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Nueva escena de rol: La cautiva, parte final. Vamos a vivir juntos.

Punto de vista: Aurora

barcelona; Imperium Hotel
Aurora baja de su habitación, trayendo dinero entre sus manos el cual parece contarlo.
Aurora termina de bajar y se acerca a recepción, aguardando tras una persona que gestiona el alquiler de una habitación.
Gerardo entra al hotel y mira para todos lados, ve a Aurora y se sienta en una silla a esperarla.
Tras un par de minutos, la persona que estaba frente a Aurora termina de gestionar el alquiler, recibe la tarjeta magnética y se encamina hacia el ascensor
Aurora se adelanta y llega hasta el mostrador de recepción, habla con la recepcionista y esta asiente, tecleando en su ordenador.
Gerardo mira a la chica aunque esta permanece de espaldas a él, se fija en lo que hace con detenimiento.
Se puede observar a Aurora pagando su estadía en el hotel, la recepcionista le entrega una factura y tras intercambiar un par de palabras más entre sí, la recepcionista sonríe y Aurora se aleja del mostrador.
Aurora se gira y logra ver a Gerardo, quien la venía siguiendo con la mirada.
Dices: «hola»
Gerardo dice: «buenos días, vida. Todo bien?»
Aurora se acerca algo más a él y asiente.
Gerardo dice: «nos vamos?»
Gerardo se levanta de su lugar
Dices: «sí, vamos»
Los 2 caminan saliendo del establecimiento.
barcelona; Avenida Diagonal
Ves NQN Rolita de color negro aquí.
Aurora saca las llaves de un bolsillo y se las entrega a Gerardo.
Gerardo las recibe pero mirándola un poco sorprendido.
Dices: «dijiste que querías salir. Así que manejá vos, que no tengo ni idea de dónde me querés llevar.»
Gerardo sonríe y asiente
Gerardo dice: «dejalo a mi cargo, mi reina»
Aurora asiente y se encamina hasta la puerta del copiloto
Gerardo va hasta la puerta del conductor, desbloquea las puertas y las abre para que ambos entren.
NQN Rolita de color negro
Aurora se acomoda en el asiento del coppiloto y se abrocha el cinturón de seguridad.
Gerardo hace lo propio, para luego configurar el GPS con una sonrisa en los labios.
Aurora lo mira con cierta expectación, Gerardo se percata de ello y le devuelve la mirada, manteniendo la sonrisa.
Gerardo dice: «vamos a recorrer por ahí, te parece? A ver si te relajás un poquito, mi hermosa.»
Gerardo arranca el motor y se dispone a poner el coche en movimiento.
Dices: «está bien»
Aurora se acomoda en el asiento y mira al frente, atenta a cada detalle que se puede apreciar en el viaje.
Gerardo conduce atento a la vía pero a la vez piensa en algo que decirle a Aurora.
Gerardo dice: «amor, puedo preguntarte una cosita?»
Aurora desvía la mirada y clava sus ojos en Gerardo, aún viéndolo de perfil.
Dices: «me veo obligada a confesarte que jamás le tuve tanto miedo a algo como a tus preguntas, pero dale a ver…»
Gerardo se ríe al escucharla
Aurora sonríe levemente y devuelve la vista hacia la carretera.
Gerardo dice: «no te preocupes, solo es que me quedé pensando…te vi ahí pagando tu estadía en el hotel y me preguntaba si no te sale algo caro eso.»
Aurora piensa, suspira y asiente
Dices: «sí, pero por lo pronto no hay de otra. Tengo algunos ahorros, pero como me compré el auto se disminuyeron y no me alcanza para una casa por ahora.»
Gerardo dice: «y cuánto te saldría una casa en promedio? porque lo más probable es que todo lo que venís pagando en hotel, ya lo hubieras podido ahorrar para comprar al menos algo.»
Aurora piensa
Gerardo sigue conduciendo, mirando muy de vez en cuando el GPS
Dices: «al menos en Madrid, en la torre donde vive Auxita sé que están a 20.000 euros…pero ahí me queda lejos para estar yendo y viniendo todos los días. Además de consumir bastante combustible, eso me disminuiría el tiempo de trabajo que puedo tener con esta gente.»
Gerardo sonríe y asiente.
Gerardo dice: «y en alguna ciudad que te quede más cerca?»
