Punto de vista: Aletheia

Mientras Jeremy daba órdenes en la UndergroundNet… Me encontraba
sentada en el Edificio España que, para mi beneficio anda deshabitado.
Es el lugar perfecto para ponerme manos a la obra.
Espero haber sido lo bastante convincente como para que este gringo
—que debo reconocer tiene un aspecto delicioso— me crea tonta o, al
menos, manipulable. Contar con el factor sorpresa nunca viene mal.
En fin, veamos lo que el don duro y listillo me dejó en este juguetico.
¿dónde dejé mi pequeñín? Ah, sí —que idea más genial esta de tener
ropa con compartimentos ocultos—. Espero que a nadie se le ocurra
entrar justo en este instante, o pensará que soy una pérfida onanista
exhibicionista —me encantaría ver qué cara pondría el gringo—.
Vamos a conectarte, cariño. Algo me dice que es mejor que no pierda
tiempo, si pretendo que el gringo me contrate.
—chiquito listo… Pero no hay BIOS Password que se resista a mi toque
Ahora sí, vamos a hacernos con este ordenador. Eliminada la barrera
del BIOS password, indicar que arranque desde el USB ha sido tan fácil
como pestañear. La verdad, crearme esta aplicación para saltarme el
proceso de autenticación e inicio de sesión e ingresar con mi propio
perfil fue una idea entretenida y, además, como me ayuda a gestionar
el tiempo para invertirlo en cosas más divertidas.
Venga, Aletheia, vamos a hurgar en la supuesta falsa información del
gringo listillo.
Activando forensyc slewkit 2.0.
Lindo sabuesito, muéstrame los secretos que me quisieron ocultar…
Activando StegoNautic 2.3.5… ¿Por qué será que la gentuza siempre
cree que puede hacer de las suyas sin dejar huella de nada?
En fin, que este gringo lo que pretende es saber cuánto sé de hacking, nada más.
Vaya… Así que, un listado de impuros; interesante.
Incluiré este listado de objetivos de los Evita, aunque al gringo no
le va a gustar que me enterase que a su hermanito le dieron
tratamiento de carne cruda, pero bueno, ni modo. Life is life.
Veamos… emails enviados, historial de navegación, pornografía, listado
de contraseñas; menuda idiotez me ha dado el gringo para analizar, me
lo había hecho más listo.
Aletheia, luego te quejas de que algunos te llamen la bruja de la red.
Como le vendría de bien a Imperium y al dios de los magnates una dosis
de ubicatex, perdiendo dinero —lo único que le importa, al parecer—.
Luego rastrearé este correo, a ver hasta quién, o quienes me lleva;
solo por si no fuese todo tan falso como parece.
Vamos a seguir cotilleando. Así que copias de mensajes enviados usando
el servicio Life book; algo me dice que el gringo en serio me tomó por
tonta…
Filtremos los mensajes de Jeremy. Um, mensajes con Daniel, mensajes
con Gente de Imperium…
¿Lilu? ¿Esta no es la que en teoría —según la prensa— rosa se revuelca
con Daniel?
Qué sin sentido dejar tanta información Fake. En fin.
Mejor me hago cargo de borrar este rastro, solo por si acaso; al menos
para que el gringo crea que le hice un favor por ahora —no me lo va a
agradecer, ya lo tengo clarísimo; pero la información vale y es poder,
aunque sea información falsa—
Rastros de conexión a una UndergroundNet. Vale, lo dejo pendiente para
la próxima vez; no estaría mal saber con quienes se codea el gringo, e
incluso el mismo Daniel.
Mejor me siento a redactarle el informe al gringo… ¿Informe? Na, una
misiva concreta con el listado anexo y basta. Si quiere más, que pague por ello.
Con la letra que he ido optimizando durante estos años, dirigí el
siguiente mensaje a Mr. Jeremy Gilbert:
Prueba superada, bombón.
Te Anexo un listado de objetivos de los Evita para sus fulanas
purificaciones. Léelo sentado, que es información que no te va a traer
buenos recuerdos. Lo hallé —como unas cuantas cosas más en el resto de
ficheros— Oculto en las lindas fotos pornos que dejaron de obsequio en
la carpeta de imágenes.
Por cierto, la próxima vez, no hace falta tanta información desechable, ¿eh?
No dudo que no signifique una gran pérdida de dinero para ti y el dios
de los magnates, pero me habría gustado divertirme un poco más.
Me debes algo más que un café Y sí, antes de que lo olvide, cuidado
con Lilu; no todas las pelirrojas saben usar bien las neuronas,
gringo.
Besos donde te apetezcan.
Desconfiando hasta de mi sombra, me colé en la torre y deslicé el
mensaje bajo la
puerta del piso del gringo listillo, no sin antes haber coqueteado con
el de la oficina de correos para que me prestase su impresora —sin
duda, hay hombres que piensan con la entrepierna—. Ni life book, ni un
cuerno. Mientras menos rastros deje a ciertos personajillos, mejor.

Leave Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *