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Nueva escena de rol: Donativos para el campamento

Punto de vista: Aletheia

Aletheia se levanta muy temprano
Aletheia se ducha, se viste y baja a desayunar
Aletheia desayuna algo ligero y sale de su casa rumbo al campamento
Aletheia pide autorización para abandonar la finca e ingresar al campamento
Cuando lee la autorización, cierra la puerta y sale a pie de la finca
Los guardias comprueban tu identificación y te acompañan a un campamento.
Un campamento en la parte norte
Aletheia pasa toda la mañana en el campamento
Aletheia habla un rato con Lola sobre Arón
Alehteia después se reúne con Tina para tomar nota de lo que hace falta
Aletheia comienza a poner en orden las facturas en físico, las ordena en carpetas por fecha y proveedor y organiza los proveedores por área.
Aletheia se dedica un buen rato a hacer copias digitales de toda la documentación que encuentra, añadiendo la última que se ha generado desde que asumió la intendencia
Tina entra en la tienda donde está Aletheia trabajando y le lleva un vaso de limonada
Aletheia le sonríe y se lo agradece
Tina le sonríe y después se marcha
Aletheia comienza a beber y sigue trabajando
Tina llama a Aletheia para comer, pero esta le dice que no tiene hambre
tina insiste y Aletheia sale de la tienda, pero en lugar de comer, acompaña a Franc para que él coma
Franc comienza a comer con otros niños y Aletheia aprovecha para salir un momento
El contratista la ve salir de la tienda de cocina y se le acerca
Aletheia le sonríé y le saluda
Dices con acento catalán, «cómo está todo hoy, Damián?»
el contratista le sonríe de vuelta y comienza a explicarle
Damián dice: como ve, nos ha rendido mucho el tiempo y ya casi tenemos la intendencia lista y el colegio también. Lo más seguro es que mañana hagamos el friso exterior
Aletheia asiente y sonríe
Dices con acento catalán, «están haciendo un trabajo estupendo, Damián.»
Damián dice: bueno, los voluntarios de aquí están muy entusiasmados, eso ayuda. se sienten útiles y eso siempre da buenos resultados
Dices con acento catalán, «me alegra mucho saber eso, Damián.»
El contratista la mira a los ojos
Aletheia le sostiene la mirada
Dices con acento catalán, «¿ocurre alguna cosa?»
El contratista niega
Damián dice: Es solo que me gustaría invitarle a comer.
Aletheia cambia de expresión y el hombre lo nota
Damián dice: pero no se preocupe, es, como decir, una comida de negocios. Me gustaría que conozca a un proveedor que puede ayudar con la pintura y algunas otras cosas. Es de Valencia, pero está hoy en Madrid y es de mi entera confianza.
Aletheia se relaja y asiente
Dices con acento catalán, «pues si me permite, me cambiaré de fachas y con gusto le acompaño.»
Damián dice: Estupendo. Le llamaré enseguida, mientras usted se cambia
el contratista coge su móvil ymarca un número, comienza a hablar
Aletheia se marcha a casa para cambiarse
Al cabo de 15 minutos
Aletheia entra en el campamento, el contratista la mira
franc sale de la tienda de cocina y ve a su madre
Aletheia se acerca a su hijo y se queda un rato hablando con él para explicarle que sale con el señor que construye
Franc se le queda mirando al hombre, pero luego sigue a jugar con otros niños que ya han comido
Aletheia ve marchar a su hijo con los demás, en la mirada se le nota que es lo más importante en su vida
El contratista se le acerca, observándola
Damián dice: Lista?
Aletheia se gira y asiente
Damián dice: Venga, tengo el coche en la explanada
Ambos siguen hacia la explanada
El contratista se acerca a su coche
El contratista le abre la puerta y Aletheia sube al coche
Un coche Siat Talio
El contratista cierra la puerta y rodea el coche, abre la puerta del conductor y sube
El contratista arranca el motor
Aletheia solicita el permiso para abandonar el campamento rumbo a Madrid
El móvil de aletheia vibra indicando que le han otorgado la solicitud
Dices con acento catalán, «listo, podemos irnos ya »
El contratista asiente y pisa el acelerador, conduce a toda velocidad
El contratista reduce la velocidad al entrar en la calle del hotel
El contratista aparca el coche, apaga el motor y se desabrocha el cinturón. Abre la puerta y baja; cierra la puerta del conductor y rodea el coche por la parte delantera
El contratista abre la puerta del lado del copiloto, Aletheia se desabrocha el cinturón y coge su bolso para bajar
Aletheia baja del coche
Comunidad de Madrid; Plaza de las cortes.