Aurora saca el móvil de un bolsillo y lo desbloquea.
Dices: «dejá que miro una cosa, creo que había visto algo en otra ciudad, pero no me acuerdo bien»
Gerardo asiente mientras continúa su camino.
Aurora mira el móvil mientras habla.
Dices: «pero igual, por mucho que vea sin plata no puedo hacer nada, Gerardo. Nadie me va regalar una casa.»
Gerardo aprovecha un semáforo en rojo para mirar a Aurora y posarle suavemente una mano en el rostro.
Gerardo dice: «ya sé mi amor, pero sería al menos para más adelante…además de que ahora que tu hermano me da la posibilidad de ayudarte con el entrenamiento de los muchachos, algo puedo ganar y ayudarte si querés, mi reina.»
Aurora levanta la vista del móvil para mirar a Gerardo.
Gerardo retoma la conducción cuando el semáforo da verde.
Dices: «antes prefiero vender el auto o algo, pero no voy a depender de vos jamás. Eso andá aprendiendo.»
Aurora vuelve a mirar en su móvil, buscando fotos de las casas a la venta en Lérida.
Gerardo dice: «tranquila mi vida, no es eso…te puedo incluso regalar lo que te falte, yo no pretendo hacer que dependas de mí.»
Gerardo ve en el GPS que han llegado a destino, para el coche y mira a Aurora, que sigue abstraída con el móvil aunque niega con la cabeza.
Dices: «dejá, creo que puedo hacer algo…acá veo casas a 13.000, capaz llegue a esa cantidad si…»
Aurora se interrumpe, pensando
Gerardo la toma de sorpresa, dándole un profundo beso en los labios.
Aurora le corresponde y se aferra más a él.
Murmuras: «dejame pensar, por favor…»
Gerardo niega y no la suelta, profundizando todavía más el beso.
Aurora aprovecha un pequeño espacio para tomar aire y suspirar, Gerardo la mira complacido y tras intensificar un poco más, finalmente se separa y le sonríe, mirándole la cara levemente ruborizada
Gerardo murmura: «de última dejalo para más adelante, sigamos con esto ahora.»
Gerardo le quita el móvil y lo pone sobre el tablero; la comienza a acariciar, bajando despacio.
Aurora niega y le aparta las manos; se vuelve a acercar y lo besa, para luego separarse y mirar hacia el lado contrario, respirando un tanto acelerada.
Murmuras: «estás muy mal. En estas condiciones no, controlate.»
Gerardo la mira, sonriendo un tanto burlón.
Gerardo dice: «mirá quien lo dice…pero bueno, como mande, mi reina.»
Aurora lo mira incrédula.
Dices: «a mí no me da por cometer ese tipo de locuras. Y si me dejo, te aprovechás. Así de simple.»
Gerardo se vuelve a reír y le toma la mano, se la aprieta y luego saca la llave del coche y la guarda.
Aurora toma el móvil, lo guarda y se dispone a bajar, desabrochándose el cinturón antes.
Gerardo también se desabrocha el cinturón, abre las puertas y baja
barcelona; plaza de cataluña
Ves NQN Rolita de color negro aquí.
Aurora se sitúa a un costado del coche para esperar a Gerardo, mientras este se encarga de bloquear el vehículo.
Gerardo se acerca a la chica y la mira
Aurora lo mira de vuelta
Dices: «qué idea tenés?»
Gerardo sonríe
Gerardo dice: «mi idea principal es pasar todo este día contigo, ya el resto se irá viendo.»
Dices: «bien»
Gerardo dice: «ya que sé que no te gusta quedarte estática, seguime»
Gerardo da ligeros pasos sin pretender alejarse de Aurora
Aurora esboza una pequeña sonrisa y camina junto a él.
Dices: «ahora yo soy la que quiero preguntarte algo»
Gerardo dice: «adelante, hermosa»
Dices: «por qué te preocupa tanto que me compre una casa? No te parece que ese es un asunto netamente mío?»
Gerardo se mantiene todavía más cerca de ella, desvía levemente la mirada.
Gerardo dice: «sí, es algo muy tuyo, pero es que mientras mejor estés, yo también estoy mejor. Es el amor, mi vida.»
Dices: «el amor…mmm»
Gerardo dice: «tenés alguna duda?»
