículo y cierra la puerta
Aletheia se ajusta el cinturón
Jeanpaul mete la velocidad pisando el cloche, luego pisa el acelerador
[EFU] Jeanpaul: «permiso para abandonar zona s. i. Campamento Norte e ingresar en zona s. i. autovía nordeste »
[EFU] Rosa: «S.y. autoriza la solicitud.»
Jeanpaul agradece la autorización y bloquea el móvil
Aletheia se recuesta del asiento y cierra los ojos
Aletheia murmura con acento catalán, «Hoy le he hablado de ti a Franc»
Jeanpaul se sorprende un poco pero no descuida la atención en la vía
Murmuras: «qué le dijiste?»
Aletheia sigue hablando con los ojos cerrados
Aletheia murmura con acento catalán, «que iba a casa del tío Jeanpaul»
Jeanpaul sonríe
Murmuras: «cómo lo tomó?»
Aletheia murmura con acento catalán, «diría que con naturalidad, preguntó si él podía venir a tu casa. Le dije que vendríamos pero que no hoy.»
Murmuras: «Por qué no lo trajiste contigo? Es nuestra casa, lo sabes.»
Aletheia abre los ojos
Aletheia dice con acento catalán, «Porque recién comienza a gestionar la ausencia de su padre con algo de naturalidad. No sé como tomaría la entrada de otra figura masculina tan pronto. quiero que se conozcan, quiero que venga a casa; pero para él casa es la finca. entonces quiero hacer las cosas poco a poco y lo mejor posible para él. Me sabe mal dejarle en el campamento, pero sé que eso le ha hecho mucho bien.»
Aletheia reprime unas lágrimas
Jeanpaul se percata
Dices: «qué ocurre, mocosa?»
Aletheia dice con acento catalán, «es que le he comentado que eras familia, como un hermano para mí. Y comenzó a preguntarme por qué él no tenía hermanos, por qué papá no dejó un hermano»
Aletheia derrama unas lágrimas sin querer
Aletheia gimotea un poco sin poder contenerse
Jeanpaul la deja desahogarse y pasa el pulgar por su mejilla, recogiéndo algunas lágrimas
Aletheia habla con la voz entrecortada por el llanto
Aletheia dice con acento catalán, «antes de que me hirieran había pensado en esa posibilidad, sabía lo mucho que a él le ilusionaba tener una familia y yo… luego él…y ahora, mi hijo es tan dulce y tan noble que me dice que no me preocupe, que el hace que la hija de Arais sea su hermana y listo»
Aletheia da rienda suelta al llanto
Murmuras: todavía no cumples 24, eres demasiado joven. en algún momento tendrás tus propios hijos»
Aletheia lo mira con tristeza
Aletheia murmura con acento catalán, «con Gabo nunca pude, Jean»
Jeanpaul respira y la mira de reojo
Dices: «Lo sé… pero tú eras mucho más joven»
Aletheia lo mira
Aletheia dice con acento catalán, «eso qué tiene que ver con mi fertilidad? si pudiera habría podido a la edad que sea»
Jeanpaul la mira a los ojos un instante
Dices: «No eres tú, nena…»
Aletheia lo mira sin comprender
Aletheia murmura con acento catalán, «no entiendo»
Jeanpaul retoma la atención en la vía y suspira
Dices: «Gabriel tenía bajo conteo. me lo confesó un poco antes de que marchasen a Barcelona. él iba a decírtelo; estaba dispuesto a hacerse los tratamientos que fuesen necesarios para poder tener la familia que ustedes soñaban»
Aletheia cierra los ojos y llora
Aletheia tiene la voz entrecortada
Aletheia dice con acento catalán, «si no me hubiese empecinado en volver a por su bendición…»
Jeanpaul la mira
Dices: «No es tu culpa, lo sabes. nadie podía imaginar lo que hizo tu padre, Eva. Ni tú, ni él, ni yo… nadie sabía la magnitud del fanatismo y la enagenación que martínez indujo en él. Haz el favor de no culparte por eso.»
Aletheia intenta respirar varias veces para calmarse
Dices: «No tienes problemas para tener hijos, eso es en lo que tienes que pensar»
Aletheia recuerda a lo que fue sometida y no está tan segura
Aletheia guarda silencio
Jeanpaul la observa un poco preocupado
Dices: «si tienes dudas, te llevaré a la clínica de fertilidad que quieras. que te hagan estudios, lo que sea necesario.»
Aletheia lo ve, conmovida
Aletheia murmura con acento catalán, «gracias, Jean.»
Dices: «nada que agradecer, mocosa. Quiero verte feliz»
Aletheia se gira, suspira y cierra los ojos
Aletheia murmura con acento catalán, «de todas formas, como le dije a mi hijo, hace falta un papá… y por el momento esa posibilidad es nula»
Dices: «¿por qué? Eres una mujer joven, espectacular y…»
Aletheia lo interrumpe
Aletheia dice con acento catalán, «con un hijo de casi 5 años, y con un historial de viudez que no brinda un panorama muy alentador, creo»
Jeanpaul resopla y niega, un poco exasperado
Dices: «¿eso qué coño tiene que ver?»
Aletheia dice con acento catalán, «pues yo diría que tiene mucho que ver, Jean.»