Ves Un siat Talio aquí.
El contratista acompaña a aletheia al interior del hotel
Comunidad de Madrid; Imperium Hotel
El contratista y aletheia suben por la escalinata
Comunidad de Madrid; Nivel general.
El contratista guía a Aletheia hacia el interior del Jardín de invierno
Comunidad de Madrid; Jardín de invierno.
el contratista y Aletheia entran en un restaurant
Comunidad de Madrid; Restaurante Cocinas del Sureste.
Ves una camarera aquí.
Una camarera les aborda
Una camarera pregunta: mesa para dos? o esperan a alguien más
El contratista se fija en que le hacen señas desde una mesa
El contratista señala a la camarera la mesa donde un hombre de mediana edad les saluda y les invita a acercarse
La camarera asiente y les guía hasta la mesa
El contratista saluda al hombre
El hombre se pone de pie y le palmea la espalda
El contratista presenta a Aletheia
El hombre le tiende la mano con gentileza y le aparta la silla para que se siente
Aletheia se sienta
Los hombres la imitan
Una camarera trae los menús
Todos piden un platillo, que acompañan con una botella de vino que ha escogido el proveedor
Una camarera toma nota del pedido y se retira
Damián dice: Invité a la señorita Giannakakis para que pueda plantearte qué necesita y ver si puedes colaborar con el programa donde trabaja
El proveedor asiente
Dices con acento catalán, «Señor Adolfo, como supongo que le habrá adelantado Damián, tenemos un programa de refugiados por el conflicto. en un principio, muchas personas nos colaboraron financieramente. Pero ahora, dada la situación, esos aportes han mermado, por lo que nos vemos en la necesidad de buscar quien nos haga aportes. estos aportes no tienen que ser en metálico, pueden hacerse también en materiales, mobiliario, cosas que nos permitan dar mejores condiciones»
El hombre asiente
El hombre carraspea para aclararse la voz
Aletheia lo escucha, atenta
El contratista guarda silencio
Una camarera se acerca con el vino y las copas
El contratista agradece y abre la botella
El contratista deja que el vino se airee un poco
Adolfo dice: Creo que podría ayudarles, con la pintura. soy distribuidor de ese tipo de productos en Valencia y seguro el fabricante querrá colaborar, ese tipo de cosas le tocan la sensibilidad
Aletheia escucha con interés
El contratista sirve el vino
Aletheia le agradece con la mirada
Adolfo dice: Imagino que los acabados serán más bien rústicos, no?
Dices con acento catalán, «sí, como le expliqué, no contamos con demasiados recursos, pero entendemos que no puede pasarse el invierno en tiendas de campaña y que muchas de estas personas necesitan un poco más de estabilidad, algo que les de visión a futuro.»
El hombre piensa y asiente
Adolfo dice: Puedo facilitar la maquinaria para pulir el piso de concreto; y no se preocupe, no cobraré por ello. es mi forma directa de colaborarles.
Aletheia sonríe
Una camarera llega con los platillos y los coloca en la mesa con los cubiertos, deseando buen apetito
El contratista decide hacer un brindis
Todos brindan por el éxito del campamento
Los tres comienzan a comer y van charlando amenamente
Cuando terminaron de comer, la camarera retira los platos y el contratista pide la cuenta
La camarera llega al rato con la cuenta, que pagan entre el hombre y el contratista
Dices con acento catalán, «ha sido un gusto conocerle, Adolfo »
Adolfo dice: el gusto es mío, señorita
Aletheia sonríe y se levanta, los hombres la imitan
Todos se alejan de la mesa y salen del restaurante
Comunidad de Madrid; Jardín de invierno.
Los hombres acompañan de cerca a la chica
Comunidad de Madrid; Nivel general.