Aurora sigue caminando a su lado, mirando al frente.
Dices: «en realidad más bien eso me parece egoísmo encubierto. Si la persona crece o progresa, en el fondo te tomás ese logro como tuyo. En nombre…del supuesto amor.»
Aurora expresa sarcasmo en su rostro
Aurora aumenta algo más la velocidad de sus pasos casi de forma inconsciente.
Gerardo sigue su ritmo sin problema.
Gerardo dice: «bueno, yo lo entiendo de otra forma, prefiero pensar que lo que sucede es que las personas se complementan entre sí; no hay atribución, sino más bien es que uno disfruta de lo que al otro le pasa si es bueno, y padece también a la par si es malo. En este último caso, intentando ayudar a que las cosas mejoren si está en su posibilidad.»
Gerardo dice: «entiendo que vos veas esto de otra manera y que a lo mejor le des un sentido más negativo pero creeme, el amor es un sentimiento verdaderamente hermoso si nace genuinamente desde el corazón.»
Dices: «no sé, pero para mí tener este tipo de encuentros emocionales digamos…siempre supone y supondrá un problema.»
Aurora y Gerardo continúan caminando a lo largo y ancho de la plaza.
Gerardo dice: «puedo saber por qué? Algo creo entender, pero mejor si me lo decís con exactitud, Auro.»
Dices: «simple, porque las veces que me tocó sentir alguna que otra cosa más allá de una atracción, siempre quedé mal parada. El tipo al final sigue con su vida, mientras yo tengo que gestionarlo, como se dice de modo sutil. para mí más bien es tragarme la porquería, y joderme a mí misma.»
Gerardo detiene la caminata por un momento y busca la mirada de Aurora
Aurora lo mira a los ojos fijamente.
Gerardo murmura: «decime…te preocupa que conmigo te pase lo mismo? Sé sincera, es necesario, preciosa»
Aurora suspira
Murmuras: «sincera voy a ser siempre, lo fui desde un principio. Y te digo la verdad? Sí me preocupa.»
Gerardo asiente y continúa mirándola, acercando levemente el rostro al suyo y rodeando sus hombros con un brazo.
Aurora mira instintivamente para todos lados y aunque no se logra ver mucha gente, aparta un poco su cuerpo de Gerardo sin dejar de mirarlo.
Gerardo murmura: «dejame decirte una cosa…entiendo que dudes, que te cueste esto…pero sabes? Yo, siendo imperfecto como soy, puedo asegurarte que no voy a caer en eso contigo. Mi razón capaz te parezca simple, pero para mí es importante. Yo siento muchas cosas por vos desde hace más de 5 años, y no voy a ser tan boludo de desperdiciar la oportunidad que vine buscando durante todo este tiempo, y que por suerte hoy me la estás dando, mi amor.»
Gerardo suspira y sonríe
Aurora queda pensativa y en silencio.
Gerardo murmura: «creo que lo que necesitás es seguridad, y yo puedo dártela. Si lo nuestro no funciona no voy a dejarte de lado, te voy a bancar en lo que sea y necesites. Me importás más de lo que vos o cualquiera puede llegar a imaginar»
Aurora baja la mirada, todavía sin palabras.
Gerardo murmura: «que el tiempo haga lo suyo, que pase lo que tenga que pasar. Dejá que fluya, no te presiones ni te atormentes porque eso te va desgastar. Solo dejate querer, y te juro que no te vas a arrepentir, Auro hermosa de mi vida.»
Murmuras: «ya, bueno…»
Gerardo, al ver que no puede ser muy afectivo con la chica en el sitio donde están, se limita solo a tomarle una de las manos y apretársela muy suavemente.
Gerardo dice: «todo va estar bien, y si está mal ya sabés que tenés potestad de hacer lo que te parezca correcto, amor.»
Aurora asiente y se dispone a retomar la marcha
Gerardo también retoma la caminata
Pasada una hora, durante la cual los chicos decidieron correr un poco y hablar de otros temas cuando tenían oportunidad…
Aurora está sentada en un banco de la plaza, regularizando su respiración de a poquito luego de haber corrido.
Gerardo no se encuentra con ella, ha ido a buscar agua para ambos.
Aurora piensa un instante, luego saca el móvil y decidida, busca el contacto de Luis y le envía un mensaje.