Dices: «Pues tu no eres la más apropiada para decir nada, ¿eh? que de hombres te enteras muy poco, mocosa»
Aletheia abre los ojos y lo mira, incrédula
Aletheia dice con acento catalán, «pues dame tú la clase magistral, ya que pareces ser tan entendido en el tema»
Jeanpaul la mira sin caer en su provocación
Dices: «Escucha, Eva… apartando que soy hombre, puedo decir con toda honestidad que más de uno daría lo que fuese por tener a su lado una mujer como tú, con todo y el hijo. sí, hay hombres inmaduros que no se comprometen, que no quieren complicaciones, que huyen ante las mujeres como tú. Pero no todos somos iguales en ese aspecto.»
Aletheia bufa
Dices: «pensamos en el sexo, somos más simples, necesitamos que nos hablen de manera directa. pero no todos somos inmaduros o cobardes. algunos estamos dispuestos a todo.»
Aletheia lo escucha, pero vuelve a cerrar los ojos
Jeanpaul continúa
Dices: «Mujeres como tú, como Melany… son de las que valen la pena, valen la alegría, la vida… lo valen todo. Pero te lo tienes que creer.»
Jeanpaul reduce la velocidad al ingresar en la calle mayor
Jeanpaul detiene un momento el vehículo
Jeanpaul le coge de la barbilla y hace que lo mire
Dices: «No te cierres a vivir, a ser amada por alguien que te valore y te respete. No te encasilles y te escondas en tu rol de madre, Eva. Eres mucho más que eso.»
Aletheia lo observa con los ojos húmedos
Dices: «date el permiso…»
Aletheia va a decir algo pero Jeanpaul la interrumpe
Dices: «no ahora, cuando haya sanado tu corazón, cuando el dolor no esté haí latente por su ausencia… date el permiso de ver a quienes te rodean. Créeme que te sorprenderás, Aletheia.»
Aletheia cierra los ojos
Jeanpaul le suelta y arranca el vehículo rumbo a la casona
Aletheia murmura con acento catalán, «Gracias»
Dices: «nada que agradecer, ahora no lo ves y de seguro no me crees, pero cuando te des permiso verás que más de un hombre daría todo por verte sonreír»
Aletheia abre los ojos y lo mira
Aletheia lo observa convencido de lo que dice
Aletheia dice con acento catalán, «¿cómo puedes estar tan seguro?»
Jeanpaul pone los ojos en blanco y resopla
Dices: «Porque tengo ojos en la cara y veo como otros machos te miran, mujer. Por eso. La única que no lo ve, eres tú»
Jeanpaul cambia de tracción y coge la carretera hacia el paraje remoto donde está la casona
Jeanpaul reduce la velocidad al acercarse
Jeanpaul pulsa el mando
El portón se abre
Jeanpaul ingresa a la propiedad y aparca el vehículo
El portón se va cerrando despacio
Jeanpaul apaga el motor y se desabrocha el cinturón
Aletheia se desabrocha su cinturón
Jeanpaul abre las puertas
Jeanpaul baja del vehículo, Aletheia baja también.
Los cachorros corren a su encuentro meneando la cola
Aletheia se acuclilla
Los cachorros la olisquean
Aletheia se pone de rodillas apoyándose en sus talones
Atlas la olfatea entre las piernas con algo de descaro, mientras Orión se ha ido a olfatearle el culo
Aletheia se ríe bajito
Aletheia dice con acento catalán, «pero bueno, que os pasa hoy, diablillos?»
Jeanpaul la mira, divertido
Dices: «hasta a ellos les atraes, ¿eh?»
Aletheia le tuerce los ojos
Aletheia murmura con acento catalán, «tonto»
Jeanpaul se carcajea
Los cachorros levantan las orejitas al escucharlo y comienzan a menear la cola, mientras siguen olisqueando a aletheia
Dices: «Atlas, Orión, arrêt»
Los cachoros se detienen
dices: «Atlas, Orión, S’assoir»
Orión obedece, pero Atlas sigue entretenido oliendo entre las piernas de la chica
Aletheia intenta cogerle del cogote para separárselo, pero Atlas se escabulle y se va a olerle el culo
Jeanpaul le llama con firmeza
Atlas obedece
Atlas se acerca a Orión
Dices: «Atlas, s’assoir»
El cachorro se sienta y menea la cola
Murmuras: «bons gosses»
Jeanpaul le da la mano a aletheia para ayudarla a ponerse en pie
Dices: «vamos, es tarde… Te daré algo para que no te acuestes con el estómago vacío»
Aletheia suspira
Jeanpaul ordena a los cachorros que les sigan
Atlas se coloca a la izquierda de Aletehia, mientras Orión va a la izquierda de Jeanpaul
Los 4 entran en la casona
Jeanpaul calienta algo de crema de calabaza y completa con un pan relleno de tomate, con aceite de oliva y un toque de albahaca.
Jeanpaul le sirve la comida junto a un vaso de té helado de durazno.
Aletheia come con fruición, no se había dado cuenta de que estaba hambrienta.
Los cachorros se tumban entre ambos
Aletheia termina de comer y va a lavar los platos pero Jeanpaul la detiene
Dices: «vete a dormir, anda. Yo me encargo»
Aletheia asiente y se va a su habitación; abre la puerta, entra y cierra tras de sí.
Aletheia se desviste y se queda en bragas.
Aletheia busca una camiseta y se la pone, se mete bajo las sábanas y el edredón.
Aletheia se pone en posición fetal y se acurruca, poco a poco se va quedando dormida.

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