Poco a poco van bajando la escalinata
Comunidad de Madrid; Imperium Hotel
llegan al Hall y Adolfo se despide del contratista y de Aletheia
El contratista la mira de reojo
Damián dice: No fue tan terrible, ?verdad?
Aletheia lo mira, sorprendida
Dices con acento catalán, «desde luego que no, Damián. ha sido una comida muy agradable. Le agradezco mucho este contacto, de verdad.»
El contratista asientE
El contratista la mira
Damián dice: entonces quizá se pueda repetir otro día, aunque no sea de negocios
Aletheia inspira
Aletheia va a explicarle pero el hombre la detiene
Damián dice: al menos piénselo, ¿sí?
Aletheia asiente
Dices con acento catalán, «de acuerdo, Damián»
El hombre la guía al exterior del hotel
Comunidad de Madrid; Plaza de las cortes.
El descenso del calor va dejando en madrid un otoño agradable.
el contratista abre las puertas del coche y aletheia sube. él rodea el coche y sube del lado del conductor
Un siat Talio
El contratista cierra la puerta; Aletheia hace lo mismo y ambos se abrochan sus cinturones
El contratista arranca el motor
Aletheia pide la autorización para ingresar en la finca y se la conceden
Dices con acento catalán, «listo, podemos irnos»
El contratista asiente y pisa el acelerador
Un rato después…
El contratista reduce la velocidad al acercarse a la finca
Dices con acento catalán, «le reitero mi agradecimiento, Damián.»
El contratista hace un gesto con la mano y niega con la cabeza
El contratista la ve desabrocharse el cinturón
Aletheia le pone la mano en el antebrazo y le da un apretón en señal de despedida
Aletheia esboza una sonrisa
Dices con acento catalán, «cuídese, seguimos en contacto»
Damián dice: «usted también cuídese»
Aletheia abre la puerta del coche y baja
Aletheia cierra la puerta
Comunidad de Madrid; Una carretera desértica
Ves Un siat talio aquí.
El contratista se dirige con su coche a la explanada
Aletheia lo ve alejarse y se acerca a los soldados para identificarse
Tecleas un larguísimo código en un teclado incrustado en la puerta.
Colocas el dedo en un lector de huellas dactilares.
Se enciende una luz verde. Acceso autorizado.
Los guardias te abren paso a la finca.
Comunidad de Madrid; Finca el Renacimiento
Ves un coche deportivo de color negro aquí.
aletheia camina hacia su casa, hurga en su bolso buscando las llaves.
Aletheia abre la puerta de su casa y entra
Comunidad de Madrid; Casa de Aletheia
Ves Una alfombra voladora, La roca de dios, un sillón de masaje, Silla En Brazos de Luis, Sofá tapizado de dos plazas con Chaise Longue., un sillón de relax negro, una fuente barata, Jarrón de cristal, El símbolo del infinito, y una foto ampliada aquí.
Aletheia cierra la puerta tras de sí
Aletheia entra en su despacho
Comunidad de Madrid; Despacho
Ves un sillón de oficina modelo nazcar, un PC all in one IQ Pear 35-c221ot, una libreta de pastas gordas, y una impresora Láser aquí.
Aletheia rodea el escritorio y se sienta en el sillón
Aletheia enciende su portátil y saca la tarjeta del proveedor
Aletheia se conecta de forma anónima y comienza a investigar al hombre, su empresa de distribución y todo lo que puede rastrear por la red
Aletheia no consigue nada sospechoso ni ilegal
Aletheia no consigue conexiones entre la empresa del hombre e Imperium ni sus otras empresas
Aletheia decide informar al resto de miembros de EPS sobre el donativo
Aletheia redacta la información para la aplicación de EPS
Aletheia publica el texto en la aplicación
[EPSLog] Evento añadido: 17/10/17 4:13 p.m. Aletheia: Hoy he podido contactar con un distribuidor, gracias al contratista que lleva las obras del campamento, que nos donará la pintura para las estructuras y nos facilitará el uso de la maquinaria para pulir el suelo de concreto de las viviendas y demás estructuras. días previos a recibirse el donativo, haré llegar toda la información necesaria a s. I. para la identificación del transporte, conductores, etc.
Aletheia decide ocuparse de la casa.

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