SMS enviado: «Hola, Luis. No sé si te puedo llamar ahora? Quiero decirte una cosa»
Aurora aguarda la respuesta, que no tarda mucho en llegar.
[SMS] Luis: «Hola Auro, es urgente? Así salgo del taller porque estamos con mucho ruido y probablemente no te escuche. Pasa algo, hermanita?»
Aurora niega para sí misma y teclea rápidamente.
SMS enviado: «no, no es de vida o muerte. Solo quería saber si tenías disponible algo más de plata para prestarme, vi un departamento en Lérida que es barato y en lo posible me lo quiero comprar. Como en su momento me dijiste que no había problema, por eso te hablo a vos antes que a nadie.»
El intercambio de sms sigue entre los hermanos.
[SMS] Luis: «aaah, es eso! Claro que sí, decime cuanto y veo si puedo, es genial que quieras tener tu propio lugar para vivir, mi brujis.»
Gerardo regresa hasta donde está Aurora con 2 botellas de agua, al verla distraída con el móvil prefiere no hablarle.
Aurora alza la mirada del móvil levemente al oír los pasos del hombre.
Gerardo dice: «tomá agua dale, que te veo ocupadita y eso también deshidrata»
Gerardo le extiende una de las botellas sonriente.
Dices: «sí, claro»
Aurora recibe la botella, deja el móvil cerca de ella y la abre para beber el agua con algo de urgencia.
Gerardo la mira
Gerardo dice: «si ya decía yo, te me estabas secando»
Gerardo se parte de risa
Aurora sonríe
Dices: «bueno, sí.»
Aurora bebe un poco más, luego tapa la botella y la mantiene en la mano izquierda, mientras con la derecha toma nuevamente el móvil y lo desbloquea para responderle a su hermano
Gerardo bebe agua y se sienta al lado de Aurora
Aurora intercambia un par de mensajes más con Luis, llegan a un acuerdo y mientras concretan la transferencia del dinero, Aurora sigue descansando junto con Gerardo.
Gerardo mira por un momento la hora en el móvil, luego mira a Aurora.
Aurora lo mira
Gerardo dice: «qué te parece si vamos a almorzar a algún restaurante, mi vida? Creo que ya va siendo hora»
Dices: «la verdad que me parece bien, ya es tiempo. Vamos»
Gerardo asiente y se levanta, guardando el móvil y sacando las llaves del coche.
Aurora también guarda su móvil y se levanta
Los chicos se dirigieron en coche a un restaurante, han almorzado mientras continuaban hablando, aunque con menos frecuencia que cuando estaban en la plaza. Tras pagar sus respectivas cuentas salieron del restaurante y volvieron al coche.
NQN Rolita de color negro
Aurora se vuelve a ubicar en el asiento del copiloto, abrochándose el cinturón.
Dices: «ya he visto un departamento a una hora y minutos de acá, cuesta 13.000 euros como te dije. Quiero ir a comprarlo ahora.»
Gerardo se fija en ella y asiente, mientras se acomoda y se abrocha el cinturón de seguridad
Gerardo dice: «te llevo con gusto mi amor, pero tenés la plata? hace rato dijiste que no la tenías…»
Aurora lo mira y asiente
Gerardo arranca el coche y comienza a salir del estacionamiento del restaurante.
Dices: «ya la conseguí, no te preocupes. Luis me va a prestar lo que me falta, de hecho le debo un poco así que vamos sumando la cuenta nomás.»
Gerardo mira el GPS, luego a Aurora de nuevo.
Gerardo dice: «y preferís deber que aceptar un regalo mío?»
Gerardo se pone algo serio
Aurora corresponde a su mirada con la misma seriedad.
Dices: «sí, lo prefiero. Porque le voy a deber a mi hermano, que no me va cobrar intereses ni me va requerir. En cambio si vos me regalás, a pesar de esto sos todavía un extraño, y me lo podés echar en cara; prefiero ahorrarme eso.»
Gerardo se entristece un poco ante tan brutal sinceridad, Aurora no se inmuta en absoluto.
Gerardo dice: «no soy capaz de algo así, pero intento ponerme en tu lugar y entender tu postura.»
Aurora asiente y mira al frente, mientras Gerardo se dispone de nuevo a programar el GPS, intentando recomponer su ánimo.
Gerardo dice: «entonces vamos a Lérida? Dónde exactamente?»
Aurora vuelve a mirar a Gerardo, luego se fija en el GPS que abarca diferentes lugares.
Dices: «en aquel que dice Lonja de Lérida.»
Aurora le señala un punto en el GPS; Gerardo se fija y asiente, intentando forzar una sonrisa.
Luego de una hora y 40 minutos llegan a destino, Gerardo estaciona con cuidado en un lugar cerca del gran palacio y apaga el motor del coche.
Aurora va adormilada
Gerardo la mira con ternura y dice: «Auro, mi vida…ya llegamos.»
Aurora lo escucha, abre los ojos muy grandes y asiente mientras se incorpora lentamente.
Murmuras: «no sé en qué momento me dormí…la puta.»
Gerardo la abraza levemente y la mira a los ojos.
Gerardo murmura: «tranqui mi corazón, no está mal que descanses un poquito. Vamos a ver el departamento?»
Aurora lo mira también, fregándose los ojos con una de sus manos.
Gerardo expresa cierta ternura en su mirar al ver a Aurora así.
Dices: «sí, vamos.»
Aurora y Gerardo se desabrochan los cinturones y bajan
lérida; lonja de lérida
Te encuentras en un palacio de congresos y teatro de titularidad municipal. El edificio ocupa la explanada donde se celebraba el antiguo mercado de frutas y verduras conocido popularmente como el Mercat del Spagesos, en el barrio de pardiñas.
Ves el elevador de la zona de viviendas y NQN Rolita de color negro aquí.
Los chicos entran al palacio y tras mirar el departamento y realizar las gestiones de compra, finalmente Aurora recibe las llavess y enseguida suben a la planta que corresponde.
primera planta
Ves Departamento de Aurora, casa de ceferino, casa de águeda, Una casa escandalosa, y el elevador de la zona de viviendas aquí.
Aurora abre la puerta y ambos entran de nuevo a mirar los ambientes que presenta el departamento.
Abres la puerta de la casa.
Entras en la casa.
Departamento de Aurora
Es un departamento simplificado en 2 ambientes: al entrar se puede ver un salón recibidor con moviliario sencillo, ubicado de modo a reservar un espacio como para montar un gimnasio de uso familiar. Al costado derecho, una pequeña ventana ilumina el lugar y ofrece una vista de los alrededores, al lado de esta se encuentra una puerta por la cual se ingresa a un baño. Del lado izquierdo puede verse otra puerta tras la cual se encuentra el segundo ambiente, un poco más pequeño pero debidamente equipado como cocina comedor. Dentro de la segunda estancia hay algo apartada, otra puerta que permite acceder a la habitación de Aurora.
Ves Una cocina comedor, una silla vintage de piel envegecida, Una mesa redonda de cristtal, una silla de mariposa en cuero, un sillón de relax negro, Televisión Led Ioves de 51 centímetros, y una minicadena Sanstech OTY211CUEWE aquí.
Gerardo entra a su lado
Cierras la puerta.
Dices: «bueno, lo más caro ya está…»
Aurora suspira, mirando para todos lados.
Gerardo se mantiene a su lado, levemente recostado por ella.
Dices: «es más, este espacio de acá hasta podría dar para un pequeño gimnasio para mí por lo menos…no está nada mal.»
Gerardo asiente, mirando el lugar con atención y detalle.
Gerardo dice: «sí, es verdad. De a poquito lo vas a ir consiguiendo. pero bien dijiste, lo más caro ya lo tenés, así que felicidades, mi reina preciosa.»
Aurora se gira y lo mira
Dices: «gracias…»
Aurora se queda pensando por un rato, Gerardo solo la contempla.
Dices: «decime, a vos no te importaría manejar de ida y vuelta a Barcelona? Es mucho tiempo y la verdad, tengo que llegar con pilas allá.»
Gerardo sonríe y la abraza, Aurora se deja hacer, mirándolo a los ojos.
Gerardo dice: «por supuesto que no, mi amor. Además yo de todas formas tengo que ir también ahí así que es genial si podemos irnos juntos.»
Aurora asiente
Dices: «lógicamente, si vamos a hacer esto…tenés que venir a vivir conmigo. No creo que te desagrade la idea, cierto?»
Gerardo niega y sonríe ampliamente.
Aurora lo mira, complacida pero sin sonreír.
Gerardo dice: «no me desagrada, pero no sé qué te parecerá a vos, Auro de mi vida. Que tampoco quiero invadir tu espacio.»
Aurora lo mira, se le acerca y abre los labios en ademán de besarlo
Gerardo termina de profundizar el beso, muy contento por dentro.
Dices: «porque quiero y me agrada te digo…pero es que a mí no me sale muy bien expresarme de manera…formal, no sé decirte.»
Gerardo asiente y la mantiene abrazada a él, acariciándole el rostro con delicadeza.
Gerardo dice: «es hora de que me digas las cosas como creas y sientas, que ya ser cautiva no te va, hermosa.»
Aurora lo mira extrañada
Dices: «me podés explicar por qué me decís así? Me suelo preguntar eso, pero siempre se me pasa para trasladarte la pregunta.»
Gerardo sonríe y saca el móvil.
Gerardo dice: «es inspirado en una canción…entendés guaraní, verdad?»
Dices: «no lo hablo mucho, pero lo entiendo, claro.»
Gerardo sonríe, busca por un momento la canción y la reproduce
Ambos escuchan la canción, Aurora no puede evitar sorprenderse de forma notoria. Cuando la reproducción termina, siguen hablando.
Gerardo dice: «escuchaste bien la letra? No me vas a decir que nuestra historia no se parece a lo que dice el gran Emiliano.»
Aurora asiente
Dices: «así que yo era la eterna presa, y vos el eterno héroe que me sacó de la prisión? Ah…si te gusta ensalzarte, hermoso. Con razón somos tal para cual.»
Aurora sonríe, Gerardo emite una risa, algo sorprendido por tan particular observación.
Gerardo dice: «na, si yo era la víctima, fui resistente por eso pude lograr que te liberaras…pero no me fue para nada fácil, nena hermosa.»
Dices: «bueno, si querías estar conmigo, tenías que batallar. Pero no te la puse tan difícil, lo pienso y creo que al final faltó un poco más»
Gerardo niega, se ríe y la besa en la frente.
Ambos miran el espacio vacío del departamento y como si de una sincronía se tratara, al mismo tiempo se miran fijo a los ojos
Gerardo dice: «mi vida, entonces vamos a vivir juntos…no sabés lo feliz que me hace eso. Gracias por dejarme entrar a tu espacio, amor.»
Dices: «gracias a vos por no dejarte vencer, por intentar entenderme…por la paciencia y por…lo que sea que sientas por mí.»
Aurora suspira, Gerardo la mira conmovido.
Murmuras: «espero algún día me perdones y entiendas por qué reaccioné así contigo, las veces que te traté mal…ahora luego de todo esto que pasó, me jode mucho haber actuado así.»
Gerardo niega, le sonríe con cariño y la acaricia suavemente.
Gerardo murmura: «mi amor, no te mortifiques. Te juro que te entiendo y si te hace bien te digo, estás perdonada, mi preciosa.»
Gerardo la abraza con fuerza
Aurora se acurruca en los brazos de él, como una niña pequeña.
Gerardo murmura: «sé que tu esfuerzo es impresionante…que esto para vos resulta nuevo y te cuesta. Así que lo menos que puedo hacer es tenerte paciencia, y la intentaré tener todo el tiempo que me permitas estar contigo.»
Aurora entrecierra los ojos, disfrutando de la sensación que le produce la cercanía a Gerardo
Aurora se acerca para hablarle muy bajo, mirándolo con decisión.
Murmuras: «nunca sentí esto…creí que jamás lo haría, pero…te quiero, Gerardo Brizuela.»
Gerardo la mira con ojos iluminados y un tanto sorprendido, deshace el abrazo para tomarle las manos al sentir que tiembla un poco.
Gerardo murmura: «Ay mi cielo, gracias por dejar que tu corazón hable…te juro por mi vida que no te vas a arrepentir, y que esto va a convertirse en amor, con tiempo y paciencia. Yo te amo, Aurora Ríos.»
Ambos se besan y salen del departamento. Lo cierran bajo llave y regresan a Barcelona en coche. La historia y vivencias continúan, la relación se va fortaleciendo día con día y avanzando. Las pruebas se van superando y el amor, muy poco a poco, se va consolidando.